Correpasillos para Bebés: Opiniones y Consideraciones
Actualmente, existen muchos accesorios que ayudan a estimular el aprendizaje de caminar en el niño. El tacatá, el andador y el correpasillos son algunos de estos utensilios. Sin embargo, ¿son todos buenos para ayudar al niño a caminar?
El Tacatá: ¿Sí o No?
El tacatá es un armazón metálico circular con un asiento de lona y con cuatro patas con ruedas que se utiliza cuando el bebé muestra deseos de empezar a caminar. Sin embargo, según pediatras y traumatólogos, el tacatá no ayuda al bebé a aprender a andar.
Aunque este utensilio fortalece las pantorrillas y los tobillos del niño, al ir sentado, el pequeño no debe utilizar los muslos ni los músculos de las caderas, imprescindibles para aprender a andar. Además, el tacatá impide el desarrollo del gateo, un ejercicio muy beneficioso para el niño antes de empezar a caminar. Según los expertos, si el niño utiliza el tacatá muy a menudo puede llegar a causarle malformaciones en rodillas y pies.
El Andador y el Correpasillos
El correpasillos y el andador, según la opinión de pediatras y traumatólogos, son mejores utensilios que el tacatá a la hora de estimular el caminar del bebé.
¿Cómo Debe Ser el Correpasillos?
El correpasillos está pensado para que el niño lo utilice a partir de los siete u ocho meses de edad, cuando ya es capaz de sentarse por sí solo y dar sus primeros pasos. Sin embargo, es importante tener en cuenta la seguridad de producto antes de adquirirlo, pues es habitual que los niños padezcan caídas y accidentes con los correpasillos, por lo que conviene tener en cuenta que cumplan la norma Europea EN 1273, que regula las características que debe cumplir este producto.
Lea también: Guía para elegir correpasillos
Es importante tener en cuenta que algunos productos de puericultura resultan contraproducentes, aunque estén a la venta. Es el caso del tacatá (o tacataca), del andador y del correpasillos, de cuyos riesgos vienen advirtiendo los especialistas desde hace años. Esto ha llevado a que en algunos países haya una legislación muy estricta en cuanto a su comercialización. Es así en Estados Unidos, por ejemplo, donde está prohibido hacer publicidad de ellos.
¿Qué Dicen los Expertos?
Tanto pediatras, a través de sus sociedades médicas, como otros profesionales de la seguridad infantil desaconsejan el uso de andadores, tacatá y correpasillos. En concreto, la Alianza Europea para la Seguridad Infantil “no lo recomienda por el alto grado de lesiones que puede producir en los niños”, advierte el experto.
Así, esta organización aconseja a los profesionales sanitarios su “no recomendación”, “aunque desgraciadamente continúan comercializándose y vendiendo en nuestro país y en el resto de países europeos por causas desconocidas”, recalca el Dr. Valero Sebastián.
¿Cuáles Son los Principales Riesgos de Tacatás y Andadores?
El riesgo de accidentes con tacatás y andadores es muy alto y llega al 25%. Tanto los andadores o tacatás como los correpasillos están igualmente desaconsejados. La diferencia entre ellos es que en el tacatá o andador el niño está sentado y se impulsa para desplazarse. Por su parte, el correpasillos tiene también ruedas, pero el niño está de pie y se mueve empujándolo.
“Ambos elementos son igual de peligrosos, ya que no se controla la velocidad que alcanzan y los lugares a los que puede dirigirse el niño, como una escalera, o los tropiezos con obstáculos como puertas. El volcado produce contusiones con el riesgo grave de fracturas o lesiones”, alerta.
Lea también: Seguridad en Correpasillos
En este sentido, el experto del Comité de Promoción de la Salud de la Asociación Española de Pediatría destaca que “no hay ningún andador que se pueda recomendar”. No obstante, “si a pesar de todo se decide utilizar un andador recomendamos que este sea suficientemente ancho como para que no pueda atravesar las puertas y que disponga de sistemas de bloqueo para evitar la caída por las escalereas y que cumpla con la normativa europea EN 1273:2005”.
Una buena alternativa a estos productos pueden ser los centros de actividades estáticos para lactantes, sin ruedas, de base amplia y “donde los niños pueden entretenerse un periodo corto de tiempo”, señala.
¿Ayudan a Andar los Tacatás y Correpasillos?
Hace años, muchos padres compraban estos productos porque se publicitaron como una ayuda para aprender a caminar, “pero lo cierto es que, al margen del peligro por accidentes, la marcha que condicionan es por impulso; no adquieren equilibrio y su punto de gravedad se desplaza hacia adelante, todo lo contrario que ocurre cuando caminan ellos solos”, alerta el Dr. Valero Sebastián.
De hecho, la evidencia científica ha demostrado justo lo contrario: el uso de andadores y tacatás retrasa el desarrollo psicomotor del niño. “Debemos recordar que el desarrollo del lactante pasa por diferentes etapas como mantenerse sentado, gatear, ponerse de pie y caminar.
Los Niños No Necesitan Correpasillos para Aprender a Andar
Y mucho menos andadores tipo “tacatacas”. Estos últimos, directamente debes eliminarlos de la ecuación: ponen en riesgo su salud. Así lo advierte la Asociación Española de Pediatría en este artículo con un mensaje rotundo: “cuadriplican el riesgo de caída por una escalera, duplican el riesgo de fractura por caída por una escalera y además adelantan la edad de caída por una escalera de los doce a los ocho meses. También aumentan el riesgo de quemaduras y de intoxicaciones”, explican.
Lea también: Correpasillos en El Corte Inglés: Guía de Compra
El “no” con el que se refieren al uso de tacatacas desde la AEP es poco habitual viviendo de un grupo profesional de pediatras, pero dejan claro que la intención es “conseguir impactar para que de una vez por todas este instrumento deje de utilizarse”, afirman en dicho artículo.
Y es que, además, el andador es perjudicial también para el proceso de aprender a andar. “El lactante para iniciar la marcha antes inicia el gateo, aprende a incorporarse con apoyo, se mira sus pies al iniciar sus primeros pasos, alcanza y manipula objetos a su alcance para experimentar, desarrollar sus cualidades táctiles, olfativas, visuales,… Un niño en un andador no puede hacer nada de esto: no ve sus pies, no alcanza los objetos del suelo, … el andador es un objeto que le priva de todas esa experiencia”, sentencia la AEP.
En la misma línea se expresa la terapeuta especializada en el desarrollo de los bebés Andrea Da Silva. “La marcha está pautada por la maduración del sistema nervioso y las habilidades que tenga el bebé. Esto quiere decir que no se necesitan artículos como andadores, arneses o caminadores para lograr la marcha, ya que esta se da de forma espontánea cuando el bebé está preparado”, expone en un post divulgativo en el que recuerda que la marcha es una habilidad que se adquiere de media entre los 11 y 15 meses. “Es importante que la marcha sé de antes de los 18 meses para evitar caer en retraso del desarrollo”, añade.
¿Por Qué Tampoco los Correpasillos?
Los correpasillos, si bien no son elementos contraindicados como sí lo es el “tacataca”, tampoco son aconsejables. Ni antes de empezar a andar, como método de aprendizaje (no lo es), ni tampoco una vez han aprendido. Si bien hay matices entre una circunstancia y otra.
El consenso es amplio acerca del uso de correpasillos antes de aprender a andar. Se desaconsejan por parte de la mayoría de los especialistas. Por ejemplo, la fisioterapeuta Raquel Bermejo dice lo siguiente al respecto: “El niño en su desarrollo, antes de empezar a caminar, se pone de pie sujetándose a los muebles. Desde allí empezará a dar pasos laterales buscando su equilibrio y aventurándose a ir de un mueble a otro si estos están un poco separados. El correpasillos solo tiene una función condicionada, caminar, desplazando el juguete”.
A Bermejo no le gustan los correpasillos en ningún caso, pero sobre todo cuando el bebé no sabe todavía andar. “Porque obliga al bebé a caminar cuando se le pone sin que, a lo mejor, el bebé lo haya buscado o esté preparado”, opina. “Además, adelanta mucho el centro de gravedad del bebé, con lo cual, en lugar de ayudar, puede alterar su desarrollo natural. Algo que, como fisioterapeuta, no me gusta nada”, añade.
También los desaconseja el Dr. Juan José López Martínez, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica y miembro de la unidad de Ortopedia Infantil de Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia). Pero él sí lo recomienda en niños que ya han empezado a andar. “Permite mejorar la coordinación y el equilibrio y, al permitir desplazarse sentados, mejoran la fuerza en ambas piernas. Además, se puede usar hasta edades más avanzadas (4-5 años) y, en ocasiones, sirve también como cesto de los juguetes”, dice.
Esto último, usar el correpasillos como juguete para potenciar el desarrollo cognitivo, es el uso que propone Raquel Bermejo darle a este utensilio infantil en el caso de que se use cuando el bebé ya camina de manera autónoma -“Nunca los recomiendo, pero no estarían contraindicados”, advierte-. Explica la fisioterapeuta que se pueden usar, por ejemplo, “para llevar cosas en la bandeja de un lado a otro y ve por dónde camina”, pero de todos modos insiste en que “El bebé no necesita de este chisme para caminar”, concluye tajante.
De hecho, si tú hijo o hija ya camina hay juguetes de empujar que le permiten ver sus pies que son de arrastrar, como por ejemplos los carritos de la compra o de bebé, precisamente. A partir del año y medio, aproximadamente, llamarán mucho su atención, a medida que les interese el juego simbólico.
Andadores para Niños: ¿Una Ayuda o un Obstáculo?
Durante muchos años, los andadores se consideraban un equipo que ayudaba a los niños a aprender a caminar. Hoy en día, los especialistas - fisioterapeutas u ortopedas - coinciden: los andadores para niños no son una forma adecuada de apoyo en el desarrollo, hacen más daño que bien.
Un andador para niños es un dispositivo con ruedas diseñado para apoyar la capacidad de caminar de los pequeños y protegerlos de caídas. Consta de dos partes: un armazón con ruedas y un asiento donde se coloca al niño. El pequeño sentado en el andador no puede salir por sí mismo, por lo que a veces se usa como apoyo para los padres que necesitan descansar un momento de seguir al pequeñín constantemente.
Si realmente lo deseamos, podemos señalar algunas supuestas ventajas del andador, aunque no lo recomendamos. Sin embargo, un corralito para niños, como nuestro ZIKI, sería una alternativa mucho mejor. En contraste con las supuestas ventajas, la lista de desventajas es larga.
Principalmente, los andadores tienen un impacto negativo en el desarrollo infantil, retrasan la adquisición de habilidades motoras y también cognitivas: agravan los problemas de postura, afectan negativamente el desarrollo de las extremidades y alteran el sentido del equilibrio. De estos temas hablamos más en el apartado «¿Se recomiendan los andadores para niños?». Los andadores pueden dar a los padres una falsa sensación de seguridad. Algunos los usan como corralitos. Es un gran error que puede terminar mal.
Los niños se mueven muy rápido en los andadores, por lo que incluso bajo supervisión pueden escapar inesperadamente. A la pregunta de si los andadores son recomendables para los niños, solo hay una respuesta: ¡definitivamente no! ¿Por qué? Porque causan muchas alteraciones: tanto del desarrollo, como biológicas y psicológicas.
Alternativas Saludables: El Correpasillos
Una alternativa saludable y que fomenta un desarrollo correcto es el correpasillos. Es un dispositivo que permite al niño desplazarse empujándose con ambas piernas, colocadas a ambos lados del correpasillos. El niño se sienta en este juguete y mantiene el equilibrio sujetándose del manillar.
Entre nuestros correpasillos se encuentran modelos como CUTIE FLASH y 4TRIKE, que tienen forma de triciclos sin pedales. Ayudan a desarrollar el sentido del equilibrio y preparan a los niños para aprender a montar en bicicleta.
No hay una edad exacta para empezar a usar un correpasillos, pero es importante confiar en la intuición. Si el niño empieza a caminar pronto y muestra una gran necesidad de moverse, puede empezar a usarlo alrededor del primer año de vida. Para un niño de un año, conviene elegir un correpasillos con ruedas estables y asiento bajo, que le permita empujar con los pies manteniendo el equilibrio.
Modelos como CUTIE FLASH, 4TRIKE o el patinete HALLEY con ruedas iluminadas son una excelente elección. Gracias a sus ruedas de espuma, son perfectos tanto para interiores como exteriores. Si el niño no está dispuesto o no está del todo preparado, una excelente alternativa es un triciclo con asa para los padres. Gracias a él, los paseos serán más agradables para el niño, que se sentirá guiado por sus padres y ganará confianza.
A partir de los 2 años, el niño puede empezar a usar una bicicleta de equilibrio. Es similar a un correpasillos, pero con forma de bicicleta y diseñada especialmente para ayudar a desarrollar el equilibrio antes de pasar a pedalear. Entre nuestros mejores modelos encontrarás la RAPID 2 de diseño clásico.
Cómo Elegir el Correpasillos Adecuado
Navegar entre la amplia gama de modelos disponibles en el mercado no siempre es fácil. Gracias a las diferentes opciones y funciones, elegir el producto que mejor se adapte a las necesidades del niño puede convertirse rápidamente en un verdadero reto.
- Certificados y seguridad: La Federación Europea de la Industria del Juguete reveló que el 80% de los juguetes vendidos online no cumplen con los estándares europeos. Antes de comprar un modelo, asegúrate de que cuente con los certificados y homologaciones requeridos.
- Tamaño adecuado para el niño: La altura del asiento debe ser regulable para que el niño pueda apoyar los pies planos en el suelo mientras está sentado.
- Estructura ajustable: Un modelo versátil con ajuste de altura se adapta a cada etapa de desarrollo del niño y lo acompaña durante varios años.
- Estructura ligera pero resistente: Un modelo demasiado pesado puede desanimar rápidamente al niño y complicar el proceso de aprendizaje. Elige un juguete ligero como nuestro CUTIE FLASH o TOVE, que pesan solo 2 kg o menos, para que el niño pueda manejarlo fácilmente.
- Ruedas adecuadas: Para uso en interiores, se prefieren ruedas de espuma, que ofrecen un buen agarre sin dañar el suelo, por lo que son ideales para proteger los suelos. Para uso en exteriores, en terrenos irregulares, son más adecuadas las ruedas inflables. Si no estás seguro, elige un modelo con ruedas de espuma, que son más versátiles y eficientes en diferentes tipos de superficies.
Experiencia Personal y Advertencias
En mi última guardia recibí a un niño de 11 meses que se había caído por unas escaleras mientras jugaba con su tacatá. El niño venía en brazos de su padre que lucía una camisa manchada con la sangre de su hijo. Resultado final: Labio partido, uno de sus dientecitos rotos y poca cosa más. Tuvo suerte. Pudo haber sido mucho peor.
La Asociación Española de Pediatría no puede ser más contundente al respecto: “¿Cual es el mejor tacatá? Si les ponemos en un tacatá nos saltamos una fase vital en su desarrollo motor.
El niño en su desarrollo, antes de empezar a caminar, se pone de pie sujetándose a los muebles. Además, adelanta mucho el centro de gravedad del bebé, con lo cual, en lugar de ayudar, puede alterar su desarrollo natural. Otra cosa es que el bebé utilice algo para empujar por sí mismo, sin forzarle. Eso sería correcto, porque lo ha buscado él/ella, no impuesto por el adulto y/o juguete.
Si el bebé camina ya de manera autónoma, nunca los recomiendo, pero no estarían contraindicados. El bebé no necesita de este chisme para caminar. En caso de que los utilices te aconsejo que tenga un sentido cognitivo, como el de la foto, es decir, el bebé, por ejemplo, lo utiliza para llevar cosas en la bandeja de un lado a otro y ve por dónde camina, porque entre la barra y la bandeja hay espacio libre (no un centro de actividades asociado).
Espero que te haya resultado interesante y haya despejado todas las dudas.
tags: #correpasillos #bebe #opiniones