Pezoneras para Lactancia: Opiniones, Ventajas y Desventajas

01.11.2025

En el apasionante camino de la maternidad, la lactancia es una etapa fundamental que requiere cuidados especiales y accesorios que faciliten la experiencia tanto para la madre como para el bebé. En esta ocasión, vamos a hablar de uno de los dispositivos relacionados con la lactancia cuyo uso acumula más controversia, tanto entre los (relativamente escasos) estudios científicos sobre ellas, como en la percepción de los profesionales, y hasta entre las opiniones de las propias madres. Las pezoneras son dispositivos diseñados para ayudar a las madres que experimentan problemas al amamantar, ya sea debido a grietas en los pezones, pezones planos o invertidos, o simplemente para facilitar la succión del bebé.

Una pezonera ('nipple shield') es un dispositivo que la madre coloca sobre su pezón y areola, con el objetivo de conseguir un mejor agarre del bebé al pecho, ya sea aumentando el confort de la succión, o buscando incrementar la eficacia de la misma. En este artículo, te guiaremos a través de una selección de las mejores pezoneras para lactancia disponibles en el mercado, analizando sus características, materiales, ventajas y desventajas para que puedas tomar la mejor decisión informada y disfrutar al máximo de esta hermosa etapa de la maternidad.

Los materiales de los que está hecha la pezonera han ido variando a lo largo del tiempo, primando en la actualidad el látex y la silicona ultrafinos, y en los últimos años, están disponibles incluso en diferentes tallas/tamaños, para facilitar un buen ajuste. Las pezoneras son un producto muy útil para las madres que están amamantando.

En el contexto de análisis y comparativa de los mejores productos para madres, es importante considerar diferentes aspectos al elegir las pezoneras adecuadas. Se debe evaluar la calidad del material, el tamaño, la forma y la comodidad de uso. Además, es importante comparar las opiniones de otras madres que hayan utilizado el producto para tener una idea más clara de su eficacia.

Controversias y Percepciones sobre las Pezoneras

La controversia científica aparece cuando se abordan las principales preocupaciones alrededor del uso de las pezoneras. Entre ellas, la posible reducción en la transferencia de leche, recogida en publicaciones relativamente antiguas de los años 80 y 90, que aparecería relacionada con una inhibición de la liberación de oxitocina secundaria a la interferencia de la pezonera, y también se refieren alteraciones del patrón de succión, especialmente en casos de pezoneras de látex. Un artículo mucho más reciente, refleja cómo el uso de pezoneras podría triplicar la incidencia de destete precoz tanto en madres primíparas como multíparas (Kronborg 2017).

Lea también: Guía sobre pezoneras de lactancia

Por otro lado, encontramos publicaciones que nos hablan del adecuado uso de las pezoneras en aquellos prematuros bien con dificultades persistentes para la succión directa, o bien adormilados, o en madres que presentaban pezones doloridos, y que demuestran que para esos bebés prematuros, el esfuerzo necesario para la succión sería menor y la transferencia de leche mayor, cuando se usa pezonera, que cuando no se usa (Meier 2000). Aun así, no deberían ser entregadas por rutina y debe siempre acompañarse su uso de la comprobación de que efectivamente se produce una mejora en la transferencia de leche al prematuro con el uso de la pezonera (McKechnie 2010).

La controversia entre las madres se mueve entre la consideración de las pezoneras como una ‘ayuda’, que está solucionando de forma temporal un problema, y por tanto reduciendo el estrés asociado a las dificultades iniciales de la lactancia, frente a la sensación de que las pezoneras suponen una ‘barrera’ entre madre y bebé, una ‘incomodidad’, y que además puede generar en ocasiones una ‘dependencia’ no deseada en aquellas madres que desean amamantar ‘sin accesorios’ (Kronborg 2017).

La controversia entre los profesionales, se objetiva cuando comprobamos que profesionales sanitarios ‘no expertos’ las entregan o recomiendan, dentro del contexto clínico de la hospitalización postparto, de forma generalizada y como ‘solución rápida’ o ‘remedio inmediato’ a situaciones en las que existe alguna dificultad relacionada con la lactancia, bien por falta de formación o bien por falta de tiempo real para dedicar a las madres en el transcurso de su trabajo asistencial.

Por otra parte, profesionales con formación específica han venido denostado las pezoneras, calificándolas como ‘falsa solución’ o ‘parche’ que no incide en el origen del problema sino sólo en su manifestación, calificándolas como ‘arma de doble filo’ que a la larga podría producir más perjuicios que beneficios… Y también encontramos voces ‘expertas’ que nos hablan del valor de las pezoneras como herramienta cuando su indicación y uso es el adecuado.

La realidad que encontramos y que también reflejan los estudios disponibles, es la facilidad que existe en la adquisición directa de una pezonera por parte de las madres, en farmacias e incluso supermercados, y la ‘laxitud’ con que generalmente son dispensadas a nivel hospitalario o sanitario, sin que ninguna de estas dos opciones de acceso directo al uso de la pezonera vaya acompañada de la adecuada información e instrucciones sobre su uso y su cese.

Lea también: Guía de limpieza de pezoneras

Si bien introducir una pezonera en la primera semana postparto puede parecer un ‘arreglo’ fácil para una familia frustrada, esa intervención puede impedir que se realice una evaluación detallada de la diada madre-bebé, para determinar dónde reside la causa del problema de lactancia que presentan, y por tanto poder abordarlo para solucionarlo desde su origen.

Por otro lado, también debemos tener presente algo importante: las pezoneras son una ayuda temporal para solucionar un problema concreto o una situación determinada, y el fin último de su uso será siempre el de mantener esa lactancia. Por tanto, cuando el objetivo de la madre es amamantar a su bebé, una pezonera siempre será una mejor opción que abandonar por completo una lactancia.

Cuándo se puede recurrir a las pezoneras?

En sentido general, se recomiendan cuando:

  • El bebé tiene dificultades para aprender a alimentarse, de manera que la pezonera puede ayudarle a agarrar el pecho con mayor firmeza, evitando así tener que recurrir al biberón.
  • El bebé tiene frenillo lingual corto, en cuyo caso es probable que no tenga una buena coordinación lingual que le permita realizar correctamente los movimientos necesarios para agarrar el pecho y succionar.
  • El bebé no tiene mucha fuerza para succionar, un problema relativamente común en los pequeños prematuros que afecta la lactancia y los deja con hambre en cada toma.
  • La madre tiene pezones planos o invertidos, los cuales pueden dificultar la lactancia, al menos al inicio cuando la boca del bebé es muy pequeña y aún no ha aprendido a succionar de manera eficiente.
  • El bebé rechaza el pecho porque ya se ha comenzado la lactancia mixta.

Ventajas y Desventajas de las Pezoneras

Ventajas

Las pezoneras para lactancia proporcionan una capa protectora entre el bebé y el pezón, reduciendo la fricción y ayudando a aliviar posibles irritaciones o grietas en los pezones sensibles.

  • A diferencia de las pezoneras más antiguas que eran de materiales como cristal, plata o marfil, ahora son de silicona fina y muy blandas, por lo que se adaptan mejor al pecho y facilitan el agarre.
  • Las pezoneras de hoy tienen tallas, por lo que se adaptan mejor y evitan lesiones o molestias en el pezón.
  • Permiten un agarre similar al del pecho y no interfieren en la producción de leche.

Desventajas

  • Se considera que reducen la transferencia de leche de madre a bebé, e impiden un correcto vaciado de la mama (y por tanto, más obstrucciones de conductos y mastitis).
  • Se considera que son ‘adictivas’ para el bebé, de forma que acaban prefiriendo la pezonera al pecho directo, con lo cual se hace difícil su retirada.
  • Ambas cosas pueden llevar a un descenso en la producción de leche, que puede abocar en un destete indeseado.
  • Paradójicamente, en ocasiones las pezoneras generan por sí mismas maceración o dolor de pezón, especialmente cuando su colocación o su ajuste es inadecuado.

Es importante aclarar que las pezoneras para la lactancia pueden ser una ayuda, pero no la solución al problema que ha llevado a tener que usarlas. Siempre que sea posible, se debe intentar prescindir de su uso.

Lea también: Tipos de Pezoneras para Lactancia

Recomendaciones Básicas para su Correcta Utilización

Para asegurar un buen uso de este dispositivo, y aprovechar todo su potencial como herramienta ‘salvalactancias’, sin que se convierta en el factor precipitante de un destete precoz, tenemos que conocer que:

  • Por lo general, no debería introducirse el uso de pezoneras en la primera semana de vida del bebé, salvo en caso de situaciones de prematuridad o de problemas obvios como dificultades en el agarre relacionadas con características anatómicas del recién nacido (anquiloglosia).
  • En todos los casos, antes de introducir una pezonera, un profesional entrenado o persona ‘experta’ debería realizar una ‘observación sistemática de la toma’, para detectar el problema que genera la dificultad.
  • Intentar primero establecer una lactancia ‘directa’, evaluando otras soluciones para mejorar la posición o el agarre, coherentes con el problema detectado.
  • Una vez se decide optar por la pezonera, el profesional o persona ‘experta’, explicará y capacitará para su correcta colocación, conservación y limpieza.
  • Si es posible, se apoyará a la madre en su primer uso para conseguir un agarre profundo adecuado, comprobando la eficacia de la succión y la deglución del bebé con la pezonera puesta.
  • Se instruirá a la madre en los signos de una ingesta adecuada: contabilizar pañales mojados por día (a partir de la semana de vida, mínimo 6 en 24 horas), y deposiciones (al menos 2-3 al día en menores de 5-6 semanas, pudendo espaciarse después de esta edad).
  • Se hará un seguimiento con control de peso si fuera necesario (pesar al bebé en el mismo peso al menos cada dos semanas para asegurar que está aumentando de peso correctamente, o con mayor frecuencia si así lo indica su pediatra).
  • Se explicará a la madre que debe observar si el pecho se quede bien vacío tras las tomas (si no es así, puede ser necesario extracción mecánica o manual para asegurar un buen vaciado y por tanto una adecuada producción, disminuyendo el riesgo de obstrucción de conductos), y debemos estar atentos a detectar posibles cambios en la producción de leche o aparición de otros problemas de lactancia.
  • Se tomarán las medidas necesarias para la corrección del problema de origen, si las hubiera.

Cómo Colocar Correctamente una Pezonera

La pezonera no se coloca simplemente superponiéndola sobre el pezón, como si fuera una simple ‘capucha’. Es fundamental, antes de colocarla sobre el pecho, realizar una sencilla maniobra de preparación: ayudándonos de los dedos, con ambas manos, doblaremos las ‘alas’ sobre sí mismas hacia afuera, como si subiéramos las alas de un sombrero, e hiciéramos más corto el cono que va a ir sobre el pezón. Lo que buscamos es que en el cono de la pezonera no sólo entre el pezón, sino incluso parte de la areola, para ‘formar’ (con ayuda del soporte plástico) un pezón más fácil de agarrar para el bebé, y que además permita un enganche más profundo.

El objetivo es conseguir un agarre sin pezonera, por lo que todas las recomendaciones serían similares a las que procuran asegurar un abuena posición y agarre del bebé, en cualquier otro caso. Podríamos añadir consejos como:

  • Realizar unos minutos de extracción mecánica o manual antes de enganchar al bebé, para estimular un reflejo de eyección y que la leche esté fácilmente disponible, además de estimular el pezón.
  • Amamantar en cuanto se detectan las señales precoces de hambre, incluso ofreciendo el pecho cuando aún están algo adormilados. Y si es posible, en contacto piel con piel.
  • Probar diferentes posturas e incluso intentar el agarre en movimiento (caminando, meciendo o botando en una pelota de pilates…).

También podemos ayudarnos de técnicas de apoyo como:

  • Técnica ‘sandwich‘: comprimir el pecho con la mano en forma de C firmemente tras la areola, para mantener una forma y una consistencia del pezón que facilite el agarre, y que se mantendrá hasta que el bebé esté succionando de forma eficaz, pudiendo soltar después lentamente la mano. Ofrecer el pecho sin pezonera con el bebé adormilado, para reducir las posibilidades de rechazo.
  • Si el bebé no coge el pecho sin la pezonera con relativa facilidad, volver a dárselo con la pezonera: no permitir que se frustre al pecho, pues el bebé debe confiar en que la lactancia funciona, aunque eso suponga volver a poner la pezonera un poco más de tiempo, hasta poder volverlo a intentar.
  • Otra forma es ofrecer el pecho con la pezonera, y una vez conseguido un buen agarre y un reflejo de eyección de la leche, retirar con rapidez la pezonera y volver a enganchar al bebé. Gradualmente, intentar su retirada cada vez una poco antes durante la toma, hasta no usarla en ningún momento.
  • Si el bebé toma de los dos pechos en cada toma, a veces funciona ofrecer el primer pecho con pezonera y el segundo sin ella.

Recomendaciones Adicionales

  • Es importante elegir una pezonera elaborada con materiales seguros, suaves y libres de sustancias tóxicas que puedan ser nocivas para el bebé.
  • Para garantizar la eficacia y durabilidad de una pezonera para lactancia, es fundamental mantenerla limpia y desinfectada. Se recomienda lavarla con agua tibia y jabón neutro antes y después de cada uso, así como llevar a cabo un proceso de esterilización periódico.

3 claves a tener en cuenta si usas pezoneras de lactancia

  1. Higiene. La higiene es uno de los aspectos que más hay que cuidar cuando se usan pezoneras de lactancia.
  2. Tiempo de uso. El tiempo recomendable de uso de las pezoneras puede variar de un caso a otro dependiendo de cuán cómoda se sienta la madre y su bebé con este accesorio.
  3. Almacenamiento. La mayoría de las pezoneras incluyen un porta-pezoneras donde puedes guardarlas de manera segura.

¿Cómo elegir unas pezoneras de lactancia adecuadas?

En el mercado existen muchísimos modelos de pezoneras de lactancia, por lo que a veces puede ser complicado elegir las más adecuadas en cada caso. Por eso, es recomendable que elijas unas pezoneras de lactancia basándote en tus necesidades, para ello ten en cuenta:

  • El material. La mayoría de las pezoneras actuales se confeccionan con látex y silicona, dos materiales muy flexibles, suaves al tacto y resistentes al paso del tiempo.
  • La talla. Las pezoneras de lactancia deben cubrir el pezón sin rozar la piel, pero tampoco debe quedar demasiado grande ya que podría irritar la aureola, por eso uno de los factores a tener en cuenta al elegirla es su talla.
  • El grosor. Al elegir unas pezoneras de lactancia asegúrate de que sean lo más finas posible. Esto no solo ofrecerá un extra de flexibilidad, sino que os permitirá, tanto a ti como a tu bebé, sentir el contacto piel con piel.

Pezoneras para la lactancia prácticas

Actualmente existen en el mercado diferentes tipos, modelos y marcas de pezoneras para la lactancia que son útiles y muy prácticas. Analizamos algunas de ellas:

Pezoneras Medela

Estas pezoneras de la marca Medela permiten la lactancia cuando el agarre es difícil o doloroso, ya que protegen los pezones y ayudan a que el bebé se agarre fácilmente. Están fabricadas en silicona fina y suave que resulta cómoda para la piel sensible, evitan que los pezones se resequen y no contienen BPA ni sabor. Vienen 2 copas protectoras de pezones de contacto, 1 estuche, miden 24 mm y la talla es la L.

Pezoneras Nuk

Estas pezoneras protectoras con funda están diseñadas para ofrecer una protección óptima a los pezones sensibles durante la lactancia. Su forma optimizada permite un mejor contacto con la piel, garantizando la comodidad del bebé durante la lactancia. Ofrecen espacio suficiente para la nariz del bebé, favoreciendo una experiencia de lactancia natural. Cuenta con diferentes estructuras y cuatro orificios que proporcionan una sensación de alimentación natural. Están fabricadas en silicona ultrafina y están disponibles en tres tallas (S, M, L) para adaptarse a todas las necesidades. Vienen con una práctica caja protectora para una higiene óptima.

Pezoneras Suavinex

Este pack de 2 pezoneras de lactancia en silicona y cajita higiénica para transportarlas y guardarlas es una buena opción. Son de silicona suave y blandita, ideales para pezones sensibles o irritados. Ideal para dar de mamar cuando se producen irritaciones o grietas en los pezones. También son de gran ayuda cuando la mamá tiene los pezones planos, retraídos o invertidos. Se acoplan perfectamente al seno y facilitan el agarre y la succión del bebé recién nacido. La nueva forma de la base permite que la nariz del recién nacido no choque contra la pezonera durante la succión. Disponibles en dos tallas en función del tamaño del pezón: Talla M (24 mm) y Talla S (21 mm).

Conclusión

En conclusión, la elección de utilizar una pezonera para lactancia dependerá de las necesidades específicas de cada madre y su bebé. Es importante considerar la comodidad, el ajuste adecuado y la eficacia del producto para garantizar una experiencia positiva durante la lactancia. Recuerda siempre consultar con un profesional de la salud antes de utilizar cualquier accesorio relacionado con la lactancia.

tags: #pezoneras #lactancia #opiniones #ventajas #desventajas

Publicaciones populares: