Cómo Hacer un Succionador de Leche Materna Casero Paso a Paso
La extracción de leche materna es algo que todas las madres probablemente van a afrontar en algún momento de la lactancia. Entendemos que lo ideal en la lactancia materna es que el bebé mame directamente del pecho. Ese es habitualmente nuestro objetivo, por lo que trabajamos y para lo que enfocamos nuestras herramientas.
Al igual que en otros artículos: coches, electrodomésticos… existen en el mercado diversas marcas de sacaleches con rendimientos diferentes. Es cierto que si la madre tiene facilidad para sacarse leche, lo va a conseguir hasta con el peor sacaleches del mercado. Pero hay marcas que cuidan más sus sacaleches y que permiten imitar la succión del bebé mediante la reproducción de los ciclos de succión y la potencia de extracción.
En ocasiones, para conseguir o mantener esa ansiada lactancia se va a necesitar realizar lo que llamamos lactancia diferida. Alimentar a un bebé con dificultades para mamar directamente al pecho, o simplemente como una elección personal. Algunas mujeres pueden querer alimentar a su hijo con su leche, pero no directamente al pecho. Quizá el estímulo sobre el pecho no les resulte agradable pero sí quieren darle su leche. En todos estos casos es necesario que la mujer conozca las estrategias de extracción, conservación y administración de la leche materna.
Principios para Optimizar la Extracción de Leche
Existe una serie de principios que debemos conocer para poder optimizar la extracción. Debemos tener en cuenta que la extracción de leche es una destreza que se aprende al practicarla. Como ya sabemos, para que la leche salga del pecho es necesario que se produzca un reflejo de eyección gracias a la oxitocina. La capacidad para despertar el reflejo de eyección es tanto física como psicológica. Es decir, no basta solo con que se produzca el estímulo sobre el pezón, sino que una situación emocional adecuada va a favorecer que todo ocurra.
De hecho, unos niveles elevados de adrenalina pueden inhibir el efecto de la oxitocina, impidiendo que el reflejo de eyección se produzca. Un bebé que succiona de forma adecuada siempre es más efectivo que un sacaleches y conseguirá extraer más cantidad de leche. Por ello, hacer una extracción de forma puntual no sirve para saber cuánta leche tiene una mujer. Algunas mujeres no consiguen extraer leche con un sacaleches y sin embargo están amamantando a un bebé de forma exclusiva.
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Factores que Influyen en la Extracción
- La capacidad de estimular el reflejo de eyección.
- Un reflejo de eyección parcialmente bloqueado dificultará la salida de la leche, con lo que la cantidad que se consiga será menor.
- El tiempo transcurrido desde que amamantó por última vez. Es recomendable dejar pasar al menos media hora desde que se amamantó para conseguir extraer más cantidad. Sin embargo, no hay problema en que el bebé mame a continuación de haberse extraído.
- La destreza personal. Como decíamos, la extracción es una destreza aprendida, por lo que a medida que se practica, se consiguen mayores cantidades en menor tiempo. Es muy común que las primeras veces que una mujer se extrae leche apenas consiga unos mililitros. Debe conocer que esto puede ocurrir y debemos animarla a seguir practicando.
- La comodidad del entorno. Es recomendable realizar las extracciones en un ambiente conocido y acogedor, minimizando las distracciones.
- La hora del día. Durante la madrugada y por la mañana hasta las 16 horas aproximadamente se consigue extraer leche en mayor cantidad y de forma más sencilla.
- El grado de instauración de la lactancia. Se consigue más cantidad si la lactancia está instaurada que en los primeros dos-tres días.
- El estrés. En situaciones extremas puede haber inhibición del reflejo de eyección debido al estrés. Es importante tenerlo en cuenta especialmente en mujeres que se tienen que extraer leche para un bebé que ha sido hospitalizado, o por estar ellas enfermas, o por cualquier separación repentina.
Técnicas de Extracción de Leche Materna
La ducha diaria será suficiente para asegurar la limpieza del pecho. Ya conocemos la importancia del estímulo del reflejo de eyección para realizar una extracción exitosa. Para enseñar a las mujeres cómo realizar el estímulo del reflejo de eyección debemos ayudarnos preferentemente de un modelo de pecho con el que mostraremos los distintos pasos a seguir.
Masaje y Preparación
- Masajear: Con las yemas de los dedos realizaremos un movimiento circular presionando el pecho contra la pared del tórax. Este movimiento se debe realizar manteniendo los dedos en el mismo lugar en la piel, sin deslizarlos.
- Frotar: Frotar el pecho mediante una caricia en dirección hacia la areola desde la periferia.
Extracción Manual
La extracción de leche utilizando las manos es la forma más antigua y natural de extraer leche. Es práctica, limpia y ecológica. La mano siempre va a estar disponible, por lo que es posible extraer leche en cualquier sitio y en cualquier situación. Se debe colocar el pulgar y los dedos índice y medio formando una letra “C” a unos 3 o 4 cm. por detrás del pezón, haciendo un “tres en raya”. A continuación, comprimir hacia las costillas con la mano entera, sin mover los dedos y después intentar juntar los dedos por detrás de la areola de forma suave. Se debe ir rotando la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho. Estimular el reflejo de eyección masajeando, frotando y sacudiendo ambos pechos. Repetir el proceso de estimular el reflejo de eyección y extraer la leche de cada pecho una o dos veces más. Estos pasos no son inmutables.
Extracción con Sacaleches
La mayoría de las mujeres se van a decantar por este tipo de extracción ya que en principio parece resultar más cómodo. En el siglo XIX ya se utilizaban extractores mecánicos para la leche. Aunque desde entonces la tecnología ha avanzado mucho, aún está lejos de asimilarse por completo a la succión del bebé, ya que la función de la lengua no se puede igualar. Si el bebé no puede mamar directamente del pecho, y se necesita realizar una lactancia diferida, lo ideal es utilizar un sacaleches doble.
Sacaleches Manuales
Ventajas: Los sacaleches manuales no dependen de pilas ni de red eléctrica para su funcionamiento, de forma que siempre están disponibles. Suelen ser de pequeño tamaño, por lo que resulta sencillo llevarlos fuera de casa. Inconvenientes: La presión y la velocidad de succión se modifica con los movimientos de la mano lo que no permite calcular ni mantener unas presiones ni un ritmo concretos. Entre los sacaleches manuales todavía podemos encontrar los de tipo “perilla” o bocina. Estos están totalmente desaconsejados.
Sacaleches Eléctricos
Ventajas: Permiten programar la velocidad y presión de succión de forma que resulte cómodo y eficiente para la madre. Muchos incorporan un modo de estimulación (succión frecuente con menor presión) similar a la succión del bebé al comienzo de la toma, para despertar el reflejo de eyección. Permiten no estar pendiente del sacaleches mientras se realiza la extracción ya que sólo hay que mantenerlo colocado. Incluso ya los hay con sistema “manos libres” que permite que se sujete solo mientras realiza la extracción. Inconvenientes: Dependen de una fuente de energía y si esta falla, falla el sacaleches. Dependiendo del modelo pueden resultar ruidosos. Algunos bebés más mayores pueden despistarse si su madre intenta utilizar el sacaleches en el otro pecho a la vez que lo amamanta.
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Consideraciones al Elegir un Sacaleches
A la hora de elegir el sacaleches se debe tener en cuenta la disponibilidad de embudos de diferentes tamaños. El tamaño del embudo se debe calcular en función del tamaño del pezón. Debe ser lo suficientemente grande como para permitir que entre una mínima porción de areola y que el pezón se elongue lo suficiente, moviéndose dentro del embudo sin rozar las paredes. La presión se debe ajustar a la tolerancia de la mujer. La óptima va a ser aquélla máxima en la que no note molestias. El masaje manual de la mama mientras se realiza la extracción con sacaleches está relacionado con un mayor volumen de grasa en la leche extraída.
Es común entre amigas prestarse el sacaleches cuando ya no lo usan. No es recomendable utilizar el sacaleches de otra madre si no está preparado específicamente para ello como son los sacaleches que se utilizan en los hospitales. Los aparatos de uso doméstico pueden permitir que la leche pase a las tubuladuras y de ahí al motor. Esta leche retenida puede contaminar la nueva que se extraiga. Algunos sacaleches vienen provistos de un filtro que evita esta contaminación.
Estrategias para Estimular el Reflejo de Eyección
En determinadas ocasiones puede que, al realizar una extracción, la leche no fluya como se espera. En otras ocasiones el origen puede estar en la dificultad para estimular el reflejo de eyección. Como ya comentamos, el masaje preextracción, la visualización de fotos u objetos del bebé (o el bebé mismo si es posible), tomar una bebida caliente puede ayudar a desencadenar este reflejo. Pero en determinadas ocasiones estas medidas no serán suficientes. Este problema lo podemos encontrar en casos de ingurgitación extrema coincidiendo con la Lactogénesis II o en momentos de estrés o cansancio de la madre.
Presión Inversa Suavizante (PIS)
La PIS consiste en ejercer una presión estable con la punta de los dedos en la areola comprimiendo hacia el tórax. Los dedos pueden ir cambiando de posición para poder realizar su cometido en las diferentes zonas de la areola. Esta presión debe durar de 1 a 3 minutos y se recomienda realizarla justo antes de la toma. Este método ayuda a reducir el edema existente en la areola permitiendo que el pezón se libere y pueda elongarse. También estimula el reflejo de eyección, facilitando la salida de la leche de forma casi inmediata. Una vez hayamos conseguido ablandar la areola, podríamos comenzar a realizar extracción de forma manual.
Masaje Paravertebral
Otra forma de estimular el reflejo de eyección es realizando un masaje paravertebral. Para realizar el masaje paravertebral la mujer debe colocarse desnuda de cintura para arriba e inclinada hacia delante, dejando caer los pechos libremente. La persona que realice el masaje debe colocarse por detrás de la mujer. El masaje consiste en realizar movimientos circulares con los pulgares, haciendo presión a los lados de la columna mientras se recorre ésta hacia arriba y hacia abajo durante 2 o 3 minutos.
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Situaciones Específicas y Extracción Hospitalaria
Hasta ahora hemos hablado de la extracción en general y cómo realizarla, pero hay determinadas situaciones en las que el sacaleches o la mano se van a convertir en nuestros aliados y que debemos manejar de forma concreta. Las situaciones más habituales de extracción en el Hospital están relacionadas con la separación entre madre y bebé en los primeros días tras el parto, o la dificultad del bebé para extraer la leche directamente del pecho.
Comenzar la expresión de calostro en la primera hora de vida ya que de esta manera se consigue calostro para poder comenzar a alimentar al bebé y además se estimula la producción. En esta primera hora en la que la madre tiene altos niveles de oxitocina es común que se puedan extraer cantidades por encima de los 5 ml de calostro por extracción. En la extracción de calostro la extracción manual es más efectiva. Posteriormente, y mientras el bebé no pueda mamar directamente del pecho, se debe continuar extrayendo al menos 8 veces al día, que es lo que mamaría el bebé como mínimo, de poder hacerlo.
Los primeros 2 o 3 días, hasta que haya una mayor producción de calostro, recoger éste con jeringuilla es más práctico ya que así no se pierde ni una gota. Se puede enseñar al padre a utilizar la jeringuilla para recoger el calostro a medida que la madre lo va extrayendo de forma manual. Si el calostro que se extrae es para un bebé sano, no prematuro, y si la jeringuilla resulta difícil de utilizar para la familia, se puede usar una cucharilla y desde ésta pasarlo a la jeringa. Pasados los primeros días, cuando las cantidades que se extraen van siendo mayores, ya se podría utilizar sacaleches. Para las primeras extracciones con sacaleches se debe utilizar un frasco recolector de pequeño tamaño (máx. 50 ml). Es normal que en las siguientes extracciones las madres apenas consigan sacar leche. Por ello, debemos animarlas y explicarles que esto es habitual en la mayoría de las mujeres.
Creación de un Banco de Leche Materna Casero
Crear un banco de leche casero es una de las mejores decisiones que puedes tomar como madre lactante, especialmente si planeas empezar a trabajar o simplemente quieres tener reservas de leche materna para momentos en los que no puedas estar presente. Con planificación, paciencia, y los consejos adecuados, es un proceso completamente manejable que te permitirá seguir dándole a tu bebé los enormes beneficios de la lactancia materna, incluso cuando estés fuera.
¿Qué es un Banco de Leche Materna?
Un banco de leche es básicamente una reserva de leche materna almacenada, que puede ser utilizada para alimentar a tu bebé cuando no estés disponible. Aunque a menudo asociamos los bancos de leche con hospitales, la realidad es que cada madre puede crear su propio banco de leche casero para adaptarse a su estilo de vida.
¿Por qué Crear un Banco de Leche?
Ya sea que estés a punto de empezar a trabajar o simplemente quieras tener leche de reserva para emergencias, este recurso te proporciona tranquilidad. Saber que tu bebé va a tener acceso a tu leche, aunque estés fuera o tengas otras responsabilidades, es un alivio enorme.
¿Cuándo y Cómo Empezar?
El mejor momento para comenzar a crear un banco de leche casero es unas semanas antes de que lo necesites. Si vas a empezar a trabajar en breve, lo ideal es que comiences a almacenar leche al menos 2 o 3 semanas antes de tu incorporación. De esta manera, tendrás tiempo suficiente para acumular una buena cantidad y acostumbrarte al proceso.
Pasos Esenciales para Crear un Banco de Leche
- Elegir un Buen Extractor de Leche: Un buen extractor de leche es clave para que el proceso sea eficiente y cómodo. Hay muchos tipos disponibles, pero los más recomendados son los extractores eléctricos dobles, ya que te permiten ahorrar tiempo y extraer más cantidad en menos tiempo.
- Establecer una Rutina de Extracción: Una estrategia eficiente es comenzar con una o dos sesiones de extracción al día, de preferencia después de amamantar a tu bebé, cuando tus pechos todavía tienen una buena cantidad de leche. Extraer por la mañana, cuando los niveles de prolactina están más altos, también puede aumentar tu producción.
- Almacenamiento Correcto:
- Usa bolsas especiales para almacenar leche materna, o recipientes de vidrio con tapa hermética.
- Almacena la leche en porciones pequeñas, de unos 50-100 ml, que son más fáciles de descongelar y usar sin desperdiciar.
- Etiqueta siempre con la fecha de extracción, ya que la leche materna tiene diferentes tiempos de conservación según dónde se guarde: hasta 4 horas a temperatura ambiente, 4 días en el refrigerador, y hasta 6 meses en el congelador.
Mantenimiento de la Producción de Leche al Regresar al Trabajo
Una preocupación común de muchas madres es cómo mantener la producción de leche una vez que regresan al trabajo. Si este es tu caso, no te preocupes, porque hay soluciones. Lo importante es mantener una rutina de extracción cuando no puedas amamantar a tu bebé directamente.
Consejos para Mantener la Producción
- Sigue Extrayendo Leche en el Trabajo: Si tienes un espacio privado en tu trabajo, lo ideal es que te extraigas leche durante las pausas, al menos dos o tres veces al día. De esta manera, mantendrás tu producción y también podrás llevar la leche a casa para alimentar a tu bebé.
- Haz que las Extracciones Sean Parte de tu Rutina Diaria: Al principio, puede parecer un poco incómodo, pero cuanto más te acostumbres a las extracciones, más fluido será el proceso. Algunas madres encuentran que mirar fotos de su bebé mientras se extraen ayuda a estimular la producción.
Beneficios de Tener un Banco de Leche
- Flexibilidad y Tranquilidad: Saber que tu bebé está recibiendo tu leche, incluso cuando no estás presente, te da paz mental. Ya sea que estés en el trabajo, en una cita médica, o simplemente quieras descansar un poco, el banco de leche te proporciona esa flexibilidad.
- Continúa el Vínculo con la Lactancia Materna: Incluso cuando no estás, tu bebé sigue recibiendo todos los nutrientes y anticuerpos que la leche materna ofrece. Esto es especialmente importante durante los primeros meses de vida, cuando la leche materna juega un papel clave en el desarrollo del sistema inmunológico de tu bebé.
- Facilita el Regreso al Trabajo: Uno de los mayores desafíos de regresar al trabajo después de la baja por maternidad es el miedo a que la lactancia se vea interrumpida. Sin embargo, con un banco de leche bien planificado, puedes continuar amamantando a tu bebé sin problemas.
Trucos y Consejos para un Banco de Leche Casero Exitoso
Después de haber trabajado con muchas madres a lo largo de los años, he recogido algunos consejos prácticos que pueden marcar la diferencia cuando estás creando tu banco de leche:
- Congela la Leche en Pequeñas Cantidades: Congelar porciones pequeñas te da flexibilidad a la hora de descongelar. Así no tendrás que desperdiciar leche si tu bebé no toma tanto como habías previsto.
- Mantén una Rotación: Usa siempre la leche más antigua primero. Esto te ayudará a evitar que se quede leche almacenada por mucho tiempo y te aseguras de que tu bebé esté tomando leche fresca.
- Planifica con Antelación: Si sabes que vas a salir o a estar fuera durante varias horas, deja suficiente leche preparada en la nevera, ya que descongelar la leche puede llevar tiempo.
Conservación de la Leche Materna
Si la leche que hemos extraído va a servir para la siguiente toma, o bien se va a utilizar en las 24 horas siguientes, lo único que debemos hacer es llenar con ella un biberón y guardarla en la nevera. Si el propio contenedor de sacaleches también hace las funciones de biberón, no es necesario cambiar la leche a otro biberón. Si queremos conservar la leche materna durante más tiempo que las 24 horas, podemos guardarla en el congelador, en bolsas esterilizadas de cierre hermético, que vaya etiquetada con la fecha en la que se extrajo la leche.
La leche en la nevera aguanta, en la parte más fría de la nevera, entre 3 y 8 días (tiempo óptimo: 5 días) sin que se deteriore. Puedes ir conservando la leche en la nevera hasta conseguir los 50-75 ml óptimos para congelar.
La leche materna la puedes conservar congelada a -20 ºC unos 6 meses. La leche no se pone mala pero sí queda “quemada” por el frío. Podrás observar que se forman pequeñas estrías en la leche y que aparece hielo dentro del recipiente.
Tabla de Conservación de la Leche Materna
| Lugar de Conservación | Tiempo de Conservación |
|---|---|
| Temperatura Ambiente | Hasta 4 horas |
| Refrigerador | Hasta 4 días |
| Congelador | Hasta 6 meses |
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