¿Es seguro comer embutido congelado durante el embarazo?

23.09.2025

Durante el embarazo, la alimentación se convierte en un aspecto crucial tanto para la salud de la madre como para el desarrollo del bebé, por lo que es completamente normal que se ponga especial cuidado. Es natural que las futuras mamás se pregunten sobre qué alimentos son seguros y cuáles deben evitarse, y dentro de esas preocupaciones, los embutidos suelen generar muchas dudas.

Embutidos ibéricos y embarazo

Los ibéricos durante el embarazo siempre están mirados con lupa. Los productos ibéricos son un pilar fundamental de la gastronomía española. Su sabor intenso, textura única y versatilidad los han convertido en un ingrediente estrella en nuestras mesas. Jamón ibérico, chorizo, salchichón… estos manjares forman parte de nuestra cultura alimentaria y son transmitidos de generación en generación. Sin embargo, cuando una mujer queda embarazada, surgen muchas dudas sobre qué alimentos son seguros y cuáles deben evitarse. ¿Es compatible el consumo de embutidos ibéricos durante el embarazo?

Realmente, las mujeres gestantes pueden consumir ibéricos siempre y cuando el médico no les haya recomendado lo contrario.

El riesgo de la toxoplasmosis

Es común escuchar preocupaciones sobre la seguridad de los embutidos durante el embarazo. La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa provocada por un microparásito denominado toxoplasma gondii. La toxoplasmosis es una infección causada por un parásito que se encuentra, principalmente, en la carne cruda o mal cocinada. Hay mujeres que la adquieren y la pasan sin ninguna consecuencia para su organismo. Este parásito se transmite por la ingesta de alimentos contaminados, como verduras poco limpias y carnes crudas o mal cocinadas. De ahí que los ibéricos siempre estén en el punto de mira.

Aunque en personas sanas no genera graves complicaciones, el riesgo crece cuando afecta a las mujeres embarazadas. En el caso de las gestantes, puede atravesar la placenta y causar problemas graves en el feto. En ocasiones es difícil de detectar una vez que la embarazada ha contraído la enfermedad, ya que se suele presentar de forma asintomática. Cuando se detecta su tratamiento es complicado y necesita antibióticos, y aún así las consecuencias para el feto pueden ser fatales, sobre todo en el primer trimestre de embarazo.

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Si una mujer ha pasado la toxoplasmosis tendrá anticuerpos que la protegerán contra la infección y será seguro comer jamón durante su embarazo. Al ser una enfermedad que en circunstancias normales puede pasar desapercibida, se suele hacer una prueba de anticuerpos durante el primer trimestre de embarazo para descartar el riesgo o para tenerlo muy en cuenta en caso de no tener anticuerpos.

¿Qué embutidos puede comer una embarazada?

Para comprender mejor qué embutidos pueden consumir las embarazadas, es fundamental distinguir entre embutidos crudos y embutidos cocidos. Por un lado, los embutidos crudos -chorizo, jamón serrano, salchichón, etc.- no han sido sometidos a cocción. Se curan al aire o con sal, lo que no garantiza la eliminación de bacterias y parásitos.

Con la diferencia entre embutidos crudos y cocidos aclarada, la pregunta que surge es: ¿Qué embutidos puede comer una embarazada?

  • Embutidos cocidos: Es una excelente opción para las embarazadas, ya que ha pasado por un proceso de cocción que elimina cualquier bacteria. Estos embutidos cocidos son también seguros y pueden ser consumidos sin preocupación durante el embarazo. Aunque no son las opciones más saludables debido a su contenido en sodio y grasas, son seguros si se consumen con moderación. Jamón cocido, mortadela o pechuga de pavo.
  • Embutidos curados: Algunos de los últimos estudios concluyen que un jamón con más de 15 meses de curación sí es seguro para las embarazadas, ya que el proceso de curación asegura que los posibles quistes del toxoplasma hayan perdido su acción. Para estar bien seguros de esto, la pieza debe estar etiquetada y haber pasado los pertinentes controles de calidad exigidos para su venta al público.

En general, los embutidos que puede comer una embarazada son aquellos que han sido sometidos a un proceso térmico que haya acabado con el maldito toxoplasma: jamón cocido, mortadela o pechuga de pavo. Si no quieres renunciar a comer embutido durante el embarazo la buena noticia es que en los guisos la temperatura de cocción ha acabado con el toxoplasma. Es decir, puedes comer chorizo durante el embarazo si ha sido cocinado con unas lentejas, por ejemplo. La morcilla se elabora con sangre cocida, por lo que podríamos considerar la morcilla como un alimento seguro durante el embarazo.

En general, consumir embutidos correctamente tratados y envasados es seguro durante el embarazo. Si existen dudas, será preferente congelarlos o cocinarlos, pero ante la más mínima sospecha, lo mejor es evitarlos y esperar un poquito. Por algo lo llaman la dulce espera.

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La congelación como medida de seguridad

Una opción muy extendida es congelar el alimento para así, en teoría, eliminar el riesgo y poder comer ese jamón que tanto apetece con seguridad. Pero, ¿es realmente así? Pues, en realidad, no del todo. La congelación es efectiva para eliminar el peligro de contraer la toxoplasmosis cuando se ha hecho a al menos 20 grados bajo cero y durante más de 48 horas.

"La congelación por debajo de -12ºC es bastante eficaz a la hora de destruir Toxoplasma gondii, el protozoo que produce la toxoplasmosis, una enfermedad que es peligrosa en embarazadas fundamentalmente por sus posibles efectos adversos fetales, que incluyen malformaciones y abortos", explica Beatriz Robles, dietista-nutricionista y tecnóloga de los alimentos.

El problema es que los congeladores domésticos por lo general congelan hasta los 18 grados bajo cero, por lo que, si vamos a congelarlo en casa, es mejor que lo dejemos tres días o más.

Pero la congelación no es un proceso capaz de terminar con las bacterias, entre ellas las causantes de la listeria (Listeria monocytogenes): "En el momento en que el alimento se descongela, si el alimento estaba contaminado con la bacteria viva antes de congelar, esta seguirá presente y viable tras la descongelación", apunta Robles.

La situación es la misma si en vez de carnes curadas hablamos de salmón u otros pescados ahumados. Se trata de alimentos que normalmente no cocinamos antes de consumir y que pueden estar contaminados de listeria, que como ya hemos explicado puede resistir a la congelación.

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Aunque, en palabras de Miguel Ángel Lurueña, tecnólogo de los alimentos, siempre existe un riesgo, “la legislación obliga a realizar controles y análisis para prevenir y evitar la presencia de listeria en alimentos”. "Es cierto que el riesgo es bajo, pero el balance entre riesgo beneficio a todas luces no compensa", concluye Robles.

Este riesgo desaparece si se consumen estos productos cocinados dentro de una receta, como por ejemplo unos guisantes con jamón.

Recomendaciones adicionales

  • Refrigeración: La refrigeración es esencial para la conservación de los embutidos. Estos deben mantenerse siempre refrigerados a una temperatura de 4°C o menos. No deben dejarse a temperatura ambiente por más de dos horas, ya que esto podría favorecer el crecimiento de bacterias.
  • Estado del embutido: Se deben evitar embutidos en mal estado. Si notas que el embutido tiene un color extraño, un olor desagradable o una textura pegajosa, deséchalo inmediatamente.
  • Calentar los embutidos: Antes de consumir cualquier embutido cocido, es recomendable calentarlo bien, hasta que esté humeante.
  • Consulta médica: Es fundamental que, antes de hacer cualquier cambio en tu dieta durante el embarazo, consultes con tu médico o nutricionista. Ellos pueden proporcionarte recomendaciones personalizadas en función de tus necesidades y circunstancias específicas. Además, si tienes alguna duda sobre la seguridad de ciertos embutidos para embarazadas, tu médico es la mejor fuente de información.

En resumen, disfrutar de embutidos durante el embarazo es posible cuando se eligen productos de calidad y se siguen pautas de seguridad. Al optar por embutidos cocidos y seguir las recomendaciones de almacenamiento, puedes disfrutar de estos alimentos sin comprometer tu salud ni la de tu bebé.

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