Los Bebés y el Ruido: Cuidados y Consideraciones

22.11.2025

El ruido puede definirse como un sonido desagradable que puede afectar a una persona en un determinado momento. Por otro lado, la definición de ruido de fondo sería el sonido uniforme y continuado en el tiempo que resulta perturbador. En la administración de pisos son muchas las quejas que se reciben sobre el exceso de ruidos en las comunidades, entre ellas, las más habituales son el ruido de mascotas, aparatos eléctricos, conversaciones subidas de tono o los ruidos efectuados por niños.

En este aspecto, los profesionales de la gestión de fincas coinciden en hacerse una pregunta importante: ¿el llanto de un bebé puede considerarse como un ruido molesto? En todas las comunidades hay vecinos que apuestan por una convivencia armoniosa con los demás y otros que son menos comprensivos y no piensan en la posible preocupación de esos padres que no logran terminar con el llanto de sus hijos.

Normativas sobre el Ruido

Según estas normativas, se considera ruido molesto el que supera los 35 decibelios por el día, llevando a cabo la medición en el interior de la vivienda y con las ventanas cerradas. A partir de las 23:00 horas, y con el mismo tipo de medición, el máximo de decibelios serían de 30 decibelios durante la noche. Para saber el número de decibelios de una vivienda se utiliza un medidor llamado sonómetro que es utilizado por la policía municipal para efectuar las mediciones cuando algún vecino se queja por exceso de ruido. Sin embargo, sin recurrir a estas mediciones se puede saber si un vecino hace demasiado ruido cuando escuchamos sin dificultad una conversación en su casa o el sonido del televisor.

Hay determinados ruidos que pueden denunciarse por parte de la comunidad, incluso sin superar los niveles máximos de decibelios, como por ejemplo arrastrar muebles, ruido de zapatos de tacón o el ladrido de perros. Sin embargo, aunque el llanto de un bebé como hemos dicho supera con creces los decibelios permitidos, es un caso muy diferente, ya que el ruido no se produce por negligencia o por imprudencia del vecino. El bebé llora de manera instintiva cuando le sucede algo y los padres muchas veces no pueden controlar ese llanto.

Como siempre, la mejor opción es buscar el diálogo y el entendimiento, aunque esto no siempre es posible. Muchos vecinos, en vez de hablar directamente con los padres del bebé causante de los llantos, o con el presidente de la comunidad, llaman directamente a la policía para que compruebe el nivel de ruido de la vivienda. Lo más sensato es que haya comunicación y comprensión entre los vecinos e intenten sobrellevar el llanto con paciencia, utilizando tapones para los oídos u otro tipo de remedio y pensar que el bebé no va a llorar siempre. Normalmente los padres saben las molestias que están causando los llantos del niño e intentan disculparse con los vecinos como prueba de buena fe y de que se preocupan por ellos.

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Misofonía y Sensibilidad al Ruido

La misofonía tiene como origen etimológico dos palabras griegas que significan “odio al sonido”. No debe confundirse con hiperacusia, que sería una alta sensibilidad al sonido, pero siempre de forma general, a todos los sonidos. Tampoco con la algiacusia que significaría “dolor con el ruído”, que está más en el espectro de la hiperacusia. La misofonía es una alteración neurológica que se presenta como una alta sensibilidad a un sonido concreto. Se cree que el problema de base no se encuentra en nuestros oídos, sino en el sistema nervioso central y en su forma de interpretar los sonidos.

Se postula que una posible causa es la asociación emocional que tiene el paciente con el sonido. Por ejemplo: traumas de la infancia, asociación con alguna situación estresante… Nuestro oído está conectado con el sistema límbico, el de las emociones, por tanto, la reacción emocional a un sonido es algo natural. Por suerte muchas veces la reacción emocional es agradable, buena (nos podemos emocionar con una música que nos recuerda a algo bueno). En el caso de la misofonía es todo lo contrario. Así el paciente tiene una mala tolerancia de algunos sonidos concretos, que no dependen del volumen de los mismos ni de las características del sonido. Estos sonidos desencadenan en el paciente problemas de ansiedad principalmente.

Existen sonidos que pueden desencadenar reacciones emocionales exageradas de ira o incluso pánico. Algunos de los sonidos que son referidos en nuestras consultas de otorrinolaringología como “odiosos” o misofónicos son: llanto de los bebés, ronquidos, ruidos producidos por animales, lugares concurridos con muchas voces a la vez, sonidos del ambiente como llamadas de teléfono… El tratamiento de la misofonía como tal, con intención curativa, no existe. Pero se recomienda a los pacientes realizar tratamiento psicológico para poder “entrenar” a nuestro cerebro y que no considere molestos estos sonidos. Algunas veces la misofonía puede estar causada por algún trastorno psicológico o psiquiátrico que también requeriría la opinión de un experto y el tratamiento de la causa.

Cualquier persona con alguna alteración psicofuncional podría, potencialmente, desarrollar una misofonía. Es importante explicar a los demás lo que nos ocurre si sufrimos este problema para que se puedan evitar los sonidos molestos para el que lo padece, en la medida que sea posible.

¿Qué Siente una Persona con Misofonía?

La misofonía es un trastorno en el que ciertos sonidos desencadenan respuestas emocionales y fisiológicas intensas y a menudo negativas en la persona que lo padece. Aquí hay algunos aspectos clave sobre cómo se siente una persona con misofonía:

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  • Irritación o Enfado Intenso: Los sonidos específicos, como masticar, respirar fuerte o el clic de un bolígrafo, pueden provocar una reacción de irritación o enfado desproporcionado.
  • Ansiedad: La anticipación de estar expuesto a estos sonidos puede causar ansiedad y estrés. La persona puede preocuparse constantemente por encontrarse en situaciones donde estos sonidos puedan ocurrir.
  • Respuesta Física: Además de la irritación emocional, puede haber una respuesta física como tensión muscular, aumento del ritmo cardíaco o sudoración.
  • Evitación: Las personas con misofonía a menudo evitan situaciones en las que podrían encontrarse con sus sonidos desencadenantes. Esto puede incluir evitar comer con otras personas, usar auriculares con frecuencia, o limitar su participación en eventos sociales.
  • Impacto en las Relaciones: La misofonía puede afectar las relaciones personales, ya que los seres queridos pueden no entender la intensidad de la reacción a ciertos sonidos.
  • Frustración y Desamparo: Puede haber sentimientos de frustración por no poder controlar su reacción a estos sonidos y un sentimiento de desamparo por la dificultad para evitarlos en la vida diaria.
  • Reacciones Involuntarias: Las respuestas a los sonidos desencadenantes son a menudo automáticas e involuntarias, lo que puede hacer que la persona se sienta fuera de control.

Es importante recordar que la misofonía varía en severidad entre individuos, y lo que puede ser un leve irritante para uno, puede ser extremadamente perturbador para otro. La comprensión y el apoyo de familiares, amigos y profesionales de la salud son cruciales para ayudar a las personas con misofonía a manejar sus síntomas.

¿Por Qué se Produce la Misofonía?

La misofonía es un trastorno relativamente poco comprendido y su causa exacta aún no se ha determinado completamente. Sin embargo, hay varias teorías y hallazgos de investigación que sugieren posibles factores contribuyentes:

  • Neurología y Conexiones Cerebrales: Algunos estudios sugieren que la misofonía puede estar relacionada con la forma en que el cerebro procesa el sonido. Las investigaciones han mostrado diferencias en la actividad de ciertas áreas del cerebro, como el córtex auditivo y las regiones límbicas, que están involucradas en el procesamiento emocional. Esto podría explicar la intensa respuesta emocional a ciertos sonidos.
  • Hipersensibilidad Sensorial: La misofonía puede ser una forma de hipersensibilidad sensorial, donde el cerebro reacciona de manera exagerada a estímulos sensoriales específicos. Esto es similar a lo que ocurre en otros trastornos sensoriales.
  • Experiencias Pasadas y Condicionamiento: Algunas teorías sugieren que la misofonía puede desarrollarse a través de un condicionamiento negativo. Por ejemplo, si un sonido se asocia repetidamente con una experiencia negativa o estresante, el cerebro puede aprender a reaccionar a ese sonido con irritación o ansiedad.
  • Factores Genéticos: Hay indicios de que la misofonía puede tener un componente genético, aunque se necesita más investigación para comprender mejor esta conexión.
  • Problemas de Salud Mental: La misofonía a veces se asocia con trastornos de salud mental como la ansiedad, la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Sin embargo, no está claro si estos trastornos contribuyen a la causa de la misofonía o si son consecuencia de vivir con el trastorno.
  • Desarrollo Temprano: Algunos expertos sugieren que la misofonía puede desarrollarse en la infancia o la adolescencia, pero aún no está claro por qué algunos niños desarrollan este trastorno y otros no.
  • Respuesta al Estrés: La misofonía también podría estar relacionada con la forma en que el cuerpo y el cerebro responden al estrés. Las personas con misofonía a menudo muestran una respuesta de estrés más intensa a los sonidos desencadenantes.

Es importante destacar que la misofonía es un trastorno complejo y probablemente multifactorial, lo que significa que puede haber varias causas y factores contribuyentes. La investigación continúa en este campo para obtener una mejor comprensión de la misofonía y cómo tratarla de manera efectiva.

¿Cómo se Puede Tratar la Misofonía?

El tratamiento de la misofonía puede ser un desafío, ya que no existe un enfoque único que funcione para todos. Sin embargo, hay varias estrategias y tratamientos que pueden ayudar a manejar los síntomas:

  • Terapia de Sonido: Algunos especialistas utilizan la terapia de sonido para ayudar a las personas con misofonía. Esto puede incluir el uso de ruido blanco o música para enmascarar los sonidos desencadenantes.
  • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): La TCC es una forma de psicoterapia que puede ayudar a las personas a cambiar sus respuestas emocionales y de comportamiento a los sonidos desencadenantes. Puede enseñar a los pacientes a manejar su estrés y a modificar sus pensamientos y comportamientos negativos asociados con los sonidos.
  • Entrenamiento de Relajación y Técnicas de Manejo del Estrés: Técnicas como la meditación, la respiración profunda y la relajación muscular progresiva pueden ayudar a reducir la tensión general y mejorar la capacidad de lidiar con los sonidos desencadenantes.
  • Desensibilización: Este enfoque implica la exposición gradual y controlada a los sonidos desencadenantes en un entorno seguro para reducir la sensibilidad a estos sonidos con el tiempo.
  • Asesoramiento y Apoyo: Hablar con un terapeuta o unirse a un grupo de apoyo puede ser útil. Compartir experiencias y estrategias con otras personas que tienen misofonía puede proporcionar consuelo y consejos prácticos.
  • Protección Auditiva: Algunas personas encuentran útil usar tapones para los oídos o auriculares con cancelación de ruido en situaciones donde es probable que se encuentren con sonidos desencadenantes.
  • Medicación: Aunque no hay medicamentos específicos para la misofonía, en algunos casos, los medicamentos utilizados para tratar la ansiedad o la depresión pueden ser útiles para controlar los síntomas relacionados.
  • Educación y Concienciación: Entender la misofonía y educar a los familiares, amigos y compañeros de trabajo sobre el trastorno puede ayudar a crear un entorno más comprensivo y de apoyo.
  • Terapia Ocupacional: Los terapeutas ocupacionales pueden ayudar a las personas a desarrollar estrategias para manejar situaciones cotidianas que se ven afectadas por la misofonía.

Es importante que las personas con misofonía busquen ayuda profesional para encontrar el enfoque de tratamiento más efectivo para su situación particular. Un médico o un especialista en salud mental puede proporcionar orientación y referencias a terapeutas que tienen experiencia en el tratamiento de la misofonía.

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Ruidos del Bebé al Dormir

Hay bebés que hacen ruidos mientras duermen, como quejándose. ¿Qué hacer cuando el bebé se queja mucho al dormir? ¿Cómo saber si el bebé tiene disnea o tiene algún trastorno en los pulmones que haga que respire mal? El sueño del bebé, especialmente en los primeros meses de nacido, no es profundo, ni pacífico ni tranquilo. Es impredecible, inquieto y está lleno de sonidos inusuales. Si eres una mamá o papá primerizo todos estos ruidos nocturnos pueden llegar a estresarte.

En realidad, es muy común que los bebés hagan ruidos al dormir y no hay que preocuparse.

  • Gorgoteo/sonidos de garganta: los recién nacidos no tienen su mecanismo de deglución perfeccionado al principio, por lo que pueden gorgotear con un poco de leche o saliva.
  • Fosas nasales tapadas: la razón de que los bebés, durante la noche, hagan ruido al dormir también puede deberse a que, hasta los seis meses, respiran principalmente por la nariz, en lugar de por la boca. La respiración nasal es más ruidosa, debido a los pequeños conductos nasales de un recién nacido y al papel protector de la mucosidad.
  • Estornudos/resoplidos/sonidos/silbidos: los bebés también estornudan y resoplan con frecuencia. Esto también se debe a que respiran por la nariz, en lugar de respirar por la boca, y a que, como ya hemos dicho, sus fosas nasales aún son muy estrechas.

Qué pasa si mi bebé se queja mientras duerme

Los bebés hasta los 2 o 3 meses hacen muchos ruidos al dormir: se quejan, gruñen, lloriquean, roncan, estornudan, tienen hipo... Cámbiale el pañal. Si se calma al desvestirlo, puede ser que el niño tenga calor o que la ropa le incomode y por eso esté molesto.

Por qué mi bebé "hace como un puerquito"

El ambiente exterior es muy seco en comparación con el del vientre materno, donde tu bebé ha estado los últimos nueve meses. Mientras sus órganos respiratorios se vayan acostumbrando a inhalar aire, podrás escuchar todo tipo de sonidos, incluidos aquellos que te recuerdan a los que hace un "cerdito" o "puerquito". Si no se presentan otros síntomas de mayor envergadura, no hay de qué preocuparse.

Cómo saber si un bebé tiene disnea

La disnea es la dificultad respiratoria o falta de aire, y puede expresarse de forma gradual o repentina. En los niños puede darse por multitud de causas: bronquiolitis, asma, neumonía, bronquitis, laringitis, alergia (al polvo, moho, polen), atragantamiento, etc.

En ocasiones, ante situaciones de estrés y de ansiedad, también puede producirse una dificultad al respirar. Sin embargo, en estos casos, notaremos al pequeño nervioso y agitado, con lo que nos daremos cuenta fácilmente.

Cómo saber si un recién nacido está mal de los pulmones

Los pulmones son uno de los últimos órganos en desarrollarse en el cuerpo del bebé durante la etapa prenatal. Incluso, algunas partes de los pulmones no se desarrollan hasta poco antes de nacer.

Por ejemplo, el surfactante, una sustancia que ayuda a reducir la tensión superficial de los pulmones, no se desarrolla hasta el último mes de embarazo. Los signos de dificultad respiratoria pueden parecerse a otros problemas o condiciones médicas. Siempre consulta al médico del niño para obtener un diagnóstico, si el bebé presenta estos síntomas.

Mi bebé de 9 meses se queja mientras duerme

En esa etapa de la vida del bebé, se puede presentar "la regresión del sueño", que puede ocurrir en cualquier momento, ya que está relacionada con factores impredecibles, como interrupciones en las rutinas o la aparición de alguna enfermedad.

Pero hay algunos períodos en los que la regresión del sueño es relativamente previsible, debido al crecimiento acelerado, la dentición o el logro de nuevos avances en su desarrollo.

  • Ciclo de sueño. Los bebés se despiertan durante la noche principalmente porque sus ondas cerebrales cambian de ciclo a medida que pasan del sueño REM (movimiento ocular rápido) a otras etapas del sueño no REM.
  • Tienen hambre.
  • Dentición.
  • Chupete o biberón. Muchos bebés se quedan dormidos mientras están succionando el chupete, el pecho o el biberón.

El sueño de los bebés es uno de los retos que mayores esfuerzos reclaman a mamás y papás, especialmente, durante los primeros meses de vida. Ante tal desafío, es frecuente que surjan técnicas y trucos que, de repente, se vuelven populares.

Ruido Blanco para Bebés

Seguro que has oído hablar del ruido blanco para bebés, pero, ¿es verdaderamente útil? El ruido blanco es un sonido continuo, uniforme y de baja frecuencia, como el de la lluvia en un cristal o el de un refrigerador, que emite un zumbido bajo. Una de las razones por las que se ha dado crédito a que ruido blanco y bebé es buena combinación es que se considera un sonido reconfortante para ellos. Los latidos o el flujo de la sangre en el vientre materno creaban un ambiente de ruido constante que, presuntamente, puede invitar a los bebés a la relajación.

Si se trata de un método que no es dañino ni invasivo para el bebé, ¿por qué no probarlo?

  • Usa un dispositivo adecuado para reproducirlo. Hay máquinas especiales para reproducir sonidos para bebés. Tanto si vas a utilizar una de estas como si es otro dispositivo, colócalo fuera del alcance del bebé.
  • Reproduce el sonido a un volumen bajo.
  • No abuses de la práctica.
  • Elige bien el sonido. Si tienes que emplearlo en varias ocasiones, sabrás qué sonido es más efectivo.

La dependencia es uno de los principales temores al recurrir al sonido blanco para bebés de manera continuada. Si necesita este ruido para dormir, podría costarle conciliar el sueño incluso en entornos silenciosos en los no sería necesario usarlo. El volumen de los sonidos también preocupa a los especialistas, porque un ruido alto durante un tiempo prolongado supone riesgos. Cualquier cosa que parezca inocua puede ser perjudicial si se abusa, así que lo mejor es usar ruidos blancos con bebés como solución puntual.

Eso no quiere decir que los ruidos blancos para bebés sean malos, solo que conviene usar también otras estrategias para inducir al bebé a un sueño plácido y que vaya adquiriendo el hábito. La AEPED recomienda tener una rutina relajante antes de dormir, por ejemplo, encadenar baño, masaje y nana hasta que se duerma. Además, lo ideal es dejarlo en la cuna despierto, pero somnoliento, para que aprenda poco a poco a dormirse solo. Es mejor no despertarlo para comer, salvo que el pediatra indique lo contrario.

En definitiva, el ruido blanco para dormir al bebé puede ser útil de forma ocasional y bien usado, con las condiciones adecuadas, un dispositivo seguro que no pueda alcanzar y el volumen justo. Si lo usas, observa al bebé. Si parece inquieto o molesto, prueba otros métodos.

El Impacto de los Ruidos Fuertes en los Bebés

Todos los sonidos contundentes e intensos, como los de los cohetes y fuegos artificiales, dañan los oídos de nuestros niños, especialmente de los recién nacidos y prematuros. En estos casos, lo ideal es no exponer a los niños a los ruidos intensos, puesto que es muy complicado conocer si el pequeño está perdiendo o no el sentido del oído. Una exhaustiva revisión auditiva puede precisar si hay daño y la extensión o grado de éste.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pérdida auditiva inducida por el ruido puede afectar muchos aspectos de la vida, pero en los niños el impacto es aún más importante: afecta la adquisición del lenguaje. Un niño que no escucha es complicado que hable, puesto que no oye los sonidos ni conceptualiza lo que significan las palabras.

Cómo Acostumbrar al Bebé a los Ruidos Cotidianos

En el vientre materno los sonidos le llegaban amortiguados al bebé, parecido a como escuchamos debajo del agua. Cuando el bebé llega al mundo prácticamente todos los sonidos son desconocidos para él, apenas reconoce la voz de su madre y los latidos de su corazón, de ahí que su lugar favorito sea precisamente estar acostado sobre su pecho. Sin embargo, un simple estornudo o el encendido de un electrodoméstico pueden acabar con su tranquilidad ¿Cómo acostumbrar a mi bebé si se asusta fácilmente con ruidos como estos y cómo calmarle cuando está asustado?

No es que tenga un sentido del oído más agudo que el nuestro, es que al no conocer la procedencia de los sonidos los interpreta como una amenaza. Cuando son un poco más mayores, podemos empezar a enseñarles de una forma sencilla de dónde vienen esos ruidos que tanto le asustan. Por ejemplo, encender la aspiradora o el secador delante de él, asomarnos por la ventana cuando pasa una moto… En nuestros paseos también podemos llamar su atención hacia objetos, vehículos o animales para que vaya identificándolos y reconociéndolos como fuente de sonido. Se trata de ir exponiéndole poco a poco a aquellas situaciones que le asustan, con mucho tacto y calma.

El peque tiene que ir acostumbrándose poco a poco al ritmo de los mayores. Sin embargo, eso no quiere decir que tenga que aguantar una reunión familiar con todo el mundo chillando o una tarde en un ruidoso parque de bolas. Hay bebés que consiguen aislarse y se quedan dormidos en los lugares más ruidosos, sin embargo otros son más sensibles a estos estímulos y el ruido puede provocarles mucho malestar e irritabilidad.

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