La Abuela Paterna de Lionel Messi: Un Legado de Familia y Éxito
Los orígenes del hoy jugador del Barcelona, hijo de Mounir Nasraoui (Marruecos) y Sheila Ebana (Guinea Ecuatorial), se explican porque su abuela paterna, Fátima, dejó Tánger hace más de 30 años para probar suerte en España.
“Se marchó a trabajar a una residencia. Y se instaló en Catalunya. Siempre presume de que ella lo logró con los papeles en regla”, puntualiza Abdelhak, amigo de la familia que ostenta una tienda de ropa de cama en la plaza Joan XXIII.
La historia de Fátima es un ejemplo de superación y esfuerzo. “También dice que ella fue capaz de traerse a sus cuatro hijos y a sus tres hijas. Ahora tiene 65 años, se ha jubilado”, añade.
¿Y el abuelo?, le consultamos. “Nunca habla de él” sentencia.
“Pero para mí ella es como mi madre. Me regaló una camiseta de Lamine Yamal con el dorsal 41. La del debut ante el Betis”, añade mientras nos enseña la foto con la elástica guardada en la carpeta Importantes de su teléfono.
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“Yo siempre le dije a Mounir que debía cuidar a su hijo. Su abuela paterna llegó hace 30 años a España.
En la misma plaza, muy cerca de la tienda de Abdelhak, está el piso donde vivió Lamine Yamal con sus padres, su abuela Fátima y también con su tío Abdul, uno de los hermanos de Mounir. Ha tenido cuatro hijos. Llegaron a dormir nueve personas en un primer piso.
Abdul es propietario desde hace cinco años de la Panadería Arábica, situada muy cerca de la cancha de fútbol. Una foto de Lamine Yamal aparece en el rótulo desde el primer día. Además, hace apenas un mes el artista Antonio Moreno dibujó en la persiana del establecimiento un mural con el canterano vestido de blaugrana.
Arriba hay tres banderas. La española, la marroquí y la de Guinea Ecuatorial. Al tío de Lamine no le gusta demasiado ahondar en el futuro de su sobrino.
“Está contento con Xavi. Pero debemos ser pacientes”, explica tras el mostrador. Abdul irá con el padre de Lamine a ver el clásico contra el Real Madrid.
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“Yo soy del Madrid. Tendré que sentarme bien en la silla porque estoy en la zona culé”, bromea. No es el único. Toda la familia simpatizaba con el conjunto blanco.
“Pero ahora vamos con mi sobrino”, añade Abdul que también apoyó a Lamine Yamal cuando decidió jugar con la selección española y descartar a Marruecos.
“Al final Lamine nació aquí. Ha ido una vez a Marruecos”, explica antes de atender el teléfono.
Nos encontramos con Rocío Escandell, presidenta de la Asociación de Vecinos de Rocafonda, que vive en el barrio desde hace 32 años.
“Rocafonda es un barrio humilde. Con gente que busca salir adelante. Y el caso de Lamine Yamal es un mensaje positivo”, explica Rocío. También admite que ha habido ciertos episodios de delincuencia. Los índices de ocupación de vivienda también forman parte del día a día del barrio.
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Rocío es de la misma generación que Mounir, padre de Lamine Yamal. “Todo el grupo de amigos pasábamos las tardes de los fines de semana comiendo pipas en la plaza Colombia. Allí hay muchos bares con los amigos que le acompañan a Montjuïc”, revela.
Todos ellos defienden que el padre de Mounir, de carácter nervioso, se ha calmado en los últimos años. Antes se separó. El ya exmatrimonio firmó el divorcio en el año 2009.
Su madre, Sheila, pidió el traslado del McDonald’s de Mataró al de Granollers y apuntó a su hijo a jugar a fútbol en el CF La Torreta donde disfrutó del balón del 2009 al 2014.
Popularmente conocido como Kubala, sigue teniendo contacto con Lamine Yamal, que le llama el jefe . “En verano vendrá para inaugurar un campus que llevará su nombre”, asegura orgulloso.
Le pretendió el Espanyol, trajo incluso un contrato. Por las tardes, cuando su madre lo iba a buscar al club, lo llevaba a merendar a la churrería La Sorpresa, en el centro de Granollers. Mientras esperaba, Lamine chutaba el balón en la pared de la casa de enfrente.
En el local, que sirve churros desde hace 70 años, trabajan familiares Rafa Rodríguez, expresidente del CF La Torreta cuando Lamine se marchó al Barça.
“El Espanyol también le quiso. Trajeron una propuesta en esta carpeta. Aquí guardamos su primera inscripción con nosotros”, cuenta Díez mientras muestra la primera ficha de Lamine con La Torreta.
“Su padre decía que quería ofrecerlo al Real Madrid”, añade. Pero en abril del 2014 entró en escena el Barcelona.
El futbolista empezó a jugar en 2009 en el CF La Torreta, club en el que disfrutó del fútbol hasta que llegó el Barça en 2014.
“Lamine Yamal superó las pruebas y eligió al Barça”, cuenta el actual presidente de La Torreta, Jordi Vizcaíno, mientras sirve cafés a los padres que acuden a ver a sus hijos. Después se anima junto a Kubala a jugar al futbolín. Ambos se pelean para ver quién ocupa los mandos del Barcelona. También son del Real Madrid.
“En su primer partido ya marcó dos goles. Es talento de los que crecen en la calle”, dice Jordi Font, su entrenador cuando era benjamín barcelonista.
“Cuando le ves ya piensas que es de los que debe llegar al primer equipo pero nunca se sabe. La adolescencia, el ambiente familiar... es difícil de prever”, subraya.
La perla blaugrana también llamó la atención de la RFEF.
“Lo ha asumido todo con una naturalidad increíble”, cuenta a este diario Francis Hernández, director técnico y coordinador de las selecciones nacionales que, ante los cantos de sirena de Marruecos, viajó a Barcelona junto a Tito Blanco para convencerle de que, tras pasar por las categorías inferiores, debía apostar por la selección española.
“Le hicimos una propuesta de futuro. Adquirimos un compromiso con él y con su familia”, añade.
En este proceso de crecimiento, Lamine Yamal vivió un capítulo del que aprendió, mejoró y maduró. Fue desconvocado por Julen Guerrero, seleccionador nacional sub-17, por un acto de indisciplina junto a otros dos futbolistas.
“Todos cometemos errores con 15 años. Esto le sirvió para madurar más. Lamine Yamal jugará mañana su primer clásico con el primer equipo. Un reto que para nada le asusta.
Así podríamos definir la vida de la que el próximo viernes 30 de junio se convertirá en esposa de Lionel Messi: Antonella Roccuzzo.
Nacida el 26 de febrero de 1988 en Rosario, ciudad del distrito de Santa Fe en Argentina, esta mujer de carácter apocado y sonrisa perfecta ha tenido que aprender a moverse como pez en el agua en el complicado mundo de la fama en el que nunca de niña pensó que viviría.
A sus 29 años, ** Antonella está a punto de dar el 'sí, quiero'** al que fuera su amigo de la infancia, su confidente en la adolescencia y su novio y padre de sus dos hijos. Pero, ¿cuáles son sus orígenes? ¿A qué se dedica su familia?
Antonella vino al mundo a finales de los años 80 en la tercera metrópolis más poblada de Argentina, Rosario, lugar de nacimiento del Che Guevara, de Pablo Echenique (sí, el de Podemos) y lugar de encuentro nocturno, mates y alfajores, e inspiración de artistas como Joaquín Sabina o Calamaro.
Rosario es además una de las ciudades más conflictivas del país latinoamericano, blindada a cal y canto estos días para la celebración de la que promete ser la boda del año.
Los padres de Antonella tienen orígenes humildes. Su abuela paterna, a la que ella llama cariñosamente “Lele” en las fotografías que sube a Instagram, fue una segunda madre para la joven.
La mediana de tres niñas con un gran parecido físico y que apenas se llevan un par de años. "Fue la abuela la que inició el negocio familiar que ahora se ha ampliado. En un principio, se trataba de una pequeña despensa (lo que sería una tienda de ultramarinos en España) en el barrio de Urquiza, al sur de la ciudad", nos dice un vecino rosarino afincado en España con el que ha podido hablar Vanity Fair.
Antonella siempre fue el ojito derecho de su padre Jose Roccuzzo, que se casó con Patricia Blanco, mujer con la que sigue unido después de 30 años.
La que es una de las WAGS más famosas del planeta, sin embargo, es definida en su país natal como ** la 'antibotinera'.** Botineras son las jóvenes que mantienen una relación con futbolistas más o menos famosos y que después pasean palmito por portadas de revistas o se convierten en protagonistas VIP de programas de televisión tipo Mira quién baila.
"Siempre ha tenido un perfil bajo. Cuando se supo que salía con Messi, durante el Mundial de Sudáfrica, ellos ya llevaban más de tres años juntos y era muy complicado captar una imagen de Antonella. Siempre ha sido huidiza con los medios de comunicación. Nunca ha dado una entrevista", explica DC, periodista deportivo.
Antonella estudió junto a sus hermanas en uno de los mejores colegios de Rosario, el Centro Educativo Latinoamericano, que cuesta unos 1.200 euros al mes, y sus padres consiguieron que a sus hijas no les faltara de nada gracias al negocio familiar que José heredó de su madre y que poco a poco convirtió en un pequeño 'imperio': los supermercados Unico, que hoy en día cuentan con siete sedes tanto en Rosario como en localidades cercanas (en Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez) y más de 100 empleados, y son muy conocidos por los argentinos para sus compras diarias.
** Su madre Patricia, trabajó como cajera al inicio del negocio y poco después fue desligándose para ocuparse de la familia y la educación de las niñas.**
Con el dinero que su padre ganaba de la gestión de los supermercados (años más tarde también ejercería como Síndico de la Cámara de Supermercados rosarina) la familia viajaba al norte de Brasil en la época estival (enero en Argentina) . También pasaban una semana al año en localidades como Buzios o Florianópolis, dos de los destinos más frecuentados por los argentinos en verano, por sus playas de arena blanca. Un año incluso visitaron Cuba.
Para Antonella, 'la Negra' como la llaman en Argentina, sus hermanas son su vida. Con ellas jugaba de niña al escondite y a maquillarse como estrellas de Hollywood, como se puede ver en algunas imágenes de su cuenta de Instagram (en la que por cierto tiene 4 millones de seguidores) .
La mayor de las tres es Paula, de 31 años, terminó sus estudios de abogacía hace casi un lustro y vive en Rosario junto a su marido y sus hijos. La pequeña de las Roccuzzo es Carla, que causa furor en Instagram cada vez que su hermana 'famosa' sube una foto en la que ella aparece.
** Carla estudió Medicina y tiene 27 años.**
Uno de los momentos más felices de las hermanísimas, una especie de Kardashian-Jenner pero de perfil mucho más bajo y sin mansiones ni realities de por medio, fueron sus fiestas de 15 años, una de las tradiciones más arraigadas en Argentina.
Para celebrar la llegada a los 'sweet 15' de Paula, la familia viajó a Disneyland, en Orlando.
La de Antonella tuvo lugar un par de años después del terrible atentado del 11S en las Torres Gemelas y sus padres decidieron que quizá no era el mejor momento para viajar de vuelta a Estados Unidos.
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