Cómo hacer una reserva de leche materna: Guía completa

06.11.2025

Los beneficios de la lactancia materna son numerosos: nutricionales, psicológicos, inmunológicos, ecológicos e incluso económicos. Ya sea para volver al trabajo, porque tienes que estar unos días alejada de tu bebé o por otros motivos; es posible que necesites crear un banco de leche materna para poder dejar leche para tu bebé en tu ausencia. Son muchas las dudas que surgen así que aquí os dejamos paso por paso toda la información y trucos para conseguirlo.

Estableciendo la Lactancia Materna

Establecer pautas, frecuencia y horarios para amamantar al bebé es una de las cuestiones que más suele preocupar a las madres al dar a luz. La recomendación general es ofrecer las tomas a demanda, cuando el pequeño indique (con llanto, despertándose o gesticulando) que tiene hambre. Asimismo, se aconseja poner al bebé al pecho si está buscando y no esperar a que llore.

Dicho esto, durante las primeras semanas se recomienda darle un mínimo de ocho tomas al día, y un máximo de doce. En cuanto a la duración de las tomas, esta la determinará el propio bebé.

Creando tu Banco de Leche Materna

  1. Lo ideal es empezar entre un mes y 15 días antes de la fecha señalada, dependiendo de la cantidad de leche que hayas calculado que vas a necesitar.
  2. Lo ideal, de hecho, es intentar ir haciendo un banco de leche durante toda la baja maternal. Esta manera de hacer nos agobia mucho menos, y el hecho de pensar que queda mucho tiempo para nuestra incorporación y ya estamos almacenando leche materna en nuestro congelador para nuestra criatura nos da confianza.

Consideraciones Importantes

  • La principal consideración es que, por muy bueno que sea el sacaleches nunca es tan efectivo como un bebé.
  • A un bebé le resulta muy simple conseguir estimular el pecho y conseguir una eyección de leche.
  • Otra cosa a tener en cuenta es que habitualmente es más fácil sacarse leche antes de los tres meses de vida del bebé que a posteriori.
  • Esto pasa porque durante los primeros tres meses, la glándula aún no ha regulado bien la oferta y la demanda, y dispone de un mayor excedente de leche.

Extracción de Leche Materna

Antes de utilizar el sacaleches es importante hacer un pequeño masaje e iniciar una extracción manual, siempre que nos sea posible. Para realizar la extracción manual es importante buscar un lugar tranquilo y que nos haga estar relajadas. La extracción manual nunca debe ser dolorosa. Aprender esta técnica nos ayuda antes de empezar a lactar o antes de una extracción con sacaleches, o incluso si tenéis una ingurgitación.

El masaje previo debe dirigirse desde el exterior de la mama hacia la aureola, estimulando toda la superficie de la teta, incluida la parte inferior. Empezaremos con un masaje circular suave sobre la mama con los nudillos o con los dedos índice o pulgar. Debemos frotar la mama con la palma de la mano en distintas direcciones, también en vertical y en horizontal. En caso de estar ante una ingurgitación podemos aplicar calor.

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Estimulamos el pezón y la aureola para conseguir el reflejo de eyección. Después, continuaremos con la extracción, colocando el dedo índice y el dedo pulgar en forma de C alrededor del pecho a unos 2 cm o 4 cm del pezón.

Hay tres movimientos claves para realizar la extracción manual: Los movimientos deberían ser rítmicos, con la intención de apretar, juntar y soltar. Es importante variar el punto donde colocamos los dedos para obtener un buen vaciado de toda la mama. No os olvidéis de alternar ambos pechos.

Una vez realizado el masaje y la extracción manual podemos empezar con nuestro sacaleches automático. Tenemos que saber que el sacaleches no tiene esa succión tan romántica que tiene nuestro bebé, y es importante también saber que no siempre somos capaces de sacar ni una sola gota con el sacaleches, y eso desespera. Esto pasa porque la leche fluye a través de nosotras gracias a las hormonas que nuestra criatura activa a la perfección, y que en el caso del sacaleches no consigue activar.

Por este motivo, siempre que acompaño a mamás les hablo de los trucos para sacarse la leche con sacaleches. La primera es tener pensamientos felices vividos con sus bebés, mirar fotos de tu bebé, o ponerse unos videos de nuestras criaturas mientras estamos realizando la extracción de la leche. Lo segundo es poner un calcetín al biberón, para no mirar si cae o no cada gota de leche. Ver salir la leche más que ayudar, desespera.

  • Te puedes extraer la leche en cualquier momento del día o de la noche.
  • Por la tarde y cuando entran en la hora bruja intentar sacarse leche puede ser muy complicado.
  • Puedes incluso sacarte leche antes de que el bebé mame si así te resulta más fácil.
  • Así que te puedes sacar leche antes de que mame, si notas el pecho cargado, y después ponerlo a mamar tranquilamente. Él se encargará de todo.

Almacenamiento de la Leche Materna

El modo óptimo de almacenar la leche materna extraída es en recipientes de plástico aptos para el uso alimentario o de vidrio, con tapa, preferiblemente estériles. Si se va a congelar, se recomienda enfriar la leche en la nevera antes de meterla en el congelador y congelarla durante las 24 horas siguientes a la extracción.

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  • Se pueden mezclar todas las extracciones de un mismo día, pero no mezclar leche de días distintos.
  • Lo más práctico de cara a ajustar la cantidad para las las tomas es llenar cada recipiente o bolsa con 60 o 120 cc de leche materna.
  • En ambos casos, si la leche no se le va a ofrecer al bebé en ese plazo, se recomienda refrigerarla en la nevera inmediatamente después de su extracción.

Consideraciones Adicionales

  • Ten en cuenta que es mejor congelar la leche en cantidades pequeñas para no tener que desechar la leche.
  • Cuando ofreces la leche extraída por primera vez a un bebé es altamente probable que quiera tomar una cantidad muy pequeña.

Tipos de Recipientes

  • Si son de plástico, tan solo debes verificar que son aptos para contener alimentos.
  • En cuanto al recipiente para congelar, es cierto que los de plástico ocupan menos. Pero debemos asegurarnos de que no estén fabricados con la sustancia química Bisfenol A (BPA). Los recipientes de cristal pueden romperse a temperaturas bajas, así que recomiendo las bolsas especiales para almacenar la lactancia materna.

Duración del Almacenamiento

  • La leche en la nevera aguanta, en la parte más fría de la nevera, entre 3 y 8 días (tiempo óptimo: 5 días) sin que se deteriore.
  • Puedes ir conservando la leche en la nevera hasta conseguir los 50-75 ml óptimos para congelar.
  • La leche materna la puedes conservar congelada a -20 ºC unos 6 meses.
  • La leche no se pone mala pero sí queda “quemada” por el frío.
  • Podrás observar que se forman pequeñas estrías en la leche y que aparece hielo dentro del recipiente.

Almacenamiento en Casa

  • Si tras sacar la leche la dejas a temperatura ambiente debes saber que solo puede mantenerse 3 horas.
  • Si nuestra criatura va a tomarla en los siguientes tres días puede quedarse en el frigorífico.
  • Si estamos haciendo nuestro banco de lactancia materna casero lo mejor es congelarla.
  • Tened en cuenta que no podemos llenar las bolsas al máximo, ya que en el congelador la leche se expande y puede derramarse.
  • Es ideal almacenarla al fondo del congelador, en un gran táper, para ir introduciendo las bolsas y luego poder taparlo. O mejor aún, dejar un cajón solo para la reserva de la lactancia materna. Un cajón que solo se va a abrir cuando se vaya a hacer uso de ella.
  • El tiempo máximo que se pueden mantener congeladas las bolsas de la lactancia materna es 9 meses.
  • Una vez descongelada, calientala al baño maría, y recuerda que una vez descongelada puedes dejarla en la nevera un máximo de 24 horas.

Recomendaciones para el Almacenamiento

  • Recomiendo colocar una etiqueta adhesiva en las bolsas donde escribamos la cantidad, el día y la hora en la que se hizo la extracción.
  • Nunca pintar con un rotulador en la bolsa de plástico, es mejor poner etiquetas.
  • De esta forma, podemos ir sacando la leche que lleva más tiempo congelada, y así preparar los biberones con la leche más antigua.
  • Atención: una vez descongelada la leche no se debe volver a congelar.

Almacenamiento Fuera de Casa

  • Lo mejor es informar al responsable o al equipo de trabajo que vamos a realizar la extracción de leche durante la jornada laboral.
  • Si no se dispone de nevera en el lugar de trabajo, intentaremos sacar la leche teniendo en cuenta que puede estar 4 horas fuera de nevera, 3 horas en los meses de verano.
  • Podemos introducir la bolsa con la leche en una nevera portátil con acumulador de frío o con una bolsa de hielo para mantenerla. Podríamos tenerla así un día.
  • Importante: Si las extracciones son frecuentes o estás realizando una extracción poderosa, puedes juntar las tomas en un mismo recipiente, siempre y cuando las dos estén a la misma temperatura.
  • Si tenemos en la nevera un biberón de lactancia materna con 20 ml, podríamos añadir otros 30 ml de otra toma, pero siempre que los 30 ml estén a la misma temperatura que los 20 iniciales.

Descongelación de la Leche Materna

Siempre que sea posible se recomienda optar por la descongelación gradual, a ritmo lento. Las pautas son sacar la leche del congelador y dejarla descongelar en la nevera, manteniendo la cadena de frío. Esta leche ha de utilizarse en las primeras 24 horas tras la descongelación.

Si la descongelación lenta no es posible, puede optarse por la descongelación rápida siguiendo estos pasos: puede hacerse colocando el frasco o bolsa de congelado bajo un chorro de agua, fría primero y poco a poco más tibia. En este caso la leche ha de consumirse antes de 3 horas.

Un método permitido para descongelar de forma rápida la leche materna es calentar agua en un cazo y, una vez apartado del fuego, introducir dentro el envase de leche congelada hasta que ésta alcance la temperatura deseada. Antes de ofrecérsela al bebé, asegúrate de remover bien la leche para que su temperatura sea uniforme.

Hay métodos totalmente desaconsejados para descongelar la leche materna extraída, pues no garantizan que se mantenga la cadena de frío que asegura la calidad del alimento, que podría corromperse.

Higiene y Manipulación

Manipular cualquier alimento exige siempre máximo cuidado e higiene. En el caso de la leche para alimentar a un bebé, cuyo sistema inmunitario es aún inmaduro, el cuidado ha de ser muy meticuloso para evitar riesgos. Lavar los recipientes de almacenamiento con agua caliente y jabón y aclararlos a conciencia.

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Tabla Resumen: Almacenamiento de Leche Materna

Tipo de Leche Materna A Temperatura Ambiente Refrigerador o Nevera Congelador
Recién extraída en recipiente cerrado 6-8 horas a 25 °C o menos (Idealmente 3-4 horas) 72 horas idealmente Congeladores de nevera (*): 2 semanas
Congelador de puertas separadas (**): 3 meses
Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses
Descongelada en la nevera 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) 24 horas No volver a congelar
Descongelada en agua caliente Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha 4 horas hasta la próxima toma No volver a congelar

Curiosidades sobre la Leche Materna

  • Debemos saber que cuanto más tiempo pase la leche materna congelada, más pérdida de Vitamina C sufre la leche.
  • La leche materna descongelada tiene una consistencia diferente a la leche recién extraída.
  • El olor de la leche puede también cambiar tras ser descongelada o refrigerada. Esto se debe a la acción de la lipasa, una enzima que descompone su grasa y libera ácidos grasos. Este proceso ayuda a evitar la proliferación de bacterias nocivas.
  • Antes de ofrecer la leche a vuestro bebé, es importante agitar el recipiente, ya que la leche almacenada tiende a separarse por capas, la grasa queda en la parte más alta. Sin embargo, cuidado con la agitación rápida, ya que se pueden dañar algunos de los componentes nutritivos y protectores de la leche materna.

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