Conducir Embarazada: Seguridad en el Tercer Trimestre
Entre las muchas dudas que le pueden surgir a una mujer durante su embarazo, también surge la de ¿hasta cuándo puedo conducir? Lo cierto es que la conducción y el embarazo no son incompatibles y por lo tanto, no existe una respuesta única a esa duda.
Sin embargo, es cierto que en algunos casos se aconseja dejar de conducir en el segundo y tercer trimestre de la gestación, dependiendo de la situación de cada una. El Reglamento General de Circulación no indica que las mujeres embarazas deban dejar de conducir a partir de una semana en concreto y eso quiere decir, que en este terreno mandan el consejo médico y el sentido común.
Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer experimenta una serie de cambios físicos y emocionales que pueden afectar su capacidad para conducir con seguridad. Muchas mujeres pueden continuar conduciendo durante gran parte de su embarazo y siempre podrán desplazarse en coche, aunque en cualquier caso, desde la semana 36 conviene conducir con acompañante para tener ayuda en caso de urgencia.
Precauciones Generales al Conducir Embarazada
Conducir durante el embarazo puede ser una experiencia segura y cómoda si se toman las precauciones adecuadas. Es evidente que conducir durante el primer trimestre de gestación no se parecerá en nada durante el segundo o el tercero, por eso es importante que vayas regulando la posición del asiento a medida que pasan los meses.
A medida que el bebé crece dentro de ti, tu cuerpo va cambiando y eso quiere decir que con el paso del tiempo deberás ir adaptando tu puesto de conducción. Adaptar tu coche y tu forma de conducir a tu nuevo estado es esencial para una experiencia segura y cómoda. Si vas a conducir embarazada lo más importante es tu seguridad y si vas cómoda ésta será mayor.
Lea también: Consejos para Conducir Embarazada
Consejos Clave para la Conducción Segura
- Calzado y ropa cómoda: Es importante hacer la conducción cómoda y más cuando se está embarazada y te toca conducir, por lo que es necesario llevar un calzado cómodo y no llevar ropa apretada.
- Hidratación: Mantén una buena hidratación y más si haces un viaje en coche embarazada, ya que puedes sufrir una bajada de tensión, hipoglucemia y deshidratación.
- Planificación del viaje: Muchas veces para evitar cualquier accidente o riesgo es mejor planificar el viaje teniendo en cuenta la peligrosidad de las diferentes carreteras.
- Paradas frecuentes: Igual que antes de comenzar el viaje hay que ver las carreteras más seguras, es necesario que te cerciores de que en ese viaje vas a poder parar el coche para moverte.
- Movimiento: Es cierto que durante el embarazo aumenta el riesgo de trombosis venosa y la forma de evitarlo es moviendo las piernas y los pies cada cierto tiempo.
El Cinturón de Seguridad: Un Elemento Vital
Cualquier persona, independientemente de que esté embarazada o no, está obligado a ponerse el cinturón de seguridad. Utilizar el cinturón de seguridad es fundamental y obligatorio para todas las embarazadas. De hecho, su correcto uso reduce en un 50% el riesgo de lesiones fetales.
En las embarazadas se recomiendan los cinturones de tres puntos de anclaje-con bandas pélvica, o inferior, y torácica, o superior- o con adaptadores. En el caso de mujeres embarazadas, es recomendable que el cinturón sea de tres anclajes. Si se opta por usar los cinturones de seguridad corrientes, de dos anclajes, puede oprimir en exceso el vientre.
Coloca la banda inferior por debajo del abdomen, ajustada a la pelvis, nunca sobre la tripa. La banda diagonal debe ir entre los pechos, por encima del hombro y a un lado del abdomen, nunca sobre él ni por debajo del brazo. El cinturón, que no debe apretar mucho ni quedar holgado, se situará con la parte superior entre los senos y la inferior a la altura de la cadera y debajo del vientre.
¿Qué prácticas hay que evitar cuando se pone el cinturón de seguridad una embarazada?
- Retirar la banda horizontal, lo que causaría un efecto submarino y sería peligroso puesto que la mujer podría encajarse.
- Apoyar la banda diagonal sobre las mamas, provocando hematomas o traumatismos.
- Poner la banda diagonal debajo del brazo en lugar de apoyada sobre el hombre. La consecuencia de esta mala práctica sería la presión sobre las costillas en caso de accidente.
- Cinturón holgado, anulando su eficacia.
El Airbag y su Importancia
Hay una falsa creencia muy extendida que consiste en creer que durante el embarazo se debe desactivar el airbag. El airbag es un sistema de seguridad esencial que puede salvar vidas en caso de accidente. Mantenerlo activado durante el embarazo es fundamental, tanto para tu protección como para la del bebé.
Si lo quitas, estarás más expuesta ante un accidente. Sin embargo, la medida que debemos tomar es que debe estar situado más lejos al estar embarazada. No obstante, para evitar riesgos por esto se recomienda que haya una separación de 25 cm entre el volante y la tripa. La distancia correcta es a 25 cm.
Lea también: Requisitos para Enseñar a Conducir a tu Hijo Legalmente
Mantener el airbag activado durante la conducción en el embarazo no está contraindicado, pero sí es recomendable ajustar la distancia entre el asiento y el volante. Este sistema de seguridad no es un elemento rígido, sino que se amolda al cuerpo para evitar choques bruscos. Conforme se hincha el airbarg y llega a la persona que está sufriendo el accidente, se irá deformando para amortiguar sin hacer daño.
Ajuste del Asiento y Posición al Volante
Durante el embarazo deberás adaptar la distancia y altura del asiento y del volante (que deberá estar orientado hacia el pecho y no hacia el abdomen). Además la posición del reposacabezas no debe restarte visibilidad o maniobrabilidad. La conductora siempre deberá llevar el respaldo lo más recto posible con el fin de reducir la presión sobre la espalda y el abdomen (podrá evitar fatiga durante los viajes largos).
La distancia entre el volante y la mujer debe rondar los 25 centímetros y a medida que transcurra el embarazo, todo el asiento se retirará del salpicadero dependiendo de las necesidades, para mantener esa distancia y promover la seguridad. Ajusta tu asiento para mantener una distancia segura entre tu abdomen y el volante, al menos 25 centímetros. Esto te protegerá en caso de impacto.
Inclina el respaldo ligeramente hacia atrás para una mayor comodidad y apoyo lumbar. Acerca el asiento al volante lo suficiente para que puedas alcanzar los pedales con facilidad, pero sin que tus rodillas toquen el salpicadero.
Tipo de Conducción y Precauciones Adicionales
La distancia de seguridad debe aumentar durante el embarazo con respecto a otros coches. Además, evita maniobras bruscas como acelerones o frenazos que puedan poner en riesgo tu salud o la de tu bebé. Al conducir embarazada conviene aumentar la distancia de seguridad con otros vehículos y evitar maniobras bruscas como acelerones o frenazos súbitos que puedan poner en riesgo tu salud o la de tu bebé.
Lea también: Embarazo y conducción segura
Las embarazadas deben sentirse cómodas y seguras mes a mes. Intenta evitar atascos, horas punta y otras situaciones que puedan generarte estrés. Conviene aumentar la distancia de seguridad con el resto de los coches (habitualmente es de 2 segundos). La conducción puede generar situaciones de mucho estrés, especialmente en grandes ciudades. Durante el embarazo, conviene reducir al máximo el nivel de estrés.
Descansos y Paradas Estratégicas
Los viajes largos pueden ser agotadores, especialmente durante el embarazo. El embarazo puede provocar fatiga, por lo que es importante tomar descansos frecuentes, especialmente en viajes largos. Planifica tu ruta con antelación, incluyendo paradas regulares para descansar, estirar las piernas y moverte. Lo ideal es parar cada dos horas, como máximo.
Si conduces estando embarazada evita los viajes de más de tres horas seguidas haciendo paradas cada hora para estirar las piernas, caminar e hidratarte. Elige rutas con áreas de servicio que ofrezcan todos los servicios que puedas necesitar, como baños, restaurantes y zonas de descanso. Viaja acompañada, si es posible, para que otra persona pueda conducir si te sientes cansada o incómoda.
Es conveniente que en tu coche lleves siempre bebida y algo de comida para disminuir el riesgo de bajadas de tensión o de azúcar.
Tercer Trimestre: Consideraciones Específicas
Tercer trimestre avanzado: a medida que avanza el embarazo, puede volverse incómodo e incluso difícil el conducir debido al aumento del tamaño del abdomen y la presión sobre los órganos internos. Durante el tercer trimestre el abdomen aumenta considerablemente, y por consiguiente el volumen de la tripa, haciendo más fácil que cualquier tipo de golpe pueda impactar primero en esa zona.
En el tercer trimestre, es recomendable reducir la duración de los viajes y aumentar la frecuencia de las paradas. Si no es posible que sea otra persona la que conduzca, al menos es recomendable que vayas acompañada de alguien que pueda ayudarte en caso de emergencia. Si conduces mientras estás embarazada de varios meses, puedes tener más riesgos de sufrir una situación como esta.
A partir del sexto mes de gestación, la mujer embarazada pierde movilidad por el crecimiento del volumen de su vientre, lo que provoca que tenga menos capacidad de reacción ante una situación crítica en la carretera y dificultar su conducción. Aunque los reflejos no se ven afectados, la movilidad si se considera muy reducida por lo que se deben tomar más precauciones.
Cuándo No se Recomienda Conducir
No se recomienda conducir embarazada cuando existe riesgo de parto prematuro, si sufres ciertas alteraciones del embarazo o si has experimentado contracciones en las últimas 48 horas. Si tienes síntomas que pueden mermar tu capacidad de conducción como alteraciones del nivel de azúcar en sangre, problemas circulatorios, alteración de la visión o modificaciones en la tensión, consulta a tu médico sobre la viabilidad de conducir embarazada.
La RACC aconseja a las embarazadas no desplazarse solas en coche a partir de la semana 36 del embarazo. Aunque durante el último periodo del embarazo se desaconseja la conducción, la gestante puede trasladarse en vehículo con normalidad tomando precauciones, por ejemplo, a la hora de ponerse el cinturón.
Después del Parto
Tras el parto, podemos volver a conducir con normalidad. Una vez hayas dado a luz será tu médico quien te indique cuándo podrás volver a conducir. Sin embargo, se recomienda esperar un período de tiempo para la recuperación. Como regla general, si ha sido un parto sin complicaciones, debemos esperar unas 3 semanas. En cualquier caso, es conveniente consultarlo con un especialista.
Estadísticas y Estudios
Según datos extraídos de la investigación ‘Embarazo y riesgo de accidentes de tráfico’, publicada en el “Canadian Medical Association Journal”, el mayor riesgo de incidentes de tráfico se registra en el segundo trimestre del embarazo. Hay que aclarar que los resultados de esta investigación no tienen que ver directamente con la forma de conducir de la gestante sino con los cambios y síntomas que se producen en su cuerpo en el embarazo y que pueden hacerle bajar al guardia durante la conducción.
Aunque los estudios realizados en los años 70 indicaban que no era recomendable el empleo del cinturón de seguridad en las embarazadas, datos más recientes demuestran todo lo contrario.
En el primer trimestre, el principal peligro de sufrir un siniestro es que éste provoque un aborto. En el segundo y el tercer trimestre los problemas más importantes, por orden de frecuencia, son: desprendimiento de placenta, hemorragia transplacentaria, rotura o laceración del útero y lesión directa fetal. Además, la posibilidad de que se desencadene el parto en las cuarenta y ocho horas siguientes al accidente se multiplica por dos.
Recomendaciones Finales
Cada embarazo es un mundo y nadie sabrá mejor lo que te conviene que tu médico. Ya que, es un profesional que tiene todos los datos necesarios para aconsejarte. Seguir estos consejos al viajar o al conducir durante el embarazo te ayudará a eliminar riesgos innecesarios.
Recuerda que siempre es importante la salud de la mamá y la del bebé, a por eso, es necesario que sigas los consejos. En resumen, conducir embarazada no implica riesgos adicionales si se toman las precauciones adecuadas. Como ves embarazo y conducción son totalmente compatibles durante gran parte del embarazo.
tags: #conducir #embarazada #tercer #trimestre #seguridad