Los Niños Sin Nombre: Una Historia de Identidad y Aventura
Los niños sin nombre es una novela de aventuras sin tregua, repleta de personajes luchadores que se encuentran a sí mismos de la mano de sus amigos. Habla de la necesidad que tenemos de pertenecer a algún lugar y, al mismo tiempo, de dejarlo todo atrás; de lo que se oculta bajo la superficie de los lugares que idealizamos; habla, sobre todo, de la paradoja de la identidad: nos sentimos únicos pero no somos nadie sin los demás.
Por eso, cuando nos preguntan quiénes somos, contestamos con algo que no elegimos, sino que nos dieron: nuestro nombre.
Sinopsis de la Novela
La vida de Bruno cambia por completo el día que encuentra un sombrero de copa con una nota en su interior: “Te esperan en Nueva York”. Descubre que tiene un talento poco común y comprende por qué siempre se ha sentido fuera de lugar. Dejará su tierra y cruzará el océano para vivir una aventura muy diferente de la que él había soñado, en la que encontrará a otros personajes, niños y adultos, tan extraordinarios como él.
Un Viaje de Autodescubrimiento
Seguiremos de cerca la vida de Bruno, un niño campesino cuya familia (y pueblo) se dedica enteramente a la agricultura. No conoce nada más allá de su aldea, hasta la llegada de la maestra Magdalena. Es ahí donde comienza su aventura. Tras los pasos de su maestra y armado de un sombrero de copa, se embarcará hacia Nueva York, en busca de una vida mejor. Por el camino conocerá a varias personas que le guiarán y le ayudarán a descubrir quién es.
Estilo y Temas
Juan de Ávila tiene un estilo de escritura muy fluido. Hace que la lectura sea ligera, haciendo que nos metamos en situación en pocas palabras. Es un libro lleno de magia, aventura, intriga, misterio y con bonitos mensajes. No sabrás que es lo que hay en cada vuelta de página... es impredecible. El autor recrea un ambiente dickensiano por momentos, con un estilo sencillo y agradable. La novela tiene un mensaje precioso para los adolescentes sobre todo, pero también para los adultos.
Lea también: Taper en Niños: Todo lo que necesitas saber
La Sombra de la Historia: Niños Robados y el Auxilio Social
La novela también evoca temas históricos más oscuros, como el tráfico de niños durante y después de la Guerra Civil Española. Esta historia de terror comenzó realmente durante la Guerra Civil. A medida que los nacionales ganaban terreno, las cárceles se llenaban de madres y niños republicanos. En este contexto, el régimen dio prioridad a la educación de toda esa «masa desafecta» para transformarla en un pilar básico del futuro estado franquista, una sociedad vertical y disciplinada en cuyo vértice estaría el Caudillo. Un lavado de cerebro que tuvo al Auxilio Social como su principal herramienta y punta de lanza y a un ideólogo cuyo apellido seguramente les sonará por cuestiones folclóricas: el psiquiatra militar Antonio Vallejo-Nágera.
El catedrático y director del sanatorio psiquiátrico de San José, en Ciempozuelos (Madrid), bebió directamente de las fuentes nacionalsocialistas acerca del concepto biológico de pureza racial y, en su momento, realizó estudios sobre prisioneros de guerra republicanos para identificar y aislar un hipotético y delirante gen rojo, lo que dio como resultado una bibliografía con títulos tan explícitos como Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza. De esta manera, nuestro psiquiatra estableció un corpus con la bendición del mismísimo Caudillo por el cual se decretaba la inferioridad mental y la perversidad genética de los republicanos, «la naturaleza psicosocial degenerativa de los rojos», lo que abrió inmediatamente la veda para un exterminio que si bien no alcanzó las dimensiones materiales del nacionalsocialismo aquí se discuten interesantes teorías acerca del peso que tuvo el catolicismo para evitar la cristalización de una nueva Shoah, sí pudo derivar en actuaciones genésicas de variada condición, entre ellas, la persecución, el aislamiento y la reeducación.
Una vez establecido este ideario montaraz y, por lo tanto, la condición de enfermos, había que curar o eliminar. El Auxilio Social ejerció entonces una labor pertinaz en hogares, comedores, guarderías, escuelas y colonias siguiendo un estricto régimen de adoctrinamiento religioso y paramilitar, con castigos de toda índole y una férrea disciplina y control.
Como parte del programa de limpieza para combatir la «propensión degenerativa de los chiquillos criados en ambientes republicanos» y «por haber sido la enseñanza moderna de los menores amoral, ácrata y disolvente», se contemplaba la adopción de niños o «prohijamiento» por personas que comulgaran con el ideario del movimiento, a poder ser acomodadas. La demanda fue enorme, tanto de familias españolas como extranjeras, sobre todo italianas. Para ello se promulgaron dos sustentáculos legislativos.
Una orden ministerial del 30 de marzo de 1940 permitía a las reclusas amamantar a sus hijos y tenerlos con ellas en las prisiones hasta los 3 años. Luego, los niños se desalojaban legalmente y eran enviados a las instituciones del Auxilio Social sin posibilidad de contacto alguno hasta el cumplimiento íntegro de las penas, para comenzar una reeducación según criterios falangistas. Una vez que entraban en la red asistencial, se podía saber en qué hogar estaban o no. A este clavo del ataúd se le añadió una ley del 4 de diciembre de 1941 que permitía cambiar el nombre en el registro civil a los niños que no lo recordasen o sus padres fuesen ilocalizables o hubieran sido expatriados.
Lea también: Beneficios del reloj inteligente para niños
El celo en la búsqueda de críos fue tan rabioso que incluso se encargó al servicio exterior de Falange, a través de un organismo denominado Delegación Extraordinaria de Repatriación de Menores, que se localizaran a chavales que estuvieran fuera del país, en muchos casos recurriendo directamente al secuestro para lograr sus objetivos.
A partir de ahí, miles y miles de niños comenzaron a ser víctimas de este entusiasmo redentor, un agujero negro camuflado por una densa red de intereses, silencios, revanchismos, fes de bautismos falsificadas, páginas arrancadas de los archivos parroquiales Al peligro de muerte por enfermedad, mala alimentación o malos tratos se le unía ahora la desaparición «simbólica».
En cambio, para reclamar las devoluciones de estos niños no bastaba con la ausencia de cualquier sospecha sobre el proceder de las madres. Tampoco que las mismas expresasen sus deseos de recuperar a sus hijos, sino que era preciso justificar medios económicos, así como observar una conducta moral y religiosa sin tacha.
Testimonios y la Realidad Oculta
Sin embargo, testimonios de madres los hay por cientos, gracias a los cuales pude desentrañar los perversos mecanismos que se utilizaron para que semejante desatino sucediese de una manera institucionalizada y legal.
- «A mi hijo se lo llevaron a bautizar y nunca más me lo devolvieron».
- «Nos hacían formar en un patio, venían familias, elegían a un crí y se lo llevaban».
- «Le dijeron a mi madre: a tu hija se la han llevado, han estado aquí unas monjas y se la han llevado a ella y a tres más».
- «Me mentalizaban para que fuera en contra de mi padre y de la España democrática y republicana. Tenía que ser como ellos, como los vencedores. Toda mi educación ha sido el Cara al sol y el padrenuestro. Me robaron la infancia, me mataron en el 36. Soy un muerto en cuanto a lo que iba a ser».
- «Yo he tenido cuatro nombres. Al nacer, mis padres me ponen María del Carmen Calvo García. Al perderme en el sur de Francia, como no recuerdo los apellidos, me inscriben en el consulado español de Burdeos como María Expósita. Al repatriarme a España, con la ley de 1941, me cambian los apellidos y me ponen María Pérez Gómez. Y finalmente, mis padres adoptivos, los de Jumilla (Murcia), me bautizan como María Lucas García. Aquella ley permitía poner apellidos a boleo a los hijos de rojos. Si no me hubieran borrado mis apellidos me habría encontrado con mis hermanos mucho antes».
Tabla de Datos del Libro
| Dato | Valor |
|---|---|
| Título | Los Niños Sin Nombre |
| Autor | Juan de Ávila González |
| Editorial | Kolima |
| ISBN | 9788416994557 |
| Idioma | Castellano |
| Número de páginas | 470 |
| Fecha de lanzamiento | 04/01/2018 |
| Año de edición | 2018 |
Lea también: Trompetas para niños: ¡Consejos antes de comprar!
tags: #los #ninos #sin #nombre #historia