Fertilidad Masculina y Femenina: ¿Hasta Qué Edad?
La capacidad reproductiva tanto de hombres como mujeres va cambiando a lo largo de la vida. Es importante conocer cómo cambia la capacidad reproductiva a lo largo de los años, ya que es fundamental para tomar decisiones informadas sobre la maternidad o paternidad.
Fertilidad Femenina y la Edad
La fertilidad femenina alcanza su punto máximo entre los 20 y los 30 años. La sociedad occidental actual, por diversos motivos, ha incrementado considerablemente la edad a la que se inicia el deseo genésico, siendo uno de los principales motivos de infertilidad en nuestro medio.
Este compromiso de la fertilidad se explica porque a medida que avanza la edad, se produce una disminución en la cantidad y calidad de los ovocitos. Como si de un frutero se tratara, a lo largo de los años, las frutas (ovocitos) van siendo menos (reserva ovárica) y van estropeándose (calidad ovocitaria). Es importante saber que una mujer nace con todos los ovocitos que utilizará a lo largo de su vida, lo que significa que esa cantidad de óvulos está limitada genéticamente.
Durante cada ciclo menstrual se desarrollan múltiples folículos pero sólo uno de ellos madurará y se romperá dando lugar a la ovulación y liberación del ovocito dentro de la trompa de Falopio. Las posibilidades de gestación en cada ovulación dependerán, fundamentalmente, de la calidad del ovocito la cual disminuye con el paso del tiempo.
Es importante en la transmisión de la información a las mujeres, que comprendan que la menopausia (cese completo de la función ovárica (tanto de las menstruaciones como de la fertilidad) y el fin de la fertilidad son conceptos complementarios, pero distintos. Generalmente alrededor de los 50 años, se marca el cese de la capacidad reproductiva femenina.
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A medida que se acerca el final de la función ovárica, la menopausia (1 año sin mestruaciones), los ciclos menstruales se vuelven irregulares o desaparecen, por lo que las posibilidades de gestación son escasas. Después de los 40 años: la posibilidad de embarazo natural es inferior al 10% por ciclo.
Si una pareja decide tener un hijo, uno de los factores que más preocupa es la edad de la mujer, ya que a partir de los 35 años la fertilidad de la mujer desciende. Precisamente, a partir de los 30 años la fertilidad de la mujer empieza a disminuir levemente y es a partir de los 35 cuando el declive de la fertilidad empieza a ser un poco más acusado.
Superada esta edad, el número de óvulos y la calidad comienza a verse cada vez más reducido. Es a partir de los 35 años y especialmente a partir de los 40 cuando el descenso de la fertilidad es más pronunciado.
En condiciones normales, la reserva ovárica, es decir, la cantidad de óvulos de los que dispone una mujer, es mejor antes de los 35 años. Una mujer de esta edad puede seguir teniendo ciclos de reglas regulares, pero eso no significa que su fertilidad sea como era a los 20 años.
¿Cómo saber si necesitas ayuda?
Las parejas de menos de 35 años que mantienen relaciones sexuales regulares (2 ó 3 veces a la semana) tienen una probabilidad de tener un embarazo al mes de 17%, del 72% a los 6 meses y del 85% al año. Si al cabo de un año el embarazo no llega, es recomendable acudir al especialista.
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Si eres mayor de 35 años y llevas seis meses o más buscando el embarazo, es recomendable que acudáis al ginecólogo para que examine si existe alguna alteración y en el caso de que no puedas quedarte embarazada de forma natural, tienes la posibilidad de recurrir a técnicas de reproducción asistida.
Fertilidad Masculina y la Edad
Sin embargo, cuando hablamos de fertilidad y edad en varones, las cosas son diferentes, puesto que los hombres pueden producir espermatozoides útiles a lo largo de toda su vida. Al contrario que las mujeres, los hombres sí pueden producir espermatozoides durante toda su vida.
La capacidad reproductiva está intrínsecamente ligada a la correcta producción de espermatozoides, conocida como espermatogénesis. Al nacer, los órganos masculinos están en un estado inmaduro, y es durante la pubertad cuando se desencadenan cambios hormonales que inician el proceso de generación de espermatozoides. En los túbulos seminíferos de los testículos, se lleva a cabo de manera continua la producción de espermatozoides.
Su capacidad fecundante se deteriora discretamente a edades más avanzadas (55-60 años), y esto es fundamentalmente por oxidación espermática. El hombre produce espermatozoides a lo largo de toda la vida. Pero el paso del tiempo puede producir cambios en el seminograma y oxidación de los espermatozoides y reducir así la capacidad fecundante del semen. Debido al envejecimiento de las vesículas seminales que son las que producen el líquido que vehiculiza los espermatozoides producidos en el testículo.
Aun así, hoy en día todavía existe controversia sobre si los varones más añosos pueden transmitir más cromosomopatías a su descendencia. Un reciente estudio demuestra que a partir de los 41 años desciende la fertilidad en los hombres, su capacidad reproductiva sí que está relacionada con la edad, así que si un hombre decide tener descendencia estaría bien preocuparse por la edad del varón, ya que sus probabilidades disminuyen a lo largo de los años.
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Para determinar el descenso de la fertilidad masculina se realizó un estudio en Brasil, en el Centro Huntington de Medicina Reproductiva, dónde se analizaron 570 tratamientos de fecundación in vitro (FIV) realizados entre 2008 y 2011. Para que la edad de la mujer no influyera sólo incluyeron casos de donación de óvulos, así se aseguraban que las mujeres eran jóvenes y sanas.
En los resultados comprobaron que en las parejas que conseguían un embarazo los hombres eran más jóvenes comparados con los que no habían obtenido una gestación. La media de edad de los hombres del estudio era 41 años, con esta edad las probabilidades de conseguir un embarazo era del 60%, sin embargo la posibilidad de fecundar y lograr tener un bebé se reducía un 7% año tras año, a medida que envejecían.
Por lo que concluyeron que las posibilidades de tener descendencia en los hombres disminuyen a partir de los 41 años, a razón de un 7% al año las posibilidades de convertirse en padre con 50 años están muy reducidas.
La disminución de las características de los espermatozoides del hombre se produce más tarde. Aun así, es importante saber que la edad del hombre tiene repercusiones en la fertilidad.
Otro aspecto es la reducción del porcentaje de espermatozoides de máxima movilidad (aprox. Por último, según un estudio poblacional de Institut Marqués, al analizar tres tramos de edades: 18 - 30, 31- 45 y 46 - 65 años, no se apreciaron diferencias en la concentración de espermatozoides, en la morfología ni en el porcentaje total de espermatozoides móviles.
El proceso de envejecimiento de los espermatozoides es el resultado de una compleja interacción entre daño molecular, mantenimiento y reparación del mismo dentro del testículo. Por lo que se trata de un proceso irreversible en el que el estilo de vida y la genética pueden influir, pero de forma relativa. Por este motivo es fundamental que, a la hora de concebir, los varones que sobrepasan los 45 años pidan valoración a un experto en andrología, porque el riesgo de ciertas malformaciones multifactoriales en los hijos es significativo cuando la edad del padre es mayor de 50 años.
Efectos del Envejecimiento en la Calidad del Semen
- Efecto sobre el volumen: Se ha observado que el aumento de la edad se asocia con una disminución del volumen del semen.
- Recuento espermático: Varios estudios han encontrado una relación inversa entre la edad paterna y el recuento de espermatozoides. Esto sugiere una disminución significativa a partir de los 41 años.
- Efecto sobre la motilidad, morfología y vitalidad: Existe una reducción de la motilidad de los espermatozoides con respecto a la edad; en cambio, no se han observado cambios en la morfología asociados a la edad. Por otra parte, la vitalidad de los espermatozoides disminuye constantemente con el envejecimiento.
Gracias a la criopreservación espermática a una edad temprana, se pueden prevenir los efectos adversos de la edad paterna avanzada sobre el resultado del embarazo. La criopreservación de espermatozoides tiene como finalidad la conservación y mantenimiento de dosis seminales a bajas temperaturas (-196ºC) en nitrógeno líquido para su posterior utilización en reproducción asistida.
Consideraciones Adicionales
Por otro lado, no podemos olvidar que las gestaciones en edades avanzadas están asociadas a la aparición de determinadas complicaciones obstétricas (diabetes gestacional o hipertensión inducida por el embarazo…) que pueden llegar convertirse en situaciones graves o muy graves, aumentando el riesgo de prematuridad, incrementando la tasa de cesáreas o partos instrumentales y otras complicaciones.
Hoy en día, en España no existe un límite legal en España para realizar un tratamiento de reproducción asistida, siempre y cuando no exista una situación médica que interfiera de forma grave sobre la gestante o sobre el desarrollo de la descendencia. Sin embargo, hace años que se estableció un consenso estable y riguroso entre los especialistas de reproducción asistida que limitan la edad recomendable a mujeres menores de 50 años, siempre y cuando cuenten con un buen estado de salud física y mental.
En Ginemed cuentan con un Comité de Edad Avanzada que revisa los casos de pacientes mayores de 45 años. Asimismo, debe autorizar, caso a caso, los tratamientos a todas las mujeres que quieran un embarazo con una edad superior a 49 años.
La edad es uno de los principales factores que condicionan la fertilidad, y no solo la de las mujeres. En los varones, la fertilidad suele decaer a partir de los 45 años, siendo más llamativa la disminución de la capacidad reproductiva masculina a partir de los 50. Es una caída lenta, pero progresiva.
La pérdida de la fertilidad en la mujer viene ocasionada por la acumulación de errores genéticos en los ovocitos. Las mujeres nacen con una dotación de óvulos, la reserva ovárica, que se va reduciendo a lo largo de la vida. A partir de los 43 años, lo normal es seguir ovulando, hasta que llega la menopausia, alrededor de los 50 años.
En un programa de donación de óvulos la tasa de éxito va a depender de la edad de la donante, no de la madre receptora. El hecho de que ya solo influya la edad de la donante en el resultado de un tratamiento de ovodonación abre una nueva variante de tipo legal. Médicamente es posible conseguir un embarazo evolutivo normal independientemente de la edad de la mujer.
En cualquier caso, la recomendación que podemos hacer siempre es que lo mejor es lo natural: tener los hijos a una edad joven. Para cuando esa decisión ya no es posible, es cuándo actuamos los médicos, pero eso siempre debe ser el último paso. Siempre es mejor prevenir que curar.
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