Adiós Lactancia Materna: Una Guía para un Destete Respetuoso

06.12.2025

La maternidad, pese a la imagen que se suele tener de ella, no es un camino de rosas. Tampoco lo es la lactancia materna. Si bien es cierto que tiene momentos maravillosos y ofrece múltiples beneficios al bebé que jamás podrá ofrecer la lactancia artificial, también hay una parte dura de la que, sin embargo, poco se habla. Una de las fases difíciles de afrontar es, precisamente, el final de la lactancia: el destete. No es éste un tema baladí. Bien lo sabe Padró. Y es que sólo desde el año 2019 en LactApp han recibido alrededor de 160.000 mensajes relacionados con el fin de la lactancia enviados por 37.000 usuarias. “Se ve claramente que es un tema sobre el que las madres necesitan información. Además, muchas de las usuarias interesadas en el destete afrontan esta fase de la lactancia mucho antes de los seis meses de duración que recomienda la OMS. Según datos proporcionados por LactApp, sólo llegan a los seis meses de lactancia materna exclusiva el 39% de las madres.

El destete se define como el proceso de dejar la lactancia materna, y puede ser voluntario por parte de la madre o forzoso, debido a causas ajenas a la madre y al bebé.El destete respetuoso se refiere a un proceso de dejar la lactancia materna tomando en consideración al infante, sin forzar e intentando evitar lágrimas.

¿Cuándo es el momento adecuado para el destete?

“En España, la duración media de la lactancia es muy baja. Cuando preguntamos sobre cuál es el mejor momento para iniciar el destete, esta conocida experta en lactancia responde con rotundidad: “No hay un mejor momento para finalizar esta etapa. Esto debería ser algo que cada madre decidiera. Sí es importante saber que hay etapas en las que puede ser un poco más complicado. Por ejemplo, si un bebé se halla inmerso en una crisis madurativa, como puede ser la de los ocho meses o la de los dos años, conseguir un destete es difícil porque el bebé está muy demandante y requiere muchísimo el pecho”, considera la cofundadora de LactApp.

Por lo general, la leche materna deja de ser suficiente como fuente exclusiva de alimentación cuando tu bebé alcanza los 5 a 7 meses, porque a partir de esta edad aumentan las necesidades energéticas y de hierro de tu pequeño. Los expertos recomiendan que se alimente a todo bebé exclusivamente con leche materna durante al menos los primeros 6 meses de vida y no más tarde del inicio del 7º mes. Tras el 6º mes, la necesidad energética y de hierro de tu bebé es mayor y debe suplirse mediante alimentos complementarios.

Cómo Iniciar el Destete

La forma de iniciarlo dependerá, sobre todo, de las necesidades de la madre, pero también de la edad del bebé. “No es lo mismo destetar a un bebé de dos años que a un bebé de tres meses. Y las preferencias de la madre son importantes. Igual quiere hacer un destete parcial o quizá necesita ya uno total. Eso lo debemos tener en cuenta. Si fuese factible, lo ideal sería ir reduciendo las tomas poquito a poco, porque tenemos un tercer protagonista en esta historia que es el pecho, la glándula mamaria. Si disminuimos de forma progresiva la producción de leche, la glándula mamaria va a salir beneficiada. Cuando se hace un destete muy abrupto debemos controlar muy bien el pecho porque el riesgo de mastitis y obstrucciones aumenta”, señala la autora de Destete: final de una etapa.

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  • Saltar una toma: A la hora de la comida, en vez de ofrecer al bebé leche materna hay que invitar al niño a probar algún alimento complementario.
  • Acortar el tiempo de la toma: Consiste en reducir el tiempo que se deja que el bebé mame de cada pecho.

Si la voluntad de la madre es ir despacio en el fin de la lactancia y no hay preferencias entre destetar de día o de noche, la opción más fácil de lograr es el destete diurno “porque al bebé le podemos ofrecer cosas durante el día en vez de la teta. Es decir, si pensamos que el bebé, si éste tiene más de seis meses, tiene hambre, le podemos ofrecer comida. Si está aburrido y pide teta, le podemos distraer. Sin embargo, en la lactancia nocturna “la teta se relaciona directamente con el sueño y no hay mucho que les podamos ofrecer por la noche a cambio de la teta. Por eso el destete nocturno suele ser un poco más complicado”, opina la experta.

Una forma habitual de empezar el proceso de destete es comenzar retirando las tomas de la noche, desde la última antes de acostarse hasta la primera de la mañana. Lo ideal es esperar al menos a que el bebé cumpla 18 meses para comenzar con el destete nocturno, pues hasta esa edad las tomas nocturnas son esenciales y deben ser a demanada. Aunque el bebé aún es pequeño, se aconseja hablar con él y explicarle de forma que él pueda entenderlo que tanto la mamá como él necesitan dormir por las noches para estar descansados al día siguiente. Cuando se despierte por la noche, hay que procurar que se sienta atendido aunque no se le ofrezca el pecho. Cambiar al bebé a su habitación es otro método probado.

Consideraciones sobre la edad del bebé

Si hablamos de la edad para quitar el pecho, “por suerte o por desgracia, destetar a un bebé más pequeñito es relativamente fácil porque casi no tienen ni voz ni voto en el proceso. El problema empieza cuando los bebés empiezan a crecer y tienen 4, 5 o 6 meses en adelante. Aquí lo van a poner más complicado. Los bebés nacen para mamar y para ellos no existe otra opción. Es cierto que nosotras podemos elegir qué queremos hacer y cómo lo queremos hacer, pero para los bebés la opción es la teta. “Muchos de ellos nunca han tomado o no han cogido un biberón y no saben cómo se hace. Y esto va a costar también con niños mayores aunque se pueda razonar. Pero también debemos tener muy presente el desarrollo cognitivo de los bebés. No podemos decirle a un niño de un año 'Mira, cariño, es que estoy cansada, ya no te quiero dar la teta', y que te diga 'Perfecto, mami, ya no te voy a pedir teta'. Es decir, lo que nosotras queremos conseguir a veces choca con su desarrollo cognitivo y nos tenemos que adaptar a este desarrollo y ofrecer las pautas necesarias a ese desarrollo, porque en cada momento habrá cosas que podamos ofrecer y cosas que van a ser inútiles.

Para los bebés más mayores el pecho lo es todo. Es fácil destetar a un bebé de menos de un año que por desgracia no tiene ni voz ni voto en la decisión de su madre, destetar a un bebé mayor no es nada simple ni suele ser agradable. Muchas madres nos comentan que sufren porque no quieren traumatizar a sus hijos. Es evidente que no les quieren hacer daño y sufren viendo lo mal que lo pasan. Durante el proceso de destete (sea cual sea el proceso elegido) es necesario ofrecer al niño mucho más amor y compresión si cabe, multiplicar los besos y no escatimar mimos, tener el triple de paciencia y acompañar y comprender sus rabietas y su llanto.

Técnicas y Métodos para el Destete

Muchas madres encaran el final de la lactancia con miedo de que quitarle la teta al bebé suponga un trauma para él. Así lo admite Padró. Por ello se muestra tajante: “La situación que produce un trauma va mucho más allá de un destete, es una situación que nos sobrecoge, que nos marca. El destete será una situación en la que acompañemos al bebé a dar un paso más, en la que nuestra relación cambia, efectivamente. Pero, tranquiliza la autora de esta guía para afrontar esta etapa de la lactancia materna, “detrás de la teta estamos nosotras y siempre hemos estado ahí. En cuanto a los métodos válidos para destetar, insiste Padró, “están relacionados con la edad del bebé En niños menores de 6 meses no hay método. El método es la negación, no hay otra. Cuando ya son más mayores, cuando saben dónde está la teta, cuando saben meter mano y cogerse a la teta y buscarte, aquí sí que empezamos con las técnicas que nos pueden ayudar a que el bebé pida menos el pecho y, si lo pide, esté menos tiempo en el pecho. Ahí entran todas las archiconocidas técnicas del no ofrecer, no negar, la distracción, el aplazamiento.

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  • La técnica del no ofrecer-no negar no implica que cada vez que tu bebé te pide teta le des y sanseacabó. Primero, implica que tú ya no ofreces la teta. Entonces, si te pide, sí que hay una parte de tranquilidad, de cariño”, confirma Padró.
  • Una vez hemos logrado que eso funcione, entra en juego la técnica de la distracción. No le negamos la teta, pero le despistamos. “Si utilizamos mucho la negación, tendremos un efecto rebote. El bebé pedirá más.

En esta tabla encontraréis las formas más habituales de destetar a niños mayores y nuestros comentarios al respecto.

Método Descripción
No ofrecer, no negar Si el niño no pide el pecho, no se le ofrece.
Distracción Cuando el bebé pide, se le distrae de manera inmediata con una actividad que le pueda resultar atractiva o se le dice que sí que se le va a dar teta pero que tiene que esperar unos segundos a que termines lo que estás haciendo. De esta manera, intentamos que el niño se distraiga.
Potenciar la figura del padre/pareja Se puede intentar potenciar la figura del padre / pareja para que pueda encontrar más momentos de juego y cariño con el bebé.
Tiritas en el pezón Si el bebé asocia las tiritas al dolor es fácil que lo entienda. Se pone una tirita en el pezón, el bebé puede ayudar a colocarla.
Sustancia de sabor fuerte/amargo Aplicar una sustancia con un sabor fuerte o amargo sobre el pezón. Cuando el niño quiere mamar se le ofrece el pecho. A algunos no parece importarles el sabor del pecho y siguen mamando.

Duración del Destete

La duración del destete dependerá de cada caso, de las necesidades de la madre y de las circunstancias que lo rodean. “Hay de destetes que duran semanas y otros que duran meses. No es un proceso regular, a veces se dan pasitos atrás y esto lo tenemos que saber antes de empezar. "Pero a partir de ahí va a depender mucho de la realidad de cada madre. Hay madres a las que se les diagnostica alguna enfermedad, que tienen que tratarse inmediatamente.

Presión Social y Destete

Sin embargo, Alba Padró lamenta que muchas madres opten por el destete presionadas por el “entorno social, sea familiar o sanitario. Llegados a cierto punto, habitualmente la lactancia es algo bien valorado. Pero cuando el bebé empieza a hacerse un poco mayor, la presión aumenta. Entonces se les empieza a decir a las madres que su leche ya no es buena, que ya no es necesaria, que ya ha inmunizado al bebé y que ya pueden destetar. "Es muy importante que no se den consejos o que no se les diga a las mujeres lo que deben o no hacer respecto a su lactancia y al destete, y que sean ellas las que puedan elegir en qué momento destetar. Y también, por supuesto, las madres de niños mayores, más de uno o dos años, sufren muchísima presión para destetar. Es cierto que la mayoría están muy curtidas y ya les importa poco la opinión de los demás, pero siempre acaba siendo un tema recurrente”, concluye.

Aspectos emocionales y físicos para la madre

Cuando una madre deja de dar de mamar a su bebé, su cuerpo aún seguirá produciendo leche materna durante una temporada. La retirada de la leche es gradual, por eso esa producción que no se ofrece al bebé va a provocar una congestión en los senos de la mujer que podría llegar a ser bastante dolorosa. Lo ideal si nos vemos molestas y con el pecho muy congestionado, es ir extrayéndose un poco de leche de manera manual (si es posible) o con la ayuda de un extractor, lo justo y necesario para sentirnos cómodas y destensar la mama. Ingiere muchos líquidos y no dejes nunca la lactancia materna de golpe. Utiliza un sujetador de deporte con buena sujección.

Decir «chao, chao» a la lactancia conlleva, para gran parte de las madres, dar la bienvenida a los temidos kilitos de más. Mientras dan el pecho, las madres queman calorías a raudales para producir leche materna. El fin de este proceso genera un extra de energía que la naturaleza, siempre sabia, almacena en forma de grasas. Detrás de esta ganancia de peso se encuentran otras causas, como la bajada del nivel de prolactina. Esta hormona, además de estimular a los alvéolos a producir el alimento del recién nacido, influye de formas inesperadas en la mujer (p. ej., inhibiendo el deseo sexual) y puede disminuir el deseo de comer.

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Un efecto de dejar la lactancia, cabría pensar, es la mengua del suministro lácteo, ¿verdad? Lo cierto es que no pocas mujeres tardan semanas e incluso meses en «cerrar el grifo» o secar su leche, como se dice en obstetricia. Para acelerar este cambio en el cuerpo durante la lactancia, existen medicamentos para cortar la leche (p.

Depresión Post-Destete

Como un duelo. Así describe el destete más de un pediatra y especialista en maternidad. Sin embargo, este fenómeno, conocido como depresión post-destete, se prolonga en una minoría de casos por distintas razones: un destete poco gradual, la presión social, una planificación insuficiente o la falta de apoyo emocional. Contra la depresión que sigue al destete, son efectivas las terapias familiares, de pareja y de apoyo, así como consultar a personas con experiencia previa o que estén atravesando una situación similar.

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