Pero tranquila, tu hija no bebe estadísticas
El consumo de alcohol en jóvenes es una problemática que afecta a las familias, comunidades y sociedad en general. Las últimas estadísticas oficiales indican que la edad media de inicio en el consumo está por debajo de los 14 años y los trastornos por consumo de alcohol se producen cada vez a edades más tempranas.
El consumo de alcohol y los jóvenes
Según Sanidad, 10 gramos de alcohol en una mujer y 20 gramos en el caso de los hombres es hablar de un consumo de bajo riesgo. Sería, en el caso de las mujeres, el equivalente a una caña, a media copa de vino o a un chupito al día. Y, en el caso de los hombres a dos cañas, una copa de vino o una jarra de cerveza. Al ver este tipo de datos igual es cuando empiezas a replantearte tus hábitos o igual te quedas tranquilo/a porque piensas que entre semana no sueles beber y lo dejas para el fin de semana (aunque multiplicando por mucho estas cantidades). O igual piensas que, como hace mucho que no te coges una buena borrachera, no vas tan mal.
Las últimas estadísticas oficiales indican que la edad media de inicio en el consumo está por debajo de los 14 años y los trastornos por consumo de alcohol se producen cada vez a edades más tempranas. Por ello, coincidiendo con el Día Mundial sin Alcohol, Geara ha querido poner el foco en el papel fundamental que tienen los padres en la educación y orientación de sus hijos para alejarles del consumo de alcohol.
El objetivo, según explicó este viernes la trabajadora social y coordinadora de Geara, Maite Martín, es «dar visibilidad y sensibilizar sobre la problemática del consumo abusivo de alcohol», sobre todo a través de un mensaje dirigido a los padres para que «seamos responsables de los consumos de nuestros hijos, participemos de su educación y tratemos de hablar con ellos de estos temas, de las consecuencias del abuso de alcohol».
Y es que, como señalaban desde Geara a través del manifiesto leído en el Mercado Grande, donde durante toda la mañana hubo instalada una mesa informativa, «los riesgos asociados al consumo de alcohol son amplios, desde accidentes hasta problemas de salud, bajo rendimiento académico, conflictos familiares y en muchos casos desarrollo de conductas de dependencia.
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«Hacemos una llamada a la responsabilidad compartida y a la acción directa de los padres para crear un ambiente seguro y positivo que permita a los jóvenes desarrollarse plenamente libres del consumo temprano de alcohol», indicaban en el manifiesto, en el que se recordaba que los padres son «las primeras y más duraderas figuras de autoridad y modelo en la vida de los jóvenes», por lo que «una comunicación abierta y honesta para fomentar un ambiente de diálogo es esencial».
También subrayaron desde Geara la necesidad de fomentar actividades alternativas y saludables para alejar a los jóvenes del consumo de alcohol incentivando actividades deportivas, culturales, artísticas y comunitarias que ayuden a canalizar la energía de los jóvenes hacia metas satisfactorias, pero también de establecer límites claros y coherentes de bienestar y seguridad, fomentar una red de apoyo familiar y comunitaria, e involucrarse en la educación formal de los jóvenes.
El Ayuntamiento de Ávila ha puesto en marcha esta semana una campaña en la que se busca concienciar sobre el consumo de alcohol en menores y sus efectos. A través de paneles informativos y de difusión en canales como las pantallas y tótems digitales o las redes sociales, se han comenzado a difundir carteles con mensajes sobre los efectos del consumo de alcohol en menores, adhiriéndose así a la campaña de prevención del Ministerio de Sanidad con el lema #MenoresSinAlcohol.
'Más de un 60 por ciento de adolescentes bebe alcohol, pero vosotros tranquilos, seguro que el vuestro no, ¿verdad?' o 'El 60,1 por ciento de los menores ha consumido alcohol en el último mes. Su consumo continuado ocasiona daños físicos y genera conflictos familiares, pero tranquila, tu hijo seguro que no bebe, ¿verdad?' son algunos de los mensajes que se están difundiendo, junto con otros en los que se informa sobre los efectos sobre la salud, incidiendo en que el consumo continuado de alcohol "afecta a órganos que están en desarrollo, como el hígado, el páncreas y, especialmente, el cerebro".
La campaña busca, sobre todo, incidir en la educación, la formación y la prevención, se desarrolla en colaboración con Geara y se desarrollará durante todo el mes de noviembre, coincidiendo con el Día Mundial sin Alcohol (15 de noviembre). viernes, 10 de noviembre 2017.
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La importancia de la tranquilidad en la crianza
Durante un tiempo de mi vida lo único que quería era “estar tranquila”. Vivir tranquila, sentir y dormir tranquila. Porque la tranquilidad está en peligro de extinción en este mundo acelerado en el que vivimos. Nos levantamos corriendo. Nos acostamos mirando el reloj para contar las pocas horas que vamos a dormir. Durante el resto del día, no paramos ni un minuto, ni para comer, ni para ir al aseo, ni siquiera para pensar.
Nos hemos vuelto impacientes, tremendamente impacientes. Disponemos de cualquier tipo de información a golpe de click. Nos pasamos el día “clickeando”…Pensamos poco.
Y esta prisa se la transmitimos a nuestros hijos, este estrés con el que ya convivimos los adultos empieza a formar parte de la vida de los niños. Reivindico vivir desde la tranquilidad, educar desde la tranquilidad, sentir desde la tranquilidad.
Intento con todas mis fuerzas explicar a los papás lo que han de vigilar cuando su hijo está enfermo. En esta profesión no se trata sólo de diagnosticar y prescribir un tratamiento. Se trata de ofrecer herramientas y recursos para que los padres no se preocupen en exceso, se trata de que viváis, vivamos todos, nuestra maternidad y paternidad con tranquilidad. Porque estando tranquilos se vive más, se siente más y se disfruta más.
En esta conferencia, así como en mi labor diaria, intento trasladar un mensaje de tranquilidad para que los padres no tengan que salir a Urgencias corriendo cada vez que sus hijos tienen fiebre o cogen su primer catarro, para que sepan identificar los signos de alarma, distinguir cuándo es realmente una urgencia o cuándo lo podemos solucionar en casa o esperar unos cuantos días antes de ir al pediatra.
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También aborda la inteligencia emocional explicando el funcionamiento del cerebro de los niños, que no es como el de los adultos. Por eso, antes de lanzar el grito al cielo hay que entender cómo funcionan sus mentes y cómo van desarrollándose a lo largo de los años para poder ponernos en su lugar. Así sabremos cómo se ponen los límites, cómo gestionar las rabietas y cómo van madurando…
¿Cómo te gustaría que te recordasen tus hijos? ¿Te lo has preguntado alguna vez? Pues a mí me gustaría que mis hijos me recordasen como una mujer luchadora, optimista, alegre, amorosa, independiente, empática, libre y… tranquila.
¿A quién no le gusta estar rodeado de gente tranquila, que inspire confianza y serenidad, luz y energía? Y si a ti te gusta ¿qué te hace pensar que a ellos no? Y ahora decidme ¿cómo os gustaría que os recordasen vuestros hijos?
El apego seguro y la independencia
Si queremos lograr adultos maduros e independientes tenemos que empezar desde el momento cero, fomentando la creación de un apego seguro desde el cual nuestros hijos se lancen a la aventura de explorar el mundo. El desarrollo de este apego seguro es una forma estupenda de favorecer una elevada autoestima, independencia y buena salud mental en la edad adulta.
Leondari y Kiosseoglou (2000) analizaron la relación entre los estilos de apego y la separación psicológica de los padres, según el funcionamiento psicológico de un grupo de adolescentes. Observaron que existía una asociación positiva entre el estilo de apego seguro y la libertad para sentir la ausencia de sentimientos de culpabilidad, ausencia de ansiedad y ausencia de resentimiento hacia los padres, lo que sugería una relación inversa entre un apego y la independencia emocional, funcional y actitudinal de éstos.
Esto también puede llevarnos a suponer que los individuos que han desarrollado un estilo de apego seguro, tienen una percepción más positiva de sí mismos (Siegel, 1999), más seguridad y la capacidad para enfrentar los problemas con una estructura más organizada (Girón, 2003; Flores, 2001); al contrario de lo que podríamos esperar con aquellos que han desarrollado un estilo de apego inseguro.
Y bien, ¿cómo podemos facilitar el desarrollo de ese apego seguro?
- Capacidad de respuesta sensible: implica reconocer las señales del bebé e intervenir apropiadamente en el momento adecuado.
- Consistencia y regularidad de la conducta: que la figura de apego actúe de manera regular y coherente frente a las señales y demandas del niño, de manera que su conducta pueda ser previsible para el niño.
Todo esto se puede resumir en conductas muy concretas: lactancia materna, contacto piel con piel, porteo, colecho, atención inmediata al llanto del bebé, juego, empatía. Dejar llorar a un niño, no atender sus necesidades, demorar la respuesta, etc. no son formas válidas de transmitir seguridad y, por tanto, facilitar la independencia del niño.
El cansancio y la maternidad
Muchas madres no han dormido esta noche. Muchas. En todos los lugares del mundo hay madres que no duermen. Madres que se desvelan. Madres que cuidan.
Madres puérperas que han perdido la noción del día y la noche porque sus bebés recién nacidos/as duermen a intervalos (que es lo que suelen hacer las criaturas). Esta noche también habrá madres que no duerman porque cuidarán de sus hijos/as que tienen fiebre, porque los mocos no les dejan respirar, porque están creciendo y les duelen las rodillas.
Mamás que se desvelan porque tienen que ir a buscar agua o acompañar a su pequeño/a al baño. Que se desvelan pensando en las mil tareas que tienen por delante. Madres desveladas porque sienten culpa. Culpa. ¿Y si la desvinculáramos de la maternidad? Qué fuertes seríamos las madres sin culpa.
Esta noche también habrá madres cambiando de habitación. O levantándose a contemplar si el sueño de sus peques está tranquilo. Habrá mamás consolando pesadillas, comprobando que no hay monstruos. Abrazando. Sosteniendo.
Habrá madres que quieran dormir y sus hijos/as solo se consuelen con ellas. Madres que amamantan y entran en un duermevela que se ha hecho el pan de cada noche. Las mismas que por la mañana están cansadas. Las que hacen un esfuerzo extra para estirar su paciencia. Las mamás que no duermen saben lo que de verdad pesan sus párpados, su responsabilidad.
A todas esas madres, hoy les quiero decir que estoy con ellas. Yo y todas las demás. Quizás por la mañana los huesos te pesen, te sientas poco lúcida. Pero de verdad, ¡lo estás haciendo bien! Te aplaudo. Te mereces una fiesta, o una siesta, y un premio en tu honor. Porque pasar dos ó tres años sin dormir del tirón, o cuatro meses (el tiempo no importa) es un esfuerzo que necesita ser reconocido.
Lo último que me gustaría es que se entendiera que las madres «más sufridas» son mejor. Esto no va de competiciones. Esto va de compasión, de abrazos, de comadres que se entienden. Esto va de empatía. ¡Qué alivio encontrarse con personas que pueden comprender tus circunstancias! Y es que muchas madres, como tú, como yo, saben lo que es despertarse continuamente.
Todo pasa, algún día volverás a dormir toda la noche. Y también echarás de menos besar su cabeza, el olor de su pelo, el calor de su mano. Si esta noche te vuelves a despertar y sientes que ya no puedes más: piensa en lo grande que eres para tu criatura, en lo que representas para ella. Sé amable contigo. Quiérete.
Si esta noche te vuelves a despertar y sientes que necesitas delegar: piensa en esa persona que va a tratar a tu bebé con mimo para delegar. Porque te mereces recuperarte. Porque si tú ganas tu bebé gana. Quiérete bien para poder quererle. Y hazte consciente que das lo mejor de ti misma. Olvida la dicotomía de la buena y la mala madre. Siente alivio porque cada uno de tus abrazos nocturnos queda sellado en su memoria celular. Háblale bajito. Sujétale fuerte. Háblate con cariño. Abrázate fuerte.
Si viene una avalancha fuerte de emociones como torbellinos: respira. Entrégate. Recomponte. Inspira. Espira. Busca el momento. Llama a esa otra madre que también ha pasado por tu mismo camino. Habla. Llora. Ríe. Desahógate.
Las madres que no duermen velan el futuro del mundo. Aquí mi homenaje. Cuenta conmigo.
¿Cuándo empiezan los bebés a dormir toda la noche? No sé cuándo empiezan los bebés a dormir toda la noche. Porque no hay una fecha exacta. Cada cual es diferente; las circunstancias también lo son. Lo que sí sé es que alguien debería decirte que haces un trabajo importantísimo. Das lo más valioso de ti: tu tiempo. Se lo entregas a la persona que más lo necesita en ese momento.
Ahora bien, si sientes que estás desbordada, que no te encuentras bien, no pongas en riesgo tu salud mental para cumplir con el modelo de “madre entregada”.
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