Legrado a las 6 semanas: Procedimiento y Consideraciones

28.10.2025

El legrado uterino, también llamado curetaje, es una técnica ginecológica que consiste en raspar el tejido de las paredes internas del útero, con el fin de eliminar la capa mucosa del mismo: el endometrio.

Se trata de una intervención realizada por parte de un ginecólogo, bajo anestesia, y tiene una duración aproximada de 15 minutos. Aunque la principal indicación del legrado es en caso de aborto, este procedimiento también puede realizarse ante otras situaciones.

¿Cuándo se realiza un legrado?

La mayoría de mujeres asocia el legrado con el aborto, pero realmente esta técnica tiene varias indicaciones:

  • Aborto espontáneo: Se realizaría el legrado para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o aborto retenido, es decir, cuando se produce un aborto, pero el embrión no es expulsado de forma natural mediante un sangrado.
  • Interrupción voluntaria del embarazo: El legrado es una opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre, ya sea por decisión personal de la mujer, porque su salud corra peligro o porque haya alguna malformación o alteración genética en el embrión.
  • Diagnóstico: En caso de sospecha de cáncer de útero, un legrado uterino con biopsia permite recoger una muestra de tejido endometrial para analizar.
  • Tratamiento de una menstruación irregular: El legrado también es utilizado para intentar solucionar sangrados fuera del periodo menstrual, menstruaciones muy abundantes, etc.
  • Eliminación de pólipos: Se trata de crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero y pueden dar lugar a complicaciones como menstruaciones abundantes, abortos espontáneos repetidos, fallos de implantación, etc.

Tipos de legrado

Existen dos técnicas de legrado: raspado o aspirado. La segunda técnica es algo menos invasiva que la primera.

  • Raspado o Curetaje: En el raspado o curetaje el ginecólogo introduce por el cuello del útero una cureta (de ahí su nombre) que viene a ser una especie de cuchilla con mango. Con ella va raspando las paredes del útero. Actualmente que la tecnología visual es tan potente, ayudado por el ecógrafo será más fácil ver lo que se está haciendo, pero hasta hace poco se hacía a ciegas, dejándose guiar por el tacto de la cureta en la cavidad uterina. Incluso hoy, muchos ginecólogos acostumbrados a hacerlo a la vieja usanza, siguen utilizando esta manera de hacerlo.
  • Aspirado: En el aspirado (técnica más reciente) lo que se introduce es un pequeño aspirador que se lleva los restos y el tejido, con menor peligro de hacer cortes o perforaciones uterinas. También la capa interna del útero se puede eliminar por aspiración. En este caso, “se introduce unas cánulas de aspiración mecánica”, señala la experta.

¿Cómo se hace un legrado?

Como ya hemos comentado, el legrado uterino es una intervención muy sencilla que dura unos 15 minutos, aproximadamente.

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Aún así, para su realización es necesario administrar anestesia local o general a la paciente para que no sufra ningún dolor.

En general, el legrado uterino consta de los siguientes pasos:

  1. Dilatación: Consiste en la apertura del cérvix para facilitar la introducción hacia el útero del instrumental necesario para el curetaje. Para ello, el ginecólogo introduce unos cilindros pequeños a través del cuello uterino, los cuales van ensanchándose y agrandando el cérvix poco a poco hasta conseguir un tamaño adecuado. En ambos casos, se van introduciendo en el cuello del útero unas varillas que van dilatándolo progresivamente. Hay casos en los que se administra previamente algún oxitocínico para que sea el cuerpo de la mujer quien dilate.
  2. Curetaje: Es la introducción de una varilla, denominada legra o cureta, que tiene en su extremo una pequeña y fina asa para poder hacer el raspado de la cavidad uterina. De este modo, el ginecólogo irá extrayendo poco a poco el endometrio por el cuello del útero. Por otro lado, también es posible realizar un legrado mediante aspiración del tejido endometrial. Actualmente, existen varillas con una cámara incorporada que permiten dirigir mejor el raspado y, por tanto, aumentar la eficacia y reducir las complicaciones del legrado uterino. Además, el asa de estas nuevas varillas puede calentarse de tal manera que se produce la coagulación de las heridas a la vez que el raspado, reduciendo así el sangrado.

Ventajas y desventajas del legrado

El legrado debe ser el último recurso. Antes se intentará inducir la expulsión con la ayuda de fármacos.

Ventajas:

Cuando queda una larga espera hasta que se desencadene el parto, hace falta tener una presencia de ánimo fuerte, que puede no estar presente en todas las mujeres que viven una situación como la que describimos. A veces será necesario recurrir al legrado más por cuestiones emocionales que por cuestiones físicas. El ginecólogo respetuoso tendrá que tener en cuenta todo esto y ser lo suficientemente flexible como para no obligar a una mujer a realizar la espera para parir su bebé muerto en su seno, si psicoemocionalmente no está preparada para ello.

Desventajas:

  • Peligro potencial de perforar el útero.
  • Inhibición del proceso natural de baño de las hormonas del amor, antidepresivos naturales que pueden ayudar a elaborar un duelo de forma más sana.
  • Las heridas que quedan en el útero tras pasar la legra, pueden producir cicatrices que dificulten futuros intentos de quedar embarazada, ya que el óvulo no encontraría una pared uterina lo suficientemente adecuada. Muchas veces tras el legrado el grosor uterino queda muy por debajo de lo que debería ser.
  • Las heridas, en un extremo, puede llevar al conocido como Síndrome de Asherman, en el que el útero se cubre de cicatrices dificultando la concepción y provocando otros problemas asociados.
  • Posibilidad de desarrollar sinequias: una especie de “hilos” que unen una pared uterina con la de enfrente, reduciendo el espacio uterino y dificultando la concepción.
  • Los riesgos y efectos secundarios de la anestesia, ya sea epidural o total.
  • En el momento en que se introduce en la cavidad uterina instrumental quirúrgico, hay riesgo de infecciones producidas por el mismo.

Cuidados tras el legrado uterino

Después de haberse sometido a un legrado, es posible que la mujer tenga sangrado vaginal durante varios días debido a la intervención.

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Por otro lado, la paciente también puede sufrir algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. En este caso, se debe consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo.

No obstante, en caso de sangrado abundante o que no cesa, fiebre, flujo con mal olor, dolor intenso o cualquier otro síntoma que se salga de lo habitual, es recomendable acudir al especialista a la mayor brevedad para que pueda valorar la situación.

A pesar de ello, el tiempo de recuperación tras un legrado uterino es muy rápido. Normalmente, la mujer debe hacer reposo durante el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades habituales al día siguiente, aunque deberá tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Abstinencia sexual, al menos, durante dos semanas después del legrado.
  • No utilizar tampones.
  • No realizar duchas vaginales ni bañarse (no hay problema en ducharse).
  • Evitar realizar ejercicio físico intenso.

Riesgos y complicaciones

Aunque se trata de una intervención sencilla que no suele implicar riesgos, el legrado uterino puede dar lugar a algunas complicaciones como las siguientes:

  • Daños en el útero: Perforación del útero con la varilla, desgarro del cérvix, etc.
  • Síndrome de Asherman: Se trata de una mala cicatrización de las paredes uterinas, las cuales quedan adheridas entre sí. Esto lleva a una situación de infertilidad porque el útero se deforma y no puede albergar una gestación.
  • Infecciones del útero o zona pélvica: Esto puede ocurrir debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero al introducir los instrumentos quirúrgicos, o por el abandono de tejido endometrial o restos abortivos en el interior uterino tras el raspado. Los síntomas de una posible infección son la fiebre, el flujo vaginal con mal olor y el dolor intenso.
  • Hemorragias: Es normal que haya sangrado por la herida provocada en el útero, pero será necesario controlar que no sea muy intenso, ya que esto podría deberse a una complicación mayor.

Aborto farmacológico como alternativa

En la actualidad, y de acuerdo con la legislación española vigente, una mujer embarazada hasta 7 semanas que desee interrumpir su gestación puede optar entre un tratamiento médico basado en la utilización de 2 fármacos (mifepristona más misoprostol) y un tratamiento quirúrgico o instrumental.

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La pauta terapéutica más utilizada en gestaciones de menos de 9 semanas (63 días) es la que combina 200mg de mifepristona seguidos, a las 24-48 horas, de 800mcgde misoprostol administrados por vía bucal o vaginal. Con esta pauta las tasas de eficacia oscilan entre el 96,12 y el 97,43% y la tasa de efectos secundarios mayores se sitúa entorno al 0,2%.

Tabla comparativa de métodos de aborto

Característica Aborto Quirúrgico (Legrado) Aborto Farmacológico
Método Intervención quirúrgica con aspiración o raspado Medicamentos (mifepristona y misoprostol)
Ubicación Clínica u hospital Inicio en centro de salud, finalización en domicilio
Anestesia Sedación o anestesia local No requiere
Dolor No hay dolor durante la intervención con sedación Dolor intenso similar a cólicos menstruales
Duración 10-20 minutos en quirófano Expulsión de 2 a 6 horas
Seguimiento Visita de seguimiento Visita médica para confirmar finalización

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