Lactancia Materna y Aumento de Peso: ¿Qué Debes Saber?
¡Tu bebé ha llegado! ¡Enhorabuena, mamá! Aquella prominente y bella barriguita se ha transformado en una nueva personita ávida de atención y mimos. Si notas que has ganado algunos kilos durante el embarazo, quizá estés esperando que la pérdida de peso en la lactancia te eche una mano en tu recuperación postparto. Pero ¿es verdad que bajar de peso y lactancia están relacionados? Dicen que la lactancia materna ayuda a perder peso, pero ¿es esto cierto?
Si has optado por los beneficios de la lactancia materna es muy probable que notes que, efectivamente, pierdes peso con más facilidad. Muchas madres reportan experiencias como: “He adelgazado mucho con la lactancia”, mientras que otras pueden notar una pérdida de peso más gradual o incluso experimentar lo contrario, dependiendo de varios factores. ¿Hay alguna explicación científica a esta creencia tan común?
La Ciencia Detrás de la Lactancia y la Pérdida de Peso
Durante el embarazo las mujeres ensanchamos las caderas y cogemos ese peso extra, son como nuestros depósitos para el postparto. La lactancia materna y adelgazar están relacionados porque el cuerpo de la madre quema calorías adicionales para producir leche materna. Además de quemar calorías, la lactancia desencadena la liberación de la hormona oxitocina, que ayuda a que el útero vuelva a su tamaño normal más rápido, contribuyendo también a la reducción del abdomen postparto.
Sin embargo, es importante destacar que, si bien adelgazar dando el pecho es posible, muchas mamás no ven reflejada esa quema de calorías en su báscula de modo inmediato. La combinación de una buena alimentación en el embarazo y el postparto y moderada actividad física será fundamental para potenciar este proceso.
¿Cuándo Se Empieza a Perder Peso Amamantando?
Como ya hemos comentado, esta pérdida de peso no es inmediata, así que ¿cuándo se empieza a perder peso amamantando? Lo cierto es que no hay una regla exacta para todas las mujeres. El motivo por el que algunas mujeres tardan más en notar la pérdida de peso en la lactancia puede estar relacionado con la retención de líquidos, los niveles hormonales y la adaptación del cuerpo al nuevo ritmo de vida con el bebé.
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En muchos casos, el mayor descenso de peso ocurre una vez que la subida de la leche se estabiliza y la madre se adapta a los requerimientos físicos de la lactancia. No hay una cifra exacta de cuántos kilos se pueden perder, ya que dependerá de cada cuerpo y situación, pero la mayoría de las mujeres que amamantan exclusivamente durante los primeros seis meses suelen perder entre 0,5 y 1 kilo por mes.
Si quieres almacenar y descongelar leche materna para que otros miembros de la familia también puedan participar en la alimentación del bebé o para mejorar la conciliación familiar y laboral, debes saber que, probablemente continues experimentando este beneficio extra, puesto que lo que importa es que tu cuerpo siga produciendo leche.
¿Por Qué Algunas Madres No Adelgazan Dando el Pecho?
Un factor clave en la pérdida de peso durante la lactancia es la alimentación. Algunas madres pueden notar que tienen más hambre debido al aumento de gasto calórico. No es raro que algunas mamás noten el efecto contrario y experimenten un aumento de peso. Esto puede deberse a varios factores.
Primero, la lactancia incrementa el apetito debido al gasto energético que implica producir leche, lo que puede llevar a consumir más calorías de las necesarias. Además, el cuerpo puede retener líquidos o estar sometido a estrés, lo que afecta el metabolismo. Algunas madres, debido al cansancio y la falta de tiempo, pueden optar por alimentos ricos en carbohidratos y azúcares rápidos, que aportan energía inmediata pero que contribuyen a ganar peso.
La lactancia adelgaza, pero no es un “método milagroso” para perder peso rápidamente. De hecho, cada mujer tiene un metabolismo diferente y, por eso, la experiencia puede variar ampliamente. Si después de varios meses de lactancia no has notado grandes cambios en tu peso, no te sientas mal. También es fundamental no obsesionarse con el peso durante esta etapa.
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Factores que Dificultan la Ganancia de Masa Muscular Durante la Lactancia
Cuando hablamos de recuperar fuerza y masa muscular después del embarazo, especialmente durante la lactancia, es normal que surjan dudas. Muchas mujeres nos cuentan que, aunque se esfuerzan, sienten que ganar músculo en esta etapa es más complicado. Si te sientes identificada, no te preocupes, ¡tiene una explicación! Y lo más importante: no estás sola.
- Cambios hormonales: Durante la lactancia, tu cuerpo produce prolactina, la hormona que se encarga de la producción de leche. Aunque esta hormona es maravillosa para alimentar a tu bebé, también puede reducir tu capacidad de ganar músculo. Además, los niveles de estrógeno y testosterona, importantes para el crecimiento muscular, disminuyen en esta etapa, lo que ralentiza este proceso.
- ¡La lactancia quema calorías! Amamantar a tu bebé puede consumir entre 500 y 700 calorías al día, lo que significa que tu cuerpo está trabajando a tope. Este gasto energético adicional puede hacer que tu cuerpo esté en un déficit calórico, es decir, quemas más de lo que consumes.
- Cambios en la composición corporal: Después del embarazo, es común que la distribución de la grasa en tu cuerpo cambie, especialmente alrededor del abdomen. Estos cambios pueden afectar la capacidad de aumentar masa muscular, sobre todo si ha disminuido tu actividad física.
- Falta de sueño y estrés: Sabemos lo difícil que es encontrar tiempo para ti, y la falta de sueño y el estrés pueden afectar tu capacidad para recuperarte después del ejercicio y construir músculo. Estudios han demostrado que los niveles altos de cortisol, la hormona del estrés, pueden dificultar la regeneración muscular.
- Alimentación para ti y para tu bebé: Durante la lactancia, tu cuerpo prioriza los nutrientes para producir leche, lo que significa que es esencial que te asegures de comer suficiente para cubrir tus propias necesidades y las de tu bebé.
¿Es imposible ganar masa muscular durante la lactancia? ¡Para nada! Aunque es un reto, con algunos ajustes puedes ver resultados. Aquí te damos algunos consejos:
- Ten paciencia y sé amable contigo misma: Tu cuerpo está haciendo un trabajo increíble.
- Entrena de manera efectiva: No necesitas pasar horas entrenando. El ejercicio regular, especialmente el entrenamiento de fuerza, es fundamental para mantener la masa muscular y mejorar tu salud posparto.
¿Qué Hacer Cuando el Bebé Amamantado No Gana Peso?
Uno de los temas que más preocupa a las madres es el aumento de peso de sus bebés amamantados. Y, ¿qué hacer cuando tienes un bebé que no gana peso? Por tanto, lo primero es acudir al pediatra para revisar al bebé. Hay infecciones que pueden ocurrir las primeras semanas de vida, como las infecciones de orina, que suelen ser asintomáticas en niños que maman, lo único que se manifiesta en ellos es que no ganan peso a pesar de hacer deposiciones que nos indican que están comiendo de manera adecuada.
En niños más mayores puede ocurrir que hayan o estén sufriendo cualquier otra enfermedad habitual en la infancia que lo haga estar unos días sin ganar peso; por tanto, es algo temporal y limitado. Otra situación que puede contender en bebés con frenillo corto no resuelto, es que la lactancia vaya bien más o menos hasta los 3-4 meses. Llegados a esta etapa, la producción de leche depende en gran medida de la estimulación del pecho por parte del bebé.
Es verdad que si superamos los primeros 15 días de vida y en ese tiempo el bebé va ganando peso, a priori, es muy probable que el bebé siga ganando y todo vaya bien. Pero hay situaciones maternas que se pueden producir a lo largo de la lactancia que pueden causar que el bebé temporalmente deje de ganar peso o se estanque.
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Existen casos en los que los bebés parece que dejan de ganar peso, pero esto no es del todo cierto. El crecimiento de un bebé es algo que podemos prever, es decir, pese a pequeñas variaciones individuales más o menos la pauta de crecimiento sí que la podemos prever.
Hay situaciones en las que a pesar de que parece que no ganan peso lo que ocurre es que ya han hecho el “trabajo” previamente. En ocasiones, hay bebés que recuperan el peso del nacimiento pocos días después de nacer ¡Lo que sin duda es muy buena señal! Si volvemos a pesar a estos bebés el día 15 o 16 de vida, es probable que hayan engordado poco desde la última vez. Y esto no es raro, ya han recuperado el peso y han frenado un poco.
Alimentación de la Madre Lactante: Claves para un Peso Saludable
La alimentación de la madre lactante es uno de los temas más recurrentes en la consulta de nutrición. Como Dietista-Nutricionista, lo más importante que le diría a una mujer lactante sería: come saludablemente, pero hazlo por ti, no por la lactancia, y, además, hazlo porque ahora eres madre y tus hijos/as te observan (disponibilidad de alimentos en el hogar y el poder de dar ejemplo).
Pero, al mismo tiempo, hay otra duda recurrente entre las mamás: “¿se puede perder peso durante la lactancia?”. Debemos recordar que los pilares básicos de nuestra salud son seguir una alimentación saludable, evitar el estrés, tener un buen descanso y seguir una vida activa, evitando el sedentarismo. Éstas serían como las “cuatro patas” que hacen que la “silla de nuestra salud” se mantenga estable. Pero es verdad que, con un bebé pequeñito en casa, algunos de estos aspectos, como el de tener un buen descanso, pueden verse afectados, sobre todo en según qué épocas.
Como te decía, es cierto que son varias las mamás que consultan por el tema del peso en el postparto. Debemos recordar que durante el embarazo no podemos “hacer dieta” ni debemos “comer por dos”. ¿Y durante la lactancia? La verdad es que después del parto no es saludable para el cuerpo perder peso de forma brusca. De hecho, nunca lo es. En muchos casos, 6 meses después del parto se recupera el peso anterior al embarazo (SENC), y pasado 1 año el perímetro de la cintura, pero no es así en todas las mujeres. De hecho, hay muchas madres que aumentan de peso debido a la falta de descanso, ausencia de ejercicio físico, mayor cantidad de hambre y/o desorden en las comidas, etc. Cada cuerpo es y reacciona de forma diferente.
Lo que sí está claro es que las mujeres que amamantan recuperan más rápido y mejor la “figura” (evidencia A), sobre todo si la lactancia materna dura más de 6 meses (AEP). Uno de los mayores factores de riesgo que impiden perder los “kg de más” ganados durante la gestación es el posible exceso de peso de la madre previo al embarazo. De ahí la importancia de empezar un embarazo con un peso saludable. Además, otro factor a tener en cuenta son los hábitos alimentarios que se han seguido durante la gestación, y si el aumento durante el embarazo fue muy grande.
Consejos para una Pérdida de Peso Saludable Durante la Lactancia
Por supuesto, no es buena idea hacer durante la lactancia (ni en cualquier otro momento de la vida) dietas absurdas, desequilibradas y milagrosas, saltarse comidas o seguir pautas y recomendaciones similares sin base científica de ningún tipo. Evita cualquier tipo de dieta “con nombre propio y apellido” y, a pesar de todo, no se ha de hacer una dieta restrictiva ni de menos de 1.800kcal/día.
Lo que sí está demostrado es que una dieta controlada y equilibrada no afecta a la cantidad ni a la composición de la leche materna. La criatura sigue ganando peso mientras la madre se adelgaza de forma controlada y saludable. Lo mismo que en cualquier otra época de la vida, si se quiere que el adelgazamiento se mantenga, es importante hacer ejercicio, además de la dieta.
En este sentido, se recomienda llevar una vida saludable y seguir una dieta equilibrada, limitando alimentos superfluos, cárnicos procesados, embutidos, quesos grasos, salsas, ultraprocesados, comida rápida, etc. Dar el pecho, lactancia materna. Seguimiento frecuente por parte de un Dietista-Nutricionista: con objetivos saludables, realistas, sencillos y accesibles.
- Minimizar el sedentarismo.
- Persistencia y autocontrol: perder peso es un objetivo a largo plazo, lo alcanzaremos sin prisas y caminando pasito a pasito.
- No está prohibido picar entre horas, pero que sea saludable.
- Disminuir un poco el tamaño de la ración.
- Para beber: agua.
- Para comer: “comida real”.
Es conveniente acudir a un profesional, Dietista-Nutricionista, para realizar una dieta realista que ayude a la mamá a conseguir sus objetivos de la manera más adecuada, ya sea para perder peso durante la lactancia o para poner orden en sus hábitos alimentarios, los de ella y de toda la familia.
Es un mito que la lactancia materna engorde por sí misma. Pero si te pasas el día comiendo sin control a la par que das el pecho a tu bebé, entonces la ganancia de peso está asegurada. Toma tentempiés ligeros. Entre horas puedes tomar algo, pero intentan que sea rico en nutrientes y de bajo valor energético: frutas, hortalizas (palitos de zanahoria, apio, hojas de lechuga), frutos secos.
Los lácteos, desnatados. Así, la leche, los yogures y otros productos lácteos te aportarán calcio y pocas calorías. Usa aceite de oliva. La lactancia materna puede ayudar a perder esos kilos ganados de más pero no se recomienda realizar ninguna dieta ya que puede ser perjudicial para la madre y para la calidad de la leche.
“En general, no están aconsejadas las dietas tras el parto puesto que la lactancia materna, en sí, favorece la eliminación de los depósitos grasos acumulados durante el embarazo siguiendo una dieta adecuada.
“Es un mito, no existe evidencia científica de que haya alimentos que aumenten la producción láctea”, explica esta matrona. En principio no hay ningún alimento que no se pueda tomar durante la lactancia. Alguno en concreto puede cambiar el sabor de la leche pero eso no es malo: el bebé así percibe otros sabores. “Pese a que hay muchos mitos en relación a la lactancia materna, no hay ningún alimento prohibido.
¿Qué Ocurre al Dejar la Lactancia?
Decir «chao, chao» a la lactancia conlleva, para gran parte de las madres, dar la bienvenida a los temidos kilitos de más. Mientras dan el pecho, las madres queman calorías a raudales para producir leche materna. El fin de este proceso genera un extra de energía que la naturaleza, siempre sabia, almacena en forma de grasas.
Detrás de esta ganancia de peso se encuentran otras causas, como la bajada del nivel de prolactina. Esta hormona, además de estimular a los alvéolos a producir el alimento del recién nacido, influye de formas inesperadas en la mujer (p. ej., inhibiendo el deseo sexual) y puede disminuir el deseo de comer. En vista de lo anterior, cuando dejas de amamantar, ¿engordas siempre? No es posible responder con un sí absoluto.
Uno de los cambios en el pecho tras la lactancia es su disminución progresiva en el curso de tres a seis meses. Hasta que la piel y los tejidos mamarios se recuperan, lucen caídos, flácidos y asimétricos, nada favorecedores. Aunque inevitable, este proceso puede agilizarse con un régimen alimentario rico en proteínas (lácteos, pescados, carnes magras, etcétera). Otra forma de recuperar la grasa del pecho tras lactancia es practicar actividades físicas como el yoga o el pilates.
Un efecto de dejar la lactancia, cabría pensar, es la mengua del suministro lácteo, ¿verdad? Lo cierto es que no pocas mujeres tardan semanas e incluso meses en «cerrar el grifo» o secar su leche, como se dice en obstetricia. Para acelerar este cambio en el cuerpo durante la lactancia, existen medicamentos para cortar la leche.
Como un duelo. Así describe el destete más de un pediatra y especialista en maternidad. Sin embargo, este fenómeno, conocido como depresión post-destete, se prolonga en una minoría de casos por distintas razones: un destete poco gradual, la presión social, una planificación insuficiente o la falta de apoyo emocional. Contra la depresión que sigue al destete, son efectivas las terapias familiares, de pareja y de apoyo, así como consultar a personas con experiencia previa o que estén atravesando una situación similar.
¿Por Qué No Adelgazo Dando el Pecho? Causas Comunes
No adelgazas dando el pecho porque tu cuerpo está priorizando la producción de leche para alimentar a tu bebé, y puede estar reteniendo reservas de grasa como medida de protección para asegurarse de que tienes suficiente energía durante este tiempo especial.
Es normal tener estas dudas, y aquí estoy para ayudarte a entender mejor este proceso Primero, es esencial recordar que la naturaleza es sabia. Esos 5 a 10 kilos que ganaste durante el embarazo no están ahí por casualidad. Están destinados a ser usados durante la producción de leche materna, así que no te estreses innecesariamente por ellos. Tu cuerpo ha hecho un trabajo increíble al traer a tu bebé al mundo, y ahora está adaptándose para alimentarlo de la mejor manera posible.
Aquí te dejo algunas razones por las que puede que no estés adelgazando tanto como esperabas:
- Tu cuerpo está en modo conservación: Durante la lactancia, tu cuerpo puede aferrarse a las reservas de grasa para asegurarse de que tienes suficiente energía para producir leche y cuidar de tu bebé. ¡Es su manera natural de protegerte a ti y a tu pequeño!
- Cambios hormonales: Puede que no adelgaces dando el pecho porque las hormonas juegan un papel crucial durante la lactancia. Es completamente normal sentir más hambre y, a veces, esos snacks extra pueden equilibrar el déficit calórico de la lactancia.
- Sueño y estrés: El cuidado de un recién nacido puede ser agotador y estresante, lo que puede afectar tus niveles de cortisol, una hormona que puede dificultar la pérdida de peso. Además, la falta de sueño puede llevar a antojos y a comer más de lo necesario.
- Actividad física: Tal vez no tengas tiempo ni energía para hacer ejercicio como antes, y eso es completamente entendible. Tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse del embarazo y el parto, así que sé amable contigo misma.
- Genética: Cada persona tiene un metabolismo diferente. Algunas mujeres pierden peso rápidamente durante la lactancia, mientras que otras lo hacen más lentamente o incluso no ven cambios hasta después de dejar de amamantar.
¿Cuándo Se Empieza a Bajar de Peso Amamantando?
En términos generales, muchas madres pueden empezar a notar una pérdida de peso gradual alrededor de los 3 a 6 meses de estar amamantando. Sin embargo, es importante recordar que cada cuerpo es diferente y varios factores pueden influir en este proceso. La lactancia materna puede ayudar a perder peso, pero el momento y la rapidez con que esto ocurre pueden variar considerablemente entre una madre y otra.
Aquí te explico algunos factores que influyen:
- Inicio de la lactancia: Durante las primeras semanas después del parto, muchas madres experimentan una pérdida de peso inicial debido a la pérdida de líquidos retenidos durante el embarazo y al tamaño del bebé y la placenta. Sin embargo, la pérdida de peso significativa debido a la lactancia puede tardar un poco más en notarse.
- Demanda energética: Amamantar quema calorías adicionales. Se estima que la lactancia materna puede quemar entre 300 y 500 calorías al día. Esto puede ayudar a la pérdida de peso con el tiempo, especialmente si estás combinando esto con una dieta equilibrada y saludable.
- Duración de la lactancia: Algunas madres pueden empezar a notar una pérdida de peso más consistente después de los primeros tres meses de lactancia, cuando la producción de leche está bien establecida. Sin embargo, otras pueden ver resultados más pronto o más tarde.
- Metabolismo y genética: Cada cuerpo es único. Algunas mujeres pierden peso rápidamente, mientras que otras lo hacen más lentamente. Factores como el metabolismo y la genética juegan un papel importante en cómo y cuándo se pierde peso.
- Estilo de vida: Mantener un estilo de vida activo y una alimentación equilibrada también influye en la pérdida de peso. Si bien es crucial no sobreexigirte, incorporar caminatas suaves y ejercicios postnatales puede ser beneficioso.
- Estrés: El estrés y la falta de sueño pueden dificultar la pérdida de peso. Tratar de descansar lo más posible y encontrar momentos de relajación puede ayudar a tu cuerpo a recuperar su equilibrio.
¿Cuántos Kilos Se Pierden Al Mes Amamantando?
Ten en cuenta que la pérdida de peso al amamantar puede variar ampliamente entre mujeres, pero en términos generales, la lactancia materna puede ayudar a perder entre 0.5 y 1 kilo al mes. Esta cifra puede variar dependiendo de varios factores:
- Calorías quemadas: Amamantar quema entre 300 y 500 calorías al día, lo que contribuye a la pérdida de peso.
- Metabolismo y genética: El metabolismo y la genética de cada persona juegan un papel importante en la velocidad a la que se pierde peso.
- Dieta y actividad física: Una alimentación equilibrada y una actividad física moderada también influyen en la pérdida de peso.
- Duración de la lactancia: Cuanto más frecuente y prolongada sea la lactancia, más calorías se queman.
Es importante recordar que la pérdida de peso debe ser gradual y saludable. Lo más importante es cuidar de ti misma y de tu bebé durante este tiempo.
¿Qué Hacer Si No Adelgazas Después del Parto?
Si no adelgazas después del parto es normal que estés un tanto agobiada. Sin embargo, aquí te dejo algunos tips para que puedas ir incorporando en tu rutina y, poco a poco, volver a tu cuerpo.
- Apuesta por una alimentación equilibrada: Opta por una dieta rica en nutrientes que incluya frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros. Evita las dietas extremas y las restricciones calóricas severas, ya que necesitas energía para cuidar de tu bebé y para la lactancia.
- Hidratación: Bebe mucha agua durante el día. Mantenerse bien hidratada es crucial para la producción de leche y ayuda a tu metabolismo a funcionar de manera óptima.
- Haz ejercicio: Una vez que tu médico te dé luz verde, comienza con ejercicios suaves como caminatas, yoga postnatal o estiramientos. Aumenta gradualmente la intensidad a medida que te sientas más fuerte.
- Descansa: Aunque puede ser difícil con un recién nacido, trata de descansar y dormir lo suficiente. La falta de sueño puede afectar negativamente tus esfuerzos por perder peso.
Ahora ya sabes por qué no adelgazo dando el pecho. Conociendo las causas y la solución que puedes llevar a cabo, es el momento de relajarte y disfrutar de esta bella experiencia que te está regalando la vida.
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