Semana 14 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

16.10.2025

¡Bienvenida a tu segundo trimestre de embarazo! La catorceava semana es el inicio de la que es, para la mayoría de mujeres, la etapa más tranquila de la gestación.

Desarrollo del Feto en la Semana 14

En la catorceava semana de embarazo, la placenta ya está formada casi al 100% y el feto depende ya totalmente de ella para alimentarse. Tu bebé ya ha pasado la fase de desarrollo y ahora entra en una etapa de maduración: es decir, ¡a crecer, a crecer y a crecer! Y, con él, también crecerá tu barriga.

Con unas medidas que oscilan entre los 8 y los 9 centímetros, los rasgos faciales del bebé en esta semana ya están definidos, con los ojos y las orejas en su ubicación final. ¡Y también aparecen ya las cejas y los primeros cabellos! Además, su cuerpo empezará a cubrirse con una capa fina de pelo llamada lanugo, que le ayuda a mantener la temperatura corporal más elevada ya que no tiene grasa en el cuerpo que cumpla esta función.

En esta semana el sistema digestivo del bebé va arrancando y comienza a producir el meconio o, lo que es lo mismo, las primeras deposiciones del bebé tras su nacimiento.

Aunque el desarrollo del feto sigue avanzando rápidamente, en la semana 14 de embarazo ya se diferencian todas las partes de su cuerpo y de su rostro. La cabeza del bebé es ahora casi la mitad de su tamaño total, sus ojos y sus orejas ya se han situado en su posición final y, como novedad, aparecen las cejas y los primeros pelos de la cabeza.

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El sistema muscular del feto está más desarrollado y sus músculos faciales le permiten abrir la boca, simulando un bostezo, chuparse la manita y hacer muecas. Con 14 semanas, el feto mide unos 8-10 cm y su peso puede llegar a alcanzar los 25-40 g.

Otro cambio importante en el feto es que sus riñones empiezan a producir orina procedente de la deglución de líquido amniótico. Su vejiga se llena y se vacía cada 30 minutos. Esto es muy importante para que el sistema digestivo del feto pueda seguir desarrollándose.

Definitivamente, el saco vitelino que alimentaba al embrión ha desaparecido y ahora la alimentación del futuro bebé depende únicamente de la placenta y de los nutrientes que le llegan a través del cordón umbilical.

Otros cambios que ocurren alrededor de la semana 14 de gestación en el feto son los siguientes:

  • Aparecen los labios en la boca y la lengua empieza a tener papilas gustativas.
  • Las cuerdas vocales se sitúan dentro de la laringe.
  • El cuello y los brazos se alargan para proporcionarse con respecto al cuerpo.
  • Las glándulas sudoríparas y sebáceas del feto comienzan a funcionar.
  • Además, su piel todavía es muy fina, pero menos transparente, y se encuentra recubierta de un fino vello llamado lanugo.

Cambios en la Madre

En la semana 14 de gestación, la mujer se siente mucho más relajada y feliz, ya que los síntomas molestos del principio del embarazo desaparecen y el riesgo de aborto espontáneo disminuye considerablemente.

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El principal cambio que experimenta la madre en la semana 14 de embarazo es el crecimiento de la barriga. El útero sale de la pelvis y se sitúa un poco por encima del pubis. Es por ello que el vientre se nota más abultado.

En la semana 14 de embarazo, el útero aún no ha crecido tanto como para que la mujer se sienta pesada o tenga cansancio. Otro cambio importante se produce en los pechos, ya que siguen aumentado de tamaño y estarán mucho más sensibles. Por ello, es importante que la mujer comience a usar sujetadores de embarazada, sin aros y con tejidos naturales que transpiren bien.

Además, los cambios hormonales típicos del embarazo también provocan un aumento de sudoración y será necesario prestar una mayor atención a la higiene personal con tal de no contraer infecciones en la piel.

A partir de la semana 14 de embarazo, es posible que la mujer experimente sangrado de las encías y de la nariz. Esto se debe a la dilatación de los vasos sanguíneos, que los hace estar más congestionados y frágiles. Esto es algo completamente normal y, mientras los sangrados sean momentáneos y paren de forma rápida, no es nada grave.

La rinitis gravídica también es algo común. Esto es una sensación de taponamiento de la nariz similar a lo que sucede en el resfriado, pero que se debe igualmente a los cambios en la circulación y al aumento de flujo sanguíneo.

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Síntomas Comunes en la Semana 14

  • Fugas en los pechos: Tal vez observes que tus pechos secretan una sustancia amarilla espesa. Se trata del calostro, que es el líquido con el que alimentarás a tu hijo los primeros días después de dar a luz.
  • Congestión nasal: La hormona progesterona aumenta la circulación sanguínea en las membranas mucosas de la nariz, lo que provoca que se hinchen. Esta enfermedad se denomina rinitis del embarazo.
  • Aumento del apetito: Si ya no tienes náuseas, lo normal es que tu apetito aumente. Come lo que te apetezca, pero no olvides seguir una dieta equilibrada.
  • Calambres en las piernas: En el segundo trimestre algunas mujeres tienen calambres en la parte inferior de las piernas, normalmente por las noches. Haz estiramientos y mantente hidratada para mantenerlos a raya.

Consejos para la Semana 14 de Gestación

En general, es recomendable que la mujer siga con un estilo de vida saludable, con los tipos de dieta y ejercicio que venimos comentando desde el inicio del embarazo. Hay que controlar si el aumento de peso es el correcto y que la mujer recibe todo el aporte de calorías necesario durante la gestación.

La carne, el pescado, la leche y los frutos secos aportarán todas las proteínas que necesita el feto para seguir con su desarrollo. Igualmente, el calcio es otro nutriente importantísimo para el desarrollo de dientes y huesos. Los lácteos, las frutas y las verduras no deben tampoco faltar en la dieta de las embarazadas.

Otros consejos y recomendaciones importantes para la semana 14 de embarazo son los siguientes:

  • Es momento de empezar a usar ropa premamá, sobre todo si el aumento de la tripa ya es evidente, y zapatos planos para evitar el dolor de espalda y la hinchazón de tobillos.
  • Cambia tu cepillo de dientes por uno de púas blandas y usa un dentífrico especial para encías sensibles. También es conveniente usar un enjuague bucal para fortalecer las encías.
  • Utiliza cremas o aceites hidratantes para cuidar la piel de la barriga, ya que la piel empieza a estirarse y pueden aparecer estrías.
  • Usa un humidificador para combatir la congestión nasal.
  • Evita los baños de agua muy caliente y las saunas, ya que provocarían la dilatación excesiva de los vasos sanguíneos.
  • Es un buen momento para apuntarse a las clases de preparación al parto.

Pese a todos estos consejos comentados, siempre es fundamental seguir cualquier indicación médica en particular para evitar riesgos durante el embarazo.

Otros consejos útiles:

  • Visita al dentista: Pide cita para una revisión y una limpieza. Tus dientes y tus encías requieren una atención especial durante el embarazo para evitar gingivitis y enfermedades periodontales.
  • Ten cuidado con las bacterias: Vacúnate contra la gripe, lávate las manos con frecuencia y evita compartir espacio con personas que estén enfermas.
  • Clases prenatales: Es un momento perfecto para buscar las opciones disponibles en tu zona.
  • «Luna de miel del embarazo»: Muchos padres aprovechan la oportunidad para escaparse antes de que la tripa comience a molestar y la fecha de parto se acerque. Consulta al médico antes de reservar un viaje.

Mitos sobre el Tamaño y la Forma de la Barriga

A medida que van pasando las semanas y se llega al segundo trimestre, la gestante primeriza suele comenzar a impacientarse. El embarazo evoluciona adecuadamente, pero no percibe crecer su tripa como le gustaría, ni tampoco nota aun los movimientos fetales, y aparecen las dudas… ¡Tranquila! Es algo normal. Durante el primer trimestre, es normal que te sientas hinchada, y que notes más tripa de la habitual, pero es algo subjetivo: La notas tú, pero no se hace evidente para los demás. Esto es porque el útero va creciendo lentamente, y aún se encuentra por debajo del ombligo. En la semana 12 tiene un tamaño aproximado de un pomelo, y no todavía sobresale de la pelvis. ¿Notas un pequeño aleteo en el vientre? Y es que la tripa no comienza a hacerse evidente hasta el cuarto mes (entre las 16 y las 20 semanas), y los movimientos fetales en torno a la semana 20 (aunque al principio son tan delicados que cuesta sentirlos. El útero entonces ya sobresale de la pelvis y llega al nivel del ombligo. En la aparición de la tripa también influyen características maternas (peso, altura, constitución) y si has tenido embarazos previos o no.

Es este un curioso mito que se trasmite generación tras generación. Cuenta que si la mujer embarazada tiene una tripa redonda, el bebé que espera será niña, y si es puntiaguda será niño. La forma de la tripa está influida por muchos factores: tamaño del feto, complexión materna, el número de hijos… y sobre todo, la colocación del bebé en relación con la pelvis materna. Si el pequeño se coloca de cabeza, obviamente la tripa no presentará la misma forma que si se presenta en situación transversa [atravesado dentro del útero materno].

¿La altura de mi tripa puede predecir el momento del parto? Esta es una verdad a medias. Es cierto que cuando el bebé se encaja en la pelvis materna la tripa desciende. Pero una vez que el feto esta encajado, a pesar de que esta en una situación favorable para el nacimiento, no podemos adivinar el momento del parto. En ella también influye notablemente lo que llamamos paridad: Si la mujer ya ha tenido hijos previamente, la pelvis será más ancha, el útero apoyará un poco más abajo y al bebé le será más fácil encajarse.

¿Cómo sé si mi barriga un tamaño normal? El tamaño de la tripa no guarda una relación directamente proporcional con el tamaño del bebé. Constitución materna: Estatura, complexión, forma de la espalda, entre otras, hacen variar el tamaño de la tripa en la gestante. Cantidad de líquido amniótico: Cuando existe más cantidad de líquido amniótico del normal (polihidramnios), aunque el bebé tenga un tamaño adecuado, la barriga es mayor de lo esperado. Estado físico materno: La cantidad de grasa abdominal y la tonicidad de la pared abdominal son factores que influyen notablemente en el tamaño de la tripa de la gestante. Así, si la mujer pierde peso durante el embarazo (por ejemplo, al realizar una dieta adecuada y ejercicio tras haber sido diagnosticada de diabetes gestacional), se preocupa porque su barriga no crece. Lo que sucede es que es que el bebé y el útero sí crecen pero lo que disminuye es la cantidad de grasa abdominal y su volumen corporal. Problemas digestivos.

El útero es un músculo y de manera fisiológica se va preparando para el momento del parto. Es su forma de tonificarse y coger fuerza, contraerse en diferentes momentos del embarazo. Es normal tener sensación de tripa dura en algunos momentos, sobre todo al final del día, y sobre todo si éste ha sido ajetreado. Es el momento de descansar e hidratarte con un gran vaso de agua y esa sensación desaparecerá. Eso sí, esas contracciones nunca deben ser intensas, ni dolorosas ni regulares, y si fuesen así, debes acudir a urgencias para que puedan valorarte adecuadamente ya que habrá que descartar que se trate de contracciones efectivas que puedan desencadenar el parto antes de tiempo.

Pues bien, después de conocer con claridad por que el tamaño, altura y forma de la tripa de una embrazada presentan esta gran variabilidad interpersonal, te recomendamos no preocuparte por esos comentarios y opiniones "clandestinas". Fíate de las pruebas médicas objetivas y de la información que te proporcionen en la consulta.

Preguntas Frecuentes

¿Cuántos meses son 14 semanas de embarazo?

La semana 14 de embarazo corresponde con el inicio del segundo trimestre, por lo que se trata de la segunda semana del cuarto mes de embarazo. Una mujer con 14 semanas de gestación se encuentra en la mitad del cuarto mes de embarazo.

¿El bebé ya se mueve en la semana 14 de embarazo?

Sí. En la semana 14 de embarazo, el bebé ya puede moverse en el interior de la madre debido a que su musculatura está desarrollándose. Por ello, las mamás notarán como una sensación de hormigueo ligero en su abdomen. No obstante, en el caso de madres primerizas, es posible que tarden algo más de tiempo en sentir los movimientos de su bebé.

¿Cuánto mide el bebé en la semana 14 de embarazo?

Pese a que cada bebé puede crecer a un ritmo diferente, lo más habitual es que en la semana 14 de embarazo mida alrededor de 8-10 cm de longitud. En esta semana de gestación, ya es posible medir 3 partes del feto por separado: la cabeza, el abdomen y el fémur.

¿Por qué tengo los pechos sensibles durante el embarazo?

El crecimiento de los pechos se debe al aumento de la hormona progesterona durante el embarazo. A partir del tercer mes de gestación, los pechos se vuelven más grandes y pesados, y los estrógenos impulsan el desarrollo de los conductos para la leche materna.

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