La Ley del Aborto en Estados Unidos: Un Resumen Histórico y Actual
En Estados Unidos, la experiencia de cómo era abortar antes de la famosa sentencia Roe v. Wade nos puede dar pistas para el futuro que se puede presentar si el borrador filtrado de la opinión de mayoría de los magistrados se convierte en sentencia en junio. Sus recuerdos son espeluznantes, igual que los datos de aquella era, pero se recuerdan ahora que el Tribunal Supremo podría anular su decisión de 1973 en la que legalizó en todo el país la interrupción voluntaria del embarazo.
El Aborto Antes de Roe v. Wade: Una Realidad Clandestina y Peligrosa
En Estados Unidos pueden contar esta historia mujeres que abortaron cuando hacerlo era ilegal. A Elizabeth le dijeron que estuviera a las siete de la mañana en un cruce de calles y le explicaron que, si alguien la acompañaba, el coche que debía llevarla a abortar no se pararía a recogerla. A Renee, que tenía 15 años, le vendaron los ojos durante todo el trayecto hasta llegar a una vieja nave industrial, aunque el viaje terminaba a veces en un motel o en una casa particular. El procedimiento se podía realizar en una mesa de cocina o en un sillón, y lo hacía alguien que podía ser o no médico.
La experiencia pasada muestra que ilegalizar el aborto no acaba con el aborto. En los años 60, se estima que en EEUU se practicaban más de 800.000 abortos ilegales al año, más que todos los que se realizan hoy en día de forma legal en un país que ahora tiene 130 millones de habitantes más. La cifra de abortos se mantiene estable, pero la mortalidad cambia de forma dramática: en 1965 fallecieron oficialmente a causa de un aborto unas 200 estadounidenses, aunque las voces expertas creen que las cifras reales eran mucho más altas.
Hasta la sentencia de Roe v. Wade, las mujeres que querían abortar en gran parte del país dependían de redes clandestinas, peligrosas y caras. En 1970, los periódicos estadounidenses publicaban anuncios de paquetes “vacacionales” para ir a Londres a interrumpir legalmente un embarazo y más de 600 estadounidenses lo hicieron solo en el último trimestre de 1969. Para quien no tuviera esos recursos, quedaban los curanderos menos fiables y los procedimientos caseros más peligrosos.
En un estudio realizado en Nueva York en los 60, entre mujeres de bajos recursos, el 80% de las que habían querido tener un aborto habían intentado practicárselo ellas mismas y en solo el 2% de los casos había intervenido un médico. A principios de los años 60, la gran mayoría de los estados solo permitía la interrupción del embarazo si peligraba la salud física de la madre y a finales de la década, unos cuantos lo legalizaron también en caso de violación o incesto, o ante un defecto grave en el feto. De ellos, solo Nueva York permitía a las mujeres de otros estados someterse al procedimiento. En el año anterior a la sentencia Roe v. Wade, más de 100.000 mujeres estadounidenses viajaron a Nueva York para poder abortar legalmente.
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Roe v. Wade: La Legalización del Aborto y sus Fundamentos
La sentencia Roe v. Wade de la Corte Suprema Federal de Estados Unidos de 22 de enero de 1973 legaliza el aborto con arreglo al siguiente esquema (Fundamento Jurídico XI):
- Durante el primer trimestre de gestación, el aborto es absolutamente libre, sin alegación de causa alguna, a la decisión de la madre gestante de acuerdo con su médico.
- Durante el segundo trimestre, el aborto es también libre, pero los estados federados pueden regular aspectos del procedimiento de aborto exclusivamente en consideración a la salud de la madre, no a la vida del feto.
- En el tercer trimestre, coincidente con la viabilidad extrauterina, los estados pueden regular legalmente el aborto, incluso prohibirlo, siempre que concurra un interés apremiante (compelling state interest), y excepto cuanto sea necesario para salvaguardar la vida o la salud de la madre.
La decisión se tomó por mayoría de siete votos (el presidente Burger, el ponente Blakmun, Powell, Stewart, Marshall, Brennan y Douglas), contra dos (White y Rehnqvist).
El Tribunal justifica el aborto libre en la protección del derecho a la intimidad (privacy) de la mujer, recogido en la cláusula del “proceso debido” (due process) de la 14ª Enmienda a la Constitución de los EEUU. Se considera un trasunto de la libertad civil, que garantiza a todo ciudadano un reducto de inmunidad frente a la actuación de los poderes públicos.
En el Fundamento Jurídico IX el Tribunal afirma que la constitución americana no contempla en ningún lugar a la persona antes del nacimiento como sujeto de derechos (ap. “A”); y que “siempre ha habido fuerte apoyo a que la vida no empieza hasta el nacimiento” (F.J. IX, ap. B, párrafo 3, línea 3).
Al parecer, la mayoría proaborto de magistrados forzó su argumentación hasta estos límites de cierta indecencia intelectual porque lo que se ventilaba era precisamente la competencia legislativa de los estados sobre el tema. Si el debate se hubiera centrado en la colisión de derechos, (libertad-vida) el Tribunal hubiera tenido que reconocer la legitimación de los estados para armonizarla a través de su capacidad de legislar, aunque luego pudiera impugnarse ley a ley, lo que hubiera implicado dejar las cosas como estaban hasta la sentencia.
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El juez Rehnqvist centró su voto discrepante en el tema de la fundamentación: las leyes limitativas del aborto se remontaban en EEUU a la de Connecticut de 1821; la 14ª Enmienda es de 1868, tiempo en que en 36 estados habían promulgado leyes restrictivas, de las cuales 21 subsistían al tiempo de la sentencia de 1973, sin que ningún tribunal hubiera apreciado en todo ese tiempo su incompatibilidad con el derecho a la privacidad.
Críticas a la Sentencia Roe v. Wade
Esta crítica es compartida por todos los sectores que han analizado jurídicamente la sentencia, incluso los más decididamente pro-choice. En el párrafo 4º del preámbulo, el ponente declara que quiere apartar los condicionantes éticos, religiosos o ideológicos, para ampararse en criterios científicos. Pero en el apartado B del F.J. IX (el que sienta como premisa la inexistencia de vida antes del nacimiento) reconoce que “si disciplinas como la medicina, la filosofía y la teología no han sido capaces de llegar a ningún consenso, los juristas, en el actual estado de desarrollo del conocimiento humano, no estamos en posición de especular con la respuesta”. Es decir, la sentencia pretende utilizar criterios de fundamentación que luego rechaza como insuficientes.
Las críticas han arreciado en los últimos años porque el carácter literalmente “arbitrario” del criterio resolutorio de los trimestres fue reconocido por el propio ponente Blackmun en las deliberaciones, reveladas quince años después a través de la documentación personal del juez Douglas. Así, el límite del primer trimestre se justifica en la sentencia en que el riesgo para la salud de la madre del aborto provocado en esta fase era en 1973 estadísticamente similar al del alumbramiento.
Este fundamento resolutorio de “Roe” siempre se ha percibido como jurídicamente inconsistente, y desde ámbitos contrarios a la sentencia, además, como la palanca revocatoria de la doctrina “Roe” frente al principio de vinculación al precedente o stare decisis. En efecto, los avances médicos irán cambiando los límites de la viabilidad, de la perceptibilidad y del riesgo mortal.
La Revocación de Roe v. Wade y el Futuro del Aborto en Estados Unidos
En 2022, dos años de la derrota de Donald Trump frente a Joe Biden, el Tribunal Supremo de EE UU revocó la sentencia Roe versus Wade que en 1973 consagró el derecho al aborto en EE UU, en respuesta a un recurso presentado por el estado de Missisipi. Fue el caso Dobbs v. Jackson Women's Health Organization. Desde entonces, el derecho a la interrupción del embarazo ha pasado de ser uno de los temas principales de la controversia política en el país, siempre volcado hacia sí mismo.
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Si el Tribunal Supremo decide anular la sentencia Roe v. Wade que legalizó el aborto en todo el país, eso no supondrá la ilegalización del procedimiento en la mayoría del país. Teniendo en cuentas las normas que han aprobado o anunciado algunos estados y cuáles son las mayorías en sus legislativos, si el Tribunal acaba tomando la decisión, practicar abortos será ilegal en la mitad de los estados de Estados Unidos (aunque eso no significa en la mitad del país, ya que la población se concentra en los estados de ambas costas, donde no se esperan restricciones).
Si se confirma el final de la protección del derecho al aborto en todo el país, ese será el escenario al que se dirigen las mujeres en Estados Unidos. Muy probablemente, abortar seguirá siendo legal, seguro y sencillo en estados como Nueva York, California o Illinois. Para millones de estadounidenses, sin embargo, supondrá un largo y molesto viaje que a lo mejor no podrán permitirse. Y es posible que una parte de mujeres regresen a procedimientos clandestinos y peligrosos.
Reacciones Políticas y Sociales a la Revocación
Trump se autoatribuyó la “muerte” de la jurisprudencia establecida por Roe versus Wade. Basó esta afirmación en la elección de los jueces del Supremo -son cargos vitalicios, elegidos por el presidente en caso de fallecimiento- durante su mandato. La elección de Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett, unida a los otros dos votos conservadores en la Corte Suprema, fue definitiva para revertir un derecho que había permanecido intocable durante casi cinco décadas. Durante esta campaña electoral, Trump ha defendido que el derecho al aborto debe dejarse en manos de los distintos estados.
No es casual, dado que sus feudos electorales se corresponden con los Estados que han limitado o directamente prohibido las técnicas de interrupción del embarazo. Hasta 21 Estados han introducido estas legislaciones restrictivas desde la revocación en 2022 de la sentencia seminal del derecho al aborto.
Cuando la Corte Suprema tomó su decisión 2022, 43 estados ya tenían prohibiciones aborto después de cierto punto del embarazo. Desde entonces, según señala The Intercept, 14 estados han prohibido el aborto por completo, mientras que otros 27 impusieron un límite gestacional, muchos de ellos mucho antes de la viabilidad, que generalmente se considera que comienza alrededor de las 24 semanas. La limitación de las excepciones en esos Estados, señala este medio, han hecho que las mujeres embarazadas “se apresuren a buscar atención médica, cada vez más, en otros estados”. Las campañas proelección temen ahora que el próximo mandato de Trump pretenda introducir restricciones a nivel federal.
Votaciones Recientes en los Estados
Las elecciones del 5 de noviembre, no obstante, han introducido más matices respecto a la prohibición en los Estados. Missouri, un estado en el que ha ganado Trump, ha votado sin embargo a favor de revocar la prohibición del aborto establecida a raíz del caso Dobbs v. Jackson Women's Health Organization. La aprobación de la Enmienda 3 en Missouri fue simbólica, ya que se trata del primer Estado que prohibió oficialmente el aborto después del caso Dobbs.
En Nueva York, Maryland, Colorado y Arizona se han aprobado iniciativas similares. En otros cuatro Estados se tiene que esperar al recuento final, y en Dakota del Sur y Florida han fracaso las iniciativas proelección. En este último caso, la mayoría, un 57% ha votado a favor de la protección del derecho al aborto, pero el límite para modificar la legislación vigente era del 60%.
Aunque medidas como la de Missouri generan contranarrativas al empuje de los sectores antielección, la realidad indica que la cuestión seguirá, incluso en ese Estado, generando dilemas a doctoras y personal sanitario por la interpretación legislativa. Los grupos proelección, no obstante, habían señalado los límites de la legislación federal anterior (Roe vs. Wade) y reclamaban, en cambio, medidas más contundentes que las previas a 2022 en materia de protección “para pacientes y médicos durante el embarazo que se centren en las necesidades de los más vulnerables”. La victoria de Trump, sin embargo, vuelve a situar la sentencia Roe vs. Wade más como un techo que como un suelo.
El Aborto y la Agenda de la Extrema Derecha
La puesta en marcha del nuevo Gobierno tiene al aborto como uno de los mascarones de proa en cuanto a la expansión global del proyecto de la extrema derecha. En junio, Open Democracy detallaba como la Heritage Foundation, uno de los principales think tanks de la derecha trumpista, había programado un nuevo mandato de Trump bajo la rúbrica Proyecto 2025.
La victoria de Trump ha dado un nuevo empujón a una extrema derecha global que, pese a las diferencias, comparte una agenda de restricción de derechos reproductivos y LGTBIQ, de demonización de las personas migrantes y de negacionismo climático.
Tabla Resumen de la Situación Actual
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Revocación de Roe v. Wade | El Tribunal Supremo revocó la sentencia en 2022, permitiendo a los estados regular o prohibir el aborto. |
| Estados con prohibiciones totales | 14 estados han prohibido el aborto por completo. |
| Estados con restricciones gestacionales | 27 estados han impuesto límites gestacionales, muchos antes de la viabilidad. |
| Estados que protegen el derecho al aborto | Nueva York, Maryland, Colorado y Arizona han aprobado iniciativas para proteger el derecho al aborto. |
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