Osteopatía para Bebés con Cólicos: Tratamiento y Alivio

29.10.2025

Una de las cuestiones que más preocupan a los padres de un recién nacido, en particular cuando se trata de padres primerizos, son los cólicos del lactante. Para los padres, resulta particularmente frustrante no encontrar el modo de consolar a su bebé durante estos episodios, generalmente vespertinos.

Desde el ámbito de la fisioterapia podemos aportar soluciones prácticas para hacer que los síntomas aminoren y reducir las molestias en el bebé, con un tratamiento totalmente natural para él y que los padres, previas indicaciones de nuestros especialistas, podrán aplicar también.

Los cólicos están en segunda posición, después del reflujo gastroesofágico, en los problemas de salud de los bebés y están presentes en el 10 al 40% de los bebés. Los cólicos del lactante no son una enfermedad en sí misma y suelen resolverse por sí solos a los 3 meses, o durante el primer año de vida.

¿Qué son los Cólicos del Lactante?

Es normal que un bebé llore, ya que es la única manera que tiene de expresarse. Sin embargo, tu bebé parece estar llorando sin razón aparente. No tiene hambre, no tiene frío ni calor y además no tiene el pañal mojado. ¿Qué le pasa? Tu bebé puede estar sufriendo cólicos del lactante.

Usted sabrá o sospechará que su bebé está sufriendo lo que se conoce como cólico del lactante cuando presenta ese característico llanto incontrolable, de brusca aparición y que no tiene consuelo durante el tiempo en el que se prolonga. Además, esta circunstancia suele ir acompañada por la flexión de las piernas del bebé sobre su abdomen y el enrojecimiento de la cara por el esfuerzo realizado.

Lea también: ¿Cuándo ven los bebés?

Las molestias abdominales, el llanto excesivo durante muchas horas del día o de la noche y las dificultades para calmarse, pueden ser situaciones muy estresantes, tanto para los bebés como para los padres, que a menudo encuentran desesperante como manejar los cólicos del recién nacido, ya que afecta el sueño y la alimentación del bebé.

Señales que Indican Cólicos del Lactante

Los síntomas generalmente comienzan en la segunda semana de nacimiento:

  • Llanto prolongados, impredecibles y espontáneos o malestar que dura hasta horas y, por lo general, empeora al final de la tarde o al anochecer.
  • Signos de incomodidad como cara roja, espalda arqueada y puños apretados.
  • El bebé está inquieto, nervioso y tiene dificultades para dormir.
  • Llanto sin razón aparente: el bebé no tiene hambre, no tiene el pañal mojado, no tiene frío/calor…
  • Flatulencias excesivas y explosivas, ruidos intestinales, abdomen duro y distendido, heces acuosas/mucosas frecuentes.

Según la Asociación Española de Pediatría (A.E.P.), el Cólico en el lactante es un cuadro de llantos prolongados, a veces inconsolables, que se inician alrededor de la segunda semana de vida, repitiéndose casi a diario o a diario, y que puede persistir hasta el tercer o cuarto mes.

El cólico del lactante suele hacer su aparición en torno a la segunda y tercera semana de vida del bebé, pero si no se toman las medidas oportunas, es habitual que se prolongue incluso hasta los 5 meses de vida.

Causas de los Cólicos del Lactante

Para la pediatría continúa siendo un misterio, en gran parte, la causa que origina la aparición de estos cólicos, ya que, si bien conviven varias hipótesis, no se ha determinado de manera fehaciente hasta la fecha el desencadenante de este síndrome.

Lea también: Todo sobre cestas de regalo para recién nacidos

Entre las causas de los cólicos del lactante se encuentran:

  • Inmadurez del sistema nervioso y digestivo.
  • Tensión no resuelta y tensiones adquiridas del proceso de nacimiento. El estrés mecánico impuesto al bebé durante el embarazo y el parto puede causar o agravar los cólicos. El cuerpo del bebé pasa por muchas fuerzas de compresión durante el proceso de nacimiento y el cuerpo no siempre es capaz de hacer frente a ellas.
  • Alteraciones en la microflora intestinal infantil. Por ejemplo, la presencia de especies de enterobacterias parece aumentar en los cólicos infantiles en comparación con los lactantes sanos.
  • La dieta de la madre. En un lactante alimentado con leche materna, algunos alimentos de la dieta de la madre pueden provocar o agravar los cólicos.
  • Intolerancia a la leche de fórmula. En estos casos, cambiar a una fórmula diferente puede tener efectos beneficiosos profundos y casi inmediatos.
  • Causa psicológica: No en relación con problemas psicológicos del niño, sino más bien con una conducta inadecuada de los padres ante lo que le pasa al niño.
  • Causas alérgicas: La intolerancia a la proteína de la leche de vaca. En lactancias maternas, puede intentarse una dieta materna libre de PLV (Proteína de Leche de Vaca) y de otros alérgenos alimentarios (huevos, pescado…).

El estrés mecánico impuesto al bebé durante el embarazo y el parto puede causar o agravar los cólicos. Durante el parto, la cabeza de un recién nacido se enfrenta a una gran presión. Los huesos blandos del cráneo se superponen y se doblan a medida que nace el bebé.

La tensión no resuelta en la parte superior del tronco, el abdomen o la pelvis también se manifestará con frecuencia como cólico en un bebé.

Por el contrario, la evidencia sugiere que una alta proporción de Bifidobacterias y Lactobacilos en la microbiota de los bebés protege contra el llanto y el malestar por cólicos.

Eliminar las posibles sensibilidades alimentarias en estos casos es fundamental para ayudar al niño, mientras el intestino madura.

Lea también: Consejos para la armonía entre mascotas y recién nacidos

Ante una falta de maduración de la flora bacteriana (una de las posibles causas de los cólicos), puede ayudar la administración de probióticos específicos para el bebé.

¿Cómo puede ayudar la Osteopatía Craneal?

La osteopatía puede desempeñar un papel importante en la optimización de la función intestinal al identificar y minimizar las causas subyacentes de los síntomas de tu bebé. El osteópata también descartará otros factores que puedan contribuir a esos síntomas (como alguna alergia…) y derivará a tu bebé para un tratamiento médico adicional cuando sea necesario.

El tratamiento osteopático es muy suave y relajante, y los bebés suelen estar relajados durante el tratamiento, e incluso dormidos. Se trata de movimientos muy sutiles, trabajando con la tendencia física natural del bebé a buscar el equilibrio y la salud. El tratamiento está dirigido a liberar tensiones en cualquier parte del cuerpo.

El tratamiento con osteopatía permitirá que el sistema musculoesquelético, el tracto gastrointestinal, el sistema nervioso, el sistema inmunitario y el sistema circulatorio funcionen de manera eficaz y óptima, lo que permitirá la reducción de los signos cólicos, la incomodidad y el llanto. La alimentación con frecuencia también se vuelve más fácil después del tratamiento osteopático.

El osteópata usará técnicas muy suaves se centrará en las siguientes áreas:

  • El sistema digestivo: Técnicas suaves para ayudar a deshacerse de los gases y vaciar los intestinos.
  • El tórax y el diafragma: Esto a menudo se puede producir durante el parto, causando una torsión en el diafragma. Además, el llanto prolongado y excesivo por molestias abdominales en el bebé con cólico, provoca tensión en la región torácica, aumentando la sensación de malestar del bebé. El osteópata utilizará técnicas suaves para equilibrar la caja torácica y liberar las torsiones a través del diafragma.
  • El cuello, la cabeza y la boca: Liberando suavemente la tensión en el cuello y alrededor de la boca. La osteopatía contribuye a mejorar la succión, reduciendo la deglución de aire durante las tomas. Además, el nervio vago, que sale de la base del cráneo e irriga el sistema digestivo, puede irritarse o comprimirse durante el proceso de parto. Se cree que la irritación de este nervio contribuye a los síntomas de los cólicos. Las tensiones viscerales causadas por los cólicos pueden crear tensiones en la columna, que pueden afectar la movilidad de la espalda y del cuello, lo que a su vez puede interferir con la absorción adecuada de los alimentos y dificultar la lactancia materna.

Las vísceras están inervadas por el Sistema Nervioso Autónomo o Vegetativo. La región visceral relacionada con el Cólico del Lactante está inervada por el Nervio Vago. Este nervio sale del cráneo por el Agujero Rasgado Posterior y desciende hasta las vísceras acompañando al esófago. La afectación del Agujero Rasgado Posterior puede explicar los síntomas y signos con los que muchas veces se presenta el bebé, como problemas a la hora de tomar el pecho, dificultad en la deglución, regurgitación, etc.

Mediante la Osteopatía Craneal podemos tratar la afectación del Agujero Rasgado Posterior para liberar el Nervio Vago. Con la Osteopatía Visceral, podemos tratar el propio intestino para que funcione mejor.

El bebé no nos puede hablar, pero gracias a su expresión corporal durante el llanto nos está informando de las estructuras anatómicas que están relacionadas con su dolor.

Tratamiento Osteopático:

  • Postura y movilidad: El osteópata evalúa la postura del pequeño y examina la movilidad de las diferentes áreas del cuerpo, especialmente la columna vertebral. Si se detecta alguna restricción o tensión, la osteópata utiliza técnicas suaves para aliviar estas tensiones.
  • Tratamiento craneosacral: La osteópata utiliza técnicas craneosacrales, que se centran en el área del cráneo y la columna vertebral, con el objetivo de mejorar la circulación del líquido cefalorraquídeo y aliviar tensiones, y mejorar todo el peristaltismo de los intestinos.

Consejos para Aliviar los Cólicos del Lactante

Durante la consulta también dedicamos tiempo a responder las preguntas de los padres y darles consejos que pueden implementar en casa para ayudar a aliviar los síntomas del bebé.

Aquí te damos algunos consejos para ayudar a reducir los síntomas de los Cólicos del Lactante:

  1. Masaje en la barriga: El masaje de la barriga ayuda a mejorar el tránsito digestivo y reduce la hinchazón. Masajea suavemente su barriga en el sentido de las agujas del reloj, hacia afuera desde el ombligo para ayudar a mover los gases y los intestinos. Evita el masaje de la barriga después de las tomas.
  2. Sosteniendo al bebé en posición vertical: Trata de mantener a tu bebé lo más erguido posible mientras lo alimentas para reducir el riesgo de que trague aire. Si está amamantando, asegúrate de que estés vaciando completamente un seno antes de pasar al otro.
  3. Eructos: Tómate el tiempo necesario para hacer eructar a tu bebé después de cada comida. Sostenlo erguido sobre tu hombro, por ejemplo, luego frota suavemente su espalda para que expulse el aire.

Existen muchas posturas que ayudan a calmar el bebé. Enseñamos a los padres a hacer un masaje que calma los cólicos.

Es conveniente, cuando uno de los padres note que empieza a agotarse o ponerse nervioso, que pida ayuda al otro o a un familiar para turnarse. De esta forma evitaremos perpetuar la situación de nervios. El pensamiento más sano en este momento, es quitar de en medio pensamientos de culpabilidad y buscar relevo.

Otras recomendaciones:

  • Tranquilizar a los padres.
  • Porteo ergonómico, con posiciones básicas y en caso necesario derivación a profesionales especializados.
  • Cojines de lactancia, que son ergonómicos para los padres y el bebé.
  • Baño por la mañana para evitar la hora de la crisis de llanto y sobrestimular al bebé.
  • Evitar tablets y móviles.
  • Favorecer ambiente tranquilo, con música relajante.

La osteopatía ayudará a los bebés a recuperarse de los efectos del parto y ayudará a reducir el llanto y los cólicos, mejorar el sueño y la satisfacción general del bebé.

tags: #osteopatia #bebes #colicos #tratamiento

Publicaciones populares: