Cómo Prevenir la Diabetes Gestacional en un Segundo Embarazo
La diabetes gestacional (DG) es un tipo de diabetes que se diagnostica por primera vez durante el embarazo. Al igual que otros tipos de diabetes, es una alteración metabólica que provoca un aumento de los niveles de glucosa en sangre.
Es importante mantener la diabetes gestacional bajo control y hacer un seguimiento tanto durante el embarazo como en el posparto. Las hormonas que se producen en el embarazo dificultan la acción de la insulina, una hormona que produce el páncreas y que se ocupa de redistribuir la glucosa desde la sangre hasta las células, que la utilizan para producir energía.
¿Qué es la Diabetes Gestacional?
La diabetes gestacional es una condición que afecta a algunas mujeres durante el embarazo y que, en la mayoría de los casos, desaparece tras el parto. Con la diabetes gestacional, los niveles de azúcar en sangre o glucosa se encuentran más elevados a partir del segundo trimestre de gestación.
En el primer trimestre del embarazo, se forman los órganos de tu bebé. Para ello, la placenta aumenta su tamaño y produce una serie de hormonas que tienen la función de aportar al feto todos los nutrientes que necesita. Una de esas necesidades aumentadas es la insulina.
La diabetes gestacional es la que se detecta por primera vez durante el embarazo (gestación). Como otros tipos de diabetes, la diabetes gestacional condiciona la forma en que las células utilizan el azúcar (glucosa).
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Este tipo de diabetes se produce debido a un bloqueo de la hormona insulina por parte de las hormonas del embarazo y, como consecuencia, se incrementan los niveles de glucosa en la sangre. En la mayoría de los casos, los niveles de glucosa retornan a la normalidad después del parto, siendo su prevalencia de un 1 a un 3%.
Sin embargo, las mujeres que han sufrido diabetes durante su primer embarazo tienen una mayor probabilidad de que vuelva a aparecer en una segunda gestación.
Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
En el protocolo de seguimiento médico del embarazo se incluye una prueba de cribado que se realiza a todas las gestantes en el segundo trimestre -entre las 24 y 28 semanas-. Se denomina el Test de O’Sullivan. En pacientes con factores de riesgo, se hace un estudio previo en el primer trimestre.
El Test de O’Sullivan consiste en la administración por vía oral de 50 g de glucosa y la determinación de la glucemia 1 h más tarde. Si el Test de O’Sullivan tiene un valor por encima de 140, se considera patológico y hay que hacer otro test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG).
El TTOG consiste en la administración de 100 g de glucosa y la determinación de la glucemia en 1 h, 2 h y 3 h más tarde. Si el TTOG tiene un valor alterado habrá que repetir la prueba a las 2-3 semanas.
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Pruebas de Detección
Existen dos pruebas de tolerancia y detección de la diabetes gestacional:
- Prueba de detección de glucosa: Se toma una muestra de sangre una hora después de haber tomado un líquido dulce que contiene glucosa. No es necesario estar en ayunas para realizar la prueba. Si el nivel de glucosa en la sangre es demasiado alto (140 o más), es posible que el médico aconseje realizar la prueba de tolerancia oral a la glucosa en ayunas.
- Prueba de tolerancia oral a la glucosa: Detecta la glucosa en la sangre después de haber estado en ayunas durante por lo menos 8 horas. Se toma una muestra de sangre en ayunas y proporciona un líquido que contiene glucosa. Para hacer el diagnóstico de la diabetes gestacional el especialista tendrá que tomar una muestra de sangre cada hora durante 2 o 3 horas. Si los resultados son elevados en varias de las muestras recogidas, es muy probable que la mujer embarazada tenga diabetes gestacional.
Causas y Factores de Riesgo
El rápido crecimiento del feto durante el tercer trimestre de embarazo requiere grandes cantidades de glucosa que obtiene de la madre. Para favorecer este aporte de glucosa, las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina producida por la madre y aumenta el nivel de azúcar disponible para el feto.
La respuesta normal del cuerpo ante esta situación de insulinorresistencia es que el páncreas de la mujer produzca más insulina durante el embarazo. No obstante, el organismo puede no reaccionar y que aparezca la diabetes gestacional. Cuando la insulina no lleva a cabo su función, la glucosa no se convierte en energía y se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles muy elevados, lo que se conoce como hiperglucemia.
Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional. Éstas incluyen:
- Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
- Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
- Hipertensión arterial.
- Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
- Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
- Sobrepeso antes del embarazo.
- Excesivo aumento de peso durante la gestación.
- Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
Las mujeres que presenten alguno de estos factores de riesgo tendrán que seguir una dieta equilibrada y controlar el peso para prevenir la aparición de la diabetes gestacional.
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Tratamiento y Dieta
El tratamiento de cualquier tipo de diabetes se basa en intentar mantener el nivel de azúcar en sangre hasta llegar a los rangos normales. Por ello, la gestante con DG debe hacer control de glicemias (en ayunas y 1h posterior a cada comida principal).
Se recomienda seguir una dieta baja en hidratos de carbono, fraccionar la dieta en seis comidas y hacer ejercicio moderado a diario. También se realiza un seguimiento del estado de salud del bebé mediante un control del crecimiento con ecografías y en el índice de líquido amniótico.
En casos leves de diabetes gestacional, cuando sólo están alterados uno o dos de los valores de la curva de azúcar, será suficiente con seguir una dieta específica para controlar los niveles de azúcar.
Recomendaciones Dietéticas
A continuación, se detallan algunas recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo en mujeres con diabetes gestacional:
- Es necesario repartir las comidas a lo largo del día y evitar el ayuno. En general, hacer unas 6 comidas con un intervalo de 3 horas aproximadamente. Por la noche, intentar que no pasen más de 8 horas entre la cena y el desayuno.
- Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
- Evitar la bollería y los alimentos con alto índice glucémico, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
- No consumir sacarina. Los edulcorantes permitidos en el embarazo son aspartamo y acesulfame K.
- Disminuir el consumo de sal.
- Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
- Evitar las frituras, los rebozados, etc. Es preferible cocinar al vapor, al horno o a la plancha.
En general, lo que se pretende con la dieta es que la mujer mantenga los niveles de glucosa en sangre equilibrados durante todo el día.
Complicaciones de la Diabetes Gestacional
La diabetes gestacional puede provocar complicaciones obstétricas y tener un impacto negativo sobre el bebé si no se controla. Si no se detecta, o no se trata hay más riesgo de que la madre pueda desarrollar hipertensión y preeclampsia, o que el bebé presente macrosomía o un tamaño grande para la edad gestacional, con los riesgos que ello comporta (como la distocia de hombros en el parto).
También puede provocar un aumento del líquido amniótico, un mayor riesgo de mortalidad intrauterina, distrés respiratorio en el bebé y otras complicaciones.
Cuando una mujer padece diabetes gestacional y no consigue controlar el azúcar en su sangre el bebé puede nacer muy grande (se llama macrosomía) y sufrir además hipoglucemia al nacer.
Prevención de la Diabetes Gestacional
Te podemos dar algunos consejos para prevenir la diabetes gestacional:
- Evitar el sobrepeso antes del embarazo.
- Mantener una actividad regular.
- Aumento de peso durante el embarazo de manera gradual.
- Mantener una flora intestinal sana con la suplementación de probióticos.
- Control médico durante todo el embarazo.
Después del Parto
Después del parto los niveles de azúcar suelen volver a la normalidad, aunque se recomiendan controles de seguimiento con el médico. Aunque la diabetes desaparezca, las gestantes que la han tenido tienen un mayor riesgo de desarrollar una diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico o enfermedad cardiovascular. Por ello es importante que sigan un estilo de vida saludable y eviten el aumento de peso.
En la mayoría de las mujeres, la diabetes desaparece después del parto. Es conveniente volver a hacer un test de sobrecarga oral de glucosa a las 6-8 semanas después del parto para confirmar que los niveles de glucosa vuelven a ser normales.
De todas maneras si se ha desarrollado diabetes gestacional existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional en un segundo embarazo. Por este motivo es importante comunicar al ginecólogo que se ha sufrido diabetes gestacional antes de volver a quedarse embarazada. Además también aumenta el riesgo de padecer en los siguientes años diabetes de tipo 2 que no en este caso no desaparecerá.
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