Cómo Limpiar y Mantener una Cuna de Moisés

15.12.2025

La Cuna de Moisés, también conocida como Lirio de Paz o espatifilo, es una planta muy común en los hogares españoles. Además de ser fácil de cuidar, los expertos señalan que esta planta de interior transmite tranquilidad, por lo que es ideal para crear atmósferas relajantes en casa.

El espatifilo es una planta resistente de hoja perenne. Se caracteriza por su porte elegante, sencillo y decorativo, perfecta para decorar cualquier espacio de tu hogar. El espatifilo se caracteriza por sus hojas de un verde intenso lanceoladas y sus flores en espata en color blanco, creando un contraste perfecto.

El Entorno Ideal para tu Cuna de Moisés

En su hábitat natural, el espatifilo crece a la sombra de árboles grandes. Por esta razón, está muy a gusto en un lugar semisombreado. Incluso los rincones un poco más oscuros de la casa son adecuados para esta planta. En general, prefiere los lugares luminosos, luz solar indirecta o suave, el sol directo puede provocar que las puntas de las hojas se vuelvan marrones.

En cuanto a la temperatura, se sienten cómodas a una temperatura ambiente de hasta un máximo de 25 grados. En invierno, cuando entra menos sol por la ventana, la planta puede mantenerse un poco más fresca. Sin embargo, la temperatura ambiente no debe bajar de los 18 grados.

Plantación y Trasplante

En una maceta, la hoja (Spathiphyllum wallisii) sólo dispone de una cantidad limitada de tierra. Por lo tanto, conviene trasplantar la planta cada dos años para garantizar un crecimiento sano y la formación de flores o brácteas decorativas. El mejor momento es en primavera, antes de que la planta inicie su fase de crecimiento. Elige una maceta un poco más grande y rellénala con una capa de drenaje COMPO BIO GRANUPLANT®. Coloca por encima tierra de alta calidad para plantas verdes y palmeras e introduce el espatifilo. Por último, rellena los huecos con tierra y riega bien la planta.

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¿Es venenoso el espatifilo?

Como todos los miembros de la familia de las aráceas (Araceae), el lirio de la paz también es venenoso. Contiene ácido oxálico y sustancias picantes en concentraciones elevadas y, por tanto, tóxicas. Si la savia se escapa, pueden producirse irritaciones cutáneas y su consumo puede provocar calambres y molestias gastrointestinales.

Cuidados Esenciales para tu Cuna de Moisés

A la hora de cuidar la Cuna de Moisés hay una serie de aspectos que debes tener en cuenta. El primero, es el tema de la luz. El primer consejo es buscar un lugar luminoso para que crezca, pero sin luz solar directa.

Riego Adecuado

El riego es otro aspecto a tener en cuenta a la hora de conseguir que el lirio de paz florezca. Esta planta necesita de humedad moderada, aunque no le gusta el exceso de agua. Para que crezca bien, la tierra del espatifilo (Spathiphyllum wallisii) nunca debe secarse por completo.

Tampoco debe estar demasiado húmeda, con lo que es mejor hacer siempre la prueba del dedo antes de coger la regadora: si la tierra está seca, hay que regarla; si está húmeda, se puede esperar algún dia más. La frecuencia de riego depende siempre de la ubicación, la tierra disponible y el tamaño de la planta. Incluso en invierno, cuando las hojas con vaina están inactivas, siguen necesitando cierta cantidad de agua, sobre todo si las temperaturas son similares a las de primavera y verano durante la fase de crecimiento debido a la calefacción, requieriendo un riego cada 7-15 días. El espatifilo está más contento con agua poco calcárea.

En verano, deberás regar abundantemente para que tenga el sustrato siempre húmedo (pero recuerda, no encharcado). En este sentido, lo mejor es regar un poquito cada día. En invierno, bastará con regarlo cada tres o cuatro días. Si ves que el sustrato está seco, puedes regar, pero si aún está húmeda, hay que evitar el riego.

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Abono

Y también es importante abonar el lirio de la paz cada 15 días desde comienzos de la primavera hasta el otoño. La planta de interior necesita suficientes nutrientes para producir flores y un follaje exuberante. Abónala una vez a la semana de marzo a octubre con un abono líquido rico en potasio, como el abono COMPO BIO para plantas verdes, que se adapta perfectamente a las necesidades de las plantas verdes. Durante los meses de invierno, las hojas no están tan hambrientas, por lo que basta con abonar una vez al mes. Si tiendes a olvidarte de abonar, las varitas de abono verde para plantas COMPO con guano son ideales: aportan a tu espatifilo todos los nutrientes que necesita para un crecimiento sano durante tres meses.

Limpieza y Humedad

Para que tu planta florezca, también es importante que el lirio de paz tenga las hojas limpias para que pueda hacer la fotosíntesis de la manera adecuada. Para mantener las hojas del lirio de la paz de un verde agradable y exuberante, límpialas regularmente con un paño suave para eliminar el polvo. Como planta verde tropical, a la planta también le gusta la humedad alta. Les viene bien la humedad, por eso en estancias demasiado secas se debe rociar con agua o poner un humidificador.

Por este motivo, puedes rociar las hojas con un poco de agua con poca cal cada pocas semanas. Sin embargo, a diferencia del follaje verde, a las brácteas blancas no les gusta el agua, por lo que no deben rociarse. También puedes rociar con cuidado las hojas jóvenes y las pequeñas hojas sueltas que no estén floreciendo. Otra opción es colocar la maceta sobre un plato con guijarros húmedos, de manera que la planta se beneficie de la evaporación del agua.

Problemas Comunes y Soluciones

Si las hojas de tu espatifilo (Spathiphyllum wallisii) se vuelven amarillas, puede deberse a varias razones. Por un lado, un lugar demasiado soleado es una posible causa, por otro, las hojas amarillas pueden indicar encharcamiento. Comprueba si el suelo está muy húmedo y trasplanta tu espatifilo si es necesario para que las raíces se recuperen y no empiecen a pudrirse. La falta de nutrientes también puede indicar una coloración amarilla sobre todo por la falta de hierro, siempre y que observas que las hojas se vuelven amarillas y la nervadura se mantiene verde.

Las causas más comunes del color marrón de las puntas de las hojas son las quemaduras provocadas por un exceso de luz solar y un aire demasiado seco. El lugar debe ser lo más luminoso posible, pero se debe evitar una ventana orientada al sur. Si la humedad es demasiado baja, puedes pulverizar la planta y utilizar un humidificador para aumentar la humedad de tu hogar.

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Si se observan hojas marrones en el lirio de la paz, es indicativo de falta de humedad. Tiene un crecimiento rizomatoso, así que la forma más fácil de propagarlas es mediante división. Para esto se desentierra la planta y se separan las plantas individuales, usando herramientas previamente esterilizadas con alcohol. Deben plantase en el nuevo sitio cuanto antes y regar de inmediato.

Es común que las hojas pierdan sostén cuando el riego es demasiado. Para saber si esta es la causa de las hojas caídas hay que tocar el suelo. Si está húmedo es posible que las raíces estén podridas. Hay que sacarlo del contenedor, preparar un nuevo sustrato drenante y espaciar el riego. Si por el contrario, las hojas están caídas y el suelo está seco, es falta de riego. Esto se soluciona aumentando la frecuencia de agua.

Las hojas caídas pueden deberse también a un exceso de luz, así que habrá que asegurarnos de que la luz siempre sea filtrada. Además de las mencionadas hojas caídas, una de las enfermedades más comunes es el enrollamiento de las hojas hacia dentro y las hojas amarillas. Estas suelen ser indicativo de exceso de luz.

  • Hojas lacias: tiene una falta de agua.
  • No florece: revisa que le ofreces todos los cuidados que necesita, desde temperatura, riego, abono o luz. Si es una planta nueva en tu casa, tendrás que darle unos meses hasta que se aclimate a su nuevo entorno.
  • Hojas amarillas: tiene un exceso de agua o pulgón. En el primer caso, deja que el sustrato se seque antes de regarla de nuevo y corta esas hojas. En el caso del pulgón, sepáralo del resto de las plantas y proporciónale humedad.

Plagas

El espatifilo es una planta de interior muy robusta, por lo que no es especialmente susceptible a las plagas. Sin embargo, cuando el aire es seco, los ácaros pueden causar estragos en la planta. Estas pequeñas plagas se reconocen por sus finas telarañas y el moteado brillante de sus hojas. Las moscas blancas, las cochinillas y los pulgones también pueden aparecer en el espatifilo. Lo mejor es controlar el espatifilo con regularidad para poder reaccionar rápidamente en caso de infestación.

Fertilizante Casero para Multiplicar las Flores

Aunque, de primeras, te suene un poco raro eso de utilizar las cáscaras de plátano como ingrediente para preparar un fertilizante casero que ayude a multiplicar las flores de tu cuna de moisés, la piel que siempre tiras a la basura de esta fruta amarilla tiene más nutrientes beneficiosos para tu espatifilo de los que te imaginas. Entre todos ellos, el más destacable es el potasio, un macronutriente increíblemente potente para el crecimiento de las plantas ya que favorece su floración, fructificación y las hace más fuertes ante enfermedades.

Este fertilizante casero hecho a base de cáscaras de plátano para que tu cuna de moisés explote en flores es de lo más fácil de preparar. Adeḿas, la inversión que tendrás que hacer es de la friolera suma de... ¡0 euros! Solo necesitarás cáscaras de plátano, (que puedes ir congelando a medida que vayas comiendo piezas de esta fruta), agua (potable del grifo) y una botella vacía (que seguro que ya tienes una en casa).

Para preparar tu fertilizante, deberás hacer lo siguiente:

  1. Llena la botella hasta 3/4 partes con el agua.
  2. A continuación, introduce las cáscaras de plátano dentro de la botella, ciérrala y deja reposar durante 8 días.
  3. Pasados estos 8 días, tu fertilizante casero para tu cuna de moisés ya está listo para que lo uses. Puedes, por ejemplo, verterlo en la regadera e ir regando tu planta desde aquí.

Propagación

Si quieres propagar tu espatifilo, puedes hacerlo durante el trasplante. Puedes dividir la planta o propagarla a través de los brotes laterales que produce la planta madre. En ambos casos, retira primero la tierra para que las raíces queden visibles. A continuación, utiliza un cuchillo afilado para cortar las partes de la planta que ya tengan dos o tres hojas o separa con cuidado los brotes ya formados de la planta madre. Asegúrate de llevar guantes para evitar la irritación de la piel por la savia que se escapa. Coloca las plantas jóvenes en una maceta individual con tierra verde para plantas. Por regla general, las pequeñas plantas de una sola hoja crecerán bien en su nuevo hogar en pocas semanas.

Tabla Resumen de Cuidados

Aspecto Cuidado
Luz Indirecta y brillante
Riego Cuando la capa superior del sustrato esté seca
Humedad Alta, rociar las hojas regularmente
Abono Cada 15 días en primavera y verano

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