Chupete con Muñeco: Beneficios y Riesgos

05.12.2025

El chupete es un objeto tan querido como debatido, en torno al cual, lamentablemente, aún hoy circulan muchos mitos falsos. Chupar no es un vicio, sino una necesidad para el recién nacido: no solo es funcional para la nutrición, sino que le proporciona tranquilidad y seguridad.

De hecho, la succión estimula la producción de serotonina, una sustancia determinante en la regulación del estado de ánimo y el sueño, capaz de inducir un estado de calma y serenidad. Chupar reconforta al niño y le ayuda a relajarse, a normalizar el ritmo cardíaco y a mantener una respiración constante durante el sueño.

Beneficios del Chupete

  • Calma a los bebés, ayudándoles a relajarse e incluso a dormirse en momentos de llanto o tensión.
  • Es un gran aliado para tranquilizar a los bebés entre las tomas y para ayudarles a conciliar el sueño.
  • La Academia Americana de Pediatría ha vinculado el uso de chupetes durante el sueño con una reducción de las probabilidades de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante.
  • En algunos bebés, si no se les ofrece chupete lo más probable es que se aficionen a chuparse el dedo, una adicción que puede provocar problemas bucodentales y que es más difícil de superar que la del chupete.

Riesgos del Chupete

  • La dependencia que puede llegar a crear si no se usa de forma adecuada.
  • Si su uso se prolonga demasiado en el tiempo puede provocar problemas de dentición.
  • Se ha relacionado con un retraso en la aparición del habla en algunos peques que lo usan de forma intensiva durante el día.
  • Dárselo a los peques demasiado pronto puede interferir en el éxito de la lactancia materna.
  • El uso excesivo del chupete provoca que sean más frecuentes algunas infecciones en la cavidad bucal.

Cuándo Ofrecer y Retirar el Chupete

Si vas a darle a tu peque lactancia materna, lo ideal es no ofrecerle el chupete al menos hasta que haya transcurrido un mes del nacimiento.

Lo adecuado es limitar desde el principio el uso del chupete a momentos puntuales. Por ejemplo, cuando todos los demás recursos para calmarle fallan, cuando mamá se tiene que ir a algún lado o a la hora de dormir. No acostumbres a tu peque a tener el chupete todo el día en la boca porque después te costará retirárselo.

Algunos pediatras y odontólogos recomiendan que se empiece por retirar el chupete por el día a partir de los seis meses, que es cuando los peques empiezan a ser capaces de encontrar otras formas de calmarse y distraerse.

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Para las noches, se recomienda retirarlo a partir del año, que es cuando se reduce el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. Como edad tope, los dos años.

Es importante ofrecer un chupete que no solo esté en buen estado y sea de buena calidad, sino que también tenga el tamaño adecuado. Existen chupetes de diferentes tamaños porque la tetina está diseñada específicamente para adaptarse al crecimiento de la boca del bebé.

Hasta los 6-7 meses, se puede dar el chupete cada vez que sea necesario. Durante la fase de balbuceo primero y luego del lenguaje, se recomienda limitar su uso durante el juego y las interacciones, sin interrumpirlo bruscamente, ya que el instinto de succión sigue estando muy presente a esta edad y un abandono prematuro podría llevar al niño a chuparse el dedo.

El Ministerio de Sanidad también recomienda empezar a reducir su uso a partir de los 2 años para interrumpirlo por completo antes de que el niño cumpla los 3 años.

La separación del chupete será tranquilamente si se encuentran estretegias alternativas para relajar, consolar y resolver las crisis emocionales del niño y si se evita elegir momentos particulares para este abandono (por ejemplo: inicio de la guardería, regreso al trabajo de la madre, llegada de un hermanito, cambio de habitación o de casa).

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El Muñeco como Objeto de Transición

El muñeco, ¡un tema importante! Supone una fuente de placer y seguridad para el niño que lo sujeta con fuerza. Pero a veces, también puede ser una fuente de ansiedad para los padres, que no pueden ni tocarlo. Este muñeco, también llamado «objeto de transición» por los psiquiatras y los profesionales de preescolar, es un objeto que permite al niño hacer la transición entre el espacio familiar y el mundo exterior, entre lo conocido y lo desconocido.

Es un verdadero apoyo, que permitirá al niño sobrellevar mejor el hecho de alejarse de su familia y hacer la transición con el mundo exterior.

Origen del Muñeco

Donald Winnicott, pediatra y psicoanalista británico, creador del concepto, define el objeto de transición como un objeto esencial para el desarrollo psíquico del niño.

Hoy en día, este objeto adopta la forma de un muñeco, un peluche, una manta o cualquier otra cosa que permita al niño establecer el vínculo emocional entre su familia y el mundo exterior.

Objeto de Transición o No

Generalmente es entre los cuatro meses y el año cuando el niño suele hacerse con su propio objeto. Esto suele corresponder al momento en que el bebé puede agarrarlo. Peluche, pañuelo, manta, chupete, trozo de tela… cada bebé tendrá un objeto de transición específico.

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Para el bebé representa un olor, una sensación táctil u otro estímulo sensorial que le calma y le tranquiliza. Sin embargo, hay niños que no tienen ningún objeto y prefieren chuparse el pulgar, escuchar un cuento que les guste especialmente o incluso recordar algo que les tranquilice. No tienes que preocuparte si tu hijo no tiene un objeto de transición.

No todos los niños tienen necesariamente un muñeco. Pero, para los que deciden apropiarse de uno, tiene muchas funciones. Aunque su principal función es la de tranquilizar en los momentos de separación, el objeto de transición posee muchas otras cualidades:

  • Tranquiliza y ayuda a soportar la angustia de la separación.
  • Proporciona una sensación de seguridad.
  • El muñeco les consuela.
  • Ayuda a conciliar el sueño.
  • Participa en el desarrollo de su autonomía.
  • El muñeco proporciona placer y contribuye al bienestar general del niño.

El Muñeco y el Colegio

Cuando se produce una separación es cuando el objeto de transición adquiere todo su significado. Para su primer día de guardería o de preescolar, su muñeco será el compañero ideal para que el niño pueda llevar bien ese momento. Con él, tu hijo se siente seguro por su presencia física: le gusta verlo, tocarlo, aplastarlo, pero también olerlo y reconocer su olor.

En el colegio, se les suele proporcionar una caja para meter el muñeco o una bolsa para guardar su objeto preferido. No se le debe negar su acceso. Así, el niño puede optar por cogerlo si siente la necesidad o dejarlo a un lado, para dedicarse a otras actividades o a sus compañeros. Es importante dar al niño la libertad de elegir cómo utilizarlo, según su ritmo y sus necesidades.

El Papel de los Padres

Los psicólogos desaconsejan el uso del muñeco como objeto de chantaje. Amenazar con quitarle a un niño su objeto tranquilizador sería amenazar con quitarle una extensión de su figura de apego y de sí mismo. Del mismo modo, el objeto de transición no debe sustituir a la tranquilidad que proporciona el adulto, cuando éste está presente, ya que se corre el riesgo de desvirtuar la propia función del objeto.

No te preocupes si tu hijo no quiere separarse de su muñeco. ¡No hay una edad específica para deshacerse de él y hay muchos adultos que todavía conservan su objeto de transición!

Sin embargo, generalmente alrededor de los dos años el niño ya empieza a dejar a su compañero a un lado, y a los tres años ya casi no siente la necesidad de tenerlo. Se interesa por cosas nuevas y se siente menos vulnerable.

Si el objeto de transición ocupa demasiado espacio en la vida de tu hijo, también puedes optar por acompañarle en su separación del muñeco. Es preferible evitar quitárselo de golpe. Puedes ayudarle a separarse de él gradualmente, sugiriéndole que solo lo utilice en determinados momentos, como a la hora de acostarse, por ejemplo.

Tipos de chupetes: cómo elegirlos

En el caso de que hayas elegido ofrecer el chupete a tu peque, ten en cuenta que la seguridad y la higiene son dos aspectos fundamentales a la hora de elegirlo.

Existen multitud de tipos de chupetes en el mercado. Las diferencias fundamentales son en cuanto a la forma de la tetina y al material de la misma.

Por su forma, los chupetes pueden ser de cereza o redondos, anatómicos o fisiológicos. Los primeros son los de toda la vida y se recomiendan en los primeros meses de vida.

Entre anatómicos y fisiológicos, hay opiniones encontradas. Hay odontopediatras que prefieren los primeros y otros que son más favorables a los segundos. Los anatómicos imitan la forma del pezón y hay que tener en cuenta que solo tienen una posición correcta, por lo que hay que girarlos si el bebé les da la vuelta. Los fisiológicos son más cómodos, porque son planos y se usan igual en cualquier posición.

Por su material, encontrarás tetinas de caucho o látex y tetinas de silicona.

Tabla Resumen: Chupete vs. Muñeco

Característica Chupete Muñeco (Objeto de Transición)
Función Principal Calmar y satisfacer el reflejo de succión Proporcionar seguridad y confort emocional
Edad de Introducción Después de establecer la lactancia (3-4 semanas) Generalmente entre 4 meses y 1 año
Edad de Retiro Idealmente antes de los 2 años No hay edad específica, varía según el niño
Riesgos Potenciales Problemas dentales, retraso en el habla, dependencia Dependencia excesiva (en casos raros)
Beneficios Calmante, reduce el riesgo de SMSL Reduce la ansiedad por separación, fomenta la autonomía

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