¿Cómo afecta fumar porros a la fertilidad masculina y femenina?

29.11.2025

La conversación global en torno al cannabis ha evolucionado significativamente en los últimos años. De la misma forma que los defensores del cannabis promocionan sus beneficios, los críticos suelen ser muy tajantes en lo que respecta a sus efectos nocivos. Pero, ¿es cierto que la marihuana causa infertilidad? ¿Puede afectar fumar hierba al recuento y calidad del esperma? Todas estas preguntas son válidas y necesitan respuesta.

El impacto del cannabis en la fertilidad

El estilo de vida tiene un efecto directo sobre la fertilidad. Además de una mala alimentación o de una vida sedentaria, el consumo de sustancias tóxicas como el alcohol o el tabaco, pueden tener consecuencias negativas en nuestra capacidad de reproducción. En el último año, más del 10% de la población española ha consumido cannabis y de los que consumen, el 30% lo hace a diario.

La fertilidad no es un concepto que se pueda considerar de forma aislada. Existen numerosos factores que influyen en la fertilidad masculina y femenina, y el propio aparato reproductor es de por sí bastante complejo. Hay muchos procesos biológicos que influyen en el sistema reproductivo y la fertilidad, y el sistema endocannabinoide (SEC) también está presente en los órganos reproductivos.

Cualquier persona que haya realizado una investigación básica sobre el cannabis, estará familiarizada con el sistema endocannabinoide . Para empezar, se cree que el SEC podría desempeñar un papel importante tanto en el mantenimiento como en la implantación, e incluso en el embarazo de algunos vertebrados.

En base a lo dicho, por tanto, podemos decir que no es el cannabis en sí mismo el que interviene en estos procesos fisiológicos, ni en los que trataremos más adelante. Más bien, el culpable es el THC, una sustancia presente en la marihuana pero no en el cannabis CBD.

Lea también: Pasos esenciales para cambiar un pañal a un adulto

Efectos en la fertilidad masculina

En lo que respecta al consumo de marihuana y la fertilidad masculina, los descubrimientos no son muy esperanzadores. Según estudios recientes, los expertos asocian el consumo de marihuana con una reducción del recuento espermático, tanto en cantidad como en densidad. En este estudio de 2011, se suministró bhang (una forma de cannabis comestible) a ratones adultos macho durante 36 días seguidos. Los investigadores observaron que la ingesta crónica de bhang provocó "cambios regresivos en los testículos". Los investigadores observaron una relación entre el hecho de fumar una vez por semana y una potencial reducción del 29% en el recuento espermático.

La motilidad espermática es la capacidad del esperma para moverse o “nadar” en dirección al óvulo. En este aspecto, los resultados también se encuentran en el lado negativo. Veamos este estudio de 2006 con 78 pacientes cuyas muestras de esperma fueron incubadas con THC. Para las fracciones del 90%, la motilidad progresiva presentó una reducción del 2-21%; y para las del 45%, esta reducción fue todavía mayor, del 28%.

Además, la marihuana contiene cannabinoides y afecta a la fisiología de los espermatozoides. La consecuencia de esto es que los espermatozoides consumen más energía de lo habitual. Por ello, cuando llegan al aparato reproductor femenino no tienen la energía suficiente para atravesar el óvulo y fecundarlo. Es por esto por lo que se dice que la marihuana afecta a la fertilidad del varón.

Además, la marihuana tiene otros efectos en la la capacidad reproductiva del varón. Esta droga ocasiona una disminución de los niveles de testosterona en el hombre y un menor líbido o deseo sexual. Por otro lado, a nivel hormonal, la marihuana produce una reducción en los niveles de testosterona que se relacionan con un descenso de la libido e incluso con disfunción eréctil.

La libido, que es lo que mide el deseo sexual, está motivada principalmente por tres factores: el comportamiento social o aprendido, la función cerebral y los niveles hormonales. A diferencia del conteo y la motilidad de los espermatozoides, los efectos del cannabis sobre la libido masculina se inclinan hacia ambos lados. Sin embargo, este estudio de 2009 también observó un vínculo entre el consumo de THC y un posible efecto perjudicial para la motivación sexual y la función eréctil.

Lea también: El amor de Makoke y Gonzalo

Además, algunos estudios sugieren que el cannabis podría inducir estrés oxidativo en las células espermáticas, dañando su ADN y comprometiendo su capacidad para fertilizar un óvulo.

En los hombres, los efectos adversos por consumo regular de cannabis es la reducción del número de espermatozoides y la baja motilidad del esperma. El consumo de cannabis en varones puede tener efectos negativos sobre la calidad seminal, así como alteraciones hormonales.

Según los datos obtenidos, los cannabinoides tienen un importante efecto sobre el movimiento del espermatozoide, disminuyendo su motilidad progresiva y aumentando la proporción de espermatozoides inmóviles y por consiguiente incapaces de fertilizar al ovocito femenino. Además, provocan un incremento prematuro de su reacción acrosómica, reacción necesaria para introducirse en el ovocito, disminuyendo así la capacidad fertilizante del espermatozoide humano.

Efectos en la fertilidad femenina

En el caso de la marihuana y la libido femenina, la mayoría de los hallazgos son positivos. Parte del objetivo de este estudio fue evaluar la percepción general de las mujeres del consumo de marihuana antes de tener relaciones sexuales. La mayoría de las participantes indicaron un aumento del deseo sexual, menor sensación de dolor y mejores orgasmos con dosis bajas de hierba. Para ponerlo en perspectiva, quienes consumieron marihuana en dosis bajas antes de tener relaciones sexuales experimentaron una mayor probabilidad de tener orgasmos "satisfactorios".

Al igual que en los varones, también en las mujeres el consumo de marihuana se relaciona con diferentes alteraciones que pueden reducir la fertilidad. Relacionado con el consumo de cannabis, puede producirse una elevación de los niveles de prolactina, hormona que se produce durante la lactancia.

Lea también: Detectar si tu hijo consume marihuana

Por otro lado, el consumo de marihuana se ha relacionado también con fallo de la implantación y mayor riesgo de aborto según varios estudios publicados. A nivel tubárico, afecta a la motilidad de las fimbrias tubáricas y por lo tanto al transporte del óvulo y del embrión fecundado hacia el útero, lo que ocasiona un aumento en el riesgo de embarazo ectópico y sus consecuencias.

Las mujeres que consumen regularmente cannabis pueden tener ciclos menstruales más cortos, debido a los efectos del cannabis en los niveles de estrógenos, la hormona que favorece la ovulación. Volviendo al punto anterior, un desequilibrio de las hormonas antes mencionadas puede llevar a irregularidades menstruales y, en algunos casos, a la ausencia de ovulación (ciclos anovulatorios), disminuyendo significativamente las posibilidades de concebir.

Es importante destacar que estos efectos no son necesariamente permanentes, pero sí representan un factor a considerar seriamente para las mujeres que desean concebir.

El sistema reproductivo femenino es una orquesta finamente afinada de hormonas y procesos biológicos interconectados. En este delicado equilibrio, el sistema endocannabinoide (SEC), una red de receptores y neurotransmisores que regula diversas funciones corporales, juega un papel sorprendentemente importante. Aquí es donde el tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo del cannabis, entra en juego.

El consumo de cannabis también puede perjudicar la fertilidad femenina. Así lo señala un nuevo estudio que muestra que la exposición al tetrahidrocannabinol (THC), una sustancia psicoactiva presente en el producto, puede provocar alteraciones en los óvulos.

En este trabajo, se detectaron concentraciones de THC y sus metabolitos en el líquido folicular de mujeres sometidas a tratamientos de fertilidad. Esto confirma que el THC puede afectar directamente al entorno donde maduran los ovocitos.

El THC aumentó la tasa de maduración del ovocito, además de asociarse con alteraciones en la expresión génica y en la estructura necesaria para una correcta división cromosómica

El cannabis, el tabaco y otras drogas que alteran la fecundidad

El cannabis no es el único tóxico que debe evitarse si se quiere conseguir un embarazo. La intersección entre las toxinas ambientales y del estilo de vida con la salud reproductiva humana pone de manifiesto una variedad de sustancias que ejercen efectos perjudiciales sobre la fertilidad. Más allá del cannabis, se ha dedicado una cantidad considerable de investigación a comprender cómo otros agentes tóxicos, como el tabaco, los contaminantes ambientales y ciertas toxinas químicas influyen en los sistemas reproductivos tanto masculinos como femeninos.

El tabaco es una de las sustancias cuyo impacto perjudicial sobre la fertilidad mejor se conoce. El consumo de tabaco tiene efectos adversos bien establecidos sobre la fertilidad, especialmente en mujeres. Además, el tabaquismo acelera la depleción folicular y adelanta la menopausia entre 1 y 4 años. En hombres, el tabaquismo se asocia con disminución de la densidad y motilidad espermática y alteraciones morfológicas, aunque la evidencia sobre su impacto directo en la fertilidad masculina es menos concluyente.

Recomendaciones y consideraciones adicionales

Ante esta evidencia mixta, la recomendación para los hombres que están intentando concebir es la precaución. Para las mujeres que están intentando quedar embarazadas, se recomienda generalmente evitar el consumo de cannabis debido a su potencial impacto negativo en la ovulación y la implantación temprana.

Cuando una mujer está embarazada, su cuerpo se convierte en el entorno vital para el desarrollo de una nueva vida. Todo lo que la madre consume o experimenta puede tener un impacto directo en el feto en crecimiento. El principal motivo de preocupación radica en la capacidad del THC para atravesar la barrera placentaria. Esta exposición prenatal al THC se ha asociado con una serie de resultados adversos.

Los bebés que nacen con bajo peso tienen más probabilidades de experimentar complicaciones de salud a corto y largo plazo. Más allá de los riesgos inmediatos al nacer, la investigación sugiere que la exposición prenatal al cannabis puede tener efectos duraderos en el desarrollo neurológico y cognitivo del niño.

Más allá de los efectos fisiológicos directos del cannabis en la fertilidad, existen consideraciones adicionales importantes para las parejas que están planeando un embarazo. En este contexto, la comunicación abierta y honesta entre la pareja es fundamental. Buscar el consejo de un profesional de la salud es un paso crucial. Un médico puede proporcionar orientación personalizada basada en el historial médico individual y realizar pruebas de fertilidad si es necesario.

Es importante recordar que la fertilidad es un proceso complejo influenciado por múltiples factores, incluyendo la edad, la salud general, el estilo de vida y la genética. Además del consumo de sustancias, otros aspectos del estilo de vida, como la dieta, el ejercicio y el manejo del estrés, también juegan un papel importante en la fertilidad. Para las parejas que experimentan dificultades para concebir, existen diversas opciones de tratamiento de fertilidad disponibles.

En el ámbito de la fertilidad femenina, se necesitan estudios más amplios y longitudinales para comprender completamente los efectos a largo plazo del consumo de cannabis en la función ovárica y la reserva ovárica. En cuanto a la fertilidad masculina, la discrepancia entre los estudios destaca la necesidad de investigaciones más rigurosas y con metodologías estandarizadas. Se requiere un mayor enfoque en los mecanismos biológicos subyacentes a través de los cuales el cannabis podría afectar la espermatogénesis, la motilidad y la morfología de los espermatozoides.

En el contexto del embarazo, aunque los riesgos asociados con el consumo de cannabis están bien establecidos, se necesita más investigación para comprender completamente los efectos a largo plazo de la exposición prenatal al cannabis en el desarrollo neurológico, cognitivo y conductual de los niños.

Finalmente, es importante abordar las diferencias individuales en la susceptibilidad a los efectos del cannabis.

Sin embargo, el mensaje más contundente emerge en relación con el embarazo: el consumo de cannabis durante este período conlleva riesgos demostrados para el feto en desarrollo, incluyendo bajo peso al nacer, parto prematuro y posibles problemas en el desarrollo neurológico y cognitivo a largo plazo. Para los hombres, considerar la reducción o abstención del consumo también podría ser beneficioso, aunque se necesita más investigación para confirmar la magnitud de su impacto.

Es crucial recordar que la información presentada aquí tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional.

Consumir cannabis durante al menos 4 veces a la semana y durante más de 6 meses afecta negativamente a la fertilidad masculina y la femenina.

tags: #fumar #porros #afecta #la #fertilidad #masculina

Publicaciones populares: