Técnicas para Dar el Biberón Similares a la Lactancia Materna

23.09.2025

Cuando el bebé no mama directamente del pecho o necesita suplementos de leche extraída o leche de fórmula, a los padres les surge la duda de cómo suplementar. En ocasiones, los métodos que utilizamos para dar leche extraída o de fórmula al bebé pueden generarle confusión, de manera que cuando intente coger el pecho, no consiga extraer la leche.

Por tanto, debemos encontrar un sistema de alimentación que evite interferencias con la lactancia y además sea “compatible con la vida”. Hay sistemas muy respetuosos con la lactancia que necesitan de muchas manos o mucho tiempo para poder ser utilizados.

Consideraciones al Elegir un Método de Suplementación

A la hora de elegir un método de suplementación, vamos a tener en cuenta nuestros objetivos y, en función de ellos, actuaremos. Debemos tener en cuenta:

  • Alimentar al bebé: Por encima de todo, esto es lo más importante.
  • La facilidad de uso y limpieza.
  • Evaluar el posible estrés en el bebé al alimentarse. Si el flujo es demasiado rápido el bebé puede mostrar inquietud y dificultad para comer, llegando incluso a rechazar el método. El estrés en el bebé lo valoraremos mediante la observación.
  • El método que se elija debe asegurar una ingesta suficiente en 20-30 minutos como máximo.
  • Debemos valorar si es para corto o largo plazo.
  • Debemos tener en cuenta las preferencias maternas, que no tienen por qué ser lo que elegiríamos nosotros. Nuestras prioridades (salvo la de alimentar al bebé) no tienen por qué estar en el mismo orden que las de los padres.
  • El personal que vaya a enseñar a los padres el uso del suplementador debe estar entrenado y familiarizado con el método elegido.

Todos los sistemas tienen ventajas y desventajas. Debemos tenerlas en cuenta para poder explicárselas a los padres de forma que ellos puedan elegir.

Métodos de Suplementación

Alimentación con Cucharilla

Alimentar con cucharilla puede servir los primeros días para administrar el calostro, ya que nos va a servir bien para pequeñas cantidades. Administrar la leche con cucharilla más allá de 5 o 10 ml puede resultar agotador. Es útil en bebés adormilados en los primeros días y que no cogen el pecho.

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Existe en el mercado un biberón cuchara que puede servir cuando la cantidad que queremos suplementar es mayor de 5 o 10 ml. Habrá que pensar bien si merece la pena el gasto teniendo en cuenta que la cuchara la planteamos para suplementación a corto plazo.

Alimentación con Vaso

Al igual que la cucharilla, es muy pasivo. Por ello, es válido para los primeros días o para suplementos puntuales mientras continúa mamando. Para este tipo de alimentación nos servirá cualquier vaso pequeño de plástico o vidrio que esté limpio.

La técnica consiste en colocar al bebé bien sujeto (especialmente los brazos) sentado en posición vertical y se le ofrece el vasito mediado de leche. Para sujetarlo puede servir envolverlo en una toalla. Colocamos el vaso en las comisuras y lo inclinamos de forma que la leche quede justo al borde sin llegar a caer. El bebé es quien extraerá la leche utilizando la lengua. Nosotros solo tenemos que sujetar el vaso para que la leche se mantenga en el borde. No vamos a echar leche dentro de la boca.

La parte negativa es que es fácil que se caiga leche y se desperdicie una cantidad importante.

Alimentación con Jeringa

La jeringa sola, como sistema de alimentación, al igual que la cucharilla y el vasito, está indicada en el periodo neonatal. La técnica de administración consiste en introducir el cono de la jeringa por la comisura de los labios e ir introduciendo muy, muy lentamente la leche en dirección a la cara interior de la mejilla.

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Alimentación con Succión al Dedo

Podríamos decir que es una mejora de la alimentación con jeringa. Consiste en utilizar la jeringa para suplementar mientras se le da a succionar el dedo. También ejercita los músculos linguales y se puede utilizar para reeducar la succión, haciendo masaje circular en la parte posterior de la lengua, justo debajo de la mandíbula, cuando queremos que succione. Cuando el bebé realiza una succión bien hecha, obtiene leche.

Existe en el mercado un alimentador de dedo hecho de silicona que se conecta a una jeringuilla con conexión luer. En los hospitales encontraremos cánulas y jeringuillas con conexión Enfit. Otra opción es utilizar una sonda de nutrición o de aspiración del 5 o menor, y una jeringuilla.

Consideraciones para la Succión al Dedo

Para realizar la alimentación con succión al dedo es muy importante una buena higiene de manos haciendo énfasis en las uñas que deben estar cortas. El dedo de elección para dar a succionar debe ser un dedo grande, no el meñique. Se debe colocar la punta de la sonda encima del dedo o en un lateral, de forma que no sobresalga de la largura del dedo, y se fija con un esparadrapo de papel.

Es importante asegurar la velocidad del flujo al esfuerzo o capacidad del niño para evitar estrés o atragantamiento. Lo ideal es que sea el bebé quien succione y mueva el émbolo de la jeringa introduciendo así la leche, pero no siempre ocurre, sobre todo en bebés prematuros con poca capacidad para hacer vacío. En esos casos, le ayudaremos empujando el émbolo cuando está succionando. Si no succiona, no lo haremos, ya que debe aprender que primero tiene que succionar para que salga la leche. Si no, tratará de hacer lo mismo en el pecho.

Debemos vigilar signos de disconfort en el bebé mientras toma el suplemento. Los ojos extremadamente abiertos o los dedos abiertos y en tensión pueden ser signos de que no está cómodo comiendo. La cara del bebé debe parecer relajada mientras come.

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Cuando la cantidad con la que vamos a suplementar es grande no debemos aumentar el tamaño de la jeringa ya que una mayor de 20 cc hace difícil controlar la cantidad que administramos y el bebé no puede mover el émbolo por sí mismo. Para que la toma sea fluida, puede ser útil dejar preparadas las distintas jeringas para poder hacer el cambio sin extraer la sonda de la boca del bebé de forma ágil.

Otra posibilidad sería sustituir la jeringa por un tarro en el que se inserte el extremo de la sonda. En este caso, es el bebé el que debe extraer la leche.

Este sistema es protector de la lactancia si se realiza bien, aunque, si el bebé es capaz de coger el pecho, la succión al dedo no sería el sistema más indicado. En ese caso la suplementación debería realizarse colocando la sonda directamente en el pecho.

Suplementación al Pecho

Cuando el bebé es capaz de succionar del pecho, pero no toma toda la leche que necesita estaría indicado suplementar, en vez de al dedo, al pecho. Existen modelos comercializados en el mercado de diferentes marcas en los que el recipiente se cuelga del cuello de forma que puedes variar la altura para facilitar o dificultar la salida de la leche en función de las necesidades del bebé.

Técnica de Suplementación al Pecho

El extremo de la sonda se debe colocar en el lateral del pezón, sin que sobresalga de la punta de este. Puede estar colocada en el lateral o en la parte inferior del pecho, de manera que cuando el bebé hace el enganche, la sonda queda o bien entre la lengua y el pecho o en la comisura.

Algunos bebés pueden encontrar extraña la sonda al hacer el agarre y rechazarla. En esos casos, se podría permitir al bebé enganchar el pecho libremente y cuando ya esté mamando, introduciríamos la sonda por la comisura.

Este es un sistema de suplementación que requiere práctica. A algunas mujeres les resulta complicado utilizarlo y les lleva varios intentos conseguir que funcione de forma adecuada. En ocasiones, especialmente cuando la producción del pecho es poca, puede ocurrir que el bebé se quede sólo con la sonda en la boca y succione de ella en vez del pecho. Eso no nos interesa en absoluto ya que el agarre y el vacío no se hacen de la forma adecuada.

El Método Kassing: Biberón Similar a la Lactancia Materna

El Método Kassing es la manera más fisiológica y parecida a la lactancia materna de ofrecer el biberón. En consulta, muchas veces se tienen dudas acerca de cuál sería la mejor manera de dar un biberón en caso de que queramos evitar la confusión tetina-pezón, y para prevenir la pérdida de tomas de pecho cuando se necesiten combinar éstas con suplemento de biberón.

Materiales Necesarios para el Método Kassing

  • Biberones rectos: los curvos hacen que la leche que está en la parte alta tenga más fuerza de gravedad y por tanto la leche saldría con demasiada facilidad.
  • Tetina: redonda, larga, blanda y de flujo lento (la que más se asemeja al pecho materno y que requiere que el bebé haga un esfuerzo similar)

Paso a Paso para Practicar el Método Kassing

  1. El bebé debe estar lo más vertical posible (si está tumbado, la leche cae por la gravedad y no succiona).
  2. Antes de que el bebé comience a succionar, lo ideal es activar el reflejo de búsqueda. Es decir, no introducir la tetina directamente en su boca. Hay que jugar con la tetina alrededor de la boca y mejillas para que la busque.
  3. El biberón debe ponerse de manera horizontal, sin inclinarlo, para que sea el bebé quién saque la leche. Asegurarnos de que el agujero de la tetina esté en contacto con la leche y no con el aire.
  4. Una vez que el bebé esté succionando, hay que hacer pausas cada 15-20 succiones, retirando el biberón (imitando a las pausas de lactancia materna que les permiten darse cuenta de su saciedad).
  5. Se recomienda alternar el lado por el que ofrecemos el biberón en la boca, de este modo se fomenta su desarrollo visual por igual.
  6. Introducir la tetina lo máximo posible en la boca para que la tenga muy abierta (imitando lo máximo posible el enganche al pecho).
  7. Conforme se avanza la toma se verticaliza el biberón para evitar que la tetina se llene de aire. Se inclina el cuerpo del bebé hacia atrás manteniendo la alineación cabeza-cuello-cuerpo.

De esta manera se favorece que sea el propio bebé el que gestione su saciedad y hambre regulando la cantidad de leche que ingiere al reproducirse las condiciones de la lactancia materna. Por lo que, entre otras ventajas se evita la sobrealimentación del pequeño y se consigue dar el biberón sin interferir con la lactancia materna.

Consejos Adicionales para la Alimentación con Biberón

Todos los bebés necesitan comer según su necesidad en cada momento: por eso, olvídate de las tomas de xx ml cada 3 o 4 horas. Cuando tu bebé presente signos de hambre, ofrécele la leche y que tome lo que necesite.

Todos los bebés necesitan vincularse: por eso, mejor si es siempre la madre quien le alimenta, como sucedería con la teta. La posibilidad de que sean otros quienes den de comer al bebé y disfruten de ese momento es un deseo de los padres y de la familia, de los adultos; no del bebé. Y son sus necesidades las que debemos tener en cuenta en primer lugar.

El porteo, el colecho o los masajes son también excelentes oportunidades de disfrutar del contacto con tu bebé, de disfrutar tiempo juntos, de ofrecerle el entorno cálido y seguro que necesita y reforzar el vínculo. En ocasiones parece que son prácticas que van unidas a la lactancia materna, pero obviamente no lo son.

Cómo Dar el Biberón a un Recién Nacido: Conceptos Básicos

En lo que respecta a la cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón, ambas dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.

Lo Que Necesitas para Dar el Biberón a un Recién Nacido

Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

Cómo Preparar un Biberón

  1. Hierve el agua. Si utilizas un cazo, asegúrate de que el agua hierve y no la dejes más de 30 minutos después de hervir.
  2. Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula. Si le das leche de fórmula a tu bebé, consulta las instrucciones del envase para saber cuánta agua y polvo necesitas.
  3. Añade la leche de fórmula y el agua al mismo tiempo. Añade el agua al biberón y, a continuación, la cantidad especificada de leche de fórmula en el biberón esterilizado y mézclalo bien agitando suavemente el biberón.
  4. Enfría inmediatamente el biberón. Una vez que hayas mezclado la leche de fórmula y el agua, coloca el biberón bajo el grifo de agua fría para que se enfríe hasta la temperatura de alimentación. Asegúrate de que el nivel del agua de refrigeración está por debajo de la tapa del biberón para evitar contaminar la leche.
  5. Comprueba la temperatura. Echa un poco de leche en la parte interior de la muñeca para comprobar la temperatura. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.

Consejos para Dar el Biberón a un Recién Nacido

  • Inclina la cabeza. Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
  • Introduce la tetina. Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
  • Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado. Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
  • Hazlo eructar durante y después. Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
  • Tira el resto. Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.

Posturas Populares para Dar el Biberón a un Recién Nacido

  • Posición de cuna. Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
  • Sentado. En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
  • Piernas flexionadas. Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

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