Fallece Jean-Paul Belmondo: Un Ícono del Cine Francés
Jean-Paul Belmondo ha muerto a los 88 años, según ha informado la agencia de noticias AFP.
Bébel, como era conocido por el público francés, fue una de las grandes estrellas del cine europeo del siglo XX, protagonizando algunas de las películas más importantes de la Nouvelle Vague y transitando después al cine de acción, el thriller y la comedia.
De icono de la Nouvelle Vague pasó a rostro de un cine popular que le otorgó el estatus de mito en su país.
Belmondo, fallecido este lunes en su casa a los 88 años, fue el epítome de lo francés, el actor más querido e internacional de una cinematografía en la que protagonizó más de 80 películas.
Según informó su abogado, Michel Godest, a la agencia AFP: «Estaba muy cansado desde hacía tiempo. Se ha apagado tranquilamente».
Lea también: Carlos de Austria: Música y actuación en su vida
Un Actor Atípico con Talento Desbordante
Actor de un físico peculiar ("Eres demasiado feo", le dijo un profesor de arte dramático) y una energía interpretativa desbordante, Belmondo rompió moldes estéticos y marcó una época gloriosa del cine francés, formando pareja a veces con su amigo Alain Delon, de una belleza más refinada.
Belmondo supo llevar todos los personajes a su terreno, otorgándoles credibilidad a partir de su propia personalidad.
Su afición por el boxeo se saldó con una nariz rota que marcó para siempre un rostro idóneo para encarnar canallas de buen corazón.
En sus memorias, publicadas en 2016 y tituladas 'Mil vidas mejor que una', el feo más atractivo del cine francés repasa la lista de estrellas que tuvo entre sus brazos: Gina Lollobrígida, Sofia Loren, Brigitte Bardot, Catherine Deneuve, Jean Seberg, Anna Karina, Françoise Dorleac, Sophie Marceau…
A algunas las convenció para prolongar aquellas escenas de amor fuera de los estudios, como fueron los casos de Bardot y Deneuve.
Lea también: Vida y Obra de Álvaro de Luna
Inicios y Consagración en la Nouvelle Vague
Nacido en 1933 en París, hijo de un conocido escultor y de una pintora que le tomaba como modelo para sus lienzos, su familia bohemia con sangre siciliana y piamontesa alentó que estudiara en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático.
Su hermano Alain fue productor de cine y su hermana Muriel, bailarina profesional.
A los 26 años, uno de los 'jóvenes turcos' de la revista 'Cahiers du Cinéma' le sondea para interpretar al protagonista de una cinta que condensa la admiración que este grupo de enfermos de cinefilia siente por el género negro y por directores estadounidenses como Sam Fuller y Nicholas Ray, ignorados olímpicamente por la crítica hasta entonces.
Godard y Belmondo ya han trabajado antes en un cortometraje.
El director se lo encontró por la calle y quedó fascinado por su aspecto.
Lea también: Actuación en la sangre: Los Martínez-Romero
Jean-Luc Godard filmó la revolucionaria 'Al final de la escapada' (A bout de souffle) desde la osadía y logró capturar el espíritu de la juventud europea del momento.
No lo podría haber hecho sin Jean-Paul Belmondo, gángster de pacotilla de Pigalle, que se pasa el pulgar por los labios en un gesto imitado de Bogart y copiado a su vez por el hombre Martini; Jean Seberg, pelo a lo 'garçon', vocea «¡New York Herald Tribune!» por los Campos Elíseos.
«El tema será la historia de un joven que piensa en la muerte y la de una chica que no piensa en ella», le escribió Godard a Truffaut en las vísperas del rodaje.
El director de fotografía Raoul Coutard, curtido como reportero de guerra, se camufla en las calles de París con su pequeña cámara para seguir a Belmondo, un ladrón de coches con trágico final.
Con la Nouvelle Vague desaparece la parafernalia de los rodajes, los platós y los focos.
Éxito Popular y Reconocimiento
Al final de la escapada, Borsalino, La sirena del Misisipi, Cartouche y El hombre de Rio, entre muchas otras, lo convirtieron en el intérprete preferido de los franceses, un símbolo nacional.
Trabajó a las órdenes de los directores franceses más prestigiosos: François Truffaut, Alain Resnais, Claude Chabrol, Jean-Pierre Melville…
Sin embargo, el gran público le quería por películas como 'El profesional', 'El incorregible', 'El hombre de Río', 'Borsalino' y 'Uno de dos'.
Belmondo participó en superproducciones en inglés como '¿Arde París?' Y 'Casino Royale', pero nunca le interesó trabajar en Hollywood.
En los 90, tras décadas sin pisar el teatro, se atrevió a encarnar en la sala Marigny de los Campos Elíseos a Cyrano de Bergerac.
El protagonista de 'Cartouche', 'Pierrot, el loco', 'La sirena del Mississippi', 'El clan de los marselleses', 'Las tribulaciones de un chino en China' y 'El animal' se despidió de las pantallas en 2008 con 'Un hombre y su perro', inédita en nuestro país.
Años antes, cuando el cine francés ya no le reservaba papeles de relumbrón, había comprado un teatro para hacer realidad su sueño de la infancia y dedicar sus esfuerzos y talento a los escenarios.
En 2003, a los 70 años, fue padre por cuarta vez a pesar de las secuelas que arrastraba de un infarto sufrido dos años atrás.
En 1989 ganó el premio César -el equivalente francés al Óscar- al mejor actor por el filme El imperio del león (1988), premio que rechazó.
Fue condecorado en 2007 con la Legión de Honor con el grado de comandante.
Su última aparición en el cine fue en 2009 con la película Un hombre y su perro , de Francis Huster.
Legado y Homenajes
En un ambiente de crisis casi permanente y depresión colectiva, por los estragos de la pandemia, la amenaza terrorista y los problemas económicos y divisiones sociales, Belmondo recordaba una Francia menos angustiada, más desacomplejadamente hedonista.
Era un país, en los años sesenta y setenta, que se había recuperado de la II Guerra Mundial y, pese a las tensiones, era consciente de su progreso y encaraba el futuro con esperanza.
De Belmondo todos los comentarios coincidían ayer en subrayar que generaba consenso. Su cine gustaba a públicos muy diversos.
El impacto de la muerte de Jean-Paul Belmondo en Francia se puede vislumbrar en el tuit del presidente Emmanuel Macron dedicado a su memoria: «Él seguirá siendo para siempre El Magnífico. Jean-Paul Belmondo fue un tesoro nacional, lleno de garbo y estallidos de risa, con el verbo en voz alta y el cuerpo veloz, héroe sublime y figura familiar, temerario incansable y mago de las palabras. En él nos encontramos todos».
"Seguirá siendo siempre Le magnifique [Cómo destruir al más famoso agente secreto del mundo]. Jean-Paul Belmondo era un tesoro nacional", ha publicado Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa. "Héroe sublime, figura familiar, temerario incansable y mago de las palabras. Todos nos encontramos en él".
Por su parte, el exdirigente galo François Hollande ha escrito: "Todos habríamos querido tenerle como amigo".
París. Fue, para varias generaciones, la sonrisa y la seducción de Francia, no solo un monstruo del cine y un personaje muy popular sino también el símbolo de una época más optimista que la actual.
Macron califica al actor fallecido de “tesoro nacional”, “héroe sublime” y “figura familiar”“Estaba muy cansado desde hacía tiempo; se ha apagado tranquilamente”, precisó Godest, emocionado, en una entrevista con la cadena BFM-TV.
Llamado también Bébel, Belmondo participó en 80 películas y deja un legado de personajes inolvidables, desde el joven de Al final de la escapada o colgado de un helicóptero sobre Venecia en El rey del timo , de 1980.
“A lo largo de mi vida lo he hecho y lo he tenido todo. No tengo remordimientos. He hecho todo lo que quería hacer y hoy amo las cosas que tengo: la vida, el sol y el mar”, resumió el actor hace cinco años, al recibir el León de Honor en la Mostra de Venecia, el galardón más importante de su carrera junto a la Palma de Honor en Cannes 2011.
Vida Personal
El actor, prototipo del french lover , fue un gran seductor, dentro y fuera de la pantalla. La revista Life lo calificó, en 1966, de “playboy sexy, loco y frío”.
Tuvo tres hijos con su primera esposa, la bailarina Élodie Constantin.
Protagonizó amoríos con Ursula Andress y con la cantante brasileña Carlos Sotto Mayer.
En 1989 se casó con Nathalie Tardivel, también bailarina, con la que tuvo una hija.
Una de sus últimas compañeras fue la exmaniquí Barbara Gandolfi, 42 años más joven.
Desde el 2018 compartía su vida con la actriz Valérie Steffen, de 57 años.
Su vida no estuvo exenta de malos momentos: especialmente dura fue la muerte de su hija Patricia en un incendio en 1993, cuando tenía solo 40 años.
Tabla de Premios y Reconocimientos
| Premio | Año |
|---|---|
| Premio César al mejor actor | 1989 |
| Legión de Honor (grado de comandante) | 2007 |
| Palma de Oro honorífica de Cannes | 2011 |
| León de Oro a su carrera del Festival de Venecia | 2016 |
tags: #actor #frances #nacido #en #1933