Disminución de los Movimientos Fetales en la Semana 38 del Embarazo
Los movimientos de tu bebé se consideran un claro indicador de su salud; son una manera (consciente o inconsciente) de comunicar su estado de bienestar contigo y/o con el mundo exterior.
El patrón de movimientos, la fuerza y la frecuencia son únicos para cada bebé.
Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo de la mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia.
Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad.
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Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valore una matrona/ginecóloga.
La muerte intrauterina tardía (a partir de la semana 28 de gestación) es una tragedia para madres, padres y sus familiares que lleva consigo grandes repercusiones psicosociales y que afecta a más de 1.500 familias cada año en España[1].
A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.
El estudio STARS Cohert Study, un estudio internacional sobre las experiencias de 1,714 mujeres con muerte intrauterina en el último trimestre del embarazo, publicado en la revisa BMC Pregnancy and Childbirth en 2017, hablan de la asociación entre una alteración de los movimientos del bebé en el último trimestre y la muerte intrauterina en el último trimestre.
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Importancia del Líquido Amniótico
El líquido amniótico rodea al bebé mientras este está dentro del vientre materno en el embarazo.
El líquido amniótico es el fluido amarillento que se encuentra en el interior del saco amniótico y en el que flota el bebé dentro del útero en el embarazo.
Este fluido tiene funciones importantes, además de servir para proteger al bebé y amortiguar los movimientos, por lo que alteraciones en la cantidad de líquido amniótico pueden suponer complicaciones graves para la gestación.
Una de las funciones del líquido amniótico es proteger al bebé, amortiguando los movimientos maternos.
No obstante, el líquido amniótico también ayuda a mantener la temperatura constante y le permite al bebé moverse en el útero para un correcto desarrollo óseo y muscular.
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Además, el líquido amniótico tiene un papel importante en el desarrollo de los pulmones del bebé.
El líquido amniótico se renueva de manera constante: el bebé lo traga, pero también produce orina que pasa a formar parte del líquido amniótico.
Por ello, alteraciones en el volumen del líquido amniótico pueden indicar algún problema materno o fetal y tener consecuencias graves en el embarazo.
Medición de la Cantidad de Líquido Amniótico
La cantidad de líquido amniótico se evalúa mediante ecografía, utilizando uno de estos dos métodos:
- Máxima columna vertical (MCV): se determina y mide la máxima columna vertical de líquido amniótico. Se consideran valores normales de MCV entre 2 y 8-10 cm (en función de la edad gestacional).
- Índice de líquido amniótico (ILA): se divide el útero en 4 cuadrantes y se suman las máximas columnas verticales de líquido amniótico de cada uno de los cuadrantes, considerándose normal un ILA entre 5 y 24 cm.
De manera general, el método empleado de rutina en los embarazos de bajo riesgo para evaluar la cantidad de líquido amniótico es el MCV. Sin embargo, si se detecta alguna anomalía en la gestación, el especialista procede al cálculo del ILA.
Polihidramnios
Cuando la cantidad de líquido amniótico es excesiva se denomina polihidramnios.
El polihidramnios es una alteración en la que el saco amniótico posee una cantidad excesiva de líquido amniótico. Este trastorno ocurre, aproximadamente, en el 1-2% de embarazos.
El polihidramnios suele ser leve. No obstante, si el polihidramnios es severo o si aparece pronto en el embarazo, hay mayor riesgo de que surjan algunas complicaciones.
Causas del Polihidramnios
Las principales causas de que el líquido amniótico se encuentre aumentado pueden estar relacionadas tanto con la madre como con el bebé y pueden ser:
- Diabetes gestacional.
- Embarazo múltiple.
- Anemia del bebé, como, por ejemplo, la producida por problemas de incompatibilidad Rh.
- Trastornos o anomalías gastrointestinales, del sistema urinario o en el sistema nervioso del bebé.
- Infecciones fetales.
No obstante, las causas permanecen desconocidas, aproximadamente, en la mitad de los casos de polihidramnios.
Síntomas del Polihidramnios
En caso de polihidramnios, pese a que puede ser asintomático, la mujer puede notar algunos síntomas como cierta dificultad para respirar o falta de aire (si el polihidramnios es severo).
Esto es debido a que el útero se ve agrandado, lo que presiona el diafragma y otros órganos de la madre.
Además, la mujer también puede sentir contracciones uterinas dolorosas e inflamación o hinchazón en las piernas.
Diagnóstico del Polihidramnios
Pese a que el especialista puede sospechar la presencia de polihidramnios si el útero es más grande de lo que corresponde al momento de la gestación, el diagnóstico se realiza con el cálculo del ILA.
Para diagnosticar polihidramnios, el ILA debe ser mayor o igual a 25.
Una vez establecido el diagnóstico, se le realiza a la mujer las pruebas que considere oportuno el especialista para tratar de averiguar las causas del polihidramnios (como una prueba para descartar la diabetes gestacional o la isoinmunización materna).
Tratamiento del Polihidramnios
El especialista querrá hacer un seguimiento de la evolución del polihidramnios, por lo que la mujer asistirá a controles con frecuencia.
En cuanto al tratamiento del exceso de líquido amniótico, este dependerá de la causa que lo ha producido (si es conocida), de la cantidad de líquido amniótico y del momento del embarazo en el que se encuentre la mujer.
Por ello, en el caso de que se haya identificado la causa del polihidramnios, se realizará el tratamiento adecuado de esta.
En algunos casos, se planteará hacer un amniodrenaje (especialmente, si el polihidramnios es severo o si la madre presenta sintomatología grave).
Esta intervención consiste en realizar una aspiración de líquido amniótico con la finalidad de reducir su volumen.
Por otro lado, es posible el uso de ciertos medicamentos para disminuir la cantidad de orina del bebé y, por tanto, el volumen de líquido amniótico. No obstante, estos fármacos se utilizan en circunstancias limitadas por los efectos adversos que pueden tener para el bebé.
Finalmente, el especialista también valorará el momento más adecuado para el parto.
Oligohidramnios
En cambio, si el volumen de líquido amniótico es reducido, recibe el nombre de oligohidramnios.
Oligohidramnios es el término médico para la alteración en la que el saco amniótico presenta una disminución del volumen de líquido amniótico respecto al que sería adecuado para el momento de la gestación.
Las consecuencias del oligohidramnios, es decir, de tener poco líquido amniótico, pueden variar según la causa que lo produzca, la gravedad y el momento del embarazo en el que aparece.
Causas del Oligohidramnios
Las principales causas de la disminución de líquido amniótico en el embarazo suelen ser:
- Anomalías en el sistema urinario fetal u otras alteraciones fetales.
- Restricción del crecimiento intrauterino.
- Infección fetal por citomegalovirus.
- Embarazo que se prolonga (embarazo postérmino).
- Rotura prematura de membranas.
- Problemas y disfunciones en la placenta.
- Hipertensión arterial.
- Ciertos fármacos, como el ibuprofeno.
Pese a ello, las causas del oligohidramnios en ocasiones pueden ser desconocidas.
Síntomas del Oligohidramnios
Habitualmente, el oligohidramnios es asintomático y la mujer no notará ningún síntoma.
En ocasiones, puede que la mujer perciba movimientos fetales más lentos o en menor cantidad.
En cambio, si ha ocurrido una rotura prematura de membranas, la mujer sí que podrá observar una pérdida de líquido amniótico.
Diagnóstico del Oligohidramnios
Es cierto que el oligohidramnios puede sospecharse si el útero es más pequeño de lo que corresponde a la edad gestacional.
No obstante, para el diagnóstico del oligohidramnios se realiza la medición del ILA por ecografía.
El diagnóstico de oligohidramnios se establece con un ILA menor a 5 cm, lo que lleva al especialista a solicitar una serie de pruebas a la embarazada para tratar de averiguar las posibles causas.
Tratamiento del Oligohidramnios
Tras el diagnóstico del oligohidramnios, se realizarán ecografías de manera frecuente para controlar el desarrollo del bebé y el ILA, así como pruebas para valorar la frecuencia cardiaca del bebé (cardiotocografía en reposo).
No obstante, será importante tratar la causa que lo está produciendo, si esta se conoce.
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