Cómo nacen los higos: Un viaje fascinante desde la flor hasta la fruta

01.11.2025

No cabe ninguna duda de que los higos son una de las frutas más peculiares que podemos encontrar en la naturaleza, ya que, en realidad no se trata de frutas sino de infrutescencias que crecen dentro de una vaina con forma de pera. De hecho, se considera que los higos son flores invertidas que crecen dentro de esta especie de vaina que madura durante la temporada estival.

La polinización de los higos y su relación con las avispas

Ahora bien, estamos seguros de que, si alguna vez has estado cerca de una higuera, te habrás dado cuenta de que a su alrededor siempre suele haber una gran cantidad de avispas. Esto no es casualidad, ya que las avispas del higo son las principales responsables de la polinización de las higueras para que sus árboles puedan seguir floreciendo y proporcionar el delicioso fruto dulce que todos conocemos. Así que, si te gustan los higos y quieres conocer algunos datos fascinantes sobre su naturaleza, desde Paiarrop te recomendamos que sigas leyendo este artículo para dejarte sorprender.

¿Cómo se da la polinización de los higos?

En la polinización de los higos se da una relación muy peculiar con las avispas. Como hemos comentado, los higos no son frutas en sí mismas, sino vainas que contienen, en su interior, cientos de flores muy pequeñas que producen semillas gracias a la intervención de unas determinadas especies de avispas. De hecho, estas vainas liberan sustancias que atraen a estos insectos a su interior.

De hecho, las higueras y la avispa de los higos se necesitan mutuamente para sobrevivir -lo que se conoce bajo el nombre de simbiosis-, ya que, al contener las flores ocultas en las vainas, las avispas pueden acceder al interior de las flores y, de esta manera, efectúan la polinización de los higos.

Las avispas de los higos, por lo tanto, son la única especie encargada de llevar a cabo este proceso. La hembra de la avispa de los higos entra en el interior de las vainas de las higueras macho sin fertilizar a través de un pequeño orificio llamado ostiolo.

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Una vez dentro, la avispa deposita sus huevos en algunas de las flores internas de la vaina del higo sin desarrollar. Durante este proceso, la avispa también lleva polen de otros higos de higueras macho que ha visitado anteriormente, facilitando la polinización de las flores femeninas del higo. Ahora bien, debes tener en cuenta que las higueras macho no producen higos comestibles, así que no te debes preocupar por si encuentras estos insectos dentro de ninguna fruta que te vayas a comer.

La relación simbiótica entre higos y avispas

La relación entre los higos y las avispas es un ejemplo fascinante de simbiosis del reino animal y vegetal, ya que las higueras dependen completamente de las avispas para su reproducción, y viceversa. Cuando los huevos de las avispas eclosionan dentro del higo o sicono de una higuera macho, las larvas se alimentan de algunas de las flores no fertilizadas. Recordamos que estos frutos macho no son ni dulces ni comestibles.

Una vez las larvas crecen y se convierten en avispas adultas, salen del higo cargadas de polen y vuelan en busca de nuevos higos donde repetir el ciclo. No olvidemos que las avispas hembras depositan sus huevos en las los siconos de las higueras macho, pero, como van cargadas de polen, cuando entran dentro de las vainas de la higuera hembra, fertilizan, así las flores de esta planta y garantizando la supervivencia de esta especie vegetal.

Es decir, que este ciclo de vida asegura que la polinización de los higos se repita, ya que las avispas llevan el polen de una higuera a otra, fertilizando las flores femeninas y permitiendo que los higos crezcan y desarrollen sus semillas. Estas infrutescencias son las que maduran a finales de la temporada de verano y comienzos del otoño y, por supuesto, con ellas elaboramos nuestros exquisitos higos secos.

Los higos crecen gracias a las avispas

Si te preguntas cómo se hacen los higos, las avispas son agentes fundamentales en el desarrollo de estas frutas que podemos degustar a finales de la temporada estival y a comienzos de la temporada de invierno. Antes hemos comentado que las hembras de las avispas del higo depositan los huevos en las vainas de las higueras macho para garantizar el crecimiento de las futuras larvas y la supervivencia de esta especie. Sin embargo, cuando una avispa entra a polinizar una vaina hembra el resultado es diferente.

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Las vainas hembras, que darán lugar a los higos que todos conocemos, tienen un conducto mucho más estrecho que las de las higueras macho. Por este motivo, cuando una avispa entra en la vaina de un higo hembra, poliniza las flores que hay en su interior, pero no puede salir del mismo y, pasado un tiempo, termina muriendo en su interior. La biología es sabia y utiliza los nutrientes de la avispa que ha quedado encerrada en su interior para ayudar a desarrollar estos frutos tan exquisitos.

Por este motivo, muchas personas suelen decir que “cada higo lleva una avispa muerta dentro”, aunque técnicamente, esto no es cierto. No, un higo no es una fruta cualquiera. De hecho, no es ni siquiera una fruta. Estrictamente, los higos son flores invertidas. Cada higo, contiene muchas flores y cada una de esas flores produce un único fruto llamado aquenio. Estos frutos son muy pequeños y contienen una semilla. Precisamente son estos aquenios los que proveen al higo de esta textura tan crujiente. El higo no podría sobrevivir sin las avispas, ya que su relación es fundamental para que puedan polinizarse.

Para poder entrar en el higo macho, una variante que no se come, las alas de la avispa se rompen. El problema llega cuando una avispa se confunde y se introduce dentro de un higo hembra en vez de un higo macho. Antes de que llegue a nuestro paladar, el cadáver de la avispa se habrá descompuesto. Los higos producen una enzima que sirve para descomponer su cuerpo y transformarlo en proteína.

Brevas e Higos: ¿Cuál es la diferencia?

No hay que confundir una breva con un higo. La breva es el piso piloto del higo. Un avance, un higo beta, una prueba de emisión realizada un mes, dos meses, antes que el higo. La breva es de julio, mientras que el higo es de septiembre o, si hay suerte, de finales de agosto. La breva es de distinto color, de distinto sabor, de distinta intensidad, más bien inferior al de su hermano pequeño, el higo, que vino al mundo a arrasar con su rojo absoluto y perplejo.

La breva nace en un punto distinto de la higuera que el higo, en ramas nuevas, que la higuera formula, con la fuerza inapelable de los vegetales, en primavera, mientras que el higo nace de ramas que ya dieron fruto, de manera que es pura poesía de la experiencia.

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Las brevas son higos del año anterior que no llegaron a madurar como consecuencia del frío. Nacen en primavera en Canarias, es decir, el primer fruto de la higuera. Suele aparecer en el mes de mayo o junio y es más grande, algo más alargado, de color morado y menos dulce que el higo.

Por otro lado, el higo de leche fructifica posteriormente. Lo hace en los meses de final de verano y principio de otoño, tras la segunda floración. Por eso la expresión de higos a brevas indica un periodo de unos ocho meses, el mismo aproximadamente que el de uvas a peras.

Los higos que no nacen a tiempo y a los que sorprenden los primeros fríos, se quedarán en el árbol hasta el año siguiente, convirtiéndose en las brevas. todo el mundo sabe qué son las higueras (ficus carica) y que los higos son sus frutos más tradicionales (higo-higuera, la cosa no puede estar más clara). sin embargo, existen no pocas dudas al respecto de las brevas… ¿son lo mismo? como ya sabrán los más puestos, las brevas son el “falso” fruto de aquellas higueras denominadas bíferas, es decir, con dos “cosechas” a lo largo del ciclo anual: por un lado la de finales de junio o principios de julio, caracterizada por la presencia de brevas; y por el otro la de agosto o septiembre en el que, ahora sí, son los higos los protagonistas… ¿un mismo árbol, dos “frutos”? pues sí.

Los higos y las brevas son las infrutescencias de la higuera. De la primera cosecha de este árbol nacen las brevas, que empiezan a madurar en el mes de junio, y de la segunda que es a partir de agosto, nacen los higos.

Según dan uno o dos frutos al año, se clasifican por:

  • Higueras bíferas: Dan brevas en junio y julio, e higos en agosto, septiembre y octubre.
  • Higueras comunes: Solo dan cosecha en agosto y septiembre.
  • Higueras monoicas: Se autofecundan, ya que producen flores masculinas y femeninas en el mismo árbol.
  • Higueras dioicas: Unas tienen flores machos y otras flores hembras.

El higo: Un fruto con historia y simbolismo

Hace 14.000 años, en todo caso, se localizan en el valle del Jordán las primeras higueras domesticadas, lo que confiere al higo el honor de ser nuestro primer cultivo conocido, anterior al trigo, ese mito, por tanto. En todo caso, el higo tiene una relación con la humanidad intensa e iniciada muchos antes que la humanidad.

En los bosques de Uganda, donde se ha estudiado, por más de 30 años, la comunidad más nutrida de chimpancés, se ha descubierto que la vida de los chimpancés -esto es, el placer, el poder, la guerra y, con todo ello, la ruina- gira en torno de los higos, que comen a dos carrillos. En el siglo VIII a.C., una loba amamantó a Rómulo y Remo bajo, precisamente, una higuera, la Ficus Ruminalis, un árbol que se pudo observar en el Palatino, Roma, por siglos. Se dice que empezó a secarse en el 58 d.C., lo que se interpretó como un signo de mal agüero.

En la India, la higuera simboliza la fertilidad y es adorada por aquellos que desean tener hijos. Se creía que esta higuera había alimentado a la humanidad con su «leche» antes de la aparición de granos y otros alimentos. En la Roma antigua lo consideraban árbol sagrado, porque en su mito fundacional, Rómulo y Remo fueron amamantados por la loba Luperca bajo una higuera.

Las crónicas de los primeros exploradores que llegaron al Archipiélago atestiguaron la presencia de higueras y del consumo de higos por parte de la población aborigen de las Islas. Formaban parte de su dieta cotidiana. La importancia de este consumo se hace patente en la gran cantidad de restos hallados en numerosos yacimientos. Incluso se han encontrado restos de higos dentro de las piezas dentarias de los primeros pobladores del Archipiélago.

Cultivo y producción de higos en España y Canarias

España es el octavo productor mundial de higos, con 12.000 hectáreas dedicadas a su cultivo y una producción anual de 30.000 toneladas, 1.000 de las cuales en Canarias.

La higuera es un árbol de gran importancia en el paisaje y la vida en el campo de las islas Canarias. No hay más que comprobar la diversidad de denominaciones existentes para las distintas variedades de este fruto. Sólo en Canarias existen más de 40 variedades de higuera.

La brevera canaria es un cultivar de higuera de tipo Ficus carica. En la actualidad, hay censadas unas 70.000 higueras. Sólo en el municipio de La Frontera, en la isla de El Hierro, hay más de 200 hectáreas de superficie cultivadas con este fruto. Algunos tipos de higos son: higo blanco, de a libra, gomero o herreño, negro o bicariño.

Es fácil encontrar este árbol en nateros, enarenados y malpaíses, aprovechando los escasos recursos hídricos del ecosistema canario. Era también muy común plantarla en los bordes de los terrenos de cultivo.

La creciente demanda de higos frescos por parte del consumidor de las Islas, junto con los buenos precios que alcanza en el mercado, han hecho variar en la actualidad la consideración de los agricultores canarios hacia esta especie. Cada vez hay más plantaciones nuevas dedicadas a su consumo fresco. Existe, no obstante, una importación masiva de higos de Turquía y de otros países, tanto frescos como desecados.

Valor nutricional de los higos

Destaca un mayor contenido en azúcares, principalmente de glucosa y fructosa, en la pulpa de brevas e higos maduros, siendo los ácidos málico y cítrico los ácidos orgánicos mayoritarios.

Los higos de las variedades de color de piel oscura se caracterizan por un gran contenido, en dicha piel, de fenoles totales y de antocianinas, los pigmentos responsables del color característico de estas variedades. Además, también presentaron una actividad antioxidante total elevada debido a su alto contenido en fenoles, siendo estos compuestos muy beneficiosos para la salud. Por otro lado, los higos destacan por su contenido en vitamina C.

Beneficios de la breva:

  • Ricos en hidratos de carbono, al igual que los higos, que nuestro organismo transforma en glucosa, para obtener la energía que nuestro cuerpo necesita.
  • Fruta fácilmente digestiva.
  • Es recomendada para las embarazadas, durante el periodo de lactancia, para niños y adolescentes, incluso deportistas.
  • Recomendado para personas con colesterol elevado.
  • Antes de que estas hayan madurado, presentan acción antioxidante, por su alto contenido en provitamina A.

Vitaminas:

Vitamina Cantidad
Vit. B1 Tiamina [mg] 0,05
Vit. B2 Riboflavina [mg] 0,05
Eq. niacina [mg] 0,64
Vit. B6 Piridoxina [mg] 0,11
Ac. Fólico [µg] 6,70
Vit. B12 Cianocobalamina [µg] 0,00
Vit. C Ac. ascórbico [mg] 2,70
Retinol [µg] 0,00
Carotenoides (Eq. β carotenos) [µg] 48,00
Vit. A Eq. Retincl [µg] 8,00

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