Beneficios y riesgos de consumir agua con limón y sal durante el embarazo

10.01.2026

Cuando estás embarazada, tus hábitos alimenticios son más importantes que nunca, ya que afectan a tu salud, a cómo te sientes y, por supuesto, a tu bebé. Para mantener una dieta saludable durante el embarazo, tus comidas y tentempiés deben contener un buen equilibrio de nutrientes, como proteínas, hidratos de carbono y grasas, lo que te ayudará a mantenerte sana, y a favorecer el crecimiento y el desarrollo de tu bebé.

¿Cómo mantener una dieta saludable durante el embarazo?

Para empezar, no se trata de perder peso; lo último que necesitas es reducir la ingesta calórica durante el embarazo. Por otra parte, lo de «comer por dos» está ya muy anticuado. En su lugar, intenta centrarte en consumir una variedad de alimentos saludables y ricos en nutrientes para favorecer el desarrollo de tu bebé.

En general, para planificar una dieta saludable para el embarazo, debes tener en cuenta una serie de principios clave:

  • Come variado. Intenta consumir una mezcla de proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas de los cinco grupos de alimentos: frutas, verduras, cereales, proteínas y lácteos. Un truco es reservar la mitad del plato para frutas y verduras, y la otra mitad para cereales y proteínas.
  • Bebe leche baja en grasa. Son buenas opciones tanto la leche desnatada como la leche con 1 % de nata.
  • Opta por cereales integrales. Son mejor opción que los refinados porque aportan más fibra. Algunos ejemplos son el pan integral, la pasta integral, la quinoa, el arroz integral y la avena.
  • Limita ciertos alimentos. Intenta evitar los alimentos con un alto contenido en grasas saturadas, grasas trans, azúcares añadidos y sodio. Si te preguntas qué puedes comer para reducir la tensión arterial durante el embarazo, es posible que el médico te sugiera que evites el exceso de sal.

Nutrición durante el embarazo: lo que hay que comer

Durante el embarazo, debes procurar mantener una dieta equilibrada con diferentes nutrientes, como proteínas, hidratos de carbono y grasas, además de vitaminas y minerales clave, como el ácido fólico, el hierro, el calcio y la vitamina D.

Uno de los nutrientes más esenciales es el ácido fólico, que ayuda a prevenir las discapacidades congénitas del cerebro y la columna vertebral, pero también es importante el consumo de hierro y calcio. El hierro ayuda a producir más sangre, que tanto tú como tu bebé en desarrollo y la placenta necesitáis. Y es posible que ya sepas que el calcio es importante para los huesos y los dientes; la ingesta insuficiente de este nutriente durante el embarazo puede dar lugar a una pérdida ósea.

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Puedes suplementar tu alimentación con vitaminas prenatales, pero una dieta equilibrada puede darte todo lo que necesitas para nutrirte a ti y a tu bebé durante el embarazo. Las necesidades de nutrición prenatal varían ligeramente de una persona a otra. Consulta a tu médico para que te asesore sobre las vitaminas prenatales y para saber si necesitas tomar algún suplemento adicional.

Si te interesa saber cómo puedes obtener estos nutrientes a través de la dieta, consulta nuestra tabla nutricional para el embarazo, un buen punto de partida para las embarazadas que parten de un peso normal previo al embarazo. Cada embarazada es un mundo, así que a la hora de elaborar una dieta para el embarazo, consulta siempre a tu médico.

Tabla nutricional para el embarazo

Nutriente ¿Cuánto necesito? ¿Qué alimentos lo contienen?
Proteínas Trata de ingerir entre 140 y 170 g de proteínas al día. Un huevo tiene 28 g, al igual que ½ taza de frutos secos o semillas. Carnes magras, aves, pescado, judías secas, frutos secos, huevo, queso
Carbohidratos complejos Intenta consumir en torno a 5 o 6 tazas de hidratos de carbono de diferentes tipos de alimentos. Prioriza las verduras y las frutas enteras, y compleméntalas con cereales. Cereales integrales (pan, arroz, pasta), verduras (verduras de hoja verde, verduras naranjas, variedades con almidón, judías, guisantes, lentejas), frutas (cítricos, frutos rojos y frutos secos)
Grasas y aceites A medida que avanza el embarazo, conviene aumentar gradualmente el consumo de grasas y aceites, para pasar de unas 5 cucharaditas al día durante el primer trimestre a 8 cucharaditas al día al final del tercer trimestre. Aceitunas, aceite de oliva, pescado, aguacate, frutos secos
Ácido fólico Necesitarás unos 600 μg de ácido fólico al día durante el embarazo. Puede resultar difícil obtener todo el ácido fólico que necesitas para el embarazo solo a través de la alimentación, por lo que probablemente tu médico te recomendará alguna vitamina prenatal diaria. Verduras de hoja verde, zumo de naranja enriquecido con ácido fólico, judías, cereales enriquecidos con ácido fólico, pan y pasta enriquecidos con ácido fólico, frutos secos
Calcio La cantidad diaria recomendada de calcio durante el embarazo es de 1000 mg al día (1300 mg al día si eres menor de 19 años). Un vaso de leche contiene unos 300 mg de calcio. Verduras de hoja verde, zumo de naranja, leche, yogur, queso, sardinas
Hierro Durante el embarazo necesitarás ingerir unos 27 mg al día. 1/2 taza de espinacas hervidas tiene unos 3 mg de hierro, al igual que 85 g de solomillo de ternera magro asado. Aves, pan y cereales integrales, verduras de hoja verde, judías secas y guisantes, frutos secos, huevo, hígado, carne roja magra, tofu
Vitamina D La vitamina D es esencial para el embarazo, y necesitarás unas 600 UI al día. Lo más probable es que tu principal fuente sean las vitaminas prenatales, que aportan unas 400 UI con cada comprimido. Puedes obtener el resto a través de la dieta. Luz solar, leche y cereales enriquecidos con vitamina D, pescado azul (salmón y sardinas)

21 alimentos recomendados durante el embarazo

¿No tienes claro qué debes incluir en tu plan de alimentación para el embarazo? Una dieta saludable para el embarazo puede ser mucho más sabrosa de lo que crees. Hemos hecho una lista con 21 de los mejores alimentos para comer durante todo el embarazo, desde el primer trimestre hasta la recta final:

  1. Huevo. Además de ser rápidos y fáciles de preparar, los huevos contienen multitud de proteínas y vitaminas, por lo que constituyen una gran fuente nutritiva.
  2. Queso. El queso es un delicioso alimento rico en calcio, que tan necesario es para el embarazo; busca variedades elaboradas con leche pasteurizada. A menos que en la etiqueta se indique específicamente que están pasteurizados, conviene evitar los siguientes quesos: feta, brie, camembert, fresco, blanco y de pasta azul.
  3. Yogur. Otro alimento rico en calcio perfecto para el embarazo es el yogur. Debes evitar los alimentos ultraprocesados y azucarados, por lo que el mejor yogur para el embarazo es el natural, el griego o cualquier otro sin azúcares añadidos.
  4. Leche enriquecida. La leche enriquecida es una gran fuente de calcio, y también contiene vitamina D, un nutriente difícil de obtener por otros medios.
  5. Cereales enriquecidos. Opta por cereales enriquecidos para asegurarte de obtener el calcio, la vitamina D, el hierro y el ácido fólico que necesitas. Cómete un bol para desayunar o espolvorea un poco sobre un yogur griego con miel.
  6. Frutos secos y semillas. Los frutos secos y las mantequillas de frutos secos son alimentos no perecederos muy fáciles de transportar, por lo que son ideales para tomar un tentempié saludable fuera de casa. Y lo más importante, constituyen una gran fuente de proteínas y grasas. Son buenas opciones las almendras, los cacahuetes y las nueces.
  7. Zumo de naranja 100 % natural. Disfruta de un vaso de zumo de naranja recién exprimido para ingerir una buena dosis de calcio y vitamina C. Intenta exprimir el zumo tú misma, ya debe ser zumo de naranja 100 % natural (a ser posible recién exprimido), no de concentrado ni con aditivos. La única excepción es el zumo de naranja enriquecido con ácido fólico o vitamina D.
  8. Aguacate. El aguacate constituye una gran aportación a la dieta durante el embarazo. Contiene muchos nutrientes y también ácidos grasos monoinsaturados (AGM), una de las «grasas buenas» que ayudan a controlar los niveles de colesterol.
  9. Cítricos. Los cítricos son una gran fuente de vitamina C y se presentan en muchas formas deliciosas, desde las naranjas y todas sus variantes hasta los pomelos, limones y limas. La vitamina C ayuda a mantener tus encías, dientes y huesos sanos. Además, las naranjas tienen un alto contenido en ácido fólico.
  10. Frutos rojos. Si buscas fruta que vaya bien para el embarazo, empieza por los frutos rojos. Las fresas, arándanos, frambuesas y moras aportan vitamina C, pero también otros nutrientes, como antioxidantes, hierro (especialmente los frutos rojos deshidratados) y flavonoides. Además, se ha demostrado que mejoran y favorecen la salud cognitiva.
  11. Plátano. Si sufres de estreñimiento, estés embarazada o no, come plátano. Tiene mucha fibra y puede contribuir a aliviar el tracto digestivo, además de proporcionar vitamina B6, que ayuda al organismo a formar glóbulos rojos y a utilizar nutrientes importantes, como las proteínas y las grasas.
  12. Verduras de hoja oscura. Si necesitas una dosis de salud, recurre a las verduras de hoja oscura; son superalimentos para el embarazo cargados de calcio, vitamina A, ácido fólico, hierro y mucho más. Consigue un buen mézclum con espinacas, col rizada, rúcula y lechuga romana, y disfruta de una ensalada cada día.
  13. Verduras naranjas. Algunas de las mejores verduras para el embarazo son de color naranja y contienen vitamina A, que favorece la salud de la piel y la vista, y contribuye al crecimiento de los huesos. Algunas de ellas son las zanahorias, los boniatos, los pimientos anaranjados y la calabaza. Si buscas un tentempié saludable y rápido para el embarazo, prueba a cortarlas en trozos y tomarlas con hummus.
  14. Brócoli. Se trata de otra verdura con alto contenido en fibra que aporta vitamina C, un nutriente que favorece la salud de las encías, los dientes y los huesos. Si no eres fan del brócoli, una buena alternativa es la coliflor.
  15. Judías y lentejas. Además de estar cargadas de fibra, las judías y las lentejas aportan ácido fólico, hierro y proteínas. Si eres vegetariana o vegana, pueden ser una buena opción para obtener proteínas suficientes durante el embarazo.
  16. Espinaca. Necesitarás una variedad de alimentos ricos en hierro para elaborar una dieta saludable para el embarazo, y la espinaca es uno de los más recomendados. El hierro ayuda a mantener un nivel de energía adecuado y a evitar la anemia. Las espinacas congeladas son especialmente asequibles y fáciles de preparar; prueba a utilizarlas en guisos o en salsas para la pasta.
  17. Arroz integral. El arroz integral es una gran alternativa al arroz blanco refinado porque incluye el grano entero, que es lo que aporta fibra. Como decíamos, la fibra es la clave para mantener a raya el estreñimiento durante el embarazo. Además, los carbohidratos complejos tardan más tiempo en descomponerse en el organismo, por lo que ofrecen una liberación de energía más prolongada.
  18. Pasta integral. La pasta integral es asimismo una opción mejor que la refinada por las mismas razones que el arroz integral. Los cereales integrales te ayudarán a sentirte saciada durante más tiempo y a reducir los niveles de colesterol, algo muy importante durante el embarazo.
  19. Pescado azul. Las grasas buenas (insaturadas) son cruciales durante el embarazo, ya que aportan energía, ayudan a formar la placenta y contribuyen al desarrollo de los órganos del feto. Los pescados azules, como la sardina y el salmón, son una buena opción, ya que también aportan ácidos grasos omega-3 y vitamina D.
  20. Tofu. Para las vegetarianas y veganas, el tofu es una alternativa a las proteínas de origen cárnico. Además, puedes optar por el tofu enriquecido con calcio para asegurarte de que obtienes la cantidad suficiente de este nutriente esencial.
  21. Aceite de oliva. Algunos aceites, como el de oliva, son grasas insaturadas, por lo que, al igual que el pescado azul, aportan nutrientes importantes para la formación de la placenta y los órganos del feto.

Alimentación en el embarazo: alimentos que debes evitar

Además de saber qué conviene comer durante el embarazo, es igualmente importante saber qué conviene evitar. Hay algunos alimentos que deberás evitar durante el embarazo porque puedan afectar al desarrollo del feto o, en general, porque sean poco saludables.

Estos son algunos de los alimentos que no debes incluir en tu dieta durante el embarazo:

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  • Ciertos tipos de pescado
  • Leche y alimentos no pasteurizados
  • Alimentos crudos o poco cocinados
  • Carbohidratos simples de los alimentos procesados
  • Grasas trans

Siempre es buena idea consultar con el médico si te conviene añadir algo a la lista o si hay alimentos específicos que personalmente debas evitar.

Alimentación en el embarazo: bebidas

Es importante que te mantengas hidratada y, para ello, deberás beber entre 8 y 12 vasos de líquido al día. El agua es la mejor opción: tomar suficiente agua puede ayudarte a evitar el estreñimiento y la sequedad excesiva de la piel, además de a eliminar las toxinas y residuos del organismo.

Por supuesto, el agua no es la única bebida que existe, y muchas mujeres se preguntan qué beber durante el embarazo. Aquí tienes una breve guía sobre el consumo de otras bebidas durante el embarazo, como el café, el té, el alcohol y los refrescos:

  • Café y té. No es necesario que elimines la taza de café de la mañana durante el embarazo, pero es mejor que limites la cafeína a menos de 200 mg al día. Eso equivale a unas dos tazas de café molido o cuatro tazas de té con cafeína.
  • Infusiones. Aunque las infusiones suelen promocionarse como una alternativa sin cafeína al té negro y al café, hay pocos datos sobre los efectos de algunas hierbas en el desarrollo de los bebés. Por lo tanto, a menos que tu médico te dé el visto bueno, es mejor que evites totalmente las infusiones, incluso las que se comercializan para el embarazo.
  • Alcohol. Seguramente hayas escuchado que el alcohol es una línea roja durante el embarazo. Los expertos coinciden en que la más mínima cantidad de alcohol puede ya ser perjudicial. Lo mejor es ir a lo seguro y evitar totalmente el alcohol.
  • Refrescos. Durante el embarazo es mejor reducir el consumo de refrescos, de ser posible a cero. Los refrescos normales están cargados de azúcar, y los dietéticos pueden contener aspartamo u otros edulcorantes artificiales, nada de lo cual es bueno para ti en grandes cantidades.

Agua con limón: Beneficios y riesgos

Se dice que tomar agua con limón en ayunas ayuda a adelgazar, previene los resfriados, elimina toxinas o incluso ayuda a prevenir el cáncer, pero, ¿son verdad todos estos mitos?

Beneficios reales del limón (que no del agua con limón)

El limón tiene muchas propiedades beneficiosas, pero no por encima de otros cítricos o verduras. Tomarse un zumo de agua con limón no supone ningún problema, siempre y cuando no se le atribuyan propiedades extraordinarias. Al tratarse de un cítrico es muy rico en vitamina C, vitaminas del grupo B, potasio y magnesio. Uno de sus componentes más interesantes son los flavonoides, en concreto la hesperidina que tiene propiedades vasoprotectoras.

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¿Para quién es beneficioso el limón?

  • Personas con tendencia a trombosis, edemas, varices, etc: los flavonoides de este cítrico refuerzan la pared de los vasos capilares, otorgan mayor elasticidad a las arterias y mejoran la circulación venosa. Además, previenen la agregación plaquetaria, aportando un efecto antitrombótico.
  • Personas con anemia ferropénica: la vitamina C que contiene el limón favorece la conversión del hierro férrico en ferroso haciéndolo más asimilable. El resultado es una aceleración de la recuperación.

CONSEJO: en el caso de tomar agua con limón, recuerda que los flavonoides se encuentran principalmente en la piel y membrana blanca anterior a la pulpa. Por eso, al preparar zumo es conveniente exprimir también esta parte.

Falsos beneficios del agua con limón

  • Ayuda a adelgazar: En realidad, el agua con limón no ayuda a adelgazar. Esta afirmación se basa en un estudio realizado con ratones, a los que se les administró una elevada cantidad de flavonoides (muy superiores a las que se encuentran en un vaso de agua con limón). Sin embargo, hasta la fecha, no se ha conseguido demostrar que el limón ayude a adelgazar o controlar el peso como otros alimentos.
  • Previene el resfriado: Un limón exprimido aporta aproximadamente 35 mg de vitamina C, una tercera parte de la dosis de Vitamina C diaria recomendada. Por lo que, un simple zumo de agua con limón no aporta la Vitamina C mínima recomendada.
  • Elimina toxinas: No existe ninguna evidencia científica que demuestre que el agua con limón ayude a eliminar sustancias toxicas en el organismo. Además, el cuerpo ya tiene la capacidad de depurar aquellas sustancias no deseadas por sí solo.
  • Previene el cáncer: Tomar agua con limón no ayudará a prevenir el cáncer. El Instituto de Investigación del Cáncer de Estados Unidos ya emitió un comunicado desmintiendo el mito del limón alcalino y las teorías que atribuyen a la dieta alcalina un papel preventivo en el cáncer.

Riesgos del agua con limón

Debido a la acidez del limón puede provocar problemas con el esmalte dentario, erosión o desgaste, incluso en casos avanzados puede dañar la estabilidad de los dientes. Al igual que la leche, el zumo sin pasteurizar puede contener bacterias dañinas procedentes de las frutas y verduras crudas que se expriman para hacer el zumo. La cafeína es un estimulante y un diurético. También aumenta frecuencia a la hora de orinar. Esto causa una disminución en los niveles de fluidos corporales y puede llevar a la deshidratación.

El consumo de sal durante el embarazo

Una de las preguntas más frecuentes relacionadas con la alimentación de la embarazada es la cantidad de sal que se puede consumir durante el embarazo. La sal está compuesta principalmente por dos minerales, el sodio y el cloro. La sal de mesa suele estar también fortificada con yodo, fundamental para el buen funcionamiento de la glándula tiroides.

El sodio es el mineral que puede generar más problemas si se consume en exceso. De hecho, la OMS recomienda que las personas sanas no se excedan de los 6 gramos diarios de sal. Ya de por sí, el metabolismo del sodio cambia cuando estás embarazada, lo que podrás apreciar si tienes síntomas tan comunes como la retención de líquidos y la consecuente hinchazón de piernas.

Por otro lado, la hipertensión arterial en el embarazo puede ser peligrosa tanto para ti como para el bebé, ya que aumenta el riesgo de parto prematuro y de recién nacidos de bajo peso. Si eres de las que agrega sal a la comida aún antes de probarla, sería bueno que sí reduzcas el consumo mientras estés embarazada. Condimenta la carne, el pollo o el pescado con hierbas, jugo de limón, aceite de oliva o ajo picado.

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