Semana 35 de Embarazo: Síntomas y Desarrollo del Bebé

14.12.2025

Estás en la semana 35 de tu embarazo, a un paso de la recta final. La mayor parte de la gestación ya está completa, no obstante, tu futuro bebé está aprovechando el tiempo y seguirá creciendo y desarrollándose hasta la semana 37.

Desarrollo del Bebé en la Semana 35

En esta semana 35 de embarazo los brazos y las piernas del bebé engordarán y su piel se volverá más rosada y suave. ¡No te queda nada para abrazarle! El vérnix, que es una capa de piel que le protege del líquido amniótico, será cada vez más grueso. Sin embargo, el lanugo desaparecerá casi por completo.

Los pulmones comenzarán a producir surfactante. Esta sustancia ayuda a que funcionen correctamente y puedan tomar aire cuando esté fuera del útero. El cerebro y el sistema nervioso del bebé seguirán desarrollándose. En este momento el cerebro del bebé pesará aproximadamente dos tercios de lo que pesará cuando estés en la semana de embarazo 39 o 40, cuando se considera que el embarazo ya ha llegado a término.

En la semana 35 de embarazo los sistemas circulatorio y musculoesquelético estarán completamente desarrollados, por lo que el bebé podrá colocarse con la cabeza hacia abajo como preparación para el parto.

El feto todavía seguirá creciendo hasta la semana 39 de tu embarazo, pero su desarrollo real puede terminar algo antes: aproximadamente, en la semana 37. En cualquier caso, ahora mismo, todavía quedan varias semanas en las que tu bebé seguirá desarrollando sus pulmones, cerebro e hígado, principalmente, que son los últimos órganos en madurar.

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En el útero de las mamás se acelera todo a partir de esta semana: ahora mismo, el bebé ya pesa alrededor de 2,5 kg y mide 45 cm de longitud. ¿Recuerdas cuando eras tú la que subía y subía de peso sin parar? Pues ahora es el turno de tu bebé: estas últimas semanas de gestación, aumentará entre 200 y 350 gramos por semana.

¿Sabes qué más está haciendo tu bebé? Sus riñones están totalmente desarrollados. El estómago y el hígado están funcionando. Su corazón tiene una frecuencia constante de entre 140 y 160 latidos por minuto. Y está bien entrenado, porque ha latido más de 50 millones de veces.

Tu bebé sigue usando el oxígeno que le llega de tu sangre, a través de la placenta. Y no será hasta que nazca cuando los alvéolos se abrirán para extraer el oxígeno del aire. Si vas a tener un niño, sus testículos han descendido al escroto. Si es niña, los labios vaginales ya están formados. Su desarrollo físico está completo.

En la semana 35 de embarazo el tamaño del feto será similar al de un melón pequeño.

En estas semanas de gestación la prematuridad se considera leve, de modo que si el parto se desencadena generalmente se deja evolucionar. A partir de la semana 35, en el caso que exista riesgo de parto prematuro, ya no se administra medicación para madurar los pulmones (los corticoides), ya que se asume que el pulmón fetal es lo suficientemente maduro como para poder respirar por sí solo en caso de nacer.

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En el caso de que se produjese el parto antes de la semana 34 o 35 de gestación, el recién nacido tiene un alto riesgo de tener una enfermedad de membrana hialina o síndrome de dificultad respiratoria neonatal, debido a la inmadurez pulmonar. Esta enfermedad, responsable de un alto número de complicaciones neonatales, puede evitarse mediante la aceleración de la maduración pulmonar con corticoides intramusculares repartidas en dos dosis en 24 horas. Ante una amenaza de parto prematuro (cérvix acortado y contracciones uterinas), deben administrarse corticoides. Al mismo tiempo que los corticoides, se administra un tratamiento intravenoso para frenar las contracciones (tratamiento tocolítico).

Tabla: Peso y medidas del feto en la semana 35

Parámetro Valor aproximado
Peso 2.5 kg
Longitud 45 cm

El Cuerpo de la Madre en la Semana 35 de Embarazo

A las 35 semanas te quedan unas 4 o 5 más hasta que el embarazo llegue a término. Esto sucede entre el comienzo de la semana 39 y el final de la semana 40. En cuanto a los meses de embarazo, estás a punto de cumplir nueve. Ten en cuenta que las semanas de embarazo no se dividen por igual en nueve meses, por lo que también se podría decir que estás al final del octavo.

Ahora mismo, tu útero es casi 1000 veces más grande de lo que era antes de tu embarazo. Dependiendo de tu índice de masa corporal (IMC) y de las recomendaciones de tu ginecólogo, en este punto de tu embarazo deberías haber aumentado entre 10 y 13 kilos de peso.

Si tu ginecólogo te diagnosticó placenta previa (de la que ya hablamos en la semana 21 y semana 27), ya debería haberse resuelto por sí misma: solo el 1,6% tienen este problema en la semana 35 de su embarazo.

¡Estás a punto de entrar en el noveno mes! En la semana 35 de embarazo estás a un paso de la recta final, por lo que tu cuerpo ya debe de estar exhausto.

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En la semana 35 de embarazo, el útero llega debajo de las costillas y ha aumentado hasta 15 veces su tamaño original. El bebé no para de crecer; presiona todas tus estructuras internas y te genera dolor en la pelvis y pinchazos vaginales. También es frecuente que aparezcan calambres, varices, pesadez e hinchazón (edemas) en las piernas.

¡Deberías haber aumentado entre 10 y 13 kilos!

Síntomas en la Semana 35 de Embarazo

Estos son los síntomas que puedes tener durante la semana 35 de embarazo:

  • Necesidad frecuente de orinar. Uno de los síntomas que indican que tu bebé está descendiendo por la pelvis como preparación para el parto es que puede escaparse algo de orina cuando te ríes, toses, estornudas o te agachas. Esto se debe a que el bebé está presionando la vejiga. Una forma de controlarlo es ir al baño más a menudo y llevar puesto un salvaslip. Otra forma de evitar esos «accidentes» es hacer los ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos de la zona que rodea la abertura de la vagina. Esto puede mejorar el control de la vejiga, ya que te permitirá apretar esos músculos si fuese necesario.
  • Problemas para dormir. No es raro tener insomnio en las últimas semanas del embarazo, ya que es difícil encontrar una posición cómoda para dormir. Haz que tu dormitorio sea lo más cómodo posible y duerme de lado con almohadas entre las rodillas. Si no funciona, usa un sillón reclinable. Sea como sea, descansa siempre que puedas, incluso si tienes que echarte algunas siestas durante el día.
  • Dolor e hinchazón en las piernas. La mayoría de las embarazadas tienen las piernas y los pies hinchados. Esto puede deberse a que el cuerpo retiene más líquido durante el embarazo. Además, el útero ejerce presión sobre las venas, lo que dificulta el retorno de la sangre al corazón y provoca hinchazón. Los cambios en los niveles hormonales también son una causa de este problema. Para aliviar las molestias evita estar de pie durante mucho tiempo. Cuando estés sentada, coloca las piernas en un reposapiés o almohada. Utiliza ropa suelta y calzado cómodo.
  • Entumecimiento de manos y pies. A veces la hinchazón del cuerpo presiona los nervios y puede causar entumecimiento u hormigueo en las manos y los pies. Consulta al médico si te molesta a menudo o te causa dolor. Las férulas de muñeca pueden reducir el hormigueo en las manos. También puedes descansar en posiciones que no ejerzan presión en las manos y los pies, como apoyar los brazos y las piernas en almohadas. La buena noticia es que estos síntomas suelen desaparecer después dar a luz.
  • Acidez. La acidez es la sensación de ardor en el pecho y la garganta. Las hormonas del embarazo relajan la válvula que hay entre el estómago y el esófago, lo que permite que el ácido del estómago suba al esófago y provoca acidez. Para evitar este problema evita los alimentos fritos o picantes, los cítricos y el chocolate. También puedes ingerir cantidades más pequeñas con mayor frecuencia en lugar de comer mucho.

Otros síntomas comunes incluyen:

  • Dolor de espalda.
  • Dolor de cabeza.
  • Retención de líquidos y dolor e hinchazón en piernas y pies.
  • Estrías en abdomen y mamas.
  • Varices.
  • Contracciones de Braxton Hicks, que llevan a que la embarazada note la barriga dura.

También se acentúan síntomas digestivos como acidez o ardor de estómago.

Es posible que el estreñimiento se vea acentuado en la semana 35 de gestación, pudiendo llevar a la aparición de hemorroides. Para evitarlo, es importante que la gestante beba la cantidad suficiente de agua y tome alimentos ricos en fibra. Debido al estreñimiento en el embarazo, las probabilidades de tener hemorroides son mayores. Al defecar, puedes experimentar dolor e, incluso, una leve hemorragia.

Es posible que en el tercer trimestre de embarazo sientas una especie de cosquilleo y entumecimiento en la mano.

Puedes notar mucha presión en la pelvis porque el feto está empezando a introducirse en el canal del parto entre los huesos pélvicos. Esto a veces te impide caminar e incluso te produce calambres y molestias en la vagina. Los genitales pueden inflamarse y los notas aumentados de tamaño. No debes confundir estas molestias pélvicas con las contracciones, ya que están muy localizadas y se deben al encajamiento del feto. El dolor en el pubis, o sinfisis púbica, es frecuente cuando se acerca el parto.

Si estás en la semana 35 y hay más de un niño en camino, debes conocer las señales de parto prematuro porque hay un 50 % más de probabilidades de que se produzca este tipo de parto. Si estás embarazada de trillizos, esta cifra aumenta hasta un 90 %. Algunos ejemplos son los calambres (que suelen ser similares a los de la menstruación), la presión en la zona lumbar, la diarrea y el aumento del flujo vaginal. Consulta médico inmediatamente si notas alguna señal de parto prematuro.

Semana 35 de embarazo: consejos

Has pasado mucho tiempo con tu hijo mientras crecía en la tripa, pero vuestro vínculo será aún más fuerte cuando lo tengas en brazos. Ten en cuenta que el vínculo afectivo no es un acontecimiento único, ya que se desarrolla a lo largo del tiempo a medida que vas conociendo a tu pequeño. Es posible que esta conexión no sea tan fuerte como esperabas justo después de dar a luz. Tienes muchas cosas en la cabeza y adaptarte a la maternidad no siempre es fácil. Con el tiempo, el vínculo entre tu bebé y tú hará que quieras protegerlo y darle todo tu amor. Si tienes dudas sobre cómo te sientes, ya sea ahora o después del nacimiento, habla con el médico y tus seres queridos.

En esta fase del embarazo es probable que tengas citas médicas cada dos semanas. Tu médico comprobará los aspectos habituales, pero en algún punto entre este momento y la semana 37 puede hacerte una prueba para detectar la bacteria del estreptococo grupo B. Esta bacteria suele ser inofensiva para los adultos, pero, si los recién nacidos se infectan durante el parto, puede causar enfermedades. Para detectarla el médico tomará muestras de la vagina y el recto con un hisopo. Si el resultado es positivo, es probable que se te administren antibióticos durante el parto para reducir la posibilidad de que el bebé se infecte.

Si quieres tener un parto vaginal, es un buen momento para empezar a pensar en las posiciones que te gustaría probar durante el parto. Para algunas solo necesitas una silla o un taburete, mientras que otras requieren una pelota de parto o piscina. Pregúntale al médico qué puedes utilizar y si es necesario reservarlo con antelación. Tómate un tiempo para pensar en las opciones que prefieres. No pasa nada si cambias de opinión una vez que llegues al hospital o la clínica de maternidad, incluso si ya ha comenzado el parto. La clave es saber cuáles son tus opciones.

Queda poco para que nazca el bebé, así que te recomendamos regalarte un tiempo para ti. Aprovecha esta oportunidad para hacer cosas que te sienten bien, como tener una cita especial con tu pareja o ponerte al día con tus amigos.

Si aún no lo has hecho, busca un pediatra para el bebé. Pide consejo al médico o la matrona sobre cómo encontrar el adecuado. Otros padres de la zona también pueden recomendarte uno.

¿Quieres evitar momentos de estrés innecesarios? Pues aprovecha esta semana para preparar tu plan de parto y tu maleta para la clínica o el hospital. Déjala en una zona visible y accesible unos días o semanas antes de salir de cuentas y, ¡listo! Para el bebé, también será necesario tener algún “body”, ranitas, camisetas y lo necesario para su higiene.

Asimismo, si todavía no has instalado un asiento infantil para tu coche, asegúrate bien de saber cómo funciona y anticípate. Es importante asegurarte que queda bien instalado.

Entre la semana 35 y 37 realizamos a todas las embarazadas un cultivo vaginal. Es para descartar la presencia del germen Streptococo agalactiae grupo B. Esta bacteria no causa ningún tipo de infección ni síntoma a la madre, pero si está presente en el momento del parto puede provocar en el recién nacido una infección generalizada que podría ser grave.

En las últimas semanas de la gestación, la madre transmite al feto inmunidad temporal contra enfermedades propias de la infancia, por lo que el recién nacido estará protegido hasta la administración de las primeras vacunas.

Es importante recordar que es muy recomendable la vacunación contra la gripe a lo largo de toda la gestación, pero sobre todo si el tercer trimestre y el parto coinciden con la época de invierno (de octubre a mayo). Asimismo, también está recomendada la vacunación contra la tos ferina (conjuntamente con la vacuna del tétanos: dTpa) a todas las gestantes.

Si tienes momentos «accidentales» en los que sale un poco de orina al toser, estornudar o incluso reír, igual quieres preguntarle a tu médico: ¿existe alguna forma de sentarme cuando voy al baño para poder vaciar completamente la vejiga y, así, reducir la posibilidad de pasar por esos momentos «accidentales»?

Asimismo, también está recomendada la vacunación contra la tos ferina (conjuntamente con la vacuna del tétanos: dTpa) a todas las gestantes.

En estas últimas semanas de la gestación, la madre transmite al feto inmunidad temporal contra enfermedades propias de la infancia, estando así protegido hasta que se vacune.

Semana 35 de embarazo: cosas que debes hacer

  • Prepárate para los cuidados posparto. Para ello, abastécete de compresas si vas a tener un parto vaginal o, en el caso de un parto por cesárea, de muchos apósitos para la incisión, como gasas. Tu médico puede decirte exactamente qué necesitarás.
  • Levanta los pies, relájate en tu sillón favorito y escribe las notas de agradecimiento de la fiesta del bebé.
  • Averigua si tu médico, hospital o centro de maternidad puede ayudarte con un asesor de lactancia.
  • Si has asistido a una clase de preparación al parto, repasa tus apuntes y practica las técnicas de respiración.
  • Desempaqueta y monta los artículos de bebé que ya tengas. Lava y desinfecta todos los artículos con los que tu pequeño entrará en contacto.
  • A medida que se acerca la fecha del parto, es posible que te plantees qué artículos de bebé te faltan por adquirir antes de la llegada de tu pequeño. En Internet puedes consultar los mejores productos para bebés y leer opiniones.

Recuerda que a partir de la semana que viene, las visitas prenatales se realizarán cada 7 días. ¡Estamos llegando al final del embarazo y es importante mantener un control más continuado! Si tenéis mascotas en casa, es muy importante que empecéis a prepararlos para la llegada del nuevo miembro de la familia.

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