¿Es normal que mi recién nacido vomite leche? Causas y qué hacer

30.11.2025

Su aspecto, su olor, cantidad, frecuencia… son muchas las variables en las que comenzamos a fijarnos preguntándonos por qué vomita leche nuestro bebé, si será normal, si es necesario cambiar la leche, o será la postura en la que hace las tomas, etc.

¿Vómitos o regurgitación?

Lo que comúnmente llamamos vómito de leche en un bebé, suele ser regurgitación, que consiste en el retorno de la leche a través del esófago expulsándose o no hacia el exterior de la cavidad bucal.

Cuestión que se da en adultos pero con muchísima menos frecuencia, ya que de mayores solemos tener el esfínter superior del estómago con suficiente fuerza para no retornar el bolo alimenticio.

Sin embargo, en los bebes es habitual y normal que ocurran, sobre todo, durante los seis primeros meses de vida, donde la principal fuente de nutrición es la leche sin todavía aporte del resto de alimentos.

Esos vómitos de leche en bebes, osea las regurgitaciones, son normales, inevitables y casi espontáneos, sin apreciarse sufrimiento, ni lloros por ello, a diferencia de los vómitos por causas patológica.

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La regurgitación generalmente hace que la leche salga de manera suave, en cambio el vómito tiene una salida más violenta y en mayor cantidad.

TODOS los bebes regurgitan, es un acto natural, fisiológico, a causa de la inmadurez del sistema digestivo, en concreto, por la falta de desarrollo en la fuerza de contracción del cardias (esfínter superior de estómago, que lo separa del esófago).

Aunque al principio causa mucho estrés, la regurgitación en los bebés es muy habitual, sobre todo en el primer año de vida. Todos los bebés regurgitan, escupen o se les cae un “hilo de leche”, es normal, después de haber engullido o tragado aire al amamantar o con el biberón.

Algunos bebés regurgitan más que otros.

Edad del lactantePorcentaje de lactantes con regurgitación
1 mes47%
4 meses28.8%
7 meses6.4%

“Una regurgitación normal no afecta el bienestar del bebé. Siempre que el bebé no tenga molestias, coma bien y aumente de peso, no hay de qué preocuparse.

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“Se puede identificar porque el bebé empieza a comer, está muy inquieto, y al final acaba por expulsar la leche con fuerza. El vómito siempre se acompaña de dolor, palidez de piel, sudoración o mala cara. Las causas las debe determinar el médico, es posible que sea alguna alergia a la leche.

“La gente suele interpretar el reflujo ácido como que el bebé también echa mucha leche, pero hay algunos que prácticamente no expulsan nada.

“Si además ves que su lengua está blanca, porque el reflujo ácido quema las papilas de la lengua. Notas que se le irrita la piel alrededor de la boca con facilidad y el babero huele agrio. Con lo anterior puedes identificar si es regurgitación, vómito o enfermedad por reflujo gastroesofágico. En los dos últimos, solo el médico podrá darte tratamiento tras identificar las causas.

¿Qué hacer para reducir la cantidad?

  • Mantén a tu bebé en posición erguida.
  • No lo alimentes en exceso.

“Puedes mantener al bebé en posición vertical durante 30 minutos después de alimentarlo, y esto a veces puede mejorar el reflujo.

Reflujo gastroesofágico (ERGE) en bebés

Todos los bebés regurgitan de vez en cuando, sobre todo después de comer. Sin embargo, si regurgita cada vez con más frecuencia, puede ser un síntoma de una afección denominada «enfermedad por reflujo gastroesofágico» (ERGE).

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Quizás creías que solo los adultos tienen reflujo, pero también existe el reflujo en bebés. En este artículo explicaremos las causas de este problema.

¿En qué consisten el reflujo gastroesofágico y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) en bebés?

El reflujo ocurre cuando el contenido del estómago del bebé asciende por el esófago, que es el tubo que transporta alimentos y líquidos desde la garganta hasta el estómago. Esto se debe a que el esfínter (el músculo que une el esófago y el estómago) está demasiado relajado o débil para contener el líquido o la comida en la barriga de tu pequeño, por lo que vuelve a subir hacia su garganta.

Casi todos los bebés tienen reflujo de vez en cuando, ya que el esfínter aún está madurando. Regurgitar o vomitar es bastante común en prácticamente la mitad de bebés menores de 6 meses y el 5 % de los bebés que ya han cumplido los 12 meses.

Normalmente, tu pequeño dejará de tener reflujo una vez que cumpla 1 o 2 años. Si el reflujo empeora o no desaparece llegados a este punto, puede haber un problema que requiere atención médica.

Cuando el reflujo en bebés se vuelve crónico (es decir, comienza a ocurrir todo el tiempo), se denomina «ERGE». Esta afección es algo que el pediatra puede tratar.

¿Cuáles son los síntomas del reflujo y la ERGE?

Si tu bebé muestra alguno de estos síntomas antes o después de comer, es posible que tenga reflujo (o ERGE si la frecuencia es mayor):

  • Vómito o regurgitación frecuentes
  • Períodos de tos, ahogamiento o asfixia, sobre todo si el reflujo llega hasta la tráquea
  • «Eructos húmedos» o hipo
  • Irritabilidad o llanto después de comer
  • Dificultad para tragar
  • Rechazo de la comida o ingesta de cantidades muy pequeñas
  • Espalda arqueada
  • Insuficiencia ponderal o falta de aumento de peso
  • Regurgitación después de cumplir 1 año

Estos síntomas pueden empeorar si se tumba al bebé o se le coloca en una sillita.

¿Cómo se puede evitar el reflujo?

A continuación, te damos siete ideas para evitar que el reflujo en bebés o que este se convierta en ERGE:

  1. Evita alimentar en exceso al bebé - Consulta la tabla de alimentación completa para bebés de 0 a 12 meses
  2. Dale cantidades pequeñas con mayor frecuencia
  3. Haz que el bebé eructe con mayor frecuencia, tanto durante como después de comer
  4. Después de comer, limita el juego y las actividades. Evita tumbarle boca abajo durante mucho tiempo
  5. Después de comer, coloca al bebé en posición vertical durante al menos 30 minutos
  6. Con previa aprobación del pediatra, espesa la leche materna o de fórmula del bebé con una cucharada de avena (como máximo)
  7. Si le das leche de fórmula, considera cambiarla

¿Cuándo debo visitar al pediatra?

Si tu bebé sigue teniendo reflujo tras aplicar las medidas de prevención mencionadas anteriormente, pide al pediatra que le examine. En algunos casos, puede que le derive a un gastroenterólogo pediátrico. Si diagnostica ERGE a tu pequeño, el pediatra puede recetarle medicamentos o sugerir algunos cambios en la dieta (por ejemplo, cambiar de fórmula) para comprobar si la afección se debe a alguna alergia.

Además de espesar la leche materna o de fórmula como hemos indicado anteriormente, el pediatra puede sugerir cambiar a una fórmula hidrolizada de proteínas (hipoalergénica) para ver si los síntomas mejoran en una o dos semanas. Si el bebé tiene alergia a la proteína de las fórmulas a base de leche o soja, cambiar de fórmula puede ser la mejor solución para prevenir y evitar el reflujo.

Pruebas para detectar el reflujo y la ERGE

Si tu bebé no logra aumentar de peso adecuadamente o se siente incómodo debido al reflujo, el pediatra puede recetarle medicamentos. También puede realizar pruebas para descartar otros problemas.

Las pruebas para diagnosticar la ERGE pueden incluir un trago de bario, en el que el bebé debe ingerir una solución y hacerse una radiografía, o una endoscopia de las vías digestivas altas, en la que el médico usa una pequeña cámara de fibra óptica para mirar dentro del esófago o el estómago.

¿Debo ir al médico si mi bebé vomita leche?

Sólo en el caso en que:

  • No sólo ocurre tras las tomas de leche sino además con lloros por estar dolorido y retorciéndose, arqueándose.
  • Si esa leche vomitada está junto con mocos excesivos, sangre o cualquier otra sustancia sospechosa.
  • Si no gana peso semana tras semana.
  • Si la frecuencia de vómitos es excesiva.

En todos estos casos, debemos derivar al médico, ya que el vómito podría ser un signo de que algo va mal y realmente requerir diagnóstico y valoración por el pediatra.

¿Cuándo pedir cita con el pediatra o acudir a urgencias?

1. Pediréis cita con vuestro pediatra si:

  • Si el bebé llora con el vómito, tiene gesto de dolor.
  • Si no gana peso adecuadamente o está perdiendo peso.
  • Si está muy irritable, llora la mayor parte del tiempo
  • Si al mamar o al tomar los biberones, el niño se echa hacia atrás, se arquea, llora. Se engancha y enseguida se suelta.
  • Diarrea o estreñimiento importante.

2. Acudiréis a urgencias si:

  • Si los vómitos se presentan de repente, muy abundantes y violentos, con mucha ansia por comer y empeoran de forma brusca en 2-3 días.
  • Si además de vomitar presenta lesiones en la piel, eccemas, ronchas en la cara o alrededor de los labios sobre todo inmediatamente después del biberón o del pecho.
  • Si está decaído, apático, febril, y con poca actividad.
  • Si los vómitos son biliosos (verdes)

En estos casos no pensaríamos en regurgitaciones fisiológicas del lactantes y habría que descartar patología como puedan ser infecciones, alergia a la proteína de leche de vaca, estenosis hipertrófica de píloro, invaginación intestinal y otras entidades que aunque poco frecuentes, en ocasiones se presentan.

Recomendaciones adicionales

  • Aprovechamos este post para recalcar que la mejor leche para lactantes en LA LECHE MATERNA, aunque si necesitamos recurrir a la de fórmula y observamos que hay un cambio en la frecuencia, cantidad o aspecto de los vómitos, debemos consultar con el pediatra.
  • En ocasiones, se puede ocultar y confundir el reflujo gastroesofágico con la regurgitación.
  • Es importante consultar previamente al pediatra ante cualquier modificación que deseemos hacer en la dieta del pequeño.

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