Té Rojo y Lactancia: Beneficios, Propiedades y Precauciones

30.10.2025

A lo largo del embarazo y la lactancia, el organismo de la madre sufre múltiples cambios fisiológicos. Los nutrientes que llegan al feto, y después al recién nacido, lo hacen a través de la placenta, y posteriormente a través de la leche materna. Por lo que la madre debe tener especial cuidado en estos periodos para no transmitir sustancias que resulten nocivas al organismo del feto y del recién nacido en formación y en crecimiento.

Hay algunas diferencias entre los alimentos recomendados y desaconsejados durante el embarazo y la lactancia, y hoy nos vamos a centrar específicamente en la lactancia materna. Vamos a repasar las recomendaciones acerca del consumo de café e infusiones durante la misma, ya que genera muchas dudas a la nueva mamá.

El Té Rojo: ¿Qué es y para qué sirve?

El té rojo es una infusión milenaria que ha ganado popularidad por sus numerosos efectos positivos en la salud. Conocido por su sabor intenso y su característico color oscuro, es una opción ideal para quienes buscan cuidar su cuerpo de forma natural. El té rojo, también conocido como Pu-erh, es originario de China y destaca por su proceso de fermentación, que le aporta cualidades únicas.

Su sobrenombre de «quemagrasas natural» no es casual: muchas personas lo incluyen en su rutina diaria para ayudar en dietas de control de peso, desintoxicación y mejora digestiva. El té rojo es bueno para la acción diurética porque favorece la eliminación natural de toxinas y evita la retención de líquidos. Si quieres perder peso, existe una variante del té rojo conocido como té rojo Pu-erh, que cuenta con proceso de fermentación más largo que el del té rojo común y es excelente a la hora de querer eliminar grasas.

Durante siglos, el té rojo fue patrimonio exclusivo de los emperadores chinos. Otra de las propiedades del té rojo es la de ser digestivo. Estimula la producción de ácido gástrico, al favorecer el metabolismo hepático y generar sales biliares, buenas para la digestión.

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¿Cómo se Elabora el Té Rojo Pu Erh?

El té rojo Pu Erh es un té fermentado que le da a las hojas de la Camellia Sinensis su aspecto rojizo tan característico. Este té se consumía en todo oriente y llegó a occidente gracias a las antiguas rutas comerciales del té, que partían de la antigua ciudad comercial de té llamada Pu-erh (en Yunnan, china).

El Té Rojo o Pu Erh, es el único té que conservado en condiciones óptimas, gana con el tiempo, llegándose a alcanzar precios muy altos como pasa con el buen vino. El Té Rojo marida muy bien con comidas contundentes.

El té rojo y té Pu-erh derivan del té verde, originarios de la región china de Yunnan. La diferencia radica en el proceso de elaboración, ya que el té rojo en general es guardado en cuevas por varios años en barricas adquiriendo color rojizo y aroma terroso. Al igual que el vino, a más tiempo mejor y (algunos alcanzan los 60 años) también, evidentemente, más caros.

Para elaborar este té se recogen sus hojas de los árboles viejos de la Camellia Sinensis que suelen crecer salvajes en los campos de té. Estas condiciones excepcionales hacen que el árbol del té rojo o Qingmao, se dé con singular exuberancia.

Preparación del Té Rojo Pu Erh

Para preparar una infusión de té rojo Pu Erh son suficientes 3gr. Esto es una cucharadita de las de postre. Se añade agua hirviendo dejándolo reposar durante un tiempo, según se quiera más o menos intenso. La infusión de té rojo Pu Erh tiene un color rojo intenso. Más intenso según hayan estado más tiempo las hojas en disolución. Su sabor es térreo, su aroma es ahumado y resinoso no recuerda a ningún otro té. Es fácilmente asimilable, agradable y si se prepara bien cargado recuerda un poco al del café.

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El Té Rojo Pu Erh o cualquiera de sus blends, deben prepararse con el agua a una temperatura de unos 95ºC, debemos infusionarlo durante unos 3 o 4 minutos aproximadamente. El tiempo de infusionado puede variar según el tipo de blend, pero esto seguramente te lo indicaran en tu tienda de té.

Té Rojo y Lactancia: ¿Es Seguro?

Durante el embarazo y la lactancia todas sabemos que es mejor no abusar de la cafeína, por lo que las amantes del café pueden buscar alternativa en las infusiones. Y a parte están las que ya eran amantes de las infusiones previamente. Pero ¿son todas las infusiones seguras para nuestro bebé? ¿Podemos tomar cualquier infusión mientras dure nuestra lactancia materna? ¿O existen infusiones prohibidas durante la lactancia?

Comparado con otros estimulantes como cola, mate, café, té negro o té verde, su contenido en cafeína es relativamente bajo. Como el té Pu-erh es más concentrado que el té rojo, puede resultar irritante para el estómago. El té Pu-erh también posee mejores efectos diuréticos y digestivos, por ello la persona que lo bebe debe hidratarse de manera apropiada (dos litros de agua al día).

Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día) pueden producir irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el lactante. También hay lactantes que con menos dosis tienen irritabilidad: la madre valorará la conveniencia de disminuir o no la ingestión de café si esto sucede. Como sabemos, el té también contiene cafeína, la recomendación es similar: se puede consumir, pero con moderación.

El té rojo es una infusión de consumo cotidiano, entonces tiene muy pocos riesgos para la salud.

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En la medicina tradicional china, las hierbas medicinales tienen una gran importancia tanto en la prevención como en la curación de múltiples dolencias. Científicos japoneses llegaron a la conclusión de que, muy probablemente, las cualidades especiales del Pu Erh se deben a los microorganismos que participan en su largo y especial proceso de fermentación (doble fermentación).

Precauciones y Contraindicaciones

Aunque es una bebida natura y aporta múltiples beneficios para nuestro organismos, también tiene algunas contraindicaciones. Estas en periodos de lactancia o embarazo ya que la teína puede ser un riesgo, pequeño pero riesgo, para el desarrollo del tu bebé. El té rojo puede dificultar la capacidad del organismo de absorber y procesar el hierro. Otro inconveniente o contraindicación para tomar té rojo es que, una vez más, por su carga de teína, puede provocar que conciliar el sueño no sea fácil.

El té rojo Pu-Erh contiene un alto grado de teína, por lo que no es recomendable en niños menores de 12 años, mujeres embarazadas o en periodos de lactancia, personas con problemas de hipertensión o alguna otra dolencia. Siempre es importante comentarlo con su médico.

Entre las contraindicaciones del té rojo encontramos que esta bebida no es recomendable para:

  • Niños menores de 12 años debido a sus efectos estimulantes.
  • Mujeres embarazadas y lactando, pues la teína al igual que la cafeína no es conveniente durante la gestación mientras que en la lactancia puede aumentar la sensación de intranquilidad y molestia en el bebé. Se puede consumir una taza de forma eventual pero no se recomienda hacerlo a diario.
  • Además, si padeces de las siguientes condiciones de salud no debes tomar té rojo:
    • Problemas de coagulación, ya que esta bebida podría agudizar las dificultades para coagular la sangre.
    • Cualquier tipo de trastorno cardíaco.
    • Síndrome del intestino irritable ya que esta bebida podría aumentar la irritabilidad del intestino y fomentar las diarreas.
    • Nerviosismo o ansiedad.
    • Insomnio.

Consumir más de 3 tazas de té rojo al día podría producir algunos efectos secundarios nocivos para la salud como: Nerviosismo y ansiedad, dificultad para conciliar el sueño, ritmo cardíaco acelerado, dolor de cabeza, vómitos y diarrea, irritabilidad. Es importante nunca excederse de esta dosis y limitar además el consumo de otras bebidas estimulantes como el café, los refrescos u otros tés.

Recomendaciones Generales sobre Infusiones Durante la Lactancia

Denominamos infusión a un tipo de bebida que se obtienen de la introducción de una planta o partes de ella, generalmente hojas, raíces o frutos, en agua hirviendo. Este proceso y la permanencia durante un tiempo de las plantas permite que el agua adquiera parte del sabor y las propiedades del vegetal, al extraerse mediante la cocción parte de los elementos solubles de la hierba, fruto, raíz u hojas infusionadas.

Las infusiones tienen muchas cualidades y beneficios para nuestra salud, pero hay que tomar algunas precauciones al tomar infusiones durante la lactancia:

  • Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados.
  • No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad: las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos (contienen fitoestrógenos: Powers 2015, Zava 1998) si se consumen en cantidad o tiempo exagerados.

Al ser tan variadas las posibilidades de consumo y existir tantas diferencias entre sus propiedades y efectos, debemos tomar ciertas precauciones en su consumo, y para ello aquí os damos unas recomendaciones muy claras y útiles. Debemos desterrar la idea generalizada de que todo lo natural es inocuo. Debemos tener presente que la mayoría de los medicamentos provienen de extractos de plantas, y también multitud de venenos. Los efectos perjudiciales de una infusión, van a depender, además del tipo de planta que utilicemos en su preparación, de la cantidad consumida, y de la concentración de la misma.

Existe la creencia que algunas plantas pueden actuar como galactogogos, es decir, que aumentan la producción de leche materna, pero esto no se ha podido demostrar científicamente.

Clasificación de Infusiones Según su Riesgo Durante la Lactancia

Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.

Riesgo Muy Bajo para la Lactancia:

  • Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia (Briggs 2017, The Royal 2013, Amir 2011).
  • Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión. Se usan las hojas desecadas de la planta herbácea y el aceite esencial que contiene mentol.
  • Tila: Se usan las inflorescencias y brácteas del árbol. Contiene flavonoides, aceites esenciales y taninos. Es una planta ampliamente utilizada, incluso para tratar cólicos infantiles. Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
  • Jengibre: Se utiliza la raiz de esta planta herbácea. Contiene oleoresina con aceite esencial (con hidrocarburos sesquiterpénicos) y sustancias picantes (gingeroles y sogaoles). Propiedades atribuidas: digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia (Dennehy 2011).
  • Mate: Árbol, arbusto. Se usan las hojas desecadas en infusión (matear). Ampliamente consumido en Uruguay, Argentina, Paraguay, sur del Brasil, Bolivia y Chile. No conviene sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día (200 cc = 50 a 100 mg) durante la lactancia.
  • Roibos: Arbusto que contiene flavonoides antioxidantes (aspalatina, quercetina, rutina, notofagina, luteolina, orientina, … algunas con propiedades estrogénicas), ácidos fenólicos, poco tanino y ninguna xantina estimulante como la cafeína. Aunque hay pocos estudios científicos acerca de esta planta, parece desprovista de toxicidad si no consume de modo abusivo.

Riesgo Bajo para la Lactancia:

  • Té: Se usan las hojas del arbusto. Contiene xantinas: cafeína (50 a 80 mg por taza de té negro, la mitad si es té verde y la cuarta parte si es té blanco), teofilina y teobromina; taninos, catequinas, flavonoides (quercetina)… Es aconsejable durante el embarazo y la lactancia hacer un consumo mínimo. Debido a su contenido en cafeína, más de 4 a 5 tazas de te al día (> 300 mg. de cafeína) pueden provocar nerviosismo e irritabilidad en el lactante.
  • Anís: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión en muchas culturas, incluso durante el embarazo, la lactancia y para calmar (sin datos comprobados) el llanto o cólico de los lactantes (Abdulrazzaq 2009). Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, un consumo ocasional o moderado sería compatible con la lactancia. Sin embargo a dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad.

Riesgo Alto para la Lactancia:

  • Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial. Las que no se recomiendan durante la lactancia: Poleo-menta (por el poleo, la menta se puede tomar, como hemos visto anteriormente), hinojo y anís.
  • Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Vigilar efectos sedantes sobre el lactante.
  • Anis estrellado: Se usan los frutos del árbol. Contiene aceite esencial (rico en trans-anetol, -85%-, anisatina y estragol), flavonoides y taninos (de Groot 2016, Mathon 2013, Alós 2006). El anetol es neurotóxico (Mathon 2013, Alós 2006, Ize 2004) y se elimina por la leche (Hausner 2008).
  • Hinojo: Se usan los frutos de la planta. Contiene aceite esencial (70% anetol, 10% estragol, 7% fenchona), cumarinas y flavonoides. El anetol, a dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad (Hausner 2008).

Ante cualquier duda que os surja, os recomiendo consultar la página web de APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación Científica y Cultural de la Lactancia Materna). Esta es la valiosa herramienta de referencia, tanto para los profesionales como para las madres.

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