Historia de la Lotería del Niño en Almería
La Lotería del Niño es una de las loterías más esperadas en España, celebrándose cada 6 de enero desde hace décadas. Este sorteo, que sigue al famoso Sorteo de Navidad, ofrece a los participantes la oportunidad de empezar el año con buena suerte.
La historia de este tradicional sorteo se remonta a 1941, cuando el entonces director general de Timbre y Monopolios lo institucionalizó. Tras el éxito del primer sorteo, se decidió al año siguiente, 1942, transformarlo en Sorteo Extraordinario. En 1941 el Sorteo constaba de 4 series de 42.000 billetes cada una, a 150 pesetas el billete, dividido en décimos de 15 pesetas.
A lo largo de los años, ha habido muchos números ganadores que han cambiado la vida de sus dueños. Desde sus inicios en 1908 hasta la actualidad, los números ganadores han cambiado, pero la emoción del sorteo sigue siendo la misma.
El Sorteo Extraordinario del Niño es el segundo sorteo más importante de Loterías y Apuestas del Estado después del Sorteo de Navidad.
El Sorteo de 'El Niño' 2018 vuelve a salir de su emplazamiento habitual, en el Salón de Sorteos de Loterías, para celebrarse a las 12.00 horas en el Palacio de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte de Ávila, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, con motivo del Año Jubilar Teresiano.
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El Sorteo del Niño en Almería
Almería se jugó en el Sorteo Extraordinario de El Niño 9,8 millones de euros, equivalente a unos 49.273 billetes en [AÑO]. El segundo premio de la Lotería de El Niño 2017 ha recaído en el número 95379 y ha dejado 750.000 euros a la serie en Almería, El Ejido, Carboneras, Tíjola, Murcia y Barcelona.
Cabe recordar que el pasado año la suerte de 'El Niño' pasó de largo por la provincia de Almería. Hay que remontarse al 2016 para ver un premio sustancial de este sorteo en territorio almeriense. Ese año los Reyes Magos llevaron la suerte al Poniente almeriense, con una serie del segundo premio de 'El Niño', que dejó un buen 'pellizco' entre los vecinos del municipio de Vícar.
Este año, los almerienses volverán a ser los que más se gasten de media en Andalucía en el sorteo extraordinario en busca de la suerte. Con una inversión de 14,2 millones de euros para la adquisición de 71.083 billetes, los que obtienen cierta ventaja respecto al resto de andaluces. Lo deja claro la consignación que Loterías y Apuestas del Estado hace para la provincia almeriense en este sorteo.
Almería es la cuarta provincia andaluza con mayor gasto por habitante para la lotería de El Niño, según los datos recogidos por Loterías y Apuestas del Estado. Casi catorce euros es lo que los almerienses han invertido en este sorteo extraordinario de lotería que se celebra el próximo día 6 de enero a partir de las 12:00 horas. Con un total de 48.562 billetes vendidos en las administraciones de la provincia, la consignación asciende a 9.712.560 euros. La previsión de Loterías y Apuestas del Estado es que este año hayan comprado décimos para el sorteo más de 703.000 ciudadanos en las administraciones y puntos de venta de Almería.
Premios Repartidos en Almería
El sorteo extraordinario de ´El Niño´ ha repartido este miércoles un total de 375.000 euros en la provincia de Almería a través de los terminales electrónicos de un supermercado del municipio de Chirivel, que ha vendido un décimo del primer premio recaído en el 19.570, y también de seis puntos de venta de la capital, que han despachado siete décimos del número 5.587, agraciado con el tercer premio.
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Según el detalle aportado por la delegación comercial, el tercer premio se ha vendido en las administraciones de Lotería de los centros comerciales Alcampo y Carrefour, en un estanco ubicado en la Avenida Cabo de Gata, en otro estanco ubicado en la plaza Manuel Pérez junto a la Puerta de Purchena, en un punto de venta de prensa de la Avenida Pablo Iglesias, donde han despachado dos décimos, y en otra administración de lotería, en este caso ubicada en la céntrica calle Concepción Arenal.
Eduardo Linares Serralta tuvo ayer dos motivos de celebración. Por un lado, su cumpleaños y, por otro, haber vendido en su administración de lotería parte del segundo premio del Sorteo Extraordinario de El Niño. En total, han caído 750.000 euros, la cantidad correspondientes a los diez décimos que este lotero y su familia han ido vendiendo del 43.743, un capicúa que ha traído la suerte a Vícar.
Francisco de Haro era el hombre más buscado de Almería. De su despacho, situado en el 16 de la calle Marchales, en pleno barrio de Los Ángeles, habían salido 100.000 euros del segundo premio del sorteo extraordinario de la Lotería del Niño, aunque en realidad el afortunado, sólo se quedará con 80.000, ya que el resto se lo lleva Hacienda por primera vez en la historia. De su terminal sólo salió un número, buscado por un cliente del que no se sabe nada.
Anécdotas y Curiosidades
El delegado comercial de Loterías y Apuestas del Estado en Almería, Joaquín Cabrera Molina, ha indicado en declaraciones a Europa Press que ha sido "uno de los años, sino el que más" en el que la "suerte ha sido esquiva" en mayor medida con los almerienses, si bien ha destacado que la venta ha estado en un nivel "bastante bien, dentro de lo que es el contexto que estamos viviendo, pero en la normalidad de otros sitios y en la media de la zona".
"Siempre la lotería ha sido generosa con Almería y, por eso, cuando he oído que el primer premio se había vendido en Chirivel y que en tantos puntos de venta se había repartido el tercer premio, he pensado que iba a ser igual, pero la realidad es la que estamos comentando", ha explicado.
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Cabrera Molina ha destacado como "anécdota" ya que "son igual de válidos" que todos los décimos agraciados, uno con 200.000 euros y siete boletos con 25.000 euros cada uno, se han vendido por terminal electrónico, lo que explica la dispersión de los premios.
Pese a la testimonial cantidad de dinero dejado por el Sorteo Extraordinario de ´El Niño´ en [AÑO], Cabrera Molina ha destacado la "muy importante labor" de mecenazgo, patrocinio y auxilio social que hace la sociedad estatal.
"Es la parte menos conocida de Loterías y Apuestas de Estado que, al margen de repartir suerte, revierte a la sociedad parte de lo que recauda con el juego y ayuda a los colectivos más vulnerables", ha concluido.
En el supermercado de Pedro, Supersur en Chirivel, la alegría y las expectativas estaban desbordadas pocos minutos después de concluir el sorteo y saber que el 19.570 se había vendido a través de su terminal.
Aún sin saber qué cantidad de décimos, Pedro, que regenta un negocio familiar que también fue restaurante, hacía cábalas en declaraciones a Europa Press sobre quién o quienes podrían haber sido los agraciados y con cuánto dinero.
"Esto es un supermercado y la gente va pidiendo números a nuestro terminal mixto, porque preimpresos tengo solo tres o cuatro, y el 19.570 no es uno de ellos", decía visiblemente nervioso y emocionado, ya que, "aunque llevo mucho tiempo vendiendo lotería, es la primera vez que doy un premio tan grande".
Pedro ha explicado que el terminal ya estaba en el restaurante de sus padres y que cuando se jubilaron, "los heredamos y está en el supermercado que funciona desde hace nueve o diez años".
"Estoy contento, podría estar más si hubiera sido yo, pero estamos contentos", ha bromeado con la persiana de su negocio subida aunque no se ha acercado nadie en la toda la mañana para darse a conocer como premiado.
En sus cábalas, Pedro ha llamado a un proveedor de Vélez-Rubio ante la sospecha de que pudiese haberle vendido cinco décimos del primer premio de ´El Niño´, pero su gestión ha sido en vano. "Le llevamos el 19.560, no el 19.570", ha lamentado para añadir que ambos "son números que solemos sacar mucho".
Por último, ha afirmado que confía en que se dé a conocer quién ha sido agraciado.
“Se ha vendido toda en ventanilla, era un número bonito”, comentaba ayer Linares. Muchos de esos diez décimos han sido, además, el resultado del cambio de billetes de la Lotería de Navidad premiados con el reintegro y que los propietarios, en lugar de cobrarlos, prefieren volver a probar suerte y cambiarlos por otro décimo de El Niño.
A eso de las 13,30 de ayer, en la administración de Lotería, situada en el barrio de Las Cabañuelas, no había mucha gente, solo un grupo de vecinos y amigos que se habían acercado hasta el local para celebrar con los loteros el premio vendido.
Aún nervioso, Eduardo Linares atendía a los medios de comunicación. “Estaba en casa, con la familia, abriendo los regalos de mi cumpleaños cuando me han llamado para avisarme”, explicaba. A partir de ahí, comprobó que, efectivamente, el segundo premio era uno de los que habían vendido, aunque no recordaba exactamente cuántos décimos había despachado. Después, le llamó el delegado de Loterías de Almería para confirmárselo.
En el barrio Eduardo tiene la administración de Lotería de las Cabañuelas desde hace cuatro años. Sus clientes habituales son vecinos del barrio y, esta vez también, los diez décimos de 75.000 euros cada uno han ido a parar a los bolsillos de los habitantes de esta barriada vicaria.
“Son gente trabajadora, sencilla, y como aquí hay muchos inmigrantes, es posible que algún décimo lo haya comprado uno de ellos”, comentaba emocionado Eduardo Linares, aunque ninguno de esos billetes premiados había sido para él o alguien de su familia, “no, a nosotros no nos ha tocado nada, pero da igual, estamos muy contentos”, afirmaba este lotero de Vícar.
Junto a Eduardo, estaban ayer en el establecimiento su padre, Eduardo Linares Garbín, gerente de la administración, su madre, Juani Serralta Rodríguez, y su abuela, Ana Rodríguez Fernández.
Orgullosas Juani Serralta y Ana Rodríguez estaban ayer casi más contentas que su hijo y su nieto, respectivamente, pero sobre todo, ambas mujeres estaban muy orgullosas de "su" Eduardo. Este joven abogado decidió hace cuatro años hacerse lotero. “No sé, vimos la oportunidad y decidimos abrir la administración, Ahora estoy muy contento de haber tomado esta decisión”, comentaba Eduardo Linares quien manifestaba su satisfacción por haber vendido este segundo premio. “No ha sido el Gordo, pero es casi un millón de euros. No esta mal”, decía mientras sonreía en un día de cumpleaños que, con toda seguridad, no olvidará.
"Yo es que cuando desconecto, desconecto". No apareció. Tampoco era una oportunidad para lanzar el champán al aire, ni congregar a cientos de personas en torno a una administración con fotocopias de su décimo con los ojos llenos de lágrimas ante las cámaras de televisión y con las respuestas más peculiares ante la original pregunta de ¿qué va a hacer con el dinero?
Su calma se refleja en una de las primeras frases que suelta cuando alguien pregunta cómo ha abierto en un día festivo: "pues no pensaba, pero estamos como estamos".
A Francisco de Haro, propietario de una tienda de Cerámica, mobiliario rústico y complementos tal y como reza en su fachada, la noticia le sorprendió en Felix, lugar al que acude cada vez que el calendario le concede una tregua. "Había venido a la tienda por la mañana (antes del sorteo) pero ni tan siquiera encendí el terminal".
Cuando los niños del colegio de San Ildefonso terminaron de desgranar la retahíla de números del sorteo que más premios concede de todo el año, llegó la noticia de que el 46.674 había dejado una parte en su tienda. No se sabía cuánto, ni a quienes, pero el nombre de Almería y el de la calle Marchales, salió en todas las crónicas que comenzaban a hacerse acerca del paradero de los agraciados por la fortuna.
"Fue mi hermana la que me avisó y después llegó mi primo con una dumper, que estaba trabajando y empezó el cachondeo porque me dijo que estaban en el bar del pueblo esperándome todas las televisiones y que había gente celebrándolo. Al principio no me lo creía y seguí con lo mismo".
El tiempo le vino a confirmar que, seguramente muy a su pesar, él había repartido al menos uno de los décimos del segundo premio. "Empezaron a decirme todo el mundo, eso de que le ha tocado a Paco".
Hasta la mañana de ayer no abrió su tienda, religiosamente eso sí a las nueve de la mañana, para atender a los vecinos que ya se habían enterado de que el lugar donde confían que la suerte les de un empujón en la vida, había tenido al suya propia. Con los boletos en sus manos de los más variados sorteos que uno pueda imaginarse (loterías, bonolotos primitivas para un día y para otro, quinielas) lo primero que le decían era una sincera "enhorabuena" para continuar con un "a ver si sigue la buena racha".
En sus años como vendedor de Lotería ha pagado "60.000 y 80.000 euros en la Bonoloto, pero este es el mayor de todos". Sobre a quién se lo vendió (otro topicazo de un día como el de hoy, o el de ayer), asegura que no lo recuerda, pero tiene sus pistas: "entró un cliente a quien no había visto nunca, por lo que creo que no es de por aquí, del barrio. Me pidió un número concreto y el terminal me dijo que no estaba disponible, por lo que no se lo pude dar. Después me indicó la terminación que quería y comencé a teclear el número desde atrás hacia adelante. Creo que fue él quien se lo llevó porque me acuerdo que tenía cuatros que es lo que venía buscando". En cualquier caso, no ha dado señales de vida, al menos de momento.
Paco recuerda cómo empezó en la venta de lotería "en el bar Montecarlo, aquí al lado. Después cuando me casé, mi mujer compró una tienda que estaba enfrente (en el número 15 de la calle Marchales) y cuando me trasladé aquí a la tienda de ahora y necesitaba mi ayuda, pues cruzaba la acera para ayudarla en lo que podía".
De nuevo una cliente, con el perro sujeto a su mano derecha vuelve con la intención de que sea contagiosa. Y parece que lo es, ya que su número de lotería que venía a comprobar si estaba agraciado, tenía 20 euros que le sirvieron para dos sorteos de la Primitiva para esta semana. A sus 65 años ("como la terminación a la que juego yo mismo") volverá mañana a abrir su tienda, con un terminal que ha cambiado la manera de que la gente compra y vende los décimos para los sorteos con la mirada puesta en el siguiente sorteo para que la suerte continúa trayendo dinero a una barriada que la necesita.
Terminaciones más afortunadas en la Lotería del Niño
El número 0 es, con diferencia, la terminación más afortunada en la Lotería del Niño, resultando ganador en nada menos que en 20 ocasiones, lo cual resulta curioso siendo el número más “repudiado” por la gente en general. Le sigue el número 7, sin duda el número más querido por todo el mundo, ganador en 14 ocasiones. En el lado opuesto, los dígitos finales menos repetidos son el 8 y el 3, agraciados en 8 y 6 ocasiones respectivamente.
Ahora que ya conoces todos los números ganadores hasta el [AÑO] ¿vas a fiarte de las estadísticas o vas a seguir siendo fiel a tu número de la suerte?
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