¿A qué edad se debe dejar el chupete?

29.11.2025

El chupete es un objeto que acompaña a muchos bebés durante sus primeros años de vida. Les ayuda a calmarse, a dormir y a satisfacer su reflejo de succión. El chupete calma o tranquiliza al bebé porque sacia su reflejo de succión. Sin embargo, el uso del chupete, si se prolonga demasiado, puede tener efectos negativos en el desarrollo bucodental y en el habla de los niños.

¿Por qué es bueno poner chupete al bebé?

Además de ayudar al bebé a que se relaje y duerma, parece que aminora el riesgo de muerte súbita del lactante. La AAP (siglas de Academia Americana de Pediatría), aconseja el uso del chupete durante el primer año del bebé (ya sea en siestas o por la noche).

¿Cuándo se pone el chupete al bebé?

Se recomienda esperar unas 2-4 semanas tras nacer, cuando el bebé tome bien la leche materna. Cuando el recién nacido ya esté acostumbrado al pezón de la madre y lo coja sin dificultad, es que se podría introducir el chupete. En el caso de bebés que se chupan el dedo gordo de la mano, es mejor cambiar este hábito por el chupete, que será más fácil de quitar.

¿Cuándo se quita el chupete al bebé?

Lo ideal es que se quite sobre el año de vida, siempre antes de los 2 años. Cuanto antes se lo quitemos, más fácil será para el niño. Además, lo mejor es evitar su uso continuo y que lo use solo para dormir y calmarse. Sin embargo, hay que valorar cada caso concreto (inmadurez, problemas de comportamiento…).

No hay una edad exacta para quitar el chupete al bebé, ya que depende de cada niño y de su nivel de apego al mismo. Un buen momento para empezar a dejar el chupete es cuando empieza a gatear y a dar los primeros pasos. En esta etapa, el niño está más interesado en explorar su entorno y en desarrollar nuevas habilidades, lo que puede facilitar su renuncia al placer oral.

Lea también: Hitos del desarrollo del bebé

Las directrices de la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomiendan comenzar a retirar el chupete durante el tercer año de vida, de forma gradual, para discontinuarlo cuando el niño tenga 3 años. para prevenir problemas dentales y del habla.

¿Qué problemas puede causar el chupete?

En niños mayores, el chupete puede deformar el paladar y la mordida. Esto puede estorbar en el lenguaje (hay sonidos como la “s” que serán difíciles de decir). También se asocia con que tengan más otitis y problemas respiratorios o de deglución.

El uso del chupete puede conllevar ciertos riesgos. El peque puede volverse dependiente: sobretodo si lo utiliza siempre para dormir, tu bebé puede despertarse y romper a llorar por el simple hecho que se le haya caído de la boca. Su uso reiterado puede provocar problemas en los dientes: ese sería el caso de los peques a los que les cueste más dejarlo y prolonguen su uso más de lo normal (más de 2 años). Las tetinas son negativas para la boca, dicen los odontopediatras. Una de las consecuencias de atrasar la retirada del chupete es una mala oclusión de los dientes.

Si este hábito no se erradica y el niño pasado los 2 años continua usando el chupete, aumenta el riesgo de que desarrolle maloclusiones dentales o que se vea afectada la correcta alineación de los dientes de leche.

Otro problema que puede originar el uso excesivo del chupete, es un paladar estrecho. Al no desarrollarse adecuadamente el paladar, esto puede causar una mordida cruzada, muy perjudicial para el desarrollo bucal del niño, causando asimetrías faciales.

Lea también: Fertilidad en la Mujer: Factores de la Edad

Otro inconveniente muy frecuente es el desarrollo de la caries dental infantil, ya que muchos padres colocan en las tetinas dulces, azúcares o sustancias que son nocivas para el esmalte dental.

La maloclusión puede provocar también dificultados para deglutir, problemas respiratorios o del habla.

La retirada del chupete tiene efectos inmediatos. Según explica esta odontopediatra, antes de los tres años el mordisco abierto se puede corregir «espontáneamente». Es decir, el espacio entre los dientes superiores e inferiores se puede cerrar solo al cabo de unos meses.

¿Cómo retirarlo?

Lo normal es que se quite poco a poco. A partir del año de vida es mejor que no lo lleve colgado, para evitar que lo tenga a mano y lo use a todas horas. Intentar que cuando juegue se olvide del chupete e ir quitándoselo de forma gradual durante el día. Guardarlo al levantarse el niño, hasta la siesta o la noche. Cuando el niño llore, calmarlo en brazos y hablándole.

Para quitar el chupete al bebé, lo primero que hay que hacer es reducir su uso al mínimo indispensable. Es decir, no ofrecérselo constantemente ni usarlo como un recurso para callar sus llantos o distraerlo. Además, hay que evitar que el bebé se encariñe con un solo tipo de chupete o que lo lleve colgado del cuello todo el día. Lo mejor es tener varios chupetes diferentes y rotarlos, para que no se acostumbre a uno solo. Así, será más fácil que lo suelte cuando llegue el momento.

Lea también: Beneficios y riesgos del chupete

Para conseguir que un niño con chupete lo deje definitivamente, se debe elegir un período tranquilo, sin cambios importantes ni situaciones estresantes en su vida.

Según la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), el chupete no causará ningún tipo de malformación si es retirado antes de que el bebé cumpla los 24 meses. Sin embargo, si se excede este tiempo es muy probable que afecte de manera muy negativa sobre la dentadura del niño. Puede provocar que los caninos choquen entre sí, haciendo que las filas dentales no coincidan adecuadamente.

Se puede negociar con el niño, pero nunca mentirle (diciendo, luego te lo dejo y no hacerlo). Según el niño, para quitarlo de forma permanente, se puede hacer de forma rápida o gradual. Algunos rituales pueden ayudarle: dejárselo a Papa Noel, llevarlo a un sitio especial, dárselo a un primo recién nacido…

Muchos bebés utilizan el chupete porque les calma, les relaja y les hace sentirse seguros. En caso de que tu bebé sienta mucho cariño por su chupete, una buena forma de ayudarle a despegarse de él es contarle una historia sobre qué va a pasar con su chupete. Por ejemplo, decirle que los Reyes Magos o Papá Noel (o algún otro personaje que le agrade), necesitan su chupete para una misión especial, puede ser una buena opción.

Es importante que el niño con chupete participe activamente en la decisión y que se sienta protagonista del proceso. Por eso, hay que explicarle con palabras sencillas y positivas por qué es bueno dejar el chupete y qué beneficios tendrá para él.

Para facilitar la transición, se puede sustituir el chupete por otro objeto de consuelo, como un muñeco, una mantita o un cojín. Este objeto le ayudará a sentirse seguro y acompañado, especialmente por la noche o en momentos difíciles.

También se puede cambiar el chupete por un cuento o una canción antes de dormir. Otras veces hay que buscar otra manera, como cortar un poco la punta del chupete y cada día ir cortando un poco más. Una vez que se quite no debe haber ningún chupete en la casa. Puede pasar 2-3 noches intranquilo, pero luego se olvidará.

Finalmente, hay que tener paciencia y comprensión con el niño con chupete, ya que retirárselo puede ser un proceso largo y difícil para él. Es normal que haya retrocesos o resistencias, pero no hay que recurrir a castigos o humillaciones. Cada bebé es diferente y si tienes dudas sobre cuándo y cómo retirar el chupete al bebé, siempre puedes consultar con el pediatra.

Durante los dos primeros años de vida, a la función nutricional fundamental se suma la finalidad no nutritiva de la succión.

Quitar el chupete sin traumatismos requiere tiempo y respeto por las emociones del niño. Se trata de un proceso delicado, también porque no existe un método realmente definido en este sentido.

  • Reducir gradualmente el uso del chupete: puedes empezar a quitarlo durante las horas de vigila y las siestas diurnas. Posteriormente, se puede intentar eliminar el chupete incluso durante la fase de sueño vespertino y, más tarde, durante la noche. Eliminar el chupete de un día al otro puede tener consecuencias negativas, sobre todo si no se oferecen y adquieren otras herramientas de autorregulación.
  • Involucrar al niño en el proceso de toma de decisiones: reconocer y tomar en serio sus emociones y buscar juntos alternativas para superar la frustración. Por ejemplo, podeis acordar juntos un lugar para poner el chupete durante el día, haciendolo poco a poco menos accesible. De esta manera, se transmite el mensaje de que el chupete no está prohibido, pero tampoco fomentado, y al mismo tiempo se puede explorar fuentes alternativas de consuelo, como los abrazos de los padres, la lectura de un libro o la escucha de una canción.
  • Gestionar una transición a la vez: Es recomendable evitar eliminar el chupete durante otros periodos de transición importantes, como el inicio del colegio o la llegada de un hermano, para evitar una sobrecarga emocional.

Dejar el chupete por la noche representa la última, pero también la más delicada, etapa del proceso paulatino de separación del chupete. Este momento es crítico ya que el niño percibe el acto de quedarse dormido como un momento de desapego de las figuras de apego.

Para retirar con éxito el chupete por la noche, es importante establecer una rutina de sueño que incluya rituales tranquilizadores. Estas pueden incluir leer un cuento juntos, pasar más tiempo abrazándolos y proporcionarle un objeto familiar, como un osito de peluche o una manta, que pueda brindar comodidad y seguridad al bebé durante la noche.

El niño debe participar activamente en la decisión de no utilizar más el chupete mientras se queda dormido. Muestre apoyo emocional y comprensión durante el período de transición, especialmente si el niño muestra resistencia.

Una vez tomada la decisión, no volver a atrás, mantenedla, con cariño y con empatía, pero con firmeza.

Alternativas y consejos adicionales

  • Es preferible la succión del chupete que la del dedo, puesto que este hábito es más difícil de quitar.
  • No ofrecer el chupete como primera solución a llantos o nervios. En estos casos es recomendable distraerlo con juguetes, juegos y actividades.
  • Contarle una historia/cuento que hable de la necesidad de dejarlo puede ser una opción. Otra forma es intentar llegar a un “trato”: cambiarle el chupete por un juguete, por ejemplo.
  • Habla con él y dile que ya es mayor. Que los niños mayores no usan chupete, ni duermen en cuna.
  • Dibuja con él un calendario bonito y señala una fecha con un círculo rojo, dentro de una semana, por ejemplo.

Si no hemos quitado el chupete a tiempo, ¿qué hacemos? Quitar el chupete tiene efectos muy pronto. Antes de los tres años, la mordida abierta se puede corregir sola al cabo de unos meses.

Siguiendo estos consejos y adaptando el enfoque a las necesidades individuales de su hijo puede hacer que este proceso sea más sencillo y menos estresante para todos.

tags: #a #que #edad #se #debe #dejar

Publicaciones populares: