¿A qué Santo se le pide para quedar embarazada?

25.10.2025

Muchas personas que desean concebir buscan guía y consuelo en la fe. A lo largo de la historia, varios santos han sido considerados protectores de las mujeres embarazadas y de aquellas que desean ser madres. Aquí te presentamos algunos de los santos a los que puedes dirigir tus oraciones:

San Gerardo Majella

San Gerardo, celebrado el 16 de octubre, es considerado el Santo Protector de las mujeres embarazadas, de los niños y de los partos seguros. Esto se debe a una leyenda: una mujer que estaba en peligro de vida en el momento del parto, escapó a la muerte después de haber tenido en su mano un pañuelo dejado en su casa por San Gerardo.

Gerardo nace en 1726 en Muro, pequeña ciudad del Sur de Italia. Tiene la suerte de tener por madre a Benedecta, que le enseñará el inmenso e ilimitado amor de Dios. Se siente feliz porque sabe que Dios está cerca de él, y toda su vida tiene por lema “hacer la voluntad de Dios”, lo que Dios quiere.

En 1745, con 19 años, regresa a Muro estableciéndose como sastre. Su negocio prospera, pero es poco el dinero que gana. Regala prácticamente casi todo lo que tiene. Pone aparte lo que necesita para su madre y sus hermanas, y el resto lo da a los pobres. Para él, la caridad y la solidaridad cotidiana son un constante crecimiento en el amor de Dios.

Los Redentoristas llegan a Muro en 1749. Gerardo participa activamente en la Misión Popular y es conquistado por la vida de los misioneros. Pide ser admitido como miembro del grupo, pero el Superior, Padre Cáfaro, lo rechaza a causa de su salud enfermiza. Con una estratagema que, en adelante, seguirá encontrando un eco especial en el corazón de los jóvenes, Gerardo anuda las sábanas de la cama y se descuelga por la ventana para seguir al grupo de misioneros.

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Hace su primera profesión como Hermano laico redentorista el 16 de julio de 1752. Gerardo desempeña todo tipo de servicios en la comunidad: jardinero, sacristán, sastre, portero, cocinero, carpintero y albañil.

En 1754, Gerardo experimenta una situación dolorosa, que muestra su extraordinaria confianza en Dios. Entre sus buenas obras está la de ayudar a las chicas que quieren ser religiosas. Neria Caggiano es una de estas chicas, pero después de tres semanas en el convento vuelve a casa, frustrada en su intento de ser religiosa. Para explicar su actitud, Neria decide salvar su propia reputación destruyendo a Gerardo.

Pocos Santos son recordados por tantos milagros como los que se le atribuyen a San Gerardo. Lo más importante eran sus milagros para ayudar a los demás como, por ejemplo, devuelve la vida a un chico que se había caído desde una roca; bendice la escasa cosecha de una familia pobre y les llegará hasta la próxima siega; multiplica el pan que reparte a los pobres; camina sobre las aguas para conducir un barco lleno de pescadores y llevarlo a puerto seguro…

Desde el comienzo, se le atribuyen muchos prodigios a favor de las madres, protegiéndolas en el embarazo, ayudándolas a tener un buen parto e inspirándolas en la educación de los niños. Las madres acudían con mucha confianza a él.

Cuando muere Gerardo, el Hermano sacristán toca la campana a fiesta en lugar de hacerlo con el tañido de difuntos. Se cuentan por millares los que se acercan para pasar ante el cuerpo de «su santo» y para llevarse un último recuerdo del que tantas veces les ha socorrido.

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Tras su muerte, se producen milagros en toda Italia, todos atribuidos a la intercesión de Gerardo. Debido a los milagros que Dios ha obrado por intercesión de Gerardo en favor de las madres, las mamás de Italia pusieron gran empeño en que la Santa Sede nombrara a San Gerardo patrono suyo.

Muchos hospitales dedican su departamento de maternidad al Santo y distribuyen entre sus pacientes medallas e imágenes de San Gerardo con su oración propia.

Asegúrate también de tener un parto seguro y protege la salud de tus hijos con la medalla de San Gerardo Majella.

Santa Ana

Junto con San Gerardo Majella, San Antonio de Padua y la Santísima Virgen María, Santa Ana es considerada la Santa Protectora de las embarazadas y de las madres. Como ya saben los católicos, la Santa Ana es la madre de la Virgen María y entonces la abuela de Jesús.

Celebrada el día 26 de julio, nadie mejor que ella sabe de qué va el amor materno. Se considera protectora de las mujeres embarazadas, de las abuelas y de las mujeres en general.

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¿Tienes ya en tu casa una estatua de Santa Ana?

San Antonio de Padua

Entre las muchas cosas de las cuales es Protector, San Antonio de Padua, celebrado el 13 de junio, es considerado el Santo Protector de las mujeres embarazadas y está profundamente relacionado con la esterilidad de las mujeres, probablemente por su profunda conexión con el Niño Jesús.

Su Patronazgo se debe a muchos embarazos milagrosos por los cuales ha intercedido. Si tu también estás intentando tener hijos, dirige tus oraciones diarias a San Antonio.

Para que el Santo esté siempre contigo y para que tú puedas dedicarle tus oraciones a lo largo del día, te sugerimos la medalla de San Antonio de Padua.

La Santísima Virgen María

Por último pero no menos importante, la Santísima Virgen María es considerada la Santa Protectora suprema de las madres y de los partos seguros. Podemos confiar totalmente en la Virgen para cualquier cosa, especialmente para los embarazos.

Otras figuras y rituales

El Arcángel Gabriel fue el ángel que se apareció ante la Virgen María y le comunicó que tendría al Hijo de Dios. Deberías invocar al Arcángel Gabriel nueve días. Empieza un lunes de luna llena. Enciende una vela blanca consagrada anteriormente, un incienso de jazmín y la estampa del Arcángel Gabriel.

La mayoría de las veces, la embarazada, ya próxima la fecha de su parto, llama al Monasterio de San José del Carmen, conocido como «Las Teresas” del Barrio de Santa Cruz, y fija una cita con las carmelitas. A la hora y día previstos la futura mamá, sola o acompañada, llega al convento y tras dirigirse a la tornera entra en el locutorio. Allí se pone la capa con la que murió Santa Teresa de Jesús en Alba de Tormes y monjas y visitantes rezan juntos para que el parto sea bueno para la madre y el niño.

Y unos meses más tarde acuden de nuevo para que las carmelitas conozcan a su hijo. En ocasiones el ritual de la capa tiene lugar al principio del embarazo por problemas detectados al crío en la gestación.

No es la capa la única reliquia que guardan las carmelitas. Gracias al padre Jerónimo Gracián, que tenía una hermana monja en este monasterio, el convento de San José del Carmen guarda numerosas reliquias de Santa Teresa. Se exponen en la sacristía y todas se pueden ver en las visitas culturales concertadas para grupos, así como la Iglesia.

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