Cómo cambiar el chupete a un bebé: Consejos

25.11.2025

La introducción de un chupete en un bebé amamantado requiere un enfoque delicado para garantizar que no interrumpa el proceso de lactancia. En el entorno de la maternidad, a menudo nos encontramos guiando a los nuevos padres a través de este proceso, comprendiendo sus preocupaciones sobre la confusión del pezón, el suministro de leche materna y el mantenimiento de una relación de lactancia satisfactoria.

Consejos para Introducir el Chupete sin Poner en Peligro la Lactancia Materna

Establecer Primero la Lactancia Materna

Ante todo, el momento es crucial. Es importante esperar a que la lactancia materna esté bien establecida antes de introducir un chupete; normalmente, el bebé y la madre lactante tardan varias semanas en adquirir confianza con la lactancia. La introducción precoz podría afectar a la capacidad del bebé para agarrarse correctamente al pecho, por lo que es esencial dejar tiempo para establecer una buena posición y un buen apego.

La lactancia materna debe seguir siendo la principal fuente de bienestar y nutrición, y el chupete debe complementar la lactancia materna, no sustituirla. Por lo tanto, evite utilizar el chupete para posponer o sustituir las sesiones de lactancia, ya que esto puede afectar al suministro de leche e interferir con las señales naturales de alimentación del bebé.

Hay que animar a los padres a que sean pacientes y observen las señales del bebé, ya que la introducción del chupete es gradual. Tras la introducción del chupete, los padres deben consultar a un profesional sanitario si tienen alguna duda sobre el aumento de peso del bebé, la producción de orina o heces o el patrón de alimentación. Las revisiones periódicas ayudarán a garantizar que el bebé prospere y que la lactancia materna siga siendo una experiencia satisfactoria.

Esfuerzo de Equipo

Implicar a la pareja en el proceso de lactancia. La introducción del chupete es un trabajo de equipo, y la pareja puede desempeñar un papel crucial ofreciendo el chupete y consolando al bebé en los momentos en que no se le da de mamar. Esto no sólo ayuda a reforzar el vínculo entre el bebé y ambos progenitores, sino que también garantiza que la introducción del chupete sea una experiencia positiva.

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El Momento Oportuno es Clave

Elige el momento adecuado para ofrecer el chupete. Considera la posibilidad de ofrecérselo entre tomas o cuando el bebé esté tranquilo y no tenga mucha hambre. De este modo, es más probable que el bebé explore y chupe el chupete sin frustración, ya que no está buscando alimento desesperadamente.

Elegir el Chupete Adecuado

Existen muchas opciones en el mercado a la hora de elegir un chupete. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los chupetes son iguales. Evita utilizar un chupete con tetina gruesa y redonda, ya que puede impedir que la boca se cierre correctamente. En su lugar, opta por una tetina aprobada para ortodoncia, que suele ser simétrica y plana, con un cuello fino y flexible.

Seguridad del Chupete

El chupete debe lavarse y esterilizarse antes de cada uso; así se reduce el riesgo de que entren bacterias nocivas en el cuerpo del bebé y le produzcan malestar. Los chupetes deben limpiarse con agua tibia y jabón, y luego enjuagarse bien para eliminar los restos de jabón.

A continuación, deben colocarse en un esterilizador, siguiendo cuidadosamente las instrucciones del fabricante para completar el proceso de esterilización. Los padres deben estar siempre atentos para asegurarse de que el chupete se ha enfriado completamente antes de dárselo a su bebé.

Además, los chupetes deben someterse a una comprobación de seguridad antes de cada uso. Esta sencilla comprobación puede hacerse lavándose bien las manos e inspeccionando todo el chupete para detectar cualquier signo de deterioro. A continuación, realice la prueba del tirón de seguridad sujetando la tetina entre los dedos y tirando firmemente de ella en todas las direcciones; inspecciónela cuidadosamente para detectar cualquier signo de desgaste. Si se aprecia algún daño, deseche el chupete y sustitúyalo por uno nuevo. Todos los chupetes deben sustituirse cada uno o dos meses por motivos de higiene.

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¿Cuándo y Cómo Retirar el Chupete?

Puede que sea una de las preguntas más recurrente en la infancia : ¿Cuándo retirar el chupete a los niños y niñas? ¿En qué momento se recomienda? ¿Cómo hacerlo? ¿Existe alguna clave que sea eficaz para conseguirlo?

La Dra. Patricia Oliván López, pediatra del Hospital Vithas Vigo explica todas las claves que debemos saber sobre el chupete y cómo poder ir poco a poco retirándose. Es importante, no obstante, no forzar a los pequeños.

En primer lugar, expone la doctora, "en los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida hasta que la lactancia materna esté bien establecida y se logre un buen agarre y succión al pecho materno".

Este agarre ocurre habitualmente a partir de la primera semana, período que coincide con el inicio del riesgo a presentar muerte súbita, para lo cual, "se ha descrito que el uso de este último disminuye la incidencia de presentarla", añade.

Además, "es un hecho que la succión frecuente del chupete libera endorfinas que calman al bebé y les produce una sensación de tranquilidad".

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En cuanto al momento ideal o la mejor edad para quitar el chupete hay que "identificar en principio identificar si tu hijo está preparado para dar este paso", sostiene la doctora. Normalmente, "la edad indicada para empezar el proceso de dejar el chupete es entre los 12 y los 24 meses", afirma Oliván.

Y este momento, suele coincidir aproximadamente, cuando el niño/as empieza a separarse de la madre y a encontrar satisfacciones en otras actividades como por ejemplo, el juego. Ahora, que comienzan las navidades puede ser un momento para ello, muchos niños/as suelen dar su chupete a Papá Noel o los Reyes Magos.

Consejos para que Sea Más Fácil Dejar el Chupete

Para que el proceso de dejar el chupete sea más fácil, la doctora Oliván nos expone una serie de consejos o recomendaciones que seguro nos serán útiles. Es cierto que cada niño/a es un mundo pero seguro que estas pautas pueden ayudar a muchas familias que se encuentren en este proceso.

  • Hablar con el niño/a y prepararle para ese momento, recordándole que ya es mayor.
  • Ponerle metas y premiarle cuando las consiga.
  • Darle mensajes positivos, y alabarle cuando lo haga bien.
  • Negociar, no tomar medidas drásticas, e ir dejándolo gradualmente.
  • Cambiar el uso del chupete por algunos elementos como vasos para sorber que fomentan el desarrollo de la coordinación entre la vista y las manos, y ayudan a poner fin al habito del chupete.
  • A la hora de ir a dormir, intentar cambiar los hábitos. Por ejemplo, leerle un cuento relacionado con dejar el chupete.
  • Elegir el momento adecuado, y asegurarse de que no haya sufrido cambios importantes en la vida familiar que puedan afectarle.

Además de todo ello, "es fundamental no impacientarse, procurar entenderle y no gritarle ni compararle con otros niños si lo consigue antes, ya que cada uno lleva su propio ritmo.

¿Qué Hacer si el Bebé No Quiere el Chupete?

“Mi bebé no quiere chupete, y yo ya no sé qué hacer”. La llegada de un recién nacido es un momento muy bonito lleno de emociones, pero que también genera muchas dudas e incertidumbres. Que tu bebé no quiera saber nada del chupete no es tan raro. El chupete elegido debe tener las medidas apropiadas para la boca de tu recién nacido, no debe ser ni demasiado grande ni muy pequeño.

Es importante tener en cuenta que los bebés amamantados exclusivamente pueden tener menor disposición al chupete debido a la fuerte relación entre su succión y el pecho materno. Esto puede dificultar la aceptación del chupete, por lo que introducirlo de manera gradual es recomendable.

Para introducir el chupete en bebés amamantados exclusivamente, es aconsejable elegir momentos tranquilos y relajados para que el bebé se adapte mejor. Puede que simplemente a tu bebé no le guste usar chupete. Si tu bebé muestra resistencia ante los intentos de usar el chupete, no te preocupes no está todo perdido.

Como hemos comentado antes, puede que el chupete elegido no encaje con tu bebé. Puede ser que haya algo en el tacto, textura, tamaño o forma del chupete (o quizás todo a la vez) que le resulte desagradable. Por ello, es muy recomendable investigar y probar con distintos modelos, marcas y materiales.

Los chupeteros desempeñan un papel esencial en la adaptación de los bebés al chupete y en el fomento de su aceptación. Además de mantener el chupete siempre a mano, los chupeteros también ofrecen una experiencia táctil agradable para los bebés, ya que pueden tocar y explorar los coloridos diseños y texturas.

Considerar un enfoque gradual puede ser una estrategia muy efectiva para fomentar su aceptación de manera más cómoda y natural. La elección de los mejores momentos para ofrecer el chupete desempeña un papel clave en la aceptación de este objeto. La hora de dormir puede ser un momento especialmente oportuno.

Si ves que el chupete no es lo suyo, no te preocupes, puedes considerar diversas formas de consuelo. Asimismo, un balanceo suave puede ser también una gran opción para calmarle. Además de la aplicación de masajes delicados, que también pueden aliviar la tensión y el malestar, brindando una sensación de alivio y relajación al bebé.

Sobre todo, es importante evitar que tu recién nacido recurra a su dedo como una forma de consuelo. Si el bebé claramente no está interesado, no fuerces el chupete.

Chupete: ¿Sí o No?

La eterna cuestión: chupete, ¿sí o no? El uso o no del chupete es un tema que siempre genera un gran debate entre los padres primerizos. El chupete ha sido durante mucho tiempo un accesorio esencial para muchos recién nacidos, llegando a convertirse en una extensión fundamental de su día a día. Sin embargo, no todos los padres están de acuerdo en su uso. Entonces, ¿es recomendable el uso del chupete?

Además, el chupete ofrece otros beneficios, como la reducción del riesgo síndrome de muerte súbita del lactante, la disminución del dolor, la ansiedad y el llanto, y la facilitación del sueño. Esto indica que, en muchos casos, los beneficios superan los inconvenientes.

Es natural sentirse abrumado por las opiniones contradictorias y las inseguridades que surgen alrededor del uso del chupete. Sin embargo, debes confiar en tu instinto y en lo que consideres más adecuado para tu bebé. La clave está en ser consciente de las preferencias y necesidades únicas de tu pequeño y abordar la situación con paciencia, empatía y adaptabilidad.

En última instancia, sea cual sea la elección, ya sea darle el chupete a tu bebé o no, recuerda que lo más importante es brindarle amor y atención.

El chupete es un poderoso elemento para calmar al bebé, ya que la succión relaja y genera sensación de seguridad en los lactantes. Pero, como todo, ha de tener un final y éste en la mayoría de ocasiones no es fácil o puede generar mucha ansiedad, tanto al niño como a los padres. Lo ideal es ir quemando etapas sin traumas.

Efectos Negativos del Uso Prolongado del Chupete

Una de las razones por las que se desaconseja el uso de chupete a partir del año es porque su uso excesivo puede llevar a maloclusiones dentarias (fallos en la alineación de los dientes), deformaciones del paladar, así como aumento de la incidencia de caries y de otitis media. Incluso se ha relacionado el uso prolongado del chupete con problemas de dicción y del habla.

8 Consejos para Facilitar el Abandono del Chupete

  1. Limitar su uso: Si se utiliza el chupete para calmar al niño en todas sus frustraciones diarias, estamos limitando su capacidad para utilizar recursos emocionales y personales que le ayuden a afrontar las pequeñas batallas del día a día. Limitar el uso, al principio, del chupete, reduciéndolo para las siestas y para dormir, puede ser de gran utilidad si lo que se quiere es dejarlo del todo.
  2. Ofrecer otro consuelo: Cambiar el chupete por un peluche puede ser de gran ayuda a la hora de quitárselo por la noche.
  3. Dárselo a los Reyes Magos o a Papá Noel: En los niños más mayores, dejar el chupete la noche anterior a la llegada de los Reyes o Santa Claus puede ser una gran motivación… Eso sí, es una decisión conjunta, y el niño debe estar de acuerdo. Hay que tener claro que no se debería volver a comprar ningún otro chupete.
  4. Leer cuentos que hablen sobre el tema: Los cuentos tienen un gran poder sobre el niño. Comprar cuentos que hablen de la autonomía y de cómo se hace mayor pueden ser de gran ayuda a la hora de dejar el chupete o de otros grandes hitos que tiene que superar: el pañal, la llegada de un nuevo hermano, el comienzo de la guardería…
  5. Negociar y pactar: Podemos pactar una disminución de su uso y establecer la fecha límite para abandonar el chupete (como su cumpleaños)… También se pueden pactar momentos y lugares en los cuales está permitido o no el chupete y ponerse de acuerdo con el niño para que lo pida cuando lo necesite realmente. Esta táctica sólo es eficaz si el niño tiene una buena capacidad comunicativa y comprensiva.
  6. Paciencia y elogios: Si el niño detecta que durante el proceso de retirada los padres están nerviosos o impacientes, podrá dificultar el proceso o incluso provocar un apego mayor al chupete. Los elogios ante pequeñas victorias o momentos sin él deben ser la norma.
  7. No tomar medidas drásticas: Las decisiones radicales sin previo consentimiento del niño no deben ser la pauta a seguir, ya que la no participación del niño en el proceso puede provocar una situación traumática e inesperada que causaría mucho sufrimiento en el niño.
  8. Aprovechar la guardería: Es muy posible que en la guardería las maestras estén ya en la tarea de limitar el uso del chupete en el aula. Aprovechar esa circunstancia puede ser una primera táctica para disminuir el uso del chupete.

El chupete es un objeto que acompaña a muchos bebés durante sus primeros años de vida. Les ayuda a calmarse, a dormir y a satisfacer su reflejo de succión. Sin embargo, el uso del chupete, si se prolonga demasiado, puede tener efectos negativos en el desarrollo bucodental y en el habla de los niños.

No hay una edad exacta para quitar el chupete al bebé, ya que depende de cada niño y de su nivel de apego al mismo. Un buen momento para empezar a dejar el chupete es cuando empieza a gatear y a dar los primeros pasos. En esta etapa, el niño está más interesado en explorar su entorno y en desarrollar nuevas habilidades, lo que puede facilitar su renuncia al placer oral. En cualquier caso, lo ideal es que el proceso sea gradual y que se adapte al ritmo y a las necesidades de cada pequeño.

Para quitar el chupete al bebé, lo primero que hay que hacer es reducir su uso al mínimo indispensable. Es decir, no ofrecérselo constantemente ni usarlo como un recurso para callar sus llantos o distraerlo. Además, hay que evitar que el bebé se encariñe con un solo tipo de chupete o que lo lleve colgado del cuello todo el día. Lo mejor es tener varios chupetes diferentes y rotarlos, para que no se acostumbre a uno solo. Así, será más fácil que lo suelte cuando llegue el momento.

Para conseguir que un niño con chupete lo deje definitivamente, se debe elegir un período tranquilo, sin cambios importantes ni situaciones estresantes en su vida. Muchos bebés utilizan el chupete porque les calma, les relaja y les hace sentirse seguros. En caso de que tu bebé sienta mucho cariño por su chupete, una buena forma de ayudarle a despegarse de él es contarle una historia sobre qué va a pasar con su chupete.

Por ejemplo, decirle que los Reyes Magos o Papá Noel (o algún otro personaje que le agrade), necesitan su chupete para una misión especial, puede ser una buena opción. Es importante que el niño con chupete participe activamente en la decisión y que se sienta protagonista del proceso. Por eso, hay que explicarle con palabras sencillas y positivas por qué es bueno dejar el chupete y qué beneficios tendrá para él.

Para facilitar la transición, se puede sustituir el chupete por otro objeto de consuelo, como un muñeco, una mantita o un cojín. Este objeto le ayudará a sentirse seguro y acompañado, especialmente por la noche o en momentos difíciles.

Finalmente, hay que tener paciencia y comprensión con el niño con chupete, ya que retirárselo puede ser un proceso largo y difícil para él. Es normal que haya retrocesos o resistencias, pero no hay que recurrir a castigos o humillaciones. Cada bebé es diferente y si tienes dudas sobre cuándo y cómo retirar el chupete al bebé, siempre puedes consultar con el pediatra.

Métodos para Retirar el Chupete

Sabrás cuándo es el momento adecuado para empezar a reducir o acabar con el uso del chupete. Prueba una de las siguientes ideas o una combinación de varias para encontrar la solución que mejor se adapte a tu hijo y a ti.

  1. Poco a poco: Este método consiste en ir disminuyendo gradualmente el uso del chupete. Empieza por limitar la cantidad de chupetes en casa. A continuación, asegúrate de que sólo los utiliza en casa. Después, que use el chupete sólo para la siesta o la hora de dormir. Esto puede durar varias semanas. Es un método perfecto si no tienes prisa y quieres hacer las cosas poco a poco, por si tu hijo es un niño sensible. Este método se puede combinar junto con la lectura de cuentos que inviten a dejar el chupete. Puede incluso que así sea el niño quien tome la iniciativa.
  2. Otra actividad agradable: Cuando tu pequeño necesite el chupete, prueba con una distracción. Puede ser con actos agradables como un abrazo o una canción o actividades emocionantes como teatro, marionetas o su juego preferido. Además, puedes sustituir el chupete por una mantita o su peluche favorito. Si lo intentas antes de ir a la cama puede que necesite más tiempo para adaptarse al cambio, peor no te preocupes, muy pronto se adaptará.
  3. Con alegría y… sin miramientos!: Este método es como quitarse una tirita… ¿por qué esperar? Puede que tu hijo necesite unos días para adaptarse o puede que lo asimile bien desde el principio. Los acontecimientos importantes son momentos excelentes para este método; por ejemplo, un cumpleaños es un buen momento, significa que ya es mayor y puede decirle adiós al chupete. Si te decantas por este método, asegúrate de que no hay otros grandes cambios a la vez, como una mudanza o un nuevo bebé. Una vez decidido, no olvides deshacerte de todos los chupetes, para no tener la tentación de dárselos a tu pequeño si te lo pidiera.
  4. Crea una historia: Historias como el cuento de Nutty, Nity y Nelly son perfectas para potenciar la imaginación y creatividad de tu niño. También puedes incluir un personaje mítico o que le guste en el cuento sobre dejar el chupete. Otra forma es que tu hijo ayude a hacer una caja o bolsa para guardar los chupetes. Por ejemplo, podéis colgarlos de un árbol, o dejárselos al Ratoncito Pérez o cualquier otro personaje. Lo más emocionante para tu hijo será cuando este personaje le deje un regalo a cambio del chupete. Dale algo que sepas que le va a encantar.
  5. Un niño bueno: Un método popular y que mejora la autoestima es hacer que el niño “envíe” los chupetes a otro bebé que los necesite o al personaje de Nelly del cuento de Nutty, Nity y Nelly. El proceso de preparación y envío del paquete es una preciosa oportunidad para que tu hijo ayude a otra persona. Después del envío podría recibir una carta con un pequeño regalo o pegatinas, en modo de agradecimiento por su generosidad.
  6. Estructura y recompensa: Una escalera o tabla de estrellas supone una manera sumamente eficaz de motivar, apoyar y elogiar a tu hijo por la realización del cambio. Haz que cada pegatina signifique un pequeño paso en el camino, como pueden ser dos horas sin el chupete o ir a la guardería sin él. Con cada pegatina dile a tu hijo con palabras, sonrisas y abrazos que lo está haciendo bien y que está siendo muy inteligente y mayor. Cuando tenga una hoja llena de pegatinas, puedes darle una pequeña recompensa como un libro nuevo, ver su programa de televisión favorito o hacer una excursión. Ganará confianza con cada paso.

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