Candidiasis Oral en Recién Nacidos: Causas y Tratamiento

18.11.2025

La candidiasis bucal, también conocida como muguet, es una enfermedad que se produce cuando tiene lugar la proliferación de un hongo llamado Candida albicans en la mucosa de la boca. Aunque cualquiera puede desarrollar una candidiasis bucal, los bebés, niños pequeños, adultos mayores o personas con un sistema inmunitario en riesgo debido a una enfermedad como el VIH son más propensos a padecerla. Y a la inversa, las lesiones por candidiasis pueden ser uno de los primeros síntomas de infección por VIH.

¿Qué es la Candidiasis Bucal?

"Afta" es un término genérico para todas las enfermedades causadas por la levadura Candida albicans. "Albicans" significa "blanquecino". Candida albicans se encuentra en la flora sana de la piel y las mucosas de la mayoría de las personas y forma parte del microbioma normal de la flora bucal, el tubo digestivo y la vagina. Por lo general, este hongo no supone ningún peligro para nosotros, al menos si nuestro sistema inmunitario está intacto y puede mantenerlo bajo control. Sin embargo, si este no es el caso, el hongo puede crecer en las membranas mucosas y en las zonas húmedas de la piel.

Síntomas de la Candidiasis Bucal

El principal síntoma de la candidiasis oral es la presencia de unas lesiones de color blanco cremoso en la boca, normalmente, en la lengua o la cara interna de las mejillas. Una candidiasis se puede propagar hasta el paladar y las encías, donde puede generar síntomas como enrojecimiento e irritación. En algunos casos, pueden aparecer lesiones en el paladar o la parte posterior de la garganta. En ocasiones, la candidiasis bucal también se puede confundir con la leucoplasia.

Sin embargo, en el caso de la leucoplasia, la causa de las lesiones no es un organismo, sino una irritación crónica provocada por bordes irregulares de dientes, empastes o coronas. Además, las lesiones por leucoplasia se desarrollan paulatinamente, mientras que la candidiasis aparece de improviso.

Otros síntomas incluyen:

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  • Lesiones sobre elevadas blancas de consistencia cremosa, con un aspecto similar al requesón, en la lengua, mejillas internas y, a veces, en el techo de la boca, encías y amígdalas.
  • Enrojecimiento, ardor o inflamación que pueden dificultar la ingesta, comer o tragar.
  • Sangrado leve si las lesiones se frotan o rascan.
  • Agrietamiento y enrojecimiento en las comisuras bucales.
  • Pérdida del gusto.
  • Enrojecimiento, irritación y dolor debajo de las dentaduras postizas (a esto se le llama estomatitis protésica).

En casos graves, por lo general, vinculados a pacientes inmunodeprimidos, las lesiones pueden propagarse hacia el esófago ocasionando una esofagitis candidiásica. Si esto ocurre, el paciente puede presentar dificultad para tragar y dolor o sensación de que los alimentos se quedan atascados en la garganta.

Causas de la Candidiasis Bucal

La candidiasis se produce por una proliferación excesiva de hongos que crecen de manera natural en el organismo, por lo que los mayores, los jóvenes y las personas con sistemas inmunitarios débiles presentan un mayor riesgo de desarrollarla. La candidiasis oral es especialmente frecuente en los bebés. En los niños de esta edad, la colonización de gérmenes sanos en las mucosas aún no está equilibrada, por lo que los hongos de levadura suelen tenerlo fácil.

Las causas más frecuentes en las que puede ocurrir esto son:

  • Recién nacidos porque tienen un sistema inmunológico inmaduro.
  • Bajada de las defensas o inmunodepresión secundaria a patologías como: infección por el VIH, tratamiento oncológico, inmunodeficiencias congénitas…
  • Tratamiento prolongado con corticoides por vía oral, por vía intravenosa o inhalados en el caso de pacientes asmáticos o EPOC.
  • Tratamiento prolongado con antibióticos que dañan la flora bacteriana, lo que permite el crecimiento de los hongos.
  • Utilización de prótesis dentales con una mala higiene oral.
  • Desnutrición
  • Algunas enfermedades crónicas, como la diabetes.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Sistemas inmunitarios debilitados.
  • Diabetes
  • Candidiasis vaginal: es originada por el mismo hongo que provoca la candidiasis oral y se puede transmitir al bebé.
  • Medicamentos: corticoesteroides y antibióticos.
  • Otras afecciones orales: usar dentadura postiza, en especial, la dentadura superior, o padecer enfermedades que provocan sequedad de boca.

La Candidiasis Bucal en los Bebés y Recién Nacidos

En las dos primeras semanas de un recién nacido sano, la candidiasis suele ser bastante común, por lo que las madres lactantes deben mantenerse alerta durante este periodo por si su hijo presenta algún síntoma de infección. Un recién nacido con candidiasis puede mostrarse especialmente irritable y reacio a comer, por lo que los padres deben mirarle la boca para detectar cualquier síntoma de infección. Además, un bebé con candidiasis puede transmitir la infección a la madre.

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Las madres de recién nacidos deben mantenerse alerta por si aparecen los siguientes síntomas:

  • Dolor en el pecho o los pezones durante la lactancia.
  • Dolor agudo en el pecho cuando no están amamantando.
  • Pezones especialmente sensibles o enrojecidos.
  • Piel escamosa alrededor de los pezones.

Además de las típicas lesiones blancas en la boca, los lactantes pueden tener problemas para alimentarse y estar molestos e irritables. Pueden transmitir la infección a la madre durante el amamantamiento. En los bebés no suele ser necesario ningún tratamiento ya que se cura sola en menos de dos semanas. Pero si produce molestias se puede lavar el interior de la boca y la lengua varias veces al día con agua con bicarbonato. Si la respuesta no es la adecuada, el pediatra valorará el tratamiento con antifúngicos.

¿Cómo se Diagnostica la Candidiasis Bucal?

La mayoría de los médicos o dentistas pueden diagnosticar candidiasis examinando las manchas; no obstante, si tú o tu médico o dentista sospecháis que la candidiasis podría estar asociada a un problema médico subyacente, es importante someterte a una evaluación médica y un análisis de sangre para identificar el problema.

Tratamiento de la Candidiasis Bucal

El objetivo de tratar la candidiasis es impedir que la infección se propague. Si desarrollas candidiasis, debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Para prevenir la aparición o reaparición de la candidiasis, sigue una rutina de higiene bucal constante y añade yogur con cultivos activos vivos a tu dieta, especialmente si tomas antibióticos para tratar una enfermedad crónica.
  • Cambia de cepillo de dientes más a menudo Aunque se suele recomendar cambiar de cepillo cada tres meses, en tu caso debes hacerlo con más frecuencia. Una vez que desaparezca la infección por candidiasis, podrás usar tu cepillo de dientes durante tres meses o hasta que parezca desgastado.
  • Elige cualquier hilo dental. En caso de candidiasis, siempre que emplees una técnica adecuada para usarlo, puedes optar por cualquier tipo de hilo o cinta dental como parte de tu rutina de higiene bucal. También puedes usar hilo dental eléctrico.

Los niños y adultos sanos también pueden añadir yogur sin azúcar con acidophilus a algunos aperitivos y comidas. El acidophilus es una bacteria beneficiosa que puede ayudar a tratar la infección por candidiasis contribuyendo a restaurar un equilibrio bacteriano saludable en el organismo. Tu médico o dentista también podría recetarte un medicamento antifúngico a corto plazo para ayudar a combatir la infección. Si eres madre lactante, tu médico podría recomendarte que te apliques una crema antifúngica en los pezones para curar la infección de tu bebé.

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En los jóvenes y adultos se recomiendan tratamientos antifúngicos tópicos a modo de enjuagues que luego se deben tragar.

En forma de gel , pomada , comprimido n para chupar, colutorio o como suspensión, el medicamento se aplica directamente sobre la placa blanca. Se trata, por tanto, de una terapia localizada. La nistatina líquida se utiliza a menudo para los lactantes, que son los más afectados por la candidiasis bucal. Sin embargo, si otros órganos, como los intestinos, también están afectados por el hongo de la levadura, el tratamiento localizado de la boca no es suficiente. En estos casos, el médico prescribirá un agente antifúngico más potente, como el fluconazol.

Es importante que los afectados tomen la medicación durante un tiempo suficientemente prolongado. Su médico le informará sobre la duración. No obstante, por regla general, deberá continuar el tratamiento incluso después de que la capa blanca y otros síntomas hayan remitido.

Prevención de la Candidiasis Oral

Para prevenir la candidiasis, se recomienda mantener una buena higiene oral desde los primeros meses, esterilizar chupetes y biberones, limitar el uso excesivo de antibióticos y asegurar una alimentación saludable.

La prevención más importante contra la propagación de Candida albicans es una buena higiene bucal. Tanto los adultos como los niños deben cepillarse los dientes con regularidad, al menos dos veces al día. Tampoco deben olvidar sus espacios interdentales, donde pueden esconderse restos de comida, muy favorecidos por el hongo de la levadura. Si eres propenso a las caries, también puedes hacer gárgaras con un enjuague bucal con clorhexamida de vez en cuando. Se ha demostrado que esto reduce los gérmenes y las bacterias.

Dado que la candidiasis oral afecta especialmente a los bebés, las madres lactantes también deben asegurarse de limpiar y cuidar sus pezones con regularidad. Sin embargo, nada impide que un bebé con candidiasis oral siga tomando el pecho. En este caso, la madre sólo tiene que prestar más atención a la limpieza de los pezones. Si la propia madre padece candidiasis bucal, no debe entrar en contacto con la mucosa oral de su bebé.

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