Agua Oxigenada y Embarazo: Riesgos y Precauciones

04.01.2026

El embarazo es una etapa de cambios físicos y hormonales donde la preocupación por la estética se intensifica. Muchas mujeres se preguntan si es seguro continuar con ciertos procedimientos de belleza, como la decoloración del vello, durante este período.

Decoloración del Vello durante el Embarazo

Muchas mujeres presentan un aumento del vello, lo que les resulta molesto y consideran decolorarlo para mejorar su aspecto. Surge la duda de si es posible continuar realizando estos procedimientos durante el embarazo.

No hay evidencia científica de que los productos de decoloración sean perjudiciales durante el embarazo, ni para la madre ni para el feto. Actúan a nivel local y superficial, en el pelo, y no se absorben ni pasan a la sangre, por lo tanto, no llegan a la placenta ni al feto.

Sin embargo, la utilización de productos químicos podría generar quemaduras, reacciones alérgicas, enrojecimiento de la zona o urticaria. Incluso podría ocurrir utilizando los mismos productos que una mujer ha utilizado de forma habitual anteriormente.

Los cambios que sufre nuestro cuerpo durante el embarazo pueden hacer que se produzcan malas tolerancias a productos que anteriormente nos funcionaban muy bien. No obstante, siempre es mejor usar productos naturales, como la camomila, el té de manzanilla o incluso el agua oxigenada, que contienen ingredientes más suaves para la piel.

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Es recomendable probar siempre primero en una zona segura y pequeña de la piel y del vello que queremos decolorar y, en función de la tolerancia, valorar ampliar la zona a tratar. Si se considera necesario utilizar la crema decolorante, no hay evidencia de que perjudique al bebé. Tampoco se ha demostrado que los tintes del pelo sean nocivos durante el embarazo, siempre y cuando no contengan amoniaco.

Optar siempre por opciones naturales y no por productos químicos, sería de elección durante el embarazo.

Salud Bucal y Embarazo

Los problemas de encías durante el embarazo son más comunes de lo que podría parecer. Durante los meses de gestación, es importante extremar los cuidados con el fin de que no haya complicaciones, y estas precauciones deben extenderse también a la boca. Mantener una buena salud oral evitará posibles problemas que pueden derivar de la inflamación de las encías durante el embarazo.

Para que sepas cómo afecta la salud de tus encías al embarazo, vamos a explicarte la relación entre la enfermedad periodontal y la gestación. Tanto la gingivitis como la periodontitis son las principales enfermedades que afectan a la salud de las encías. Es importante destacar que una enfermedad periodontal no supone un riesgo directo durante el embarazo.

Es inevitable que se produzcan cambios hormonales durante el embarazo, que propician una inflamación de las encías que, por norma general, desaparece de forma espontánea tras el parto. La gingivitis gestacional tiene los mismos síntomas que una enfermedad periodontal al uso: la inflamación y el sangrado de encías.

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Sin embargo, con el paso del tiempo, la acumulación de placa se convierte en sarro solidificado. De hecho, según una investigación de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), menos del 1% de las embarazadas padecen enfermedades periodontales durante el embarazo si anteriormente no presentaban estas afecciones. Además, las consecuencias de la progresión de la patología pueden ser los partos prematuros y el nacimiento de bebés con bajo peso.

Durante el embarazo se produce un incremento en la producción de dos hormonas: el estrógeno y la progesterona. Ambas propician la inflamación y sensibilidad en dientes y encías. Durante el periodo de gestación del bebé el flujo sanguíneo aumenta entre un 30 y un 50% para asegurarse de que el feto recibe los nutrientes necesarios.

Únicamente en algunos casos las tradicionales náuseas del embarazo pueden provocar una cierta aversión a la pasta dental, al enjuague bucal o a la rutina de cepillado. La alimentación influye directamente al estado de nuestra salud oral.

Cuidar las encías durante el embarazo es más importante que en cualquier otro momento. También es importante la reducción al máximo del consumo de azúcar, para evitar la aparición de caries y el dolor de encías durante las semanas de gestación. Si reconoces alguno de estos síntomas, te recomendamos que acudas cuanto antes a un odontólogo especializado en periodoncia e informes sobre tus problemas de encías durante el embarazo.

Mientras que la gingivitis solamente afecta a las encías, la periodontitis compromete a los huesos maxilares. Las bacterias que permanecen en nuestra boca durante mucho tiempo en forma de sarro, provocan que nuestro sistema inmunitario segregue unas sustancias denominadas interluquinas y prostaglandinas (PG2). También se ha demostrado que el sangrado y el enrojecimiento de las encías durante el embarazo, puede afectar a la salud sistémica del bebé.

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El tratamiento realizado en la clínica dental sirve para eliminar todo el sarro acumulado en los dientes. Además, tiene como objetivo dejar la boca sana y limpia para que el paciente pueda llevar a cabo su rutina de higiene de manera habitual.

Dejando a un lado la limpieza dental, se puede considerar «casero» el procedimiento que debe llevar a cabo el paciente por sí mismo. Pero, lo que no te aconsejamos es utilizar todos esos remedios caseros que circulan a través de Internet, tales como el limón, el bicarbonato o el agua oxigenada.

Una vez conocemos el tratamiento adecuado para curar la gingivitis, vamos a explicar cómo se puede prevenir su aparición durante el periodo de embarazo. En los periodos en los que se presenten vómitos, usa enjuagues bucales después de haber vomitado. Y es que, por muy común que sea la gingivitis durante el embarazo, una adecuada prevención evita futuras complicaciones.

Botiquín Básico Durante el Embarazo

Es útil tener en casa un botiquín básico que incluya:

  • Analgésicos y antitérmicos (por ejemplo, paracetamol).
  • Termómetro digital.
  • Tijeras (con una punta aguda y una punta roma). Desinfectar antes y después de usarlas.
  • Pinzas. Para extraer de la parte superficial de la piel pequeños objetos. Desinfectar antes y después de usarlas.
  • Bolsa de frío/calor. Úsalas con mucha precaución, para evitar quemaduras.
  • Antiséptico. Por ejemplo, agua oxigenada, povidona yodada (no usar en embarazadas o en periodo de lactancia) o clorhexidina.
  • Suero fisiológico para limpieza de heridas o para lavados nasales en congestiones catarrales. El mejor formato de uso son los botes monodosis.
  • Tiritas.
  • Esparadrapo.
  • Venda elástica.
  • Venda de gasa.
  • Pomada para quemaduras. En quemaduras leves o de primer grado, lavar la zona con suero fisiológico y aplicar crema hidratante.

Todas las dudas que tengas las puedes consultar con tu enfermera del centro de salud.

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