José María Olmo: Biografía de un Periodista de Investigación

31.10.2025

José María Olmo, nacido en Cartagena en 1981, es un destacado periodista de investigación. Su carrera se ha centrado en destapar escándalos y casos de corrupción en España.

Inicios y Formación

“No hay una forma de hacerse periodista de investigación”, dice Olmo. “Yo ni siquiera soy consciente ahora mismo de ser periodista de investigación.

La carrera de Olmo comenzó con prácticas en Cartagena y estudios en Navarra, con más prácticas en Miami y El Mundo y más estudios, algún máster y Ciencias Políticas por la UNED. “Para mí ya era un logro poder ser periodista, sin más”.

Su familia no tenía relación alguna con los medios. Los primeros días en Madrid los pasó en casa de unos amigos, durmiendo “sobre una alfombra”. También trabajó en cabeceras donde “el respeto a la verdad era un accidente”. Se negaba a firmar tantos artículos que nadie se acordaba de dónde escribía.

Según Olmo, "Para mí ya era un logro poder ser periodista, sin más”.

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De Pamplona a Miami

La Universidad de Navarra tenía un convenio con el Miami Herald y fuimos para allí un verano tres estudiantes, los hermanos Álvaro y Víctor Soto y yo. Fue una experiencia brutal porque en aquel momento yo tenía 20 años y eso me sirvió para conocer otras formas de entender el periodismo y también para entender que Miami es una gran atalaya desde la que observar todo lo que pasa en Latinoamérica.

Aquello me abrió los ojos y me sirvió para entrar en contacto con grandes periodistas de investigación, que han ganado muchísimos premios y que se han dedicado a un periodismo de investigación mucho más peligroso, porque hay rincones de Latinoamérica en los que ejercer el periodismo te cuesta la vida.

Trayectoria Profesional

Olmo trabajó en El Mundo durante tres años, de 2003 a 2006. Después, pasó a trabajar en La Gaceta de los Negocios y aguantó hasta 2013, cuando dio el salto a El Confidencial.

-Me hago periodista de investigación cuando llego a El Confidencial. Y aquí llevo ya más de diez años en los que he podido dedicarme a investigar todo tipo de escándalos deportivos, financieros y políticos.

Cuando yo llegué a El Confidencial se hablaba muy poco de la UDEF. Me pareció desde el principio que había un problema muy grave con la corrupción en España y había que contar eso. Y dejé de prestarle tanta atención al terrorismo de ETA o a los sucesos, y empecé a centrarme en la delincuencia económica, la corrupción, la responsabilidad de los políticos.

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Eso me llevó a abrir un terreno o campo donde no había experiencia previa en El Confidencial. Hubo grandísimos periodistas antes que yo, por supuesto, pero no había una agenda a la que me pudiera agarrar o alguien que me pudiera formar. Fue todo ensayo y error.

En 2014, Olmo recibió el Premio Periodista del Año que otorga la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).

Métodos de Investigación

José María Olmo destaca la importancia de las fuentes y la necesidad de protegerlas. Sabes que esa información la tiene gente que no puede hablar con periodistas, porque eso se descubre rápidamente. Tienes que darles seguridad.

Pero una cosa es la seguridad que les des y otra la seguridad percibida. La fuente no puede pensar que tú estás en continuo riesgo, porque entonces piensa que si pone la información en tus manos le va a pasar algo malo.

Es bastante natural todo. No quedas por ejemplo en horas de trabajo, para que los superiores no noten su ausencia. Hay personas que tienen una disponibilidad u otra, pero muchas veces quedas en horarios donde en su oficina no se les eche en falta. El lugar suele ser el interior de una cafetería discreta, los sitios menos de moda que te puedas imaginar.

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Normalmente dejas que la fuente elija el sitio. De lo que se trata es de que esa persona se sienta cómoda, lo que quieres es que no haya un factor externo que pueda echarlo todo a perder. Me ha ocurrido estar con una fuente y que aparezca alguien que conoce.

Con la experiencia ganas seguridad, serenidad, confianza, porque eso es importante, porque si tú llamas a una fuente con la necesidad de conseguir una noticia como sea, probablemente lo que vas a conseguir es transmitir nerviosismo y no vas a darle a esa persona la tranquilidad que requiere poner en tus manos una información explosiva. La mayoría de la gente desconfiaría de alguien así.

Casi me preocupa que me veas como alguien bueno (ríe). Al final también hay un componente de utilidad. Muchas fuentes se conocen entre ellas. Si yo traiciono a uno, va a saber la gente que no tengo palabra. Aquí no se firman contratos, es todo de palabra. Si eres fiable entonces eres creíble, y tus noticias tendrán impacto por tu credibilidad.

Olmo explica que "Aquí no se firman contratos, es todo de palabra. Si eres fiable entonces eres creíble, y tus noticias tendrán impacto por tu credibilidad”.

Escándalos Destapados

El jefe de investigación de El Confidencial destapó casos como:

  • El caso del Pequeño Nicolás
  • El espionaje a Isabel Díaz Ayuso
  • Los negocios de Piqué y Rubiales
  • Los movimientos bancarios de Juan Carlos I en Suiza

King Corp: El imperio nunca contado de Juan Carlos I

José María Olmo, junto a David Fernández, es autor del libro 'King Corp. El imperio nunca contado de Juan Carlos I'.

Según Olmo, escribir un libro sobre el rey es un reto y como periodista de investigación no se me ocurría uno mayor que este. No valía con llegar a alguien que había estado en la vida de Juan Carlos durante cinco minutos o que había estado en una audiencia en Zarzuela; era necesario acceder a personas que han formado y siguen formando parte de su círculo más íntimo.

Mi idea era hacer uno, junto a mi compañero David Fernández, en el que no hubiera tabús ni limites y solamente apostó por nosotros una editorial independiente, Libros del K.O., que también ha publicado libros importantes como 'Fariña'.

Olmo revela el millonario intento de soborno de alguien del «entorno del emérito» para que no publiquen el libro, los intentos de Zarzuela en 2012 por «asfixiar» a su medio, relaciones con empresarios condenados por narcotráficos y la surrealista obsesión del Borbón con los relojes de lujo.

Encontramos que personas que han estado en la cocina de su vida B hablaban de su hija secreta. Cuesta trabajo pensar que en una democracia de este tipo haya permanecido algo así secreto tanto tiempo.

Durante un tiempo, dudamos sobre si publicarlo o no porque no era un libro del corazón ni queríamos hacer una biografía personal, pero era necesario contarlo, creemos que los españoles tenían derecho a saberlo y que, además, resume muy bien cómo ha funcionado la monarquía desde la transición.

Alguien cercano al emérito ofreció una gran suma de dinero para que no se publicara el libro.

Durante muchos años, recibió comisiones de empresas españolas por conseguirles contratos fuera y operaciones de las que participaba en el Estado, y estuvo trabajando de relacionista público de petroestados, sobre todo tiranías de la península arábiga, intentando convertirlas en naciones homologables por más que no respetaran los derechos humanos.

También Froilán [nieto del emérito] y la infanta Elena recibieron dinero de este mexicano y lo hicieron parecer una donación pero en realidad sería blanqueo de capitales. La Fiscalía lo debería investigar y lo dejó pasar. Esto da un giro a este caso que sigue abierto en Barcelona, porque Krause está pagando facturas del rey con dinero del rey.

Hay motivos para pensar que el Palacio Tirso de Molina [ubicado en el centro de Madrid] es de Krause en el papel de testaferro del rey.

Mohammed VI dona estas tierras de las afueras de Marrakech para Corinna, y era con el objetivo que se hicieran una mansión y disfrutaran sus estadías allí. Aquí Corinna no hace de testaferro. Cada vez que le regalaban algo, Juan Carlos I pensaba en lo que eso valía, lo que él quería era tener mucho cash.

Hay una voracidad patológica que no tiene explicación racional. Siempre ha tenido algo que lo ha llevado a una necesidad constante, inacabable, de acumular dinero y también de gastarlo. No le alcanzaba la vida para gastar todo el dinero que acumuló, pero también había una voluntad de dejar una herencia.

El último Bribón que se botó en 2017, en el que navega, fue financiado por un antiguo banquero venezolano, Jose Álvarez Sterling, que vive en Londres, un hombre implicado en los años 80 en la quiebra de dos bancos y uno de los mayores beneficiados de la expropiación de Rumasa. Sterling es el armador del Bribón. Todo eso ocurre delante de nuestros ojos y se paga con dinero B.

Llegó a enfadarse con el grupo Mercedes Benz porque le habían regalado un coche de lujo que valía cerca de 400.000 euros y le pagaban el mantenimiento. Mercedes se hartó y dijo que no podían seguir manteniéndoselo, él nunca quería pagar las revisiones ni los impuestos ni nada.

Él tenía un listado de quién le había regalado cada reloj y veía el exacto que le habías regalado y cuando volvía a reunirse con esa persona, se lo ponía para mostrárselo y le comentaba que había salido uno nuevo de esa marca, decía que lo estaba intentando conseguir, lo dejaba caer. El empresario ya sabía que lo que tenía que hacer era llevarle la próxima ese reloj. Juan Carlos acababa muchas veces empeñando sin factura los relojes.

Estimamos que tiene más de 400 relojes, que probablemente sean una estimación corta. Tiene algunos que valen casi medio millón de euros, y el total en valor de la colección es, como mínimo, unas decenas de millones de euros. Sería bueno que la Policía Nacional vaya a Zarzuela e investigue el origen de esos relojes.

José Mestre Fernández es un empresario condenado por narcotráfico. Estuvo codeándose con la familia real en alguna oportunidad y casi todo lo que entraba o salía del puerto de Barcelona pasaba por su empresa. Fue detenido en el marco de una operación antidroga con conexión con el cártel de Sinaloa, y cuando los agentes fueron a su casa, alucinaron de la cantidad de fotos que había de Mestre con Juan Carlos. Eso era parte del lado oscuro del rey en Barcelona, para él ir allí era como entrar en un agujero negro, lejos de sus asesores, lejos de Madrid, desaparecía unos días.

El Confidencial empezó en 2012 a publicar cosas sobre Corinna y la Casa Real se puso muy nerviosa e intentó asfixiarlo económicamente. En una de las reuniones de los dircom del Foro de la Competitividad, donde están muchas empresas del Ibex, que fue en la sede de Telefónica, estuvo Javier Ayuso y él pidió que se estrangulara financieramente a El Confidencial y las empresas estuvieron de acuerdo.

Algunas empresas eliminaron campañas de publicidad en El Confidencial, que se enteró de esto, y le respondieron que había cruzado una línea roja. Cuando intentan romper ese bloqueo hablando con algunas empresas, algunas como Repsol respondieron que iban a ejecutar lo pactado. Pero algunas empresas entendieron que era más importante el interés particular y no el de la Casa Real y después de una crisis que duró meses la situación se restableció.

Contamos un régimen que ha tenido graves problemas de higiene democrática. ¿Podíamos esperar otra cosa?

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