¿Por qué mi bebé recién nacido está calvo? Causas y cuidados
Muchos padres se preocupan por la caída del cabello en los recién nacidos. El hecho de que un bebé que nació con una cabellera abundante se quede prácticamente calvo de la noche a la mañana suele generar muchas dudas y miedos. Sin embargo, la pérdida del cabello en los pequeños es un proceso completamente normal: durante los primeros seis meses la mayoría de los niños pierden el pelo con el que nacieron, una transición que se conoce con el nombre de efluvio telógeno.
Los bebés pierden el pelo con el que nacen durante sus primeros meses de vida. Mudan su cabello y les sale el definitivo. Todo esto es bastante conocido por los padres, pero ¿saben también por qué se da este proceso? Desde Livescience nos lo cuentan.
¿Por qué los bebés pierden el cabello?
Cada cabello tiene una etapa de crecimiento y una de reposo, en la que el cabello permanece en el folículo hasta que aparece uno nuevo. El período de crecimiento dura unos tres años, mientras que la etapa de reposo suele tardar tres meses. La mayoría de las veces, entre el 5% y el 15% del cabello se mantiene en la etapa de reposo, de manera que el pelo puede regenerarse sin que aparezca una alopecia evidente.
En estos casos, en la misma medida que el cabello va cayendo, empieza a salir nuevo, de manera que apenas se nota la transición. Sin embargo, hay ocasiones en las que la cantidad de cabellos que cae es superior a la que está creciendo, por lo que llega un momento en el que determinadas zonas del cuero cabelludo se quedan muy despobladas. Factores como los cambios hormonales que ocurren en el bebé tras el parto o un aumento de la temperatura corporal pueden acelerar este proceso, haciendo que el pequeño se quede completamente “calvo” a los pocos meses tras el parto.
El crecimiento del pelo del bebe, con diferentes tipos de frondosidad, se inicia estando dentro del útero de la madre. Al nacer, tanto la madre como el bebé experimentan cambios hormonales considerables y necesarios para poder lograr salir al mundo.
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El cortisol como factor influyente
El cambio de ambiente, de una tranquila bolsa amiótica dentro de su madre al exterior, supone un estrés considerable para el bebé, lo que estimula la producción de cortisol, la hormona del estrés. Gracias a esta hormona, se favorece el desarrollo de los pulmones, para que puedan respirar por sí mismos, y hace también que el cuerpo del recién nacido produzca su propia energía y calor… pero afecta al cabello.
Esto se debe a que el cortisol "dirige" la energía del recién nacido hacia funciones vitales del cuerpo y el crecimiento del pelo, al no ser una de ellas, se "paraliza".
“Ocurren grandes cambios hormonales en el cuerpo de un bebé después de nacer, lo que puede desembocar en hacer que todos sus pelos entren en la fase de reposo al mismo tiempo", explica Sage Timberline, pediatra de la Universidad de California (Estados Unidos). El cabello comienza a desprenderse entre las ocho y doce semanas de edad a causa de ello, y comienza a crecer de nuevo entre los tres y siete meses de vida. No es hasta, aproximadamente, los dos años de edad cuando empieza a crecer el cabello más grueso.
Ahora bien, determinar el momento específico en que esto ocurrirá y cómo ocurrirá depende de una serie de factores como el sexo del bebé, el origen étnico, la genética, las condiciones de nacimiento (parto prematuro, temprano o tardío; vaginal o por cesárea) así como la nutrición del bebé.
Alopecia occipital del recién nacido
Una consulta habitual en las revisiones de los primeros meses del recién nacido es: a mi bebé se le ha caído el pelo de la parte de atrás de la cabeza, ¿es normal? Y sí, es muy habitual. Se llama alopecia occipital del recién nacido. Fue definida por Brocq en 1907 y se han descrito una prevalencia entre el 9 y el 20%. En este estudio se vio que la media de aparición de esta alopecia era de 2,8 meses y la media de desaparición de 6,5 meses. Suele observarse en la parte de atrás de la cabeza de los bebés a los 2-3 meses de vida.
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Esta pérdida de pelo se produce de forma fisiológica (normal) debido a la caída de forma sincronizada de los pelos. Hay una alteración del ciclo del crecimiento del cabello que desencadena una caída brusca del pelo. La predisposición genética es la que determina que los niños tengan más o menos pelo. De hecho, si se consultan fotos familiares, lo más probable es que todos los hermanos tengan la misma tendencia y que se parezcan a uno de los progenitores.
La Dra. Lorea Bagazgoitia, dermatóloga en Madrid y autora del libro Lo que dice la ciencia sobre el cuidado de la piel (Plataforma Editorial), nos cuenta todo lo que hay que saber sobre el cuidado del cabello del recién nacido y por qué suelen aparecer las calvas tan características de los primeros meses de vida.
El crecimiento del pelo en el bebé
En ecografías en varias dimensiones es posible ver el pelo del feto. De hecho, a partir de la semana 15 de gestación, el bebé comienza a tener lanugo, un pelo fino que le recubre todo el cuerpo y que actúa como protector. En ese momento, también aumenta la cantidad de cabello de su pequeña cabeza.
El pelo continuará creciendo durante los siguientes meses de la gestación, pues durante el embarazo el cabello sigue una fase de crecimiento (fase anagen). En algunas ocasiones, el pelo pasa a fase de caída (fase telogen) en las últimas semanas del embarazo, por lo que puede nacer con menos pelito. En otros casos, esa etapa de caída no sucederá hasta después del nacimiento.
“Se trata de un proceso llamado efluvio telógeno en que su pelo se renueva, y en algunos casos los deja ‘calvitos’ durante un tiempo, pues se pierde primero el pelo de la zona delantera y progresivamente avanza hacia la zona posterior”, explica la experta.
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¿Cambia mucho el pelo del bebé?
Al igual que sucede con los ojos, el color del pelo del bebé puede modificarse. En este caso, no hay un tiempo determinado ni exacto, sino que puede suceder a lo largo de su vida, como comenta la dermatóloga.
Lo que hay que tener claro es que el cabello sigue su propio ciclo natural y no sirven de nada las tradiciones antiguas que sostenían que, cortando el pelo o rapándolo, el bebé iba a tener una cabellera más abundante luego. La cantidad y la calidad del pelo vienen determinadas por los genes y la herencia. Hay que tener claro que el bebé pasará por distintas fases en las que tendrá más o menos pelo y más o menos zonas con escasez del mismo. Así, es muy común que aparezca una calva en la zona de apoyo de la cabeza. Si bien hasta hace un tiempo se creía que la causa era el apoyo de la zona sobre la cuna o la sillita de paseo, algunos estudios han confirmado que no es así y que en bebés que duermen en otras posturas se produce igual.
De cualquier forma, ante un hecho muy llamativo conviene consultar con el pediatra o con el dermatólogo. “En casos extremos de desnutrición se puede ver afectado el pelo, pero en bebés recién nacidos las enfermedades internas habitualmente dan la cara por otros sitios”, subraya la Dra. Lorea Bagazgoitia.
¿Cuándo debes preocuparte?
La caída del cabello en el bebé es un proceso completamente natural, pero en ocasiones puede obedecer a otros problemas de salud. Por ejemplo, si tu bebé presenta una descamación rojiza en las áreas con calvicie, puede tratarse de una infección por hongos conocida como tiña del cuerpo cabelludo o dermatofitosis. La dermatitis seborreica, una afección de la piel que provoca escamas gruesas, también puede causar la caída de cabello. Asimismo, algunas condiciones médicas como el hipotiroidismo, un trastorno de la glándula tiroides o el hipopituitarismo, una actividad deficiente de la glándula pituitaria, pueden causar la pérdida generalizada del cabello en los primeros meses de vida. En estos casos es conveniente consultar a un dermatólogo que determine si la caída del cabello es natural u obedece a una causa en específico, en cuyo caso es conveniente comenzar lo más rápido posible con el tratamiento más adecuado.
¿Cómo cuidar el cabello del recién nacido?
El aseo del pelo del bebé debe hacerse con un jabón específico para esta edad. Puede ser el mismo que se emplee para el cuerpo. No hace falta lavarle el pelo cada día, pero sí de forma regular. A muchos bebés les molesta el agua por la cabeza, por lo que puede no ser una experiencia muy agradable para ellos. Además, hay que tener en cuenta que en las primeras semanas pierden mucho calor por la cabecita, por lo que hay que secársela enseguida, deteniéndose en la parte externa de las orejas y los pliegues de detrás.
Con respecto al producto a utilizar, las recomendaciones de la dermatóloga son las siguientes: “Los jabones naturales son menos respetuosos con la piel que los syndet”, advierte. Los jabones syndet son los que tienen un pH más parecido a la piel y, por tanto, alteran menos la barrera protectora. “Los jabones naturales eliminan el manto lipídico que recubre y protege la piel.
Consejos para estimular el crecimiento del cabello
Respecto a la caída del cabello de tu bebé no hay nada que puedas hacer, salvo esperar a que salga el nuevo. Sin embargo, puedes existen algunas medidas que puedes implementar para evitar que el bebé pierda el pelo de forma irregular, así como para estimular el crecimiento del cabello.
- Lava con regularidad la cabeza del bebé, tanto si tiene cabello como si no. De esta manera, te aseguras que los folículos puedan “respirar” adecuadamente, lo cual garantizará el adecuado crecimiento del cabello.
- Alterna la postura del bebé a la hora de dormir, de esta forma evitarás que siempre ejerza presión sobre el mismo lado de la cabeza, una de las causas más frecuentes de la caída temprana del cabello en los recién nacidos.
- Evita cortarle el cabello al bebé, al menos hasta que salga el definitivo ya que de esta forma previenes que pierdas calor corporal a través de la cabeza, uno de los puntos de liberación calorífica del cuerpo.
Otras recomendaciones para el cuidado del cabello del bebé
- Lava y seca su cabecita con suavidad para evitar arrancarle el pelo. Si buscas una técnica más suave, con una toalla mojada y un poco de champú masajea toda la cabeza con cuidado.
- No utilices productos para adultos, ya que la piel de los niños es más delicada y se irrita con facilidad.
- La cabeza de tu hijo solo necesita ser lavada de 2 a 3 veces por semana. Esto ayudará a cuidar los folículos pilosos y el propio cabello.
Algunos padres creen que rapando a los niños les crecerá luego más fuerte y resistente. Pero eso no es cierto. “Si quiere ver a su hijo calvito o es la época de calor, pues se lo corta. Pero también puede dejarlo crecer, salvo que por razones de dermatitis en la cabeza sea aconsejable tenerlo más corto.
Cortar el pelo a los bebés para que crezca más fuerte no sirve para nada, según la ciencia. Las puntas del cabello de un bebé son cónicas y cortarlas solo las deja más cortas y temporalmente se ven más oscuras y gruesas. De hecho, el número y la ubicación de los folículos pilosos individuales están genéticamente determinados. Una vez nacido, un bebé no forma nuevos folículos.
Es posible que los padres al principio, sientan particular preocupación hacia el tema de la caída del pelo en bebés, debido a la ausencia capilar notable en el recién nacido. En los primeros seis meses de vida, la caída del pelo en bebés es completamente normal. Ya que apenas está en proceso de crecimiento hacia el nuevo cabello que tendrá finalmente, el cual estará más fortalecido. Al principio, la presencia de hebras capilares suele ser escasa, debilitada, completamente fina y fácil de caer. Con señales de carencia en diversos espacios del cuero cabelludo, tomando en cuenta que el bebé está acostado la mayor parte del tiempo en una sola posición. No obstante, cada bebé tiene un proceso de crecimiento distinto con su respectivo desarrollo diario.
Por otro lado, existen una serie de recomendaciones para no estimular la pérdida capilar y manejar adecuadamente el delicado cuero cabelludo del bebé con el objetivo de ayudar en su crecimiento y cuidado diario. Con la finalidad de que los padres estén más tranquilos a la hora de tratar el área capilar del recién nacido. Es vital tomar en cuenta una serie de recomendaciones para prevenir la caída del pelo en bebés. Procediendo a realizar los cuidados necesarios y sumar en la aparición paulatina del cabello. A continuación, existen algunas sugerencias para afianzar el buen curso natural en la salida de pelo en los bebés.
Es sumamente importante que el bebé reciba el lavado en la superficie de la cabeza. Independientemente si tiene pelo o no. Ya que al hacerlo, permitirás que los folículos pilosos encargados de iniciar el crecimiento. La limpieza debe realizarse todos los días con la finalidad de evitar la acumulación de sudoración, previniendo impurezas y la aparición de erupciones. La temperatura sugerida debe ser tibia, más propiamente que no esté fría ni muy caliente. Ante la presencia de costra láctea, una particular aparición de dermatitis muy común. Es importante aplicar el tratamiento médico sugerido y realizar el debido lavado con movimientos suaves. Colocando un aceite especial infantil para ayudar a que vaya eliminándose del cuero cabelludo.
Al momento del lavado, se recomienda no colocar en el pequeño cualquier producto. Debe ser exclusivamente infantil, pues el champú trae los ingredientes principales y adecuados que no alteran su pH. Además de no generar lágrimas, sin alcohol y libre de parabenos. Por lo general, estas alternativas son de categoría hipoalergénicas lo que significa que no desencadenan una reacción o síntoma desfavorable ni originan daños a su piel.
Los bebés poseen mínimos movimientos de fuerza al nacer, siendo difícil para ellos cambiar de posición sin ayuda ante la fragilidad de su cuerpo, lo que trae como consecuencia que estén por mucho tiempo adoptando una sola posición.
Muchos padres al momento del nacimiento de su bebé, deciden al poco tiempo cortar completamente el pelo. De esta forma, se permite el aumento de volumen que suele representar la fase protectora y reguladora en la temperatura de su cabeza.
De tener un cabello abundante como todo adulto, se entiende que necesita un frecuente cepillado, pero en los bebés es muy diferente. Los movimientos suelen ser sencillos, lentamente y con cuidado para no lastimar o quebrar la fragilidad de su pelo.
Uno de los puntos claves para mantener la salud intacta de un bebé es consultar a su médico. La aparición de zonas despobladas en la cabeza, dermatitis, hongos o cualquier cambio en el crecimiento capilar del pequeño. Al ser detectado oportunamente, es posible recibir las mejores recomendaciones del experto. Procurando que se conserve en perfectas condiciones.
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