Análisis del Poema "Nacer Hombre" de Adela Zamudio
Adela Zamudio, nacida en el Valle de Cochabamba, Bolivia, en 1854, fue una destacada escritora, pensadora y pintora que dedicó su vida a la escritura y la formación. Fue directora y profesora de la primera escuela laica en Bolivia. Autodidacta en su formación personal, solo recibió formación hasta el tercer curso de primaria debido al contexto de su vida.
En su temprana juventud, a los 15 años, publicó su primer poema «Dos Rosas» en «El Heraldo». En sus primeros años como poeta, utilizó el seudónimo de Soledad, que manifestaba su espíritu melancólico.
Los cambios políticos en su país y la consiguiente subida del Partido Liberal al Gobierno (1889) le facilitaron la posibilidad de ser profesora en la misma escuela donde había sido educada. Su afán de mejoras y su buena gestión le valieron para ser nombrada directora de la Escuela Fiscal de Señoritas de la ciudad de Cochabamba, en 1905.
Esta nueva situación le permitió dedicarse con mayor entusiasmo a su vocación como maestra, haciendo una labor fundamental en pro de la educación de las mujeres y la defensa de la situación de subordinación en la que se encuentran social, cultural y políticamente. Adela Zamudio alienta con todos sus esfuerzos la formación del pensamiento feminista.
En 1921 aparece en Oruro el primer número de la revista “Feminiflor” dirigida y escrita por mujeres que fortalecían el ideal de la liberación femenina; y en 1923 se constituye en La Paz la primera organización autónoma de mujeres que lucha por los derechos políticos, el Ateneo Femenino. En 1926 apoya públicamente la Ley de Divorcio, sancionada en 1932.
Lea también: Adela y su embarazo
Zamudio se abrió paso como escritora con sus colaboraciones en el Heraldo de Cochabamba, su ciudad natal. Las firmaba con el seudónimo de Soledad, y sola y soltera adrede vivió toda su vida. Muchos de aquellos textos denunciaban la discriminación de la mujer y divulgaban ideas progresistas y revolucionarias que caían como aldabonazos en la sociedad conservadora boliviana de la época, que la ignoraba, esquinaba o combatía.
Sobre su poesía, sus coetáneos, manifestación de una sociedad conservadora, no supieron comprender el verdadero sentido de la misma, el idealismo que manifestaba a través de su obra y las ideas revolucionarias a favor de su sexo. Como muestra su primer libro de versos se titula Ensayos Poéticos. Sus estrofas, siempre profundas en su contenido, transmiten el mensaje de la reforma a favor de la mujer y de la clase necesitada. Por el contrario, van a atribuir la desesperanza y la tristeza de muchos de sus versos a una más que «posible» decepción amorosa de la poetisa.
Adela manejó con acierto todos los géneros y formas retóricas. Su versificación es fluida y correcta. Sus temas son la vida, la Naturaleza, Los sentimientos y la preocupación filosófica.
El Poema "Nacer Hombre"
El poema "Nacer hombre" de Adela Zamudio es una crítica mordaz a la desigualdad de género y la hipocresía de la sociedad de su tiempo. A través de sus versos, Zamudio denuncia la doble moral que permite al hombre gozar de privilegios negados a la mujer. El poema devela estos errores: «Ella debe perdonar si su esposo le es infiel; mas, él se puede vengar (permitidme que me asombre); en un caso semejante, hasta puede matar él, porque es hombre».
La escritora se inmiscuyó en la discusión y difusión de las nuevas ideologías que iban llegando a Bolivia. Se incorporó a élites intelectuales que publicaban en periódicos como El Heraldo y El Comercio. Además, publicó en la revista anarquista Arte y Trabajo, de la que también formaba parte el ateo nacionalista Carlos Montenegro.
Lea también: Relaciones de Adela Noriega
Adela Zamudio fue una mujer precursora de la educación laica y de la reivindicación pedagógica, social y cultural de las mujeres bolivianas. "Una mujer superior en elecciones no vota, y vota el pillo peor (permitidme que me asombre). Con sólo saber firmar Puede votar un idiota, porque es hombre”.
En vida publicó los poemarios Ensayos poéticos (-publicado en Buenos Aires-, 1887), El Misionero: poema religioso (1879) y Ráfagas (-publicada en París-1913), mientras que póstumamente se publicó Peregrinando (1943). Algunas ediciones contemporáneas que rescatan su obra son Cuentos (2013), Poesía (2017) -reunió en un solo título los tres libros de versos que Zamudio publicó en vida, el cual estuvo a cargo de Mónica Velásquez y Virginia Ayllón- y Hasta seguir mi huella (2019), volumen con 19 poemas de la autora acompañados de ilustraciones de 19 artistas bolivianos. Además, su obra ha sido recogida en antologías panorámicas de la poesía de su país tales como La poesía del siglo XX en Bolivia (2015), en Editorial Visor y con edición de Homero Carvalho.
Adicionalmente, su creación literaria y pensamiento ha sido motivo de un par de estudios biográficos, Biografía de una mujer ilustre (1955) de Augusto Guzmán Martínez y Adela Zamudio. Transgresora de su tiempo (1997) de Dora Cajías de Villa Gómez; estudios críticos tales como Soledad o Adela Zamudio (1968) de Alfonsina Paredes Larrea, La narrativa de Adela Zamudio (2003) de Willy O. Muñoz, El pensamiento de Adela Zamudio (2019) de Virginia Ayllón, así como la recopilación de artículos académicos La Crítica y el poeta.
En la época en que vivió, sobre todo, se dio a conocer por su actividad periodística que realizaba como articulista de El Heraldo de Cochabamba con el seudónimo de «Soledad» (el mismo que empleó para dar a conocer sus primeros poemas en 1875 en el periódico La Reforma), espacio en el que se difundieron muchas de sus ideas progresistas sobre el rol que debía ocupar la mujer en la sociedad boliviana ante el enseñanza religiosa oficial, el patriarcado y la violencia machista.
En España, Libros de la ballena editó la novela Íntimas (2019), con prólogo de la escritora Giovanna Rivero. Mientras que hace pocos meses se publicó una reedición de Ráfagas, a cargo del sello editorial Averso.
Lea también: La historia de Adela Noriega, estrella de telenovelas
tags: #adela #zamudio #porque #nacer #hombre #poema