Enema en Recién Nacidos: Instrucciones Detalladas

23.11.2025

La administración de un enema es la instilación de una solución en el tracto intestinal inferior (recto), que puede ejercer una acción local o sistémica. Se puede introducir aceite o algún fármaco en el recto y el colon sigmoideo.

¿Qué es Clisteran?

Clisteran es un medicamento con acción laxante que se administra por vía rectal, mediante un pequeño enema de 5 ml. Actúa reteniendo líquido en el intestino, incrementando así el volumen de agua en las heces.

¿Para qué sirve Clisteran?

Clisteran está indicado para el alivio local sintomático del estreñimiento ocasional y para facilitar el vaciado intestinal cuando se necesite en adultos y adolescentes mayores de 12 años.

¿Cómo usar Clisteran?

Es fundamental seguir las instrucciones contenidas en el prospecto o las indicadas por el médico o farmacéutico. En caso de duda, siempre es mejor preguntar para evitar complicaciones.

Dosis recomendada

Para adultos y adolescentes mayores de 12 años, la dosis recomendada es un envase unidosis de Clisteran 5 ml al día, por vía rectal.

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Forma de administración

  1. Reclínese sobre el lado izquierdo, con las dos rodillas dobladas y los brazos en reposo.
  2. Antes de introducir la cánula en el recto, quite el capuchón que cierra el extremo del envase unidosis, póngalo en posición vertical y presione el envase hasta que salgan unas gotas de solución para lubricar y facilitar su introducción en el recto.
  3. Introduzca la cánula en el recto suave y lentamente, con el extremo apuntando hacia el ombligo. Si encuentra resistencia, interrumpa la aplicación para evitar daños.
  4. Apriete el envase para vaciar todo el contenido del microenema y retírelo suavemente mientras lo mantiene presionado.
  5. Cada envase contiene una dosis única de producto y debe desecharse tras su uso.

Consulte a un médico si empeora o si no mejora después de 6 días.

Antes de empezar a usar Clisteran

Contraindicaciones

No use Clisteran si:

  • Es alérgico al citrato trisódico dihidratado, al laurilsulfoacetato de sodio o a alguno de los demás componentes del medicamento.
  • Padece crisis hemorroidal aguda.
  • Padece colitis hemorrágica.

Advertencias y precauciones

Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a usar Clisteran. La existencia de hemorragia rectal o la ausencia de defecación después de 15 o 30 minutos de usar el laxante puede indicar un problema grave. Interrumpa su uso y consulte al médico. Clisteran no debe utilizarse durante más de 6 días, salvo que su médico se lo indique.

Niños y adolescentes

No se debe utilizar en niños menores de 12 años, a no ser que su médico lo considere necesario.

Uso de Clisteran con otros medicamentos

Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando, ha utilizado recientemente, o pudiera tener que utilizar cualquier otro medicamento. El uso concomitante de Clisteran, que contiene sorbitol, con sulfonato sódico de poliestireno, puede producir necrosis intestinal.

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Embarazo y lactancia

Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene la intención de quedarse embarazada consulte con su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.

Conducción y uso de máquinas

El uso de este medicamento no afecta a la capacidad de conducir y/o utilizar máquinas.

Clisteran contiene ácido benzoico: contiene 0,042 mg de ácido benzoico en cada unidad de dosis. El ácido benzoico puede provocar irritación local.

Composición de Clisteran

  • Principios activos: Citrato trisódico dihidratado y laurilsulfoacetato de sodio. Cada envase (5 ml) contiene: 450 mg de citrato trisódico dihidratado y 45 mg de laurilsulfoacetato de sodio.
  • Excipientes: Sorbitol (E-420), carmelosa sódica, glicerol (E-422), ácido sórbico (E-200), agua purificada, antiespumante de silicio (agua purificada, dimeticona (E-900), sorbitán estearato (E-491), polisorbato 60 (E-435), sílice coloidal anhidra (E-551) y ácido benzoico (E-210)).

Consideraciones Adicionales

  • Higiene de manos: Fundamental antes y después del procedimiento.
  • Identificación del paciente: Asegúrese de identificar correctamente al paciente.
  • Informar al paciente y familia: Proporcione una explicación detallada a los padres y al niño antes del procedimiento.
  • Posición del paciente: En los lactantes y los niños pequeños, suele utilizarse la posibilidad de decúbito supino. Asegurar las piernas colocando un pañal bajo la cuña y pasándolo por encima y alrededor de los muslos.
  • Solución del enema: La solución del enema debe ser isotónica (generalmente suero salino normal). Algunas soluciones hipertónicas comerciales (enema de fosfato) pueden causar hipovolemia y desequilibrios electrolíticos.

Es especialmente importante dar una explicación cuidadosa a los niños en edad preescolar, ya que un enema es un procedimiento cruento y, por lo tanto, amenazante.

Administración de Supositorios

Además de los enemas, los supositorios también pueden ser utilizados. Para administrarlos:

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  1. El niño debe acostarse sobre su lado izquierdo con la pierna izquierda recta y la pierna derecha doblada hacia delante, o de rodillas y brazos descansando sobre una cama.
  2. Utilice un dedo para empujar el supositorio suavemente en el recto. Se tiene que introducir alrededor de 2 cm.

Información Adicional

  • Deposite los medicamentos caducados en su Oficina de Farmacia, Hospital o Punto Sigre más cercano.
  • Lávese las manos con agua y jabón antes y después de cualquier manipulación.
  • Algunos medicamentos necesitan administrarse con/sin comida obligatoriamente.
  • No administre ningún medicamento por su cuenta a su hijo ni a nadie más.
  • Póngase en contacto con su médico si se detectan efectos secundarios asociados al tratamiento.
  • Nunca tome una dosis doble para compensar las olvidadas.

Causas del Estreñimiento en la Infancia

Durante toda la infancia pueden existir situaciones que faciliten la aparición de estreñimiento, incluso si es transitorio. Las causas pueden ser varias:

  • La incapacidad de relajar el esfínter anal.
  • El tipo de alimentación (por ejemplo, cuando se pasa de la leche materna a la leche formulada).
  • La introducción de las primeras ingestas sólidas y un escaso consumo de fibras (poca fruta y verdura) o de agua.
  • De los 2 a los 4 años de edad con frecuencia el niño se opone a la necesidad de defecar y retiene las heces voluntariamente, incluso durante días. Esto aumenta la sequedad de las heces, las cuales, al ser más duras, son más difíciles de expulsar, con dolor durante su paso a través del ano.

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