Carlos Tena: Trayectoria y Legado de un Periodista Musical Innovador
Carlos Tena fue una figura clave en el periodismo musical de España. Tena tenía ya en 1983 una larga carrera profesional a sus espaldas, tanto en radio como en televisión. El periodista musical inició su carrera en Radio Nacional en 1965, presentando 'Hablando de Discos'. En 1973 fue nombrado delegado de programas musicales de la cadena pública ante la Unión Europea de Radiodifusión (UER).
Tena, que desde hace años residía en Cuba, estuvo vinculado a Radio Nacional y a Televisión Española, donde dirigió y presentó algunos de programas de los setenta y los ochenta. Destacaron 'Para vosotros jóvenes', en RNE, que fue Premio Nacional de Radio; 'Popgrama' (1977-1980), junto a Ángel Casas y Diego A.
Entre 1980 y 1985 también fue productor de varios álbumes para grupos como Mario Tena, Johnny Comomollo, Tilburi y Paraíso y publicó artículos en periódicos como Pueblo, Madrid, Diario 16 o El Mundo, y revistas tales como Mundo Joven, Discóbolo, Triunfo, La Calle, Mundo Obrero, El Siglo, Cambio 16, El Papus.
Caja de Ritmos y el Caso Las Vulpes
Uno de los programas más recordados dirigidos por Carlos Tena fue Caja de Ritmos. El programa en cuestión se llamaba Caja de Ritmos y lo dirigía el gran Carlos Tena, toda una referencia en el periodismo musical de este país. Había dirigido otros programas musicales como Popgrama o Música maestro. Pero es que el guionista del programa era nada más y nada menos que Diego A. Manrique, el periodista musical número uno de la historia de este país.
Caja de ritmos se había estrenado la semana anterior, o sea, el sábado 9 de abril. El plato principal para el segundo programa era un grupo enteramente femenino procedente del País Vasco, de Barakaldo (Vizcaya) para más señas. Cuenta la leyenda que Manrique fue quien eligió al grupo vizcaíno para que apareciera en el segundo programa, pues según contaba el propio Carlos Tena, él no tenía ni idea de quiénes eran estas chicas hasta que Diego le habló de ellas.
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El día 16 de abril del año 1983, sábado para más señas, yo tenía 13 años. Ahora que la libertad de expresión está en peligro de extinción, recordamos en este artículo al grupo punk vasco Las Vulpess.
Las Vulpes: Un Fenómeno Punk
Cuando grabaron la actuación para Caja de Ritmos, la formación definitiva de Las Vulpes apenas llevaba siete meses funcionando. Tras algunos intentos fallidos de formar un grupo exclusivamente de chicas, la que sería la formación definitiva de la banda, se había juntado en el verano de 1982. Mamen, Loles, Lupe y Begoña. Cuatro punkis con las ideas muy claras. Durante esos siete meses, las cuatro chicas habían estado prácticamente encerradas en un local de ensayo junto a una serrería, ensayando duro, aprendiendo a manejar con cierta soltura los instrumentos, horas y horas aporreando la batería, el bajo y la guitarra. Gritando a toda hostia. Allí, enclaustradas entre cuatro paredes, habían abrazado la religión del punk y adoraban, sobre todas las cosas, a Johnny Rotten, su único dios verdadero, cantante y líder absoluto de los Sex Pistols, la banda que en 1977 había llevado su anárquico rocanrol a las cotas más altas de nihilismo, bajo el eslogan de “No future”.
La banda londinense habían escandalizado a la biempensante sociedad británica hacía un lustro con temas como “Anarchy in the UK”, “Pretty Vacant” o la celebérrima “God Save The Queen”, temas todos ellos incluidos en su único álbum, Never Mind The Bollocks (Virgin, 1977). Durante aquellos meses de duros ensayos, las chicas ponen en pie un repertorio bastante potente. Y graban un par de maquetas que mueven por todo el País Vasco. Poco a poco se van haciendo un nombre en una incipiente escena punk vasca.
En una entrevista que les hizo la periodista Rosa Montero para El País algunos días después de su única aparición en televisión, contaban que su repertorio hasta aquel momento consistía en tan solo trece canciones, trece disparos certeros contra la Iglesia católica, contra el machismo imperante en la sociedad española, contra la hipocresía pequeño-burguesa, contra los políticos de derechas y de izquierdas, contra la amenaza nuclear, “contra todo”.
"Me gusta ser una zorra": La Canción de la Polémica
“Me gusta ser una zorra”. Así se titulaba la libérrima adaptación que Loles, guitarrista del grupo, había hecho del “I wanna be your dog”, el mítico tema que Iggy Pop había compuesto en 1969, para el álbum de debut de su banda, The Stooges, y de cuya producción se encargó otra leyenda del rock: John Cale. En 1983, Loles tenía 18 años, pero la letra de la canción había sido escrita 3 años antes, o sea, cuando la chica tenía 15 años.
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En el artículo de Rosa Montero, se aclaraba el porqué de esta estrofa final de la canción: ¿Y el final? Bueno, el final ese del pico en la polla de Lou Reed pensaron en quitarlo, porque no pega con el resto. Fue una broma, una tontería. Por entonces había venido Reed a Madrid y Lupe tuvo que pintárselas de todos los colores para poder reunir dinero para verle: se tuvo que desplazar haciendo dedo, en fin, una movida. Y luego el Lou Reed cogió y cantó sólo siete canciones, el muy guarro, y encima el tío había dicho en una ocasión que a Johnny Rotten había que meterle un pico en la polla, a Johnny Rotten, nada menos, a quien tanto admira Lupe. Así es que ella se calentó y terminaron la canción con esa estrofa, “quiero meter un pico en la polla a un cerdo carroza llamado Lou Reed”, por chorizo.
Sobre los versos más polémicos de la letra de la canción, los que hacían referencia a la masturbación, las chicas opinaban: “Nos gusta ser como somos y pensamos que a nadie debe escandalizar que digamos que nos masturbamos, porque eso es natural, eso lo hace todo el mundo. Es más fuerte poner películas violentas u obligar a niños a seguir determinado tipo de religión”.
Lo que ocurrió después de la emisión de “Me gusta ser una zorra” en el programa Caja de Ritmos forma parte de la memoria colectiva de toda una generación de teleespañolitos. El diario monárquico, ultraconservador y católico-talibán ABC escribió una editorial atacando al grupo, al director del programa y, de paso, a los mandamases de RTVE. Hubo querellas criminales, visitas a los juzgados, preguntas en el congreso, réplicas y contrarréplicas, y otras historias casposas de las que, tan a menudo, pasan por aquí y que tienen que ver, cómo no, con ataques furibundos contra la tan cacareada libertad de expresión.
A rebufo de la polémica, Las Vulpes grabaron un single con dos canciones: “Me gusta ser una zorra”, en la cara A, e “Inkisición”, en la cara B, editado por la discográfica independiente Dos Rombos. Se despacharon doce mil copias de aquel disco en apenas unas semanas, y hoy en día, es un artefacto bastante cotizado en el mercado del coleccionismo discográfico.
Y sin embargo, los meses que siguieron estuvieron más cerca de ser una pesadilla que de un sueño placentero: conciertos en los que no cobraban, ultraderechistas boicoteando sus actuaciones, garrulos que pensaban que aquellas tías eran unas putas dispuestas a follar con el primer anormal que apareciera, y otras lindezas por el estilo.
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En el año 2005, las 3 supervivientes de la formación original (Lupe había muerto en 1993) se volvieron a juntar y grabaron un disco en directo que se llamó Me gusta ser (Ohiuca, 2005), con el que intentaban saldar viejas deudas Han pasado 35 años de toda esta historia y durante estos años la leyenda de Las Vulpes no ha hecho más que aumentar de tamaño. Se han hecho numerosas versiones de su tema estrella, y su influencia se puede rastrear en bandas de chicas tanto en el estado español como en otros países de Hispanoamérica. Nombres como los de Les Biscuits Sales, Las Perras del Infierno, Molly G, Las Furias, Rotten Nuttes, Las Ultrasónicas, Las Sexpeares, Selene, Akelarre y muchas, muchas más han seguido el camino iniciado por Mamen, Loles, Lupe y Begoña y se reconocen como herederas directas de la banda de Barakaldo.
Reconocimientos Póstumos
El periodista José Ramón Pardo ha sido galardonado con el I premio Carlos Tena a la divulgación musical, otorgado por RTVE en colaboración con la Fundación SGAE. El jurado, formado por Clara Sánchez, Juan de Pablos, Andrea Rullán, Soco Collado, Sonia Durán, Rubén Guitierrez del Castillo e Ignacio Elguero, destacó la destacada labor de Pardo a lo largo de su carrera, subrayando su capacidad como comunicador y su interés por acercar la música española a nuevas generaciones. Actual director de la discográfica Ramalama, también es reconocido por su extenso trabajo literario, que incluye libros como ‘Historia del Pop’, ‘Cantautores’, ‘Nuevas Músicas’, ‘La Discoteca Ideal de la Música pop’, y ‘La Música contada con sencillez’.
Los periodistas Bertha M. Yebra y José María Velázquez-Gaztelu son los ganadores ex aequo de la segunda edición del Premio Carlos Tena a la Divulgación Musical, organizado conjuntamente por RTVE y la Fundación SGAE y que rinde homenaje al legendario periodista, presentador y gran divulgador musical fallecido en 2023. Los galardones se entregan el 17 de diciembre a las 19:30 horas en la Sala Manuel de Falla de SGAE (C/Fernando VI, 4. El jurado ha destacado la amplia labor de ambos periodistas como divulgadores del género rock y flamenco, aportando luz y magia en un periodo histórico marcado por la dictadura franquista. Por un lado, Bertha M. Yebra como cofundadora de la revista de música rock más longeva de Europa y la segunda del mundo, Popular 1, que en 2023 cumplió cincuenta años de existencia. Medio siglo dedicando sus páginas a leyendas del rock, que le ha permitido atesorar un archivo gráfico y literario de los más importantes de la época. Por otro lado, el escritor, poeta, guionista y documentalista gaditano José María Velázquez-Gaztelu, director del pódcast de Radio Clásica Nuestro flamenco, por el que han pasado las grandes figuras del flamenco actual, y responsable también de la serie de TVE Rito y geografía del cante, por el que recibió el Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología en 1972. Portal global de arte flamenco. El conocimiento y la pasión. La jondura y la pena. El pellizco y la fiesta.
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