Riesgos del Piercing en el Ombligo Durante el Embarazo: Lo que Debes Saber
Muchas mujeres lucen con orgullo un piercing en el ombligo como parte de su estilo personal. Sin embargo, el embarazo introduce una serie de consideraciones importantes sobre la seguridad y el cuidado de esta perforación.
Riesgos Generales de los Piercings
Las perforaciones para ponerse pendientes, es decir, los piercings están bastante de moda y cualquier persona que se realice uno tiene riesgo de contraer alguna infección o alergia. Cuando se decide hacerse un tatuaje, es importante informarse sobre el riesgo de infecciones, alergias o cualquier otro tipo de efecto secundario, tanto si se está embarazada como si no. Además, es fundamental asegurarse de la higiene del tatuador y de la fiabilidad del centro dónde se realiza.
Estas mismas precauciones se deben tomar cuando se va a realizar una perforación o un piercing en alguna parte del cuerpo.
¿Qué ocurre con el Piercing en el Ombligo Durante el Embarazo?
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta continuos cambios y crecimiento. Si se realiza un piercing en cualquier de las zonas anteriormente comentas es posible que suceda una infección.
En cambio, si la mujer ya tenía antes de quedar embarazada un piercing en el ombligo, por ejemplo, el agujero irá aumentando de tamaño conforme pasan las semanas de embarazo. Por ello, la decisión de si dejar su piercing o no durante la gestación la deberá tomar la mujer, aunque se recomienda quitarlo puesto que no será cómodo y es posible que ocurra un desgarro.
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Riesgos Específicos del Piercing en el Ombligo Durante la Gestación
- Desgarro de la piel: “A medida que el abdomen de la embarazada va creciendo hay más riesgo de que el ombligo se hernie hacia fuera y el piercing pueda desgarrar la piel”, advierte la Dra. Fátima Martínez Hernández, ginecóloga y obstreta del Hospital Ruber Internacional Madrid y de Diamela Centro Médico.
- Infecciones: "El tener un piercing en el ombligo no supone un riesgo directamente para el bebé, pero si se desgarra el orificio del piercing puede, al distenderse el abdomen, favorecer las infecciones cutáneas”, en la madre.
- Molestias y dolor: Si se llega a producir la hernia umbilical, la mujer sentirá más molestias o incluso dolores durante el embarazo.
- Problemas estéticos: “Durante el embarazo existen cambios cutáneos, entre ellos más riesgo de hiperpigmentación de la piel, así como más riesgo de peor cicatrización (en forma de queloide), por lo que si se desgarra el orificio del piercing y se genera una infección, puede conllevar a una peor cicatrización y tener peor resultados estéticos después del parto”, indica Martínez, que es también especialista en medicina estética.
Recomendaciones para Mujeres Embarazadas con Piercing en el Ombligo
Lo recomendable es que las embarazadas con un piercing en el ombligo se lo quiten al menos una vez finalizado el primer trimestre de embarazo, ya que el crecimiento de la barriga podría conllevar un desgarro. La recomendación habitual es que se retire alrededor de la semana 16 o 18 de gestación; “se puede mantener el piercing en el primer trimestre y parte del segundo trimestre, siempre y cuando la paciente no note molestias y tracción de la piel”.
Alternativas Seguras
Sí, existen piercings de plástico especialmente pensados para embarazadas. Estos piercings se pueden poner y quitar con facilidad y los suelen llevar mujeres que ya tienen el agujero hecho en el ombligo, pues ya lucían piercing allí antes del embarazo. Al ser de plástico y estar especialmente pensados para futuras mamás, no suponen ningún riesgo. Eso sí, conviene consultar siempre con el ginecólogo/a cada caso, pues cada embarazo es diferente. Evidentemente, durante la lactancia, hay que quitar el piercing y no volver a ponerlo hasta su término.
Cuidados del Piercing Durante el Embarazo
Si la mujer opta por mantenerlo, bien hasta mediados del segundo trimestre de gestación o bien durante todo el embarazo, deberá prestar mucho más cuidado a la higiene de la zona para evitar una posible infección.
En condiciones normales, la persona después de una perforación no tiene por qué sentirse mal, tan sólo se pueden tener algunos síntomas pasajeros como un poco de dolor, hinchazón en la zona perforada.
Tanto el ombligo como el pezón son zonas delicadas para la aplicación de piercing. La curación suele durar entre 6 y 8 semanas, durante los cuales se debe llevar una higiene adecuada con un gel neutro para prevenir infecciones. No utilizar maquillaje ni cremas durante la cicatrización y vestir con ropa cómoda para no irritar la herida.
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Higiene y Prevención
- Lavar la zona con jabón antibacteriano y agua tibia de 2 a 3 veces al día.
- Mover el piercing suavemente durante la limpieza.
- Enjuagar bien el jabón y secar con una toalla limpia o papel.
¿Existe una manera de llevar un piercing de forma segura en el ombligo durante el embarazo?
Sí, existen piercings de plástico especialmente pensados para embarazadas. Estos piercings se pueden poner y quitar con facilidad y los suelen llevar mujeres que ya tienen el agujero hecho en el ombligo, pues ya lucían piercing allí antes del embarazo. Al ser de plástico y estar especialmente pensados para futuras mamás, no suponen ningún riesgo. Eso sí, conviene consultar siempre con el ginecólogo/a cada caso, pues cada embarazo es diferente. Evidentemente, durante la lactancia, hay que quitar el piercing y no volver a ponerlo hasta su término.
¿Conlleva riesgos para el bebé un ‘piercing’ en el ombligo de la madre?
“El tener un piercing en el ombligo no supone un riesgo directamente para el bebé, pero si se desgarra el orificio del piercing puede, al distenderse el abdomen, favorecer las infecciones cutáneas”, en la madre. En consecuencia, habrá “más riesgo de fiebre materna y que esto pueda conllevar a tener que tomar antibióticos”, explica la doctora. A todo eso hay que unir “una situación que genera estrés materno y que no es favorable para el bebé”.
Riesgos de los piercings
Durante la etapa de gravidez, el sistema inmune es más débil, lo que genera mayor susceptibilidad a padecer infecciones en el cuerpo. Además, los piercing recientes son más propensos a desarrollar infecciones, lo que podría ser peligroso para la salud del bebé y de la madre.
¿Se debe retirar el piercing del ombligo en el embarazo?
Lo ideal es quitar el piercing en el momento en que uno sabe que está embarazada, debido a que esa región anatómica ya sufrió un traumatismo que predispondrá a la flacidez. Luego de retirarlo, hay que enjuagar de manera correcta la zona y secarla.
Tabla de Riesgos y Recomendaciones
| Riesgo | Recomendación |
|---|---|
| Desgarro de la piel | Retirar el piercing a partir del segundo trimestre o usar piercings flexibles. |
| Infecciones | Mantener una higiene estricta y consultar al médico ante cualquier signo de infección. |
| Molestias y dolor | Considerar la retirada del piercing para mayor comodidad. |
| Problemas estéticos | Consultar con un especialista en medicina estética sobre posibles tratamientos post-parto. |
En definitiva, si estás embarazada y tienes un piercing en el ombligo, es crucial evaluar los riesgos y tomar una decisión informada. La salud y el bienestar tanto de la madre como del bebé deben ser la prioridad principal.
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