Pimienta Negra y Lactancia: Efectos, Alimentos a Evitar y Consejos para una Lactancia Exitosa
Si has optado por la lactancia materna, seguramente te preocupa saber qué alimentos y bebidas evitar para asegurar la mejor alimentación posible para tu bebé. ¡En Moraig the Store siempre pensamos en tu bienestar y el de tu bebé! Así que vamos a hablar de qué alimentos evitar en la lactancia y el por qué de ello, también te daremos las claves para evitar las grietas en la lactancia y cómo saber qué cojín de lactancia comprar para estar lo más cómoda posible mientras te encuentras alimentando a tu bebé.
Qué Alimentos Evitar Durante la Lactancia
Es crucial conocer los productos principales que deberías eliminar de tu dieta, así como el por qué resultan perjudiciales para el estado de tu leche materna.
- El alcohol: Es aconsejable no beber alcohol durante la lactancia ya que está demostrado que esta sustancia es perjudicial para el cerebro de tu bebé, además de que altera el olor de la leche materna pudiendo hacer que tu peque la rechace. El alcohol pasa muy rápido a la leche por lo que sin duda es una de las sustancias que desterrar dentro de la lista de qué alimentos evitar en la lactancia.
- Los alimentos picantes: Dentro de esta lista negra se encuentran por ejemplo el chile, la pimienta roja o el wasabi, y es mejor que no consumas este tipo de alimentos durante la lactancia materna ya que podrían llegar a provocar cólicos en tu bebé.
- La cebolla, el ajo, la alcachofa, los espárragos o la coliflor: Aunque se trata de alimentos saludables, lo cierto es que es frecuente que alteren el sabor de la leche materna y hacer que tu peque la rechace debido al cambio, por lo que si no quieres que esto ocurra, ya sabes qué alimentos evitar en la lactancia para que tu leche no se vea alterada.
- Las alubias, el brócoli o los garbanzos: Así como otros alimentos flatulentos similares, también es recomendable que dejes de tomarlos durante la lactancia materna porque, al igual que los alimentos picantes, podrían causar cólicos o gases en tu bebé.
- El café: Dentro de la lista de qué alimentos evitar en la lactancia también se encuentra esta bebida debido a que está demostrado que la cafeína pasa rápidamente a la leche materna. Los efectos que esta sustancia puede tener en tu bebé son nerviosismo, insomnio e irritabilidad, entre otros. Pero no sólo deberás dejar de tomar café, sino que dentro de qué alimentos evitar en la lactancia también están los que contengan cafeína, por ejemplo bebidas como el té o el chocolate.
- El agua carbonatada: Esto es así porque contiene unas cantidades elevadas de sodio, por lo que lo mejor es que la incluyas en la lista de qué alimentos evitar en la lactancia. Este exceso de sodio puede causar problemas en la digestión del bebé, así que lo mejor es hidratarse mucho pero siempre con agua natural.
Cómo Elegir el Cojín de Lactancia Adecuado
Uno de los must de una lactancia sana es elegir qué cojín de lactancia comprar para poder hacerlo en la postura más cómoda posible y que tu espalda y tus brazos no se resientan lo más mínimo. Este práctico invento hace mucho más fácil la vida de las mamis que han elegido la lactancia materna, ya que ayuda a aliviar el estrés de los brazos, el cuello y los hombros en el bonito momento de la toma. Pero escoger qué cojín de lactancia comprar y valorar todas sus características también es vital para que la almohada cumpla su función y enriquezca aún más si cabe el proceso de la lactancia materna.
Es por ello que vamos a compartir contigo las características esenciales que debería reunir un cojín de lactancia perfecto para ti y para tu bebé. Si te has preguntado o te preguntas qué cojín de lactancia comprar, aquí te dejamos la respuesta.
- Tu almohada de lactancia debería ser un cojín suave y confortable que no pueda producir bajo ningún concepto irritaciones en la delicada piel de tu bebé. Es por esto que te recomendamos que sea una almohada forrada por tela 100% algodón, un tejido muy transpirable y suave, ideal para los más peques de la casa. ¡Además podrás lavarlo a máquina sin problemas, por lo que todo son ventajas!
- En cuanto el relleno que deberás escoger para saber qué cojín de lactancia comprar, has de tener en cuenta que tiene que ser un material confortable, no inflamable, hipoalergénico, anti moho y también anti ácaros, por lo que desde Moraig the Store te recomendamos el poliéster, ya que es quien reúne todas estas características.
- Y ya por lo que respecta a la forma adecuada para elegir qué cojín de lactancia comprar y que sea perfecto para tu bebé y para ti, lo mejor es que sea de media luna. Con esta forma la almohada podrá “arropar” a tu peque de la mejor forma posible y además permitirá que este cercano a tu cuerpo, ya que este hecho es muy importante y recomendable en el momento de la toma. Es importante que sea confortable pero también algo firme para facilitar la postura correcta y que el bebé no se hunda bajo ningún concepto. Además, llegado el momento también te puede servir para enseñar a tu peque a que se siente correctamente. Sin duda esto es algo a tener muy en cuenta a la hora de elegir qué cojín de lactancia comprar.
Claves para Evitar las Grietas en la Lactancia
Si ya conocemos los alimentos que desterrar mientras estamos dando el pecho y qué cojín de lactancia comprar, si hablamos de una lactancia completamente sana y satisfactoria no podemos pasar por alto que para conseguirla, el estado de tus pezones tiene que ser el ideal para que tú y tu bebé os sintáis cómodos durante el momento de la toma. Es por esto que evitar las grietas en la lactancia es muy importante para la satisfacción de ambos.
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Cómo sabemos que en este caso es mucho mejor prevenir que curar, primero te dejamos las cosas que deberías hacer para evitar las grietas en la lactancia y que nunca llegues a conocer las molestias que causan.
- Lo primero que queremos destacar es que un buen agarre del bebé es clave para que aparezcan o no estas incómodas grietas en el pezón, por lo que tendrás que controlar la correcta postura de tu bebé al mamar (lo ideal es que esté de cara al pecho, es decir, que su cuerpo esté casi barriga con barriga con el de la mami). Si apoyas la cabecita del bebé en la zona de flexión del brazo es probable que no llegue bien al pezón y tenga que tirar de él, forzando la posición y pudiendo producir dolor y grietas. Así que si es el caso, corrige la postura para evitar las grietas en la lactancia. Además, que el bebé cubra toda la aureola con su boca y no sólo el pezón, puede ser muy importante también para el buen estado de la zona.
- Otra cosa que se recomienda es no lavar los pechos después de cada toma, ya que aunque antes solía hacerse, ahora ha quedado demostrado que la piel del pezón se seca más de lo normal con estos lavados tan frecuentes, por lo que con la ducha diaria es más que suficiente.
- Además, utilizar los discos de lactancia adecuados también es vital para evitar las grietas en la lactancia. Recuerda que en estos casos muchas veces lo barato sale caro y optar por discos de mala calidad podría irritar o secar tus pezones más de lo que deberían. Los discos de lactancia de tela suelen ser una muy buena opción, ya que respetan la piel del pezón, son lavables y por tanto reutilizables.
- También existen cremas para el pezón que contienen lanolina muy buenas y efectivas para prevenir estas grietas, y si eres una amante de lo natural, te puedes hacer tu propia crema casera con caléndula que previene la piel seca y tiene efecto calmante cuando la piel está irritada. Para hacerla tan sólo tendrás que conseguir flores de caléndula secas, aceite de sésamo o de oliva virgen, cera virgen y un poco de esencia al gusto (la de limón es perfecta para la piel seca, por ejemplo).
Pero si ya hemos llegado tarde y no has podido evitar las grietas en la lactancia, hay cremas específicas que te ayudarán a hacerlas desaparecer definitivamente. Y un buen truco natural para hacer desaparecer estas molestas grietas en el pezón es mojar la zona con tu propia leche materna y dejarla secar al aire para que las grietas o la grieta en cuestión se cure más rápidamente.
Consideraciones Sobre la Pimienta Negra
La pimienta es una especia multifacética. Seguramente habrás visto pimentas de diferentes colores, pero tanto la pimienta negra como la verde, la blanca y la roja provienen de la misma planta, el Piper Nigrum. A pesar de que la pimienta ya se haya usado y apreciado desde la antigüedad hasta el punto de utilizarla como moneda o darla como ofrenda a los dioses, en el siglo XXI la pimienta negra se ha convertido en el condimento más usado en la cocina.
La pimienta negra tiene un alto contenido de piperina, un alcaloide que estimula de forma natural la liberación de las enzimas digestivas del páncreas ayudando así al proceso digestivo, tal y como se indica en un estudio en Critical Reviews in Food Science and Nutrition. La pimienta negra es capaz de multiplicar hasta 20 veces la absorción de la curcumina (principio activo de la cúrcuma).
Sin duda, todo lo que comemos afecta al sabor de la leche materna, y las especias por sus muchas veces intensos aromas, son más susceptibles de alterar el sabor de la leche materna. Pensemos que en paises como la India, México, Etiopía, etc. donde el uso de las especias y en especial del picante es prácticamente una religión, pocas son las madres que se preguntan si deben o no evitar el picante, puesto que no perciben ningún riesgo o peligro en consumir algo tan cotidiano y que consumen tanto niños como adultos.
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Es decir, si estamos acostumbrados a comer un tipo de alimento, aunque sean ajos, nuestro bebé habrá ido conociendo dicho sabor a través de la placenta, y luego a través de la leche, por lo que no le resultará un olor o sabor desconocido, sino familiar. Respecto a la madurez o no del estómago de los bebés para digerir o tolerar ciertos alimentos, precisamente al amamantarlos estamos pasándoles nuestra flora intestinal, ayudando a dicha maduración.
Dentro del mundo de las especias e hierbas, deberéis tener cuidado tanto con la salvia como con la menta, ya que al parecer interfieren con la producción de leche (pero sin alarmismos, una infusión ocasional tampoco debería ser un problema). Y por supuesto, precaución con todos aquellos productos de herbolario como esencias, aceites o píldoras, especialmente cuando se consuman con fines terapéuticos. Y otra vez, y nos cansaremos nunca de repetirlo, sentido común. Si un alimento, el que sea, creemos que produce rechazo o gases o cualquier otro síntoma no deseado en nuestro hijo, obviamente deberemos limitar o incluso eliminar su ingesta.
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