Desarrollo de las Piernas en el Recién Nacido: Una Guía Completa

13.12.2025

El desarrollo motor de los bebés es una de las etapas más fascinantes y complejas de su crecimiento. Durante el primer año de vida, los pequeños atraviesan una serie de hitos que les permiten ganar control sobre su cuerpo, desde los primeros movimientos de sus extremidades hasta la exploración activa del entorno.

Los bebés no paran de moverse desde que nacen. Incluso cuando están en el vientre materno se hacen notar con el ajetreo de sus brazos y sus sutiles patadas que, aparentemente, no tienen un objetivo concreto. Se les suelen llamar ‘movimientos espontáneos’ y durante mucho tiempo la ciencia ha sabido que desempeñan un papel importante en el desarrollo sensoriomotor de las personas.

Los bebés aprenden a mover su cuerpo a partir de sus propios movimientos. “Hemos observado que los bebés aprenden a mover su cuerpo a partir de sus propios movimientos, aunque aparentemente no tengan un propósito. Parece que el neonato busca una combinación entre las señales motoras que envía su cerebro y las respuestas sensoriales que le generan dichos movimientos”, indica a SINC Hoshinori Kanazawa, autor principal del estudio.

De esta forma, los resultados demuestran que estos movimientos tienen una finalidad clara y que son claves en el desarrollo del sistema sensoriomotor de las personas, es decir, nuestra capacidad para regular los músculos, el movimiento y la coordinación. "Siempre hemos pensado que el desarrollo del sistema sensoriomotor dependía de interacciones reiteradas, lo que significa que cuanto más repites la misma acción, más probabilidades tienes de aprenderla y recordarla. Sin embargo, nuestros hallazgos muestran que los bebés desarrollan su propio sistema sensoriomotor motivados por su curiosidad”, explica el científico.

Etapas del Desarrollo Motor en los Primeros Meses

El desarrollo motor es un proceso complejo en el que los bebés adquieren nuevas habilidades a través de la interacción con su entorno. Sin embargo, este proceso no sigue un patrón lineal.

Lea también: Profundizando en la retórica del rap

Los movimientos del recién nacido son involuntarios, debidos a los reflejos arcaicos. Su desarrollo motriz pasa por una serie de etapas que suelen clasificarse por meses de edad. Pero es una clasificación flexible.

Primer Mes

Un bebé recién nacido mantiene la postura fetal, con las piernas y los brazos flexionados, y necesita ayuda para sostener la espalda y la cabeza ¡No olvides poner siempre una mano debajo de su nuca cuando lo cojas y le cambies de postura! Al mes su tono muscular mejora y es capaz de levantar la cabeza y mantenerla unos segundos si está tumbado boca abajo. Pero sigue manteniendo brazos y piernas en flexión y los puños cerrados.

Segundo Mes

A los dos meses las extremidades siguen estando flexionadas la mayor parte del tiempo, pero van adquiriendo mayor movimiento.

  • Las primeras semanas suele tener una postura flexionada al dejarlo tumbado, a la 4ª semana esta actitud flexionada empieza a disminuir y el bebé a los dos meses ya se muestra más relajado y con las extremidades en extensión cuando lo estiramos.
  • Si se le sostiene como si estuviera de pie, se da impulso con las piernas como si quisiera caminar, es el reflejo de la marcha y suele desaparecer entre la 3ª y la 6ª semana.

Tercer Mes

A los tres meses su espalda se encorva menos cuando lo tienes sentado en tu regazo y sostiene recta la cabeza al mismo nivel que el tronco. Cuando está boca abajo puede extender las piernas, apoyarse en los antebrazos para levantar la cabeza alrededor de 45º y empiezan los primeros intentos de darse la vuelta. A esta edad ya comienza a moverse con intención, patalea con fuerza, mueve los brazos y las manos, que mantiene más tiempo abiertas.

Cuarto Mes

A los cuatro meses coordina algunos movimientos y comienza a descubrir más su cuerpo. Utiliza los brazos y las piernas para intentar darse la vuelta cuando está boca abajo y, aunque aún no consigue girar completamente para volverse boca arriba, logra que su cuerpo ruede para ponerse de lado. Si está tendido de espaldas eleva las piernas, todavía en flexión, y se toca las rodillas.

Lea también: Leche materna: composición y ventajas

Quinto Mes

A los cinco meses ya es capaz de coger un objeto por sí mismo y de llevárselo a la boca, hace ejercicios de pedaleo con las piernas cuando está boca arriba, se descubre los pies y juega con ellos. Si está boca abajo mantiene mejor el apoyo en los antebrazos y las manos para elevar mucho más el tronco.

Sexto Mes

A los seis meses ya es todo un saltarín que se da impulso con las piernas, aunque tiene mucho más control sobre la parte superior del cuerpo. Puede levantar la cabeza y la parte superior de la espalda cuando está boca arriba, tiende los brazos para que lo levanten colaborando para incorporarse y se lleva los pies a la boca. Para mantenerse sentado todavía necesita apoyo. Si está boca abajo ya consigue mantener el tronco erguido apoyándose en un solo brazo y darse completamente la vuelta para quedar boca arriba. Su coordinación psicomotriz va mejorando.

Posturas Comunes y Posibles Problemas en las Piernas del Recién Nacido

Los primeros días de vida de cualquier bebé están caracterizados por conllevar muchos cambios físicos. Su piel, pelo, genitales, respiración o extremidades sufrirán grandes cambios nada más nacer.

¿Por qué siempre que está estirado el pequeño tiende a mantener las piernas abiertas y arqueadas? Esta posición, también llamada "posición de rana", es una postura clásica del recién nacido. Es la posición que el niño estaba acostumbrado a mantener dentro del útero de la madre. Tiene una pierna ligeramente doblada hacia afuera.

Las piernas del recién nacido, por lo general, tienden hacia el interior: es algo natural, como tener las piernas abiertas y arqueadas, debido a la posición adoptada en el vientre. Sin embargo, no es tan infrecuente el caso de niños que presentan una o ambas piernas dobladas hacia afuera.

Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?

Esto ocurre porque, en lugar de recogerse sobre sí mismos en la posición clásica, tenían las piernas "apuntando" hacia la pared del útero de la madre. Se trata de una condición llamada pie talo valgo: no es una malformación, sino que se deriva de la postura. Lo importante es comprobar que el pie es flexible y no rígido en esta posición. La frecuencia de la enfermedad, cuyas causas no se conocen con exactitud, es uno de cada 700 bebés.

En la primera infancia, la gran mayoría de los niños tienen los pies planos. El pie del pequeño se ve gordito, muy elástico y con una escasa estructura muscular. La evolución natural, sin embargo, conduce a la aparición de un arco normal. Esta modificación estructural se produce generalmente entre tres y seis años, en algunos casos un poco más tarde.

La displasia de cadera es una alteración del desarrollo de la articulación de la cadera. Contrariamente a lo que se ha pensado durante mucho tiempo, esta enfermedad no se transmite genéticamente, sino que está vinculada a una mala postura adoptada en el útero, lo que hace que la cadera no madure como debería.

Reflejos Primitivos y su Importancia

Al nacer, el bebé pasa de un ambiente intrauterino sin gravedad a un entorno con nuevos estímulos sensoriales. En esta etapa predominan los reflejos primitivos, como el reflejo de succión y el reflejo de prensión palmar.

  • Reflejo de succión: Los/as recién nacidos/as pueden iniciar sus primeros intentos de beber poco después de nacer.
  • Reflejos de tragar y toser: proporcionan reacciones corporales vitales que son importantes, por ejemplo, durante la lactancia o para eliminar cuerpos extraños.
  • Reflejo de moro o pinza: A veces, los/as recién nacidos/as, cuando se les coloca bruscamente de espaldas o se les sobresalta, separan los brazos y extienden los dedos. El reflejo es importante en los humanos porque permite la primera respiración y favorece la apertura de la tráquea.
  • El reflejo de agarre: sirvió a nuestros ancestros para aferrarse a la madre. En la actualidad, se manifiesta en los bebés que agarran fuertemente los objetos (o los dedos) cuando se les aplica presión en la palma de la mano.

Signos de Alarma en el Desarrollo del Recién Nacido

Es fundamental entender que el desarrollo motor es un proceso individual, influenciado por factores genéticos, ambientales y de estimulación. Así por ejemplo, un bebé que pasa la mayor parte del tiempo en una hamaca o tumbado boca arriba puede tardar más en desarrollar el control cefálico o la fuerza en el tronco. Para facilitar el desarrollo motor de tu bebé, es importante ofrecerle oportunidades de movimiento adaptadas a sus capacidades y esto es algo que podemos hacer tanto en niños con desarrollo normotípico como en niños en los que existe alguna patología o alteraciones en su desarrollo motor.

Si tienes dudas sobre el desarrollo motor de tu bebé o quieres saber cómo estimularlo de manera adecuada, en nuestra clínica de fisioterapia neurológica podemos orientarte.

Es importante estar atento a posibles signos de alarma en el desarrollo del bebé:

  • No fija la mirada y no responde a ningún tipo de estimulación
  • No llora ni chilla
  • No reacciona a ruidos bruscos
  • Boca abajo no es capaz de despegar la cabeza de la superficie
  • No inicia el seguimiento visual de las personas a los dos meses de edad

tags: #piernas #de #un #recien #nacido #desarrollo

Publicaciones populares: