¿Es recomendable el uso de chupete en bebés? Pros y contras

22.11.2025

El chupete se encuentra ampliamente implantado en nuestra cultura y los bebés parecen encantados con él, pero desde hace unos años su uso se ha visto envuelto en polémica. Es muy habitual ver a un bebé con el chupete puesto, pero, ¿recomendamos los pediatras su uso? Depende del momento en la vida del bebé y del uso que se haga de él. Explicaremos los pros y los contras del uso del chupete en el bebé.

¿Qué es un chupete?

Volvamos a lo básico: ¿qué es un chupete? Un chupete es, generalmente, un pezón de silicona que se le da a un bebé o a un niño pequeño para que lo succione. El estándar suele ser un chupete con forma de pezón y tiene un protector bucal y un asa. El protector de la boca y el asa están ahí para evitar que el niño se ahogue o se lo trague.

Los bebés nacen con un instinto de succión, por lo que este suele ser el propósito principal. Ya sea porque están aburridos, cansados o que necesitan consuelo, este instinto de succión es independiente de su necesidad de comer. Algunos bebés prefieren chuparse el pulgar o los dedos, y otros prefieren los chupetes.

Ventajas del chupete

El chupete proporciona un efecto calmante y relajante para el bebé.

  • Ayuda al bebé a conciliar el sueño.
  • Calma el llanto.
  • Ayuda a calmar y dormir al bebé.
  • Reduce el estrés y el dolor.
  • Ayuda a la digestión.
  • Reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Demostrado científicamente. Sobre todo, en los lactantes alimentados con leche artificial.
  • La succión es un reflejo innato del recién nacido que le ayuda a calmarse y lo reconforta. Por eso, los bebés se calman al pecho, no solo porque tengan hambre, sino porque esa succión les proporciona tranquilidad. Pero como no puedes estar todo el día con el bebé colgado de tu pecho, una solución es ofrecerle un chupete para que pueda realizar esa succión.
  • Satisface la necesidad de succión. Mientras que el pecho o el biberón pueden satisfacer esta necesidad, los chupetes pueden ayudar a calmar al bebé durante las sesiones de alimentación. No obstante, ten en cuenta que los chupetes no se deben usar ni como reemplazo ni para retrasar las comidas.
  • Otro beneficio del uso del chupete es que puede ayudar al bebé a calmarse cuando esté llorando o molesto.
  • Si el bebé debe vacunarse o hay que extraerle sangre, un chupete es una excelente manera de reducir el dolor y mantenerlo tranquilo en la consulta del pediatra.
  • Definitivamente, el chupete puede usarse para ayudar al bebé a quedarse dormido, justo antes de la siesta o después de una comida. La mayoría de los bebés encuentran relajante la succión. Mantente cerca del bebé mientras el chupete hace magia. Recuerda: nunca dejes al bebé con su chupete sin supervisión.
  • A diferencia de si se habitúa a chuparse el dedo, puedes controlar cuándo el bebé usa un chupete. Esto te da la capacidad de limitar el uso o quitárselo. También facilita romper el hábito cuando llegue el momento.

Desventajas del chupete

Como todo, el uso del chupete conlleva ventajas y desventajas.

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  • Puede dificultar el inicio de la lactancia materna, si se introduce demasiado pronto.
  • Aumenta el riesgo de otitis media aguda.
  • Riesgo de malformaciones orofaciales, principalmente la de la mordida abierta, si se retira tarde, tiene una succión fuerte o lo usa muchas horas al día.
  • El síndrome de confusión: el bebé tiene dificultades para engancharse al pecho después de haber usado el chupete y viceversa.
  • Lactancia más corta: hay estudios que ven una relación entre el uso del chupete y un menor tiempo de lactancia.
  • Puede interferir con la lactancia materna: la succión del chupete es diferente a la del pezón, por lo que el uso de chupete podría dificultar el aprendizaje de la técnica de la lactancia materna en los primeros días de vida.
  • Puede afectar al crecimiento maxilar. El uso continuado y pasados los 18 meses del chupete puede causar comprensión del maxilar, deformaciones del paladar, incluso maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores si su uso se prolonga mucho tiempo.
  • Aumenta el riesgo de otitis media. La succión constante aumenta la producción saliva, medio de transmisión de microorganismos y, por lo tanto, de infecciones. Además, puede alterar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio, que protege la cavidad del oído medio del reflujo de secreciones.
  • Como hemos mencionado previamente con relación a los chupetes, los más comunes suelen ser los chupetes con forma de pezón, por lo que la confusión con el pezón es una preocupación para muchas madres, aunque no haya evidencia científica que lo respalde. Sin embargo, se recomienda que esperes hasta que tu bebé se esté amamantando bien antes de ofrecerle un chupete, que suele ser alrededor de las tres o cuatro semanas de vida.
  • Los chupetes tienden a caerse fácilmente al suelo, lo que exige una limpieza adecuada antes de volver a colocarlos en la boca del recién nacido. Si decides usar un chupete, asegúrate de que tienes el equipo de limpieza adecuado siempre disponible.
  • Que el bebé puede estar más irritable cuando necesite su chupete. Si vas a confiar en los chupetes para satisfacer las necesidades de succión del bebé, asegúrate de tener algún chupete de repuesto en caso de que tu bebé lo pierda.

¿Cuándo empezar a ofrecer el chupete?

Dependerá del tipo de alimentación:

  • Si el bebé es alimentado con lactancia artificial: se aconseja desde el primer día de vida, debido a su papel como factor protector del síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL).
  • Si el bebé es alimentado con lactancia materna: se aconseja esperar a que la lactancia esté bien establecida, alrededor de 4 semanas de vida, para evitar la confusión tetina-pezón (los movimientos de la lengua para amamantar son diferentes a los movimientos de la lengua para succionar el chupete).

Muchos bebés alimentados al pecho rechazan el chupete. En esos casos, no hay que forzar, la lactancia materna ya es de por sí un factor protector del SMSL.

¿Cuándo retirarlo?

  • A partir de los 12 meses, el riesgo de SMSL disminuye mucho, por lo que el chupete pierde su papel principal como factor protector. Pero a la práctica, muchos bebés a los 12 meses aun lo necesitan para relajarse, calmarse y conciliar el sueño.
  • A partir de los 24 meses, el uso del chupete se relaciona con malposiciones dentales y malformaciones orofaciales, sobre todo si se utilizan más de 6 horas al día.

Así que se recomienda retirar el chupete entre los 12 y los 24 meses. Ir reduciendo las horas de uso al día, sin ofrecer, pero sin negar. Como norma general, el niño ya no debería usar chupete a los 2 años.

¿Qué chupete ofrecer?

  • Forma de la tetina: forma anatómica o fisiológica (forma plana). Evitar los de forma redonda, por aumentar el riesgo de malformaciones orofaciales.
  • Forma del chupete por fuera:
    • Que sea suficientemente grande para que no entre dentro de la boca del bebé, por riesgo de asfixia.
    • Forma de mariposa: respetan la forma de la boca y de la nariz.

¿Cómo se deben limpiar y conservar?

No es necesario esterilizarlos. Es suficiente con lavarlos con jabón y enjuagarlos bien. Una vez secos, se aconseja guardarlos en una caja para evitar que se llenen de polvo.

¿Qué precauciones hay que tener?

  • Se aconseja ir revisando el estado de la tetina, ya que con el tiempo tienden a estropearse. Sustituirlo en cuanto se aprecie algún cambio en su consistencia, una fisura, agujero o cualquier otro signo de deterioro.
  • Se desaconseja utilizar cadenitas o cordones para sujetarlos, por el riesgo de estrangulamiento.
  • Nunca mojar la tetina en azúcar o miel, por el riesgo del desarrollo de caries (aunque aún no tengan dientes).
Recomendación Descripción
En caso de lactancia materna Se sugiere no utilizar el chupete, pues está relacionado con la dificultad en su instauración y el destete precoz.
Para evitar problemas en la dentición Se recomienda su uso a partir de los seis meses de edad.
Reflejo de succión no nutritiva Se recomienda el uso del chupete en el caso de que el bebé no haya desarrollado el reflejo de succión nutritiva, ya que puede utilizarse para estimularlo.
Situaciones estresantes o dolorosas También se recomienda para calmar al bebé en situaciones estresantes o dolorosas.
Durante el sueño Además, se recomienda el uso del chupete durante el sueño para evitar la aparición del síndrome de muerte súbita del lactante.
Limpieza En el caso de utilizar chupete, la recomendación es lavarlo con una solución de clorhexidina acuosa al 0,12% o sumergirlo en agua hirviendo.
Revisiones dentales Se aconseja la realización de revisiones dentales periódicas para vigilar el crecimiento de la dentición temporal y detectar la aparición de malformaciones.

Si bien, esto no se ajusta a la realidad, ya que durante los primeros días de vida, nuestro bebé llora frecuentemente.

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Ambas listas hablan de manera general, pero hay que incidir en que si nuestro bebé sufre reflujo, el chupete le va a calmar más de lo normal. La succión del chupete genera más saliva que disminuye la acidez que le provoca las regurgitaciones.

Otro dato curioso y demostrado científicamente es el hecho de que el bebé tiene menos posibilidades de sufrir asma, eccemas y otras reacciones alérgicas si el chupete se limpia con la saliva de los padres.

Los accidentes infantiles por el chupete se deben fundamentalmente al uso de una cadena alrededor del cuello, y a la aspiración de una parte del chupete cuando éste está formado por varias piezas.

En cuanto a su buen empleo, es necesario. - Si vamos a dar pecho, podemos usar chupete, pero debemos de ser cautos durante los primeros días de vida hasta que la lactancia materna esté bien establecida. Ofrecer el pecho a demanda y utilizar el pezón materno como elemento reconfortante y primera opción.

Algunos papis os preguntareis por el famoso mito “con el chupete coge más gases”.

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La decisión final depende de los padres y, por supuesto, del bebé. Hay bebés que no cogen el chupete de ninguna forma y, por mucho que se lo ofrezcas, no le gusta y lo escupe. En este caso, no debes obligarle ni forzarle. Pero si tu bebé es muy nervioso, llora a menudo, duerme mal y le encanta estar cogido al pecho y ves que le gusta el chupete, puede ser muy útil y ayudarte en muchas ocasiones, así que no hay problema en dárselo.

A la vista de todos estos datos, todo parece indicar que el uso del chupete puede ser aconsejable al menos mientras dure la lactancia, pues los beneficios son mayores que los inconvenientes.

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