Cómo tomar la temperatura a un recién nacido correctamente
La llegada del recién nacido al hogar suele provocar en los padres sentimientos de inseguridad. Monitorizar la salud de un bebé es fundamental, ya que su sistema inmunológico aún se está desarrollando. Por lo tanto, una medición precisa es clave para identificar y tratar posibles problemas. En este sentido, medir la temperatura de un bebé no es solo cuestión de colocar un termómetro y esperar un resultado.
La temperatura corporal normal ronda entre 36,5 º C y 37,5 º C. Pero ¿cuál es la temperatura ideal para el bebé?, ¿en la habitación?, ¿en el baño?, ¿cómo podemos saber si tiene frío o calor? Empecemos por la temperatura de la habitación. Sabemos que para un buen descanso es importante una temperatura que esté entre 20 y 24ºC. Pero igual de importante que la temperatura lo es la humedad del ambiente.
En el baño hay que tener en cuenta tanto la temperatura del cuarto de baño como la del agua. A la hora de elegir la ropa de nuestro bebé debemos añadir una capa más de ropa, tomando como referencia lo que nos pondríamos nosotros, utilizando tejidos naturales que permitan la transpiración de la piel. No debemos abrigar en exceso al bebé, ya que podemos provocar un desequilibrio entre la temperatura ambiental y la corporal. Si suda no dudes en quitarle alguna capa de ropa.
Debes saber también que los recién nacidos son más vulnerables a los cambios de temperatura que los adultos. ¿Pero cómo podemos saber si tiene frío o calor? Para saber si tiene frío o calor debemos no solo guiarnos por nuestro sentido común sino también valorar el estado general del bebé. Si está tranquilo, llorando, si suda ligeramente, el color de sus mejillas, si tiene los brazos y las piernas fríos, etc. Recuerda que las manos y los pies de los bebés tienden a estar fríos, por lo que no resultan muy fiables.
¿Cómo se toma la temperatura a un bebé?
Existen distintas formas de medir la temperatura en bebés, siendo lo más recomendado hacerlo en la axila. La manera más fácil es medir la temperatura en la axila. Debe utilizarse un termómetro digital, el cual debemos lavar la punta con agua y jabón, darle con alcohol, aclararlo con agua abundante y secarlo bien. Para salir de dudas, lo recomendable es hacer 3 mediciones y calcular la media.
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Por ello, el mercado ofrece distintos modelos de termómetros digitales, diseñados especialmente para bebés. Dependerá de diversos factores, como la edad del bebé o la zona de medición. Estos termómetros se destacan por su punta suave y flexible, que proporciona comodidad al bebé. Además, son precisos y fáciles de usar. Con tecnología avanzada, los termómetros de infrarrojos miden la temperatura sin necesidad de contacto.
La zona de medición puede influir en la precisión del resultado. La medición axilar es una de las más comunes debido a su simplicidad. ¿Sabías que debe quedar completamente cubierto por la axila? La medición rectal suele ser la más precisa. Si optas por este método, asegúrate de lubricar la punta del termómetro y de introducirlo suavemente. Los termómetros de infrarrojos permiten mediciones en el oído. Son rápidos y cómodos, pero es fundamental seguir las indicaciones del fabricante para garantizar la precisión.
Es fundamental tener presente que, ante la presencia de fiebre en un niño, lo más adecuado es mantener la calma.
Errores comunes al medir la temperatura
Medir la temperatura de un bebé parece una tarea simple, pero hay errores frecuentes que pueden afectar la precisión de la lectura. Una medición incorrecta puede llevar a diagnósticos erróneos y tratamientos inadecuados.
- No esperar el tiempo adecuado: Cada termómetro tiene un tiempo específico para ofrecer una lectura precisa.
- Posición incorrecta del termómetro: Si el termómetro no está colocado correctamente, ya sea en la axila, recto o en el oído, la lectura puede ser errónea.
- No calibrar el termómetro: Algunos termómetros requieren calibración periódica para asegurar su precisión.
- Medir después de un baño o actividad física: La temperatura del bebé puede variar tras un baño caliente o actividad física.
- Uso de termómetros dañados o con batería baja: Un termómetro con la pantalla defectuosa, con signos de daño o con batería baja puede no funcionar correctamente.
- Ignorar las indicaciones del fabricante: Cada termómetro puede tener instrucciones específicas.
Estos son solo algunos de los errores más comunes. La medición correcta de la temperatura en los bebés es crucial para evaluar su bienestar y determinar la necesidad de intervención médica.
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Consejos y recomendaciones para una medición precisa
Pero, más allá de evitar errores, hay ciertos consejos y recomendaciones que pueden hacer de este proceso algo más sencillo y libre de estrés tanto para el bebé como para los padres.
- Escoge el momento adecuado: Intenta tomar la temperatura cuando el bebé esté tranquilo.
- Usa ropa adecuada: Antes de medir, asegúrate de que el bebé no esté demasiado abrigado o demasiado fresco.
- Limpia el termómetro: Antes y después de cada uso, limpia el termómetro con alcohol o según las indicaciones del fabricante.
- No compares diferentes tipos de termómetros: Cada tipo de termómetro (axila, recto, oído) puede ofrecer lecturas ligeramente diferentes.
- Registra la temperatura: Anota la temperatura cada vez que la tomes, así como la fecha, hora y el método utilizado.
- Mantén al bebé confortable: Si es necesario, distrae al bebé con juguetes, canciones o caricias mientras tomas la temperatura.
- Conoce las variantes normales: La temperatura corporal puede variar a lo largo del día y también dependiendo del método de medición. Infórmate sobre cuál es el rango de temperatura normal para cada método y qué se considera fiebre.
Con estos consejos y recomendaciones, la tarea de medir la temperatura a un bebé será más efectiva y menos estresante. Medir la temperatura de un bebé no es solo cuestión de colocar un termómetro y esperar un resultado. Como hemos explorado, hay múltiples factores a considerar, desde el tipo de termómetro hasta el lugar exacto de medición. Al armarnos con el conocimiento adecuado y seguir las recomendaciones y consejos aquí presentados, nos aseguramos de actuar con confianza y certeza en momentos donde la salud de nuestro bebé está en juego.
¿Qué es la fiebre?
Cuando el sistema inmune detecta un agente patógeno, actúa junto al hipotálamo y determinadas moléculas y receptores para generar fiebre. El objetivo es impedir que los microorganismos proliferen y, a la vez, incentivar la creación de inmunoglobulinas (anticuerpos) que puedan combatir y erradicar al agente infeccioso. Por lo tanto, la fiebre no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa del organismo para activar el sistema inmune y dificultar la supervivencia de virus y bacterias.
La temperatura corporal varía según el momento del día o del ambiente. Como sabrás, los termómetros más populares hace unos años eran los de mercurio, pero desde el año 2007, su uso está prohibido por la Unión Europea debido a que conllevan riesgo de exposición al mercurio, que es tóxico.
Los digitales son los más utilizados por su eficacia y rapidez. Puedes encontrarlos en todas las farmacias y son muy sencillos de usar. Por lo general, miden la temperatura de tres formas: oral, axilar y rectal, es decir, colocando el termómetro en la boca, bajo la axila o en el recto. Para usarlo, simplemente tienes que encenderlo y usarlo siguiendo las instrucciones concretas del fabricante.
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Según la edad de tu hijo, es adecuado que sigas las siguientes recomendaciones:
- De 0 a 6 meses: lo más apropiado es tomar la temperatura rectal con un termómetro digital, aunque ya existen estudios que muestran que con termómetros de infrarrojos en la arteria temporal (frente) la temperatura también es exacta. Si el bebé tiene menos de 3 meses debes acudir al médico de urgencias.
- Entre 6 meses y 4 años: a partir de esta edad puedes tomar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o utilizar un termómetro de digital de oído. En caso de duda acerca de la temperatura lo más correcto es utilizar un termómetro rectal.
- En niños mayores de 4 años: a partir de esta edad puedes tomar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o utilizar un termómetro de digital de oído.
¿Por qué mi hijo tiene fiebre?
Como hemos comentado, la fiebre es una respuesta del organismo para combatir procesos víricos y bacterianos, por este motivo, se considera que la fiebre es beneficiosa, ya que ayuda a que detener la infección. Siempre que hay un proceso febril se busca el foco de infección, pero si no se encuentra, hablamos de “fiebre sin foco” (FSF). Las causas más comunes de fiebre en recién nacidos y bebés son:
- Infecciones víricas
- Infecciones bacterianas
- Infección de oído
- Infecciones de orina
- Reacciones a vacunas
- Dentición
También hay otras causas de fiebre, aunque son menos frecuentes, como por ejemplo:
- Deshidratación hipertónica en el lactante
- Reacción a ciertos medicamentos
- Golpe de calor
- Enfermedades inflamatorias
¿Qué hacer cuando mi hijo tiene fiebre?
Existen dos métodos principales para bajar la fiebre, uno son las medidas físicas y el otro es el tratamiento farmacológico. Estos últimos deberán ser siempre recetados por el pediatra, que determinará el medicamento antitérmico más adecuado. En cuanto a las medidas, físicas, su eficacia no ha sido científicamente probada. Por eso, es importante que estas no sean muy agresivas, y prestar siempre atención a cómo reacciona el bebé y a su estado de ánimo. Entre estas medidas se encuentran:
- Quitar la ropa de abrigo y dejar los brazos y piernas del bebé al descubierto, para favorecer la pérdida de calor
- Proporcionar al bebé abundante líquido
- Conseguir una temperatura ambiental de entre 20º y 22º C.
- Nunca le hagas friegas de alcohol, ya que existe riesgo de toxicidad si el bebé las inhala o las absorbe a través de la piel.
Como decimos, lo más importante es que estés muy pendiente de las reacciones del bebé y de su estado de ánimo.
¿Cuándo acudir al pediatra?
Si un bebé menor de tres meses de edad presenta fiebre, requiere una consulta urgente con el médico, ya que puede ser indicio de alguna enfermedad de tipo infeccioso que podría evolucionar con rapidez. Si el niño es menor de dos años es conveniente llevarlo al médico, si supera los dos años hay que valorar su estado general, estas son algunas de las señales que hacen conveniente acudir al pediatra:
- Fiebre alta que no remite con tratamiento
- Sangre en diarrea o vómitos
- Dificultades para respirar
- Llanto continuo
- Irritabilidad extrema
- Aletargamiento
- Sarpullido o manchas moradas en la piel
- Coloración azul en lengua, labios o uñas
- Fontanelas del lactante sobresalientes o hundidas
- Cuello rígido
- Convulsiones
- Dolor abdominal
A continuación te mostramos un gráfico con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria que te indica cómo actuar en caso de que tu bebé presente fiebre, de acuerdo a su edad y a sus síntomas.
Preguntas frecuentes ante fiebre en el recién nacido
Aunque algunas de ellas ya han sido contestadas de forma más detallada y extensa a lo largo de este artículo, a continuación respondemos de forma breve a algunas de las dudas más comunes sobre la fiebre en recién nacidos.
¿Cómo sé si mi hijo tiene fiebre?
Tómale la temperatura con un termómetro digital, con el tiempo y la experiencia los padres llegan a percibir la presencia fiebre simplemente tocando la frente del bebé, pero la propia temperatura de los padres puede afectar esta percepción, por lo que siempre es importante contar con un termómetro en casa.
¿Cómo sé si la fiebre es grave?
La fiebre es más preocupante en bebés menores de 3 meses. A partir de esa edad debemos fijarnos en otros síntomas y en el estado de ánimo del niño. Por ejemplo, si come y descansa con normalidad es posible que la fiebre no sea alarmante.
¿Cuándo tengo que acudir al médico?
Si el niño tiene menos de 3 meses, acude inmediatamente. En caso de que sea mayor, observa cómo se comporta y su estado de ánimo, si la fiebre persiste o empeora siempre es la mejor opción consultar con un especialista para que os aclare cómo proceder. Recuerda que la temperatura corporal sube al final de la tarde, y es más baja a medianoche al amanecer.
¿Qué hará el médico para tratar la fiebre de mi bebé?
En función del diagnóstico, el médico puede recetar acetaminofén infantil o ibuprofeno si el bebé tiene más de 6 meses, para bajar la temperatura. Si observa síntomas que puedan indicar una enfermedad o infección, el médico puede pedirte pruebas adicionales.
Si la fiebre es un mecanismo de defensa ¿por qué hay que intentar bajarla?
Si el niño está molesto debido a la fiebre, comerá y dormirá peor, lo que puede dificultar su recuperación. Además, a partir de 41ºC se pueden producir complicaciones graves en el niño, por lo que no debemos dejar subir la temperatura sin control. En caso de que su comportamiento no se vea afectado, hidrata bien al bebé con leche materna o de fórmula para prevenir la deshidratación.
¿Qué medicamentos para bajar la fiebre son seguros para mi bebé?
Para bajar la fiebre se usa acetaminofén o ibuprofeno infantil, pero siempre bajo receta de tu médico. Nunca le des más dosis de la prescrita y sigue las indicaciones que haya marcado el profesional sanitario.
¿Existen otras maneras de bajar la fiebre de mi pequeño?
Como vimos antes, puedes usar métodos físicos para bajar la fiebre de tu bebé, como quitarle la ropa de abrigo. Recuerda, no le des nunca friegas de alcohol.
¿Qué debo hacer si mi bebé tiene una convulsión debido a la fiebre elevada?
Si el bebé tiene convulsiones, puede vomitar, poner los ojos en blanco o presentar rigidez en las extremidades. A pesar de esto, en general no debes preocuparte ya que normalmente, las convulsiones son inofensivas. En todo caso, coloca al bebé de lado para evitar atragantamientos con un posible vómito y evitar darle medicamentos y acude rápidamente al médico.
¿Por qué le vuelve a subir la fiebre a mi bebé después de que bajó?
Los medicamentos tienen un efecto temporal ya que bloquean el efecto de las moléculas que causan el aumento de fiebre, pero no atacan a la infección, por eso, hasta que la infección no remita, es posible que el bebé continúe con fiebre.
¿Por qué mi bebé tiene fiebre, pero no presenta ningún otro síntoma?
Muchas infecciones virales provocan fiebre sin ningún otro tipo de síntoma. Si el bebé tiene 39ºC o más durante al menos 24 horas, aunque no tenga otros síntomas, ve a urgencias.
La fiebre va a ser un factor común en todos los niños a lo largo de su vida, y en la mayoría de los casos se tratará de procesos leves. Es importante que el pediatra indique a los padres cómo actuar de forma adecuada si su bebé tiene fiebre, enfatizando la observación de los síntomas que se asocian con complicaciones serias.
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