¿Cómo Nace un Pino? Guía Completa sobre el Cultivo y Características
Los pinos son posiblemente la especie arbórea más común en los bosques de la Península Ibérica, presentes en toda nuestra geografía y claros dominadores dentro de la superficie forestal.
Selección del Terreno y Especies Adecuadas
Antes de planificar una nueva plantación, es crucial considerar la calidad del terreno disponible. En función de ella, se debe elegir la especie que mejor se adapte al terreno y al lugar.
En general, los terrenos sueltos y con buen drenaje se consideran aptos para la repoblación de pinos. Aquí hay algunas especies y sus preferencias de suelo:
- Pino del país (Pinus pinaster): Resiste suelos poco fértiles y arenosos, no requiere suelos muy profundos y tolera mal los encharcamientos.
- Pino insigne (Pinus radiata): Se adapta bien a suelos muy variados, pero especialmente a los profundos y con buena permeabilidad.
En zonas de montaña y con veranos cálidos, se pueden utilizar otros pinos de crecimiento más lento como el pino laricio (Pinus nigra) o silvestre (Pinus sylvestris).
Reproducción de Pinos: Semillas y Esquejes
Los pinos y otras coníferas se pueden reproducir por semillas o esquejes. La mayoría se reproducen por semillas, se hace por esquejes si se quieren conseguir plantas idénticas a las madres. En pinos el porcentaje de éxito de los esquejes es bajo y esto puede resultar frustrante.
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Reproducción por Semillas
La mayoría de las coníferas maduran los conos en otoño, estos conos pueden tardar varias temporadas en madurar. Los conos o piñas recogidas se guardan en un saco poroso o en una caja de cartón abierta, terminarán por abrirse solas, para precipitarlo pruebe a colocarlas una hora al sol y se abrirán. Si no va a sembrarlas en el momento, limpie las semillas y consérvelas en torno a 4ºC en recipientes de cristal.
Para germinar las semillas, siga estos pasos:
- Introduzca las semillas de pinos en agua durante 24h para hidratarlas.
- A continuación estratifique las semillas durante 6-12 semanas. El proceso de estratificación fría simula el paso del invierno en la semilla, se trata de introducir las semillas en un recipiente que contenga un sustrato húmedo, como turba, vermiculita, arena, fibra de coco… preferiblemente desinfectado.
- Tras este periodo de 6-12 semanas saque las semillas del frigorífico y siémbrelas a 1 cm de profundidad en un sustrato preferiblemente ácido, humedecido sin encharcamiento.
Reproducción por Esquejes
Los esquejes de pinos o coníferas pueden tomarse en verano y otoño, con un tamaño de 10-15 cms, se les limpia la mitad inferior del tallo de hojas o ramas laterales y se introducen en un sustrato limpio de fibra de coco o vermiculita. Un enraizante es opcional, pero será una ayuda extra para tener éxito con ellos y evitar desperdiciar tiempo y dinero.
Asegure las macetas colocándolas en un invernadero, aunque no es imprescindible.
Tipos de Pinos en la Península Ibérica
En la Península Ibérica, así como en las Islas Canarias y Baleares, se pueden encontrar diversas especies de pinos, cada una con características particulares.
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- Pinus halepensis (pino blanco, pino carrasco)
- Pinus pinea (pino piñonero)
- Pinus pinaster (pino rodeno, pino resinero o marítimo)
- Pinus nigra (pino negral, pino laricio o salgareño)
- Pinus sylvestris (pino silvestre)
- Pinus uncinata (pino negro)
- Pinus canarienses (pino canario)
- Pinus radiata (pino insigne)
Pinus halepensis, pino blanco, pino carrasco
El pino blanco, también conocido como pino carrasco o pino halepensis es el más pequeño de los que conocemos en nuestro territorio. A duras penas alcanza alturas superiores a los 25 m. Su corteza es de color grisáceo, de tono claro, que se oscurece según va envejeciendo. Se caracteriza por tener unas acículas, las “hojas del pino” de no más de 10 cm. Su copa tiene una forma muy abierta, con largas ramas muy flexibles. Su piña también es característica, con su superficie lisa y con su pedúnculo grueso y largo. Los colores del pino carrasco son variables, y es extraño ver gotear su resina. La época de floración del pino alepensis es en primavera, y sus piñas no están maduras hasta la segunda temporada; es un árbol de rápida floración y no es extraño ver piñas en pinos carrascos de menos de 10 años.
Se trata de una especie típicamente mediterránea, abundando en toda la costa, Baleares y en general en todo el Mediterráneo. Su nombre viene de la ciudad siria de Alepo, donde es una especie abundante. Su presencia en Portugal es testimonial y al parecer ha sido introducido por el hombre. Esta especie de pino mediterráneo se adapta perfectamente a alturas entre 0 y 1000 msn, aunque no es extraño encontrar algún ejemplar que supera esta altitud. De todas las variedades es la que mejor soporta las condiciones extremas de sequía y de temperaturas altas. Se trata de la especiemás xerófila de todas las que vamos a enumerar. Tiene preferencia por los terrenos calcáreos aunque tolera también otros tipos de terrenos. No tiene mucha competencia por lo que se establece como especie principal en aquellas zonas donde se ha implantado. Respecto a su longevidad, raro es el ejemplar que tenga más de 200-250 años.
Pinus pinea, el pino piñonero
Popularmente conocido como pino piñonero. Se trata de una especie que si supera ampliamente los 30 m de altura y que tiene una figura de copa claramente aparasolada, muy característica. Posee las acículas segundas más grandes de todas las especies de pinos ibéricos, con una longitud entre 12 y 15 cm y muy flexibles. Su piña también es de las más grandes y su maduración no se completa hasta pasados 3 años. Esta posee una forma globosa y una tonalidad marronácea. En ella se ven claramente las formas de los piñones que contiene. Al contrario de lo que sucedía con la piña del pinus halepensis, las piñas del pinus pinea caen al suelo enteras y allí se van separando los piñones. La floración también ocurre en primavera y como hemos comentado, no liberan los piñones hasta pasado el otoño del tercer año posterior.
Se trata de un pino de crecimiento rápido y de una longevidad mayor que la de su compañero carrasco, en torno a los 500 años. La producción de piñas no incida hasta pasados los 20 años de antigüedad. Podemos encontrar este tipo de pino piñonero desde el Sur de la Península, todo el centro peninsular (Castillas, Madrid, Cádiz y Huelva, Catalunya, Baleares…) hasta la zona oriental de Asia. El pinus pinea es una especie silvícola preferentemente que prefiere los terrenos arenosos, aunque su presencia también está citada en terrenos calizos y en zonas costeras. Tolera mejor las heladas que su primo el pino blanco. Puede formar bosques enteros de pinus pinea o pino piñonero, aunque lo habitual es que crezca mixto con otras especies como el quercus suber (alcornoque) o las encinas (quercus ilex). No se trata de una variedad colonizadora puesto que sus piñas no se desplazan a grandes distancias, por lo que forma bosques bastante homogéneos. Respecto al aprovechamiento forestal del pino piñonero o pinus pinea, el principal valor reside en sus piñones, no tanto su madera o su resina. Sin embargo, su valor medioambiental es grande porque sus copas albergan especies endémicas de nuestra geografía y muchas de ellas en peligro de extinción, como son la águila imperial o el buitre negro.
Pinus pinaster, pino rodeno, pino resinero o marítimo
Conocido popularmente como el pino resinero, aunque también como marítimo o rodeno. Posee una corteza de color oscuro y una ramas más gruesas que las de su semejante pinus pinea; alcanza una altura de entre 20 y 30 m. Sus acículas son las más durasy largas de todas las que podemos encontrar en la Península. Es característico su color oscuro verdoso. Su piña es muy pesada y de una tamaño grande y habitualmente chorreando resina. El interior de las escamas es de característico color negro. Las piñas se abren un año después de aparecer. Se forman en primavera, maduran en invierno y se abren en primavera, escondiendo en su interior semillas de aprox 8 mm. El crecimiento de esta especie es veloz, iniciando la producción de piñas entre los 15 y 20 años de madurez.
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La distribución de esta especie de pino rodeno es muy amplia. Lo podemos encontrar en la mitad más occidental del Mediterráneo, estando muy extendido en nuestra Península. Se adapta a múltiples altitudes, entre 0 y 2000 msm, aunque tiene una marcada preferencia por los terrenos silíceos. Aguanta bien la sequía, las altas temperaturas y las heladas. En cuanto a su hábitat, suele mezclarse con otras especies mediterráneas. Así lo podemos encontrar en bosques mixtos de sabinas, encinas y pinsapos (en el Sur de España). También, mezclado con otras especies de pinos como el pinus nigra y el pinus pinea. Podríamos decir que es la especie de pino más plantada. Respecto al aprovechamiento forestal del pinus pinaster, esta especie de pino es muy valorada por su resina, tradicionalmente utilizada para formular aguarrás y para otros procesos químicos industriales. Por contra, su madera no es muy apropiada por la cantidad de resina que posee.
Pinus nigra, pino negral, pino laricio o salgareño
Esta especie popularmente conocida como pino salgareño, en realidad se llama Pinus nigra subsp salzmanii. Es una de las especies de pino más altas, incluso por encima de los 50 m. Su corteza de tono claro está formada por una especie de teselas muy características. Sus acículas alcanzan alrededor de 6 cm, y poseen mucha disparidad de formas, fruto son duda de las hibridaciones a las que se ha sometido a esta especie. Sus piñas son de mediano tamaño, de un característico tono marrón claro, presentando partes internas más oscuras. El ombligo de las piñas forma un cráter muy identificable. Los podemos encontrar desde las serranías béticas, Gredos, el macizo de Montserrat o los Pirineos. En Europa podemos encontrar diferentes subespecies, siendo especialmente frecuente en Italia, Balcanes y Grecia. Necesita cierta altitud, entre 700 y 2000 msm para poder crecer, por lo que su hábitat es la montaña. Es muy habitual en los paisajes de montaña de la costa Mediterránea. Los bosques de pino rodeno o laricio habitualmente se mezclan con otras especies como pinos silvestres, pinos pinaster, encinas, sabinas, enebros, hayas y melojos. Es sin duda la especie más longeva de todas las clases de pinos autóctonos peninsulares, existiendo algunos ejemplares que superan los 1000 años en la Sierra de Segura. La madera es la más apreciada de todos los tipos de pinos que hemos descrito por lo que es apreciado para la silvicultura. Además es una especie de gran valor paisajístico y morada de abundante fauna a proteger.
Pinus sylvestris, pino silvestre
Se trata de nuestro pino silvestre, una especie de gran porte, entre 35-40 m y con una característica muy fácil de identificar. La parte situada arriba del tronco y de las ramas posee una tonalidad asalmonada muy fácil de distinguir. Sus acículas tienen una tonalidad verde con tonos azules, helicoidalmente enrolladas. Sus flores aparecen entre abril y junio, tardando hasta un año en polinizarse. Por el contrario la maduración de los piñones ocurre durante la segunda temporada, siendo liberados cuando llegue la siguiente primavera. La piña es muy similar a la de su hermana pinus nigra, diferenciándose por la escama, que en el pinus silvestris forma un pequeño ángulo, mientras que la del pinus nigra es redondeada.
Árbol de gran porte que puede alcanzar los 40 m de altura. El tronco es grueso y se caracteriza porque su parte superior adquiere un tono anaranjado, como el del salmón, al perder la parte gruesa de su corteza y dejar al descubierto la parte interna que tiene un aspecto papiráceo. Incluso desde lejos se puede advertir este carácter y distinguir un pinar de pino silvestre de otras especies. Las hojas tienen un tono azulado, salen en grupos de dos, tienen forma de acícula y miden 2-6 cm de largo. Las piñas son pequeñas, de 3-6 cm de largo, y aparecen sentadas sobre las ramillas o con un rabillo muy corto. Es una especie adaptada al clima frio y húmedo del norte o de las zonas montañosas del sur, siempre que haya precipitación suficiente. En efecto, es quizá el árbol más extendido por todo el mundo, tanto de forma natural como por las repoblaciones que se han hecho de él. Es oriundo de buena parte de Europa y de Asia, sobre todo del centro y norte. En la Península Ibérica ocupa el segundo lugar en extensión, después del pino resinero.
Cuidados en la Plantación de Pinos
Cuando se va a acometer una plantación de pinos, conviene cuidar factores como la elección de la planta, la preparación de la parcela o la colocación del pino en el terreno. El propietario forestal tiene dos alternativas, escoger planta con raíz desnuda o planta en cepellón (raíz con tierra). El problema de la planta en raíz desnuda es que sólo se puede usar durante el período de parada vegetativa de los árboles, en invierno. En las zonas con un clima más templado, sin heladas, donde hay una escasa o casi nula parada invernal, el propietario sólo tendrá la opción de la planta en cepellón. La ventaja de la planta en cepellón es que tiene un manejo más sencillo y la raíz sufre un menor estrés.
El cuidado en el manejo de la planta es un aspecto fundamental para garantizar el éxito de la repoblación. En el transporte y almacenamiento previo a la plantación, deben evitarse circunstancias como que la planta quede expuesta al sol o que le dé el viento, ya que se resecará. Otro ejemplo. «Si estamos plantando una parcela, a veces no se finaliza en un día y se deja la planta en el terreno para seguir al día siguiente. Para almacenar la planta, sobre todo la de raíz desnuda, se recomiendan sitios oscuros en los que no corra el aire y con humedad, como pueden ser las bodegas.
Preparación del Terreno
Si la parcela está a matorral, como operación previa a la preparación del terreno habrá que hacer un desbroce y trituración de los restos, preferiblemente de manera mecanizada con un tractor. En la preparación del terreno para una plantación forestal, a diferencia de los cultivos agrícolas, se procurará un escaso laboreo, con actuaciones lineales o puntuales. Puede optarse simplemente por abrir agujeros con una pequeña excavadora o bulldozer (actuación puntual) o bien hacer una labor de subsolado con tractor o bulldozer (actuación lineal), que consiste en la apertura de surcos profundos con un rejón, también denominado subsolador (ripper). La operación de subsolado permite además romper los horizontes más profundos, sin voltearlos, y aumenta la superficie útil para las raíces.
Los modelos silvícolas diseñados por la Xunta para la plantación de pino recomiendan marcos de 3×2 o 3×3 metros, si bien se admiten variaciones de hasta un 25%. «El marco de plantación está condicionado por las labores de mantenimiento posterior con tractor» -explica Antonio Mota-. «La separación de filas a 3 metros es necesaria para desbrozar, pero a partir del quinto año incluso con 3 metros de separación el paso del tractor a veces es muy justo. La tendencia es a separaciones entre filas de 3 o 3,20 metros, incluso superiores (hasta 4 metros)».
Plantación y Abonado
En caso de que no haya agujeros abiertos, si se utiliza una azada para hacer el agujero, hay que tener en cuenta que este tendrá una forma curva. Otra opción es plantar utilizando un pincho o una pala recta para abrir un hueco en el terreno en el que se colocará el pino, procediendo después a arrimar la tierra de los laterales para evitar que quede aire en la raíz. En el caso de utilizar planta en cepellón que contenga pino muy grande y con muchas raíces, se recomienda también cortar antes de la plantación la parte de abajo del cepellón (1 o 2 cm.), pues contiene raíces muertas que vienen de estar al aire y que hay que renovar, para facilitar que las raíces nuevas de los pinos penetren mejor en el terreno.
La decisión sobre abonar o no la plantación dependerá de factores como la calidad del suelo y la valoración del coste económico que conlleva. Suele ser un buen indicador del terreno el tipo de matorral arbustivo. Suelos en los que predominen tojos, silvas o helechos acostumbran a ser de mayor calidad que los terrenos con brezo. El abonado de la planta forestal se hace actualmente con abonos de liberación controlada. De esta forma, se consigue prolongar su efecto en el tiempo, ya que en los meses de invierno y otoño no se libera abono al terreno, coincidiendo con los meses de parada vegetativa. En el mercado se pueden encontrar gran variedad de composiciones químicas, si bien la más habitual es un NPK 9 + 13 + 18 + MgO + Fe, en dosis de entre 25-50 gr. El abonado de una plantación de pino puede suponer un incremento de costes de entre 300 - 500 euros por hectárea, puesto que el precio de estos abonos para pequeñas cantidades es normalmente caro. En aquellas plantaciones de coníferas que después de unos años presenten plantas cloróticas (amarillentas), el abonado puede ser una ayuda para tratar de que recuperen una cierta vitalidad, con la esperanza de que reactiven su desarrollo.
Pinos Micorrizados y su Relación con las Setas
Hoy en día, la micorrización en planta forestal ha evolucionado tanto, que hasta uno mismo puede cultivar sus propios árboles en el campo. Por eso, si deseas cultivar tus propios pinos niscaleros de una forma fácil y cómoda, en la Casa de las Setas hemos preparado una sección de árboles micorrizados con los que podrás iniciarte. Ten en cuenta que cada especie está acomodada a un tipo de suelo y ambiente, por lo que será fundamental que selecciones tu árbol o pino micorrizado en función de las condiciones ambientales del lugar en el que vayas a plantarlo.
Los aficionados a recolectar níscalos sabemos de buena tinta las alegrías que nos pueden proporcionar los pinos llegada la temporada. Son una de las especies arbóreas más productoras de setas y hongos, destacando la simbiosis que forman con algunas especies de níscalos, principalmente. Y como los pinos son la especie de árbol predominante en nuestra geografía, su actividad micológica es alta y contrastada.
Algunas de las especies de setas que podremos encontrar bajo los pinos y asociadas a sus raíces son el boletus pinophilus entre pinos carrascos y el suillus mediteraneensis entre pinos negros; aunque también podremos encontrar distintas setas comestibles, como Boletus edulis, Boletus pinophilus o Amanita rubescens, ¿cuál es tu favorita? Encontrarnos con otros hongos comestibles como Lacatarius deliciosus o Lactarius sanguiflus durante nuestros paseos por el bosque también es bastante probable, sobre todo en época otoñal. Y como los pinos son uno de los hábitats micológicos más ricos, si buscas bien, seguro que encontrarás otras muchas setas con las que preparar una buena comida: Xerocomus badius, Russula integra, Suillus luteus o Lepista nuda.