Jesse Owens: Un Legado de Triunfo y Lucha por la Igualdad
Nacido como James Cleveland Owens el 12 de septiembre de 1913, y fallecido el 31 de marzo de 1980, Jesse Owens fue un atleta estadounidense que destacó por ganar cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín. Nacido en Alabama en el seno de una familia de 11 hijos, nieto de un esclavo, Jesse Owens se hizo famoso por ser cuatro veces campeón olímpico en los Juegos de Berlín.
Considerado en su momento el mejor atleta de la historia, pasó a la posteridad en el mismo momento en el que Hitler se negó a estrecharle la mano. El legado de Jesse Owens no se limita al atletismo, sino que se extiende a la lucha por la igualdad y la dignidad humana.
Orígenes y Juventud
Jesse Owens, originalmente conocido como JC, fue el séptimo de once hijos. A la edad de nueve años, él y su familia se mudaron a Cleveland, Ohio, en busca de mejores oportunidades como parte de la gran migración que duró desde 1910 a 1940, cuando 1,6 millones de afroamericanos abandonaron el sur segregado y rural por el norte urbano industrial.
Cuando su nueva maestra le pidió su nombre para que entrara en su libro de registro, él dijo JC, pero debido a su acento sureño, ella pensó que dijo Jesse. El nombre se mantuvo y fue conocido como Jesse Owens por el resto de su vida.
Cuando era joven, Owens tomó diferentes trabajos de baja categoría en su tiempo libre. Entregaba comestibles, cargaba vagones de carga, trabajaba en un taller de reparación de zapatos, mientras su padre y su hermano mayor trabajaban en una fábrica de acero. Durante este periodo, Owens se dio cuenta de que tenía una pasión por correr.
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A lo largo de su vida, Owens atribuyó el éxito de su carrera atlética al estímulo de Charles Riley, su entrenador de atletismo de la escuela secundaria en Fairmont Junior High School. Como Owens trabajaba después de la escuela, Riley le permitió practicar antes de la escuela.
Owens y Minnie Ruth Salomon se conocieron en Fairmont Junior High School en Cleveland cuando él tenía 15 años y ella 13. Salieron durante la escuela de secundaria y Ruth dio luz a su primera hija Gloria en 1932. Se casaron el 5 de julio de 1935 y tuvieron dos hijas más juntas, Marlene, nacida en 1937 y Beverly, nacida en 1940. Permanecieron casados hasta su muerte en 1980.
Ascenso al Estrellato
Owens llamó la atención nacional por primera vez cuando era estudiante de East Technical High School en Cleveland porque igualó el récord mundial de 9,4 segundos en la carrera de 100 yardas, unos 91 metros, y saltó de largo 94 pies y 9 pulgadas y media, que son como 7,56 metros, en el Campeonato Nacional de Escuelas Secundarias de 1933 en Chicago.
Owens asistió a la Universidad Estatal de Ohio después de que su padre encontró empleo, lo que le aseguró que la familia pudiera permitirse ese gasto. Cariñosamente conocido como el Buckeye Ballet, y bajo el entrenamiento de Larry Snyder, Owens ganó un récord de ocho campeonatos individuales de la NCAA, cuatro cada uno en 1935 y 1936.
Aunque Owens disfrutó del éxito albético, tuvo que vivir fuera del campus con otros aldetas afroamericanos. Cuando viajaba con el equipo, Owens se le invitaba a pedir comida para llevar o comer en restaurantes solo para negros. Del mismo modo, tuvo que alojarse en hoteles solo para negros. Owens no recibió una beca por sus esfuerzos, por lo que continuó trabajando a tiempo parcial para pagar la escuela.
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El 25 de mayo de 1935 es recordado como el día en que Jesse Owens estableció cuatro récords mundiales en atletismo. Owens logró la inmortalidad del atletismo en un lazo de 45 minutos el 25 de mayo, durante la reunión de los diez grandes en Fairfield, Ann Arbor, Michigan, donde estableció tres récords mundiales y empató un cuarto.
Igualó el récord mundial de la carrera 100 yardas, 9,4 segundos, y estableció récord mundiales en el salto de longitud 8,13 metros, un récord mundial que duraría 25 años.
Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936
Mayo de 1931, Berlín (Alemania) es seleccionada como sede para los XI Juegos Olímpicos de la era moderna. Enero de 1933, Adolf Hitler es nombrado Canciller Imperial (Reichskanzler). Marzo de 1933, Franklin Delano Roosevelt es elegido trigésimo segundo presidente de los Estados Unidos. Estas tres fechas marcarán el futuro de, por aquel entonces, un joven estudiante afroamericano nacido en Oakville (Alabama) pero residente en Cleveland (Ohio) llamado Jesse Owens.
A pesar de sus éxitos deportivos, Owens recibía el mismo trato que cualquier negro fuera de una pista atlética: no tenía derecho a beca alguna, no podía compartir hotel con el resto de atletas e incluso no podía sentarse en la misma mesa durante las concentraciones. Aun así es seleccionado para representar a los Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de la Alemania nazi.
El día 1 de agosto de 1936, en un estadio olímpico construido para la ocasión, con un diseño original del arquitecto Werner March y terminado por el primer arquitecto del Reich, Albert Speer, se inauguraron oficialmente los juegos ante ciento diez mil espectadores. Aldolf Hitler hizo entrada tras sonar el himno de Alemania y el himno del partido nazi, interpretado por tres mil cantantes dirigidos por el compositor Richard Strauss, mientras las diferentes delegaciones desfilaban, algunas con el brazo en alto realizando el saludo nazi.
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La primera medalla la ganó un atleta alemán y el propio Hitler se encargó de hacer la entrega. También hizo lo propio con la segunda medalla, también colgada de un cuello ario. La tercera medalla ya no correspondía a un atleta alemán y Hitler se negó a ponerle el preciado metal. El comité olímpico insistió que lo hiciera con todos los atletas y no sólo con los alemanes. Hitler optó por no volver a colgar una medalla.
Aunque el gran vencedor de los Juegos fue el joven de veintidós años y tez negra bautizado como el antílope de ébano. Owens se colgaba su primer oro tras vencer en los 100 metros lisos batiendo el récord del mundo con un tiempo de 10.3 segundos. La medalla de plata se la llevaría el también atleta negro Ralph Harold Metcalfe.
La segunda gran prueba para Owens le enfrenta a Luz Long en el salto de longitud. Owens, actual récord del mundo, se vio superado por el joven campeón alemán durante las semifinales, dónde incluso Luz supera el récord olímpico. Jesse, muy presionado, comete dos nulos. Un nulo más y la competición terminaba para el estadounidense.
Pero entonces ocurrió una de esas cosas que sólo pueden ocurrir en el deporte. Más allá de cualquier rivalidad, incluso, más allá de cualquier odio racial. El atleta alemán aconseja a Owens a batir el salto un palmo antes con la intención de que no arriesgara tanto. Luz era consciente que los jueces no iban a permitir que un negro derrotara al campeón de raza aria. Cualquier salto próximo a la marca sería declarado nulo.
La imagen del momento en el cual ambos atletas confraternizan dio la vuelta al mundo. Owens hizo caso a su rival y ya para siempre amigo -incluso en posteriores entrevistas se referían el uno al otro como hermanos- y consiguió clasificarse para la final dónde con un salto de 8,06 metros se colgó el oro ante la indignación de los dirigentes nazis. Por contra el estadio en pleno coreaba la hazaña del atleta negro. Luz fue el primero en felicitarlo en medio de la pista.
Owens aun tuvo tiempo de conseguir dos oros más. El primero en los 200 metros lisos y el segundo en el relevo 4×100. Owens pudo participar en esta prueba por la negativa del partido nazi de la participación de los atletas estadounidenses de origen judío Marty Glickmann y Sam Stoller.
El Regreso a Casa y la Lucha Continúa
El único instante de gloria para Owens, una vez finalizados los juegos, ya en Estados Unidos, fue el desfile de la victoria por la Quinta Avenida de Nueva York. Una vez concluida la fiesta, el atleta de los cuatro oros olímpicos, volvía a ser un ciudadano de tercera. Un colored. Un apartado. Owens que había compartido hotel, habitación, mesa, lavabo y ducha con el resto de atletas estadounidenses en territorio nazi, volvía a viajar en la parte trasera del autobús con la gente de su raza.
Franklin Delano Roosevelt, en plena campaña electoral, no quiso recibir al atleta más grande de los Estados Unidos, por miedo a perder votos. Así que invitó, a una recepción en la Casa Blanca, solo a los atletas blancos.
Luz, por su parte, fue castigado por el gobierno nazi que le envió a luchar en la II Guerra Mundial, contrariamente al resto de atletas alemanes que quedaban exentos. Antes de morir un trece de julio de 1943 en un hospital de campaña tras la ofensiva aliada en Sicilia, envió una última carta a Owens en la que decía:«Mi corazón me dice que quizás esta sea la última carta que escriba en mi vida. Si así fuera, te ruego que hagas algo por mí. Cuando la guerra acabe, por favor, viaja a Alemania, encuentra a mi hijo y explícale realmente quién fue su padre. Háblale de los tiempos en los que la guerra no logró separarnos y dile que las cosas pueden ser diferentes entre los hombres de este mundo. Tu hermano, Luz»
Una vez terminada la guerra viajó a Alemania para conocer a la familia de Luz.
Un Legado Imborrable
Jesse Owens es uno de los grandes del mitos del atletismo. Velocista de los años 30, autor de una de las mayores gestas deportivas en los Juegos Olímpicos de 1936 con las cuatro medallas de oro en 100, 200, longitud y relevo -éxito que no fue igualado hasta 1984 con Carl Lewis- y también pasó a la historia porque sus triunfos ante Hitler supusieron un símbolo de la lucha racial.
Jesse Owens fue la estrella de unos Juegos que, fruto de su magnificencia, convirtieron esta celebración deportiva en algo grandioso. Pero también hubo quien pensó, como Willy Daume, presidente del comité olímpico de la República Federal Alemana, que sin aquellos Juegos en los que Hitler fue humillado por Owens no hubiera llegado la II Guerra Mundial.
Owens era un fumador empedernido desde los treinta años, y a partir de diciembre de 1979 fue hospitalizado intermitentemente aquejado de un tipo de cáncer de pulmón extremadamente agresivo y resistente a los medicamentos.
El 31 de marzo de 1980, "el antílope de ébano", apodo por el cual era conocido, moría a la edad de 66 años, siendo enterrado en el cementerio de Oak Woods, en Chicago.
Logros Destacados de Jesse Owens
| Evento | Juegos Olímpicos | Récord |
|---|---|---|
| 100 metros lisos | Berlín 1936 | Oro (10.3 segundos) |
| 200 metros lisos | Berlín 1936 | Oro (20.7 segundos) |
| Salto de longitud | Berlín 1936 | Oro (8.06 metros) |
| Relevo 4x100 metros | Berlín 1936 | Oro (39.8 segundos) |
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