Fajas Postparto: Beneficios y Riesgos

24.10.2025

Las fajas se han convertido en un accesorio valioso para mujeres que quieren moldear y darle un aspecto bonito a la figura corporal. Con el uso de una faja a diario puedes lograr darle una apariencia única y atractiva al cuerpo. El diseño ajustado de la faja, contribuye con el estilismo de la figura corporal.

Beneficios Generales de Usar Fajas Reductoras

  • Comodidad y seguridad: Las fajas reductoras y las fajas moldeadoras son la prenda interior perfecta para muchas de nosotras porque nos ayudan a sentirnos cómodas con nuestras prendas exteriores.
  • Versatilidad en la vestimenta: Podrás vestir muchas prendas ajustadas que, simplemente por sus tejidos, no quedan bien sin una faja moldeadora debajo de ellas.
  • Llevar una faja reductora o una faja moldeadora no es solo cosa de chicas curvys. Las fajas ayudan a alisar nuestra figura para lucir los vestidos ajustados más bonitos.
  • Variedad de diseños: Existen muchísimas fajas diferentes, cada una de ellas ideal para la prenda que llevemos puesta en ese momento. Podrás elegir entre fajas de corte braguita, de corte pantalón, fajas de estilo body o incluso fajas tipo vestido moldeador.
  • Aliado para vestidos ajustados: Las fajas pueden llegar a ser nuestro súper aliado máximo si estamos hablando de vestidos ajustados y además, ¡sin espalda!
  • Alisar la celulitis: Una faja de estilo pantalón es ideal no solo para conseguir un vientre plano gracias a su corte alto en la zona del abdomen, sino también para alisar las cartucheras, reducirlas y alisar la piel de naranja, ¡la celulitis! Al recoger la zona de los muslos, este tipo de faja conseguirá alisar la celulitis, pudiendo así llevar vestidos súper ajustados y pantalones súper ajustados sin que se marque la celulitis.
  • Evitar transparencias: Hay varios tipos de fajitas que son ideales para los vestidos que tienden a transparentar un poco por su tipo de tejido. Con las fajas de corte pantalón te olvidarás de algo así.

Dependiendo del uso y continuidad de la malla, se puede reducir el dolor localizado en la espalda. Su uso contribuye a disminuir la presencia de grasa a nivel del abdomen o reducción de talla en caderas. Sobre todo para personas con problemas de espalda o que necesitan corregir la postura, utilizar una faja para hacer deporte puede ser de gran ayuda. Sobre todo para evitar lesiones en zona lumbar o similar. Además, al usar la faja reductora alternando entre ciclos diarios de 6 a 8 horas por días y practicando rutinas de ejercicios contribuirás a la pérdida de peso.

Durante cualquier proceso de recuperación o intervención de cirugía, el uso de la faja abdominal sirve para generar presión localizada sobre los órganos. Inclusive, es un plus para reducir el dolor, la inflamación y ayuda a que la zona intervenida recupere su forma y el cuerpo se estilice progresivamente.

Tipos de fajas reductoras

  • Faja reductora de corte Braga: La faja de corte braga es perfecta para vestidos muy ajustados que además son cortitos o por arriba de la rodilla.
  • Faja reductora de corte Pantalón: Las fajas de corte son perfectas para los vestidos midi o los vestidos largos.
  • Faja reductora estilo Body: Las fajas de estilo body vienen muy bien para conseguir una sujeción extra en la zona del pecho. Las fajas body son como cualquier otra fajita pero con el plus de llevar tirantes para notarte más sujeta. Algunas faja body incluso llevan el sujetador incorporado.
  • Faja reductora estilo Vestido: También se suelen llamar vestidos moldeadores. Los vestidos moldeadores suelen ser fajas fuertes que recogen muy bien todo el cuerpo.

Faja reductora vs. Faja moldeadora

La faja reductora suele llevar refuerzos extras en la zona de los laterales del abdomen y en el abdomen en sí.

Fajas durante el embarazo

Existen fajas específicas para embarazadas que pueden reportar muchos beneficios. Si tu ginecólogo te ha recomendado en algún momento emplear una faja, puedes estar tranquila y utilizarla sin temor.

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La faja para embarazadas suelen emplearse a partir del segundo trimestre, habitualmente a partir de la semana 25 de gestación, cuando las cambios anatómicos son mayores, el abdomen comienza a distenderse de forma notoria y aumenta la curvatura lumbar de la espalda. En esos momentos pueden producirse molestias o dolor lumbar, pinchazos o tirones en el bajo vientre, presión o dolor en el pubis, e incluso impedir caminar de forma normal. Este tipo de fajas para embarazadas pueden ayudar a sobrellevar esas molestias.

Su forma de actuar es funcionando a modo de sostén o andamio, auxiliando a nuestros músculos abdominales. De este modo, además de nuestro tono muscular, la faja permite mantener posturas adecuadas y disminuye la tensión de los ligamentos. Su uso debe estar limitado a unas horas en el día, no se recomienda mantenerla puesta las 24 horas.

Tipos de fajas para embarazadas

  • Cinturón o faja entera: Existen dos tipos de faja principales: las que cubren el abdomen completo, como clásicas o tradicionales, y las que son solo un cinturón de embarazada que se colocan por debajo del pliegue de la barriga, con la intención de ascenderla. Ambas han demostrado que mejoran las molestias en el bajo vientre, mejoran la postura al caminar, ayudan a la postura de la espalda, y disminuyen las molestias o el peso sobre el pubis y la pelvis.

Para evitar que las fajas generen efectos secundarios o incomodidad, lo principal es dar con la talla adecuada para cada gestante. Si hacemos esta elección correcta, el uso deja de faja no va a producir ninguna compresión sobre el bebé que vaya poner en peligro su desarrollo, su crecimiento, o general alguna deformidad. Los fetos en desarrollo se encuentran protegidos por una bolsa de líquido, la bolsa amniótica entre cuyas funciones se encuentra la de amortiguar los traumatismos o las presiones del exterior.

Beneficios de usar faja en el embarazo

  • Alivia la compresión que puede realizar el bebé en la parte baja de la barriga.
  • Faja abdominal para embarazadas que sostiene el abdomen y eleva la barriga.
  • También puede usarse como faja posparto.

Lo que sí está claro es que cuando el tamaño de la tripa o la distensión generan molestias hay que poner remedio, independiente de la edad gestacional en la que te encuentres. Las fajas premamá sirven de sostén a los músculos de la espalda y del abdomen a medida que la tripa de la embarazada crece y va ganando peso y volumen. No hay una regla fija a la hora de recomendar el uso de las fajas premamá. Además, una mujer con poca barriga pero con problemas de espalda, malas posturas o cirugías abdominales puede padecer molestias que hagan necesario el uso de una faja. Es fundamental escoger la faja de maternidad que más convenga en cada caso. Dentro del vientre, el feto se encuentra completamente protegido por la musculatura abdominal, el útero y la bolsa amniótica.

Fajas postparto

La faja posparto es una prenda diseñada para ofrecer soporte y compresión en el abdomen tras el parto. Es diferente a las fajas comunes, enfocándose en el confort y la recuperación postnatal.

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Tipos de fajas postparto

  • Tubular: Ideal si ha tenido un parto vaginal.
  • Braguita: Puede ser más cómoda después de una cesárea.

Lo importante es elegir una que no te oprima. Además, el material de la faja es importante. Busca tejidos transpirables y suaves que no irriten tu piel, especialmente si tienes cicatrices o has tenido episiotomía.

Beneficios de las fajas postparto

  • Soporte abdominal y para la espalda: Después del parto, muchos músculos abdominales y de la espalda pueden estar débiles. Las fajas postparto brindan soporte a estas áreas, lo que puede ayudar a mejorar la postura y aliviar el dolor de espalda.
  • Ayuda en la recuperación post-cesárea: En caso de una cesárea, una faja postparto puede brindar soporte y protección a la incisión, facilitando la movilidad y ayudando a reducir el dolor durante la recuperación.
  • Reducción de la sobrecarga: La compresión suave de una faja puede ayudar a reducir la sobrecarga posparto al mejorar la circulación y ayudar en el drenaje linfático.
  • Mejora de la confianza y comodidad: Usar una faja puede ayudar a algunas mujeres a sentirse más cómodas y seguras con su apariencia posparto, lo cual es importante para la salud mental y emocional.
  • Soporte durante el ejercicio: Para las mujeres que comienzan a hacer ejercicio después del parto, una faja puede ofrecer soporte adicional a los músculos abdominales y de la espalda, lo que puede ser útil para prevenir lesiones o molestias.
  • Ayuda en la reducción de diástasis de rectos: En algunos casos, la faja puede ayudar a reducir la diástasis de rectos, que es la separación de los músculos abdominales que ocurre en algunos embarazos.

Es importante tener en cuenta que el uso de fajas posparto debe hacerse con precaución y seguir el consejo de un profesional de la salud. No se recomienda el uso excesivamente apretado o prolongado, ya que esto podría interferir con la recuperación natural del cuerpo y causar otros problemas de salud.

Cómo elegir la mejor faja postparto

  • Tipo de parto: Si tuviste una cesárea, busca una faja diseñada específicamente para este tipo de recuperación.
  • Material: Opta por materiales transpirables y cómodos.
  • Tamaño adecuado: Es crucial elegir la talla correcta.
  • Ajustabilidad: Las fajas con opciones de ajuste son ideales.
  • Soporte: Considere el nivel de soporte que ofrece la faja.
  • Facilidad de uso: Asegúrese de que la faja sea fácil de poner y quitar.
  • Funcionalidad: Algunas fajas tienen características adicionales.
  • Opiniones de otros usuarios: Leer reseñas y opiniones de otras madres puede proporcionar información valiosa.
  • Consulta con un profesional de la salud: Antes de decidirte por una faja posparto, es aconsejable hablar con tu médico o un profesional de la salud.

Recuerda, cada cuerpo es único, y lo que funciona para una persona puede no ser lo mejor para otra. Se recomienda comenzar a usar la faja postparto poco después del parto, pero siempre siguiendo el consejo de su médico. Para madres que han tenido una cesárea, es crucial elegir una faja que no irrite la incisión. Busque fajas con soporte suave pero firme y que no ejerza presión directa sobre la cicatriz.

Consideraciones especiales para fajas postparto después de una cesárea

  • Material Suave y Transpirable: El área alrededor de la incisión de la cesárea puede ser muy sensible.
  • Soporte sin Presión Excesiva: Es importante que la faja ofrezca soporte sin ejercer demasiada presión sobre la incisión.
  • Diseño de Fácil Acceso: Dado que las cesáreas pueden limitar temporalmente tu movilidad, es importante que la faja sea fácil de poner y quitar.
  • Ajustable: Una faja ajustable es ideal ya que te permite controlar el nivel de compresión.
  • Cobertura y Longitud Adecuadas: Asegúrese de que la faja cubra completamente el área de la incisión.
  • Evitar la Compresión Excesiva: Es vital evitar una compresión excesiva.
  • Consideraciones Higiénicas: Dado que la higiene es crucial durante el proceso de curación de una cesárea, es recomendable elegir una faja que sea fácil de limpiar y mantener.

Usar faja no debería afectar la lactancia. Más que el uso excesivo es el uso de fajas postparto apretadas que puede provocar dependencia muscular y problemas de circulación. Siga las instrucciones del fabricante.

Faja abdominal postparto vs. Cinturón pélvico

Lo más atractivo, fácil y rápido tras el parto, con una situación de un probable sobrepeso, una tripa todavía voluminosa y molestias, es usar una faja abdominal que disimule de manera inmediata la barriga y nos proporcione algo de estabilidad, pero debes saber que su uso prolongado puede resultar más perjudicial que beneficioso.

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Cada vez hay más traumatólogos y fisioterapeutas que recomiendan no inmovilizar una parte del cuerpo cuando ésta ha sufrido un esguince o una distensión, de hecho, cada vez se ven menos escayolas cuando no existe una rotura de huesos, claro está.

Todos hemos comprobado la evidente pérdida de masa muscular tras quitar una escayola o una venda de compresión llevada durante un largo periodo de tiempo y comparar ese brazo o esa pierna con el otro que no lo ha llevado.

La decisión de no inmovilizar o escayolar se debe a que para una recuperación más rápida y eficaz es necesario que haya una buena circulación sanguínea y los músculos trabajen poco a poco para fortalecerse y recuperar su tono y funciones lo antes posible.

Esto se ve dificultado y ralentizado si inmovilizamos ese músculo.

En el postparto pasa exactamente lo mismo: ha habido una distensión de los músculos del abdomen y de los del suelo pélvico. Si no permitimos su movilidad y trabajo, tardarán mucho más en recuperarse y las fajas abdominales lo que hacen es precisamente inmovilizar y suplir en cierta medida el trabajo que deben realizar los músculos del abdomen, que pueden llegar incluso a debilitarse aún más.

Además, si ceñimos y apretamos el contenido abdominal, el core, que es como un globo inflado que se sitúa desde el diafragma hasta el suelo pélvico, ya sea con una faja abdominal o con ropa ajustada, por el centro de ese globo, ¿por dónde crees que va a tender a salir? Efectivamente, hacia arriba y hacia abajo. Es decir, va a producirse una hiperpresión hacia los músculos del suelo pélvico que los va a tensar y debilitar aún más de lo que ya estén.

En resumen, la faja postparto abdominal se puede usar puntualmente pero no de manera continuada y prolongada. Si tienes un evento especial y debes ponerte tu vestido favorito, ponte una faja abdominal para ese evento ocasional, pero no lo hagas diariamente durante horas con la intención de recuperar tu abdomen antes.

En cualquier caso, esto es una recomendación genérica. Siempre debes consultar tu caso con tu matrona o fisioterapeuta de suelo pélvico, pues como siempre, hay excepciones y en casos de hernias umbilicales o diástasis graves sí se recomiendan fajas abdominales pero el tiempo y los días que debes llevarla puesta debe estar supervisado y prescrito por ese profesional sanitario especializado.

El cinturón pélvico o cinturón postparto

El cinturón postparto o cinturón pélvico es una cincha elástica y regulable que se coloca rodeando la pelvis por debajo de las espinas iliacas, los huesos de las caderas, y que se usa tanto en el embarazo, como en el postparto, como en otros casos de riesgo de disfunciones del suelo pélvico, por ejemplo tras una histerectomía, o en casos de debilidad de esta musculatura o de la abdominal, como el prolapso o la incontinencia urinaria de esfuerzo.

Su uso resulta también muy útil para deportistas que practican deporte de impacto, en caso de dolores de espalda o para proteger tanto la espalda como el suelo pélvico en trabajos que impliquen el transporte frecuente de peso o permanecer de pie durante largos periodos de tiempo.

El cinturón pélvico Physiomat ha sido desarrollado en base a los estudios y trabajos de la prestigiosa doctora y fisioterapeuta francesa Bernadette de Gasquet, autora de los libros: Abdominales: Detén la masacre o Perinée Arretons le massacre, entre otros best sellers de la Fisioterapia de suelo pélvico, el embarazo y el postparto.

El cinturón pélvico tiene la capacidad de corregir y provocar una postura adecuada que consigue proteger el suelo pélvico de hiperpresiones y la zona lumbar de hiperlordosis, sin privar de movimiento a la pelvis o a la espalda.

Es decir, el cinturón pélvico fuerza a adoptar una postura correcta.

Al contrario que los cinturones lumbares que inmovilizan la espalda y dan un soporte pasivo, el cinturón pélvico estabiliza la articulación sacro iliaca y reposiciona la pelvis, aumenta la amplitud dinámica y la resistencia haciendo trabajar la musculatura dorsal, abdominal y pélvica.

Está comprobado mediante estudios científicos que su uso disminuye la hiperlordosis, provoca una corrección del centro de gravedad (que se ha visto modificado a causa del embarazo o por hábitos posturales incorrectos) y de los apoyos plantares, un aumento de la estabilidad y de la fuerza distal.

La postura que se consigue con su uso afecta directamente a la cincha abdominal, reforzando el transverso abdominal inferior, es decir el core, reposicionando las vísceras hacia arriba y consiguiendo tonificar toda la musculatura abdominal profunda, proteger el suelo pélvico y estimular la tonificación perineal.

Gracias al reposicionamiento de la pelvis y la posición del esternón, el diafragma tiene más movilidad, las respiraciones son más profundas y menos subóptimas, la circulación sanguínea mejora, la columna se elonga, los músculos de la espalda se fortalecen y las fuerzas que generan los esfuerzos (levantar un peso, dar un salto, estornudar, toser, reír,…) se dirigen hacia la zona del sacro y no hacia el suelo pélvico, lo cual constituye una grandísima protección contra los prolapsos y tras una histerectomía.

Este tipo de cinturones son una réplica de los que se llevan utilizando desde hace siglos en la danza del vientre, las artes marciales o el levantamiento de peso.

La colocación correcta del cinturón pélvico es muy importante. En ningún caso se debe colocar a nivel lumbar o abdominal.

El cinturón pélvico se coloca horizontalmente sobre la pelvis, a nivel del sacro por detrás y justo por encima de la articulación femoral y de la sínfisis púbica.

Cinturón pélvico durante el embarazo

Este es un periodo en el que el cuerpo de la mujer se ve sometido a una dura prueba no sólo por el peso y dimensiones que adquiere el abdomen, sino también por la hiperlaxitud de las articulaciones provocada por la relaxina, hormona cuyos niveles habituales se multiplican por diez en los últimos meses de embarazo.

El cinturón pélvico, que como hemos comentado no debe confundirse con una faja abdominal ni con un cinturón lumbar, debe colocarse por encima de los huesos de la pelvis y está especialmente indicado durante el embarazo en caso de:

  • Dolores de la parte baja de la espalda: sacroilíacos y lumbares.
  • Problemas circulatorios.
  • Hipermovilidad de la sínfisis púbica.
  • Dolores de ligamentos.
  • Sensación de pesadez.
  • Urgencia e incontinencia urinarias.
  • Contractilidad uterina.

Durante todo el periodo que dure el embarazo, el cinturón pélvico, como norma general, puede ser utilizado sin límite de tiempo y también en el postparto, especialmente durante los veintiún días posteriores al parto.

Cinturón pélvico postparto

El cinturón pélvico está también muy recomendado en el postparto, para mejorar diversos síntomas como:

  • Dolores de espalda, cervicales o riñones.
  • Dolores de la parte baja de la espalda: sacroilíacos y lumbares.
  • Dolores en la sínfisis púbica.
  • Sensación de pesadez.
  • Incontinencia urinaria.
  • En caso de cesáreas para aliviar la tensión de la cicatriz.

Otros casos de uso recomendado del cinturón pélvico

  • Tras intervenciones quirúrgicas abdominales y pélvicas: histerectomía, prolapso o hernias.
  • En casos de hiperlaxitud.
  • Trabajadores o deportistas con altas posibilidades de prolapso que ponen en riesgo su suelo pélvico por permanecer de pie mucho tiempo o por transportar peso muy a menudo.
  • Deportistas que solicitan una gran movilidad de la espalda y la pelvis (tenistas, esquiadores,…).
  • Mujeres con incontinencia de esfuerzo.
  • En casos de prolapso: rectocele, cistocele, prolapso de útero, de la cúpula vaginal, etc.

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