Cómo lavar y cuidar el ombligo de un bebé recién nacido
Nada más nacer, la matrona o el ginecólogo sujeta el cordón con una pinza y lo corta, quedando un pequeño muñón que tarda unos días en secarse y caer, formándose así el ombligo. Tras el parto, la matrona o el ginecólogo cortan el cordón umbilical sujetándolo con una pinza.
El cordón umbilical es la estructura que une al bebé con su madre durante el embarazo y va desde el ombligo del feto hasta la placenta. En su interior contiene los vasos sanguíneos que sirven para intercambiar sustancias entre la madre y el feto.
Durante varias semanas se debe desinfectar bien la zona hasta que, de forma natural, se produzca la caída del cordón umbilical dando lugar al ombligo. Todo el proceso dura alrededor de una semana o diez días desde el parto. Normalmente, este pequeño apéndice estará prendido en el ombligo del bebé durante un par de semanas, aunque no hay momento fijo para que el se desprenda. De hecho, hay niños a los que se les cae a los cinco días y a otros a los que tarda más.
Cuidados básicos del cordón umbilical
Antes de salir del hospital, matronas y enfermeras te darán algunos consejos sobre cuidados básicos del bebé, especialmente durante los primeros días y muchos de ellos relacionados con el cuidado del cordón umbilical. El cuidado del cordón umbilical comienza en el momento del nacimiento. Después del parto, el cordón se pinza y luego se corta con material estéril.
El cuidado del cordón umbilical es un procedimiento esencial en los primeros días de vida del bebé. La cura del cordón umbilical es un procedimiento normal que se realiza a los recién nacidos para garantizar una adecuada cicatrización y evitar infecciones. Es sencillo, pero debe realizarse con precaución. No olvides lavarte siempre las manos antes de cuidar el ombligo de tu bebé. Lavarse bien las manos antes de realizar la limpieza.
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- Limpiar la zona del cordón con agua tibia y jabón neutro. Es importante que la zona esté lo más limpia posible durante todo el tiempo.
- Opta por usar gasas estériles y un poco de agua o suero fisiológico para limpiar la zona. Para ello, mójala y aplica pequeños toquecitos suaves alrededor de la herida.
- Una vez limpia la superficie del muñón, levanta ligeramente la pinza del cordón umbilical para limpiar la zona por debajo. No debes preocuparte por este gesto.
- Por último tapa la zona, pero no sin antes dejar que se seque al aire. Una vez terminada la cura, puedes tomar otra gasa limpia y enrollarla alrededor del extremo sobresaliente para cubrir el cordón.
Además, conviene tomarse estos cuidados con seriedad. La correcta cicatrización del ombligo depende del esmero que ponga. Es importante limpiar también la base del muñon. Para ello, tira suavemente de la pinza, limpia y seca con otra gasa estéril. Mantener expuesto el ombligo sin cubrir un ratito cada día para que se mantenga seco.
Los últimos documentos de consenso en cuanto a la higiene del cordón umbilical recomiendan limpiar el cordón umbilical con agua y jabón y secarlo bien después. El uso de antisépticos para la cura del cordón umbilical no es imprescindible cuando ha habido buenas condiciones higiénicas durante el parto y no ha habido complicaciones infecciosas conocidas. La cura en seco sigue siendo la mejor opción en entornos con buenas condiciones higiénicas, asegurando que el ombligo de tu bebé sane sin complicaciones.
Si decidimos bañar a vuestro bebé antes de la caída del cordón, se recomienda no exceder el baño de 5 minutos, ha de ser rápido, y evitar que se moje en exceso la zona abdominal. Todas estas técnicas son aceptables y saludables para mantener la zona en perfectas condiciones.
¿Cómo saber si el ombligo de mi bebé está bien?
Si no extremamos las medidas de higiene y el cuidado del cordón umbilical, puede llegar a infectarse, debemos de observar que la zona de alrededor del ombligo no este rojo, no haya secreción de sangre o pus ni exista mal olor, si estas cosas están es que el cordón de nuestro bebé es que está infectado.
Posibles complicaciones y qué hacer
Tras el nacimiento y hasta que el cordón umbilical cicatriza, los gérmenes habituales de la piel pueden provocar una infección del cordón umbilical. El uso de soluciones antisépticas o antibióticas tópicas se recomienda en aquellas situaciones en las que la atención neonatal y las medidas higiénicas sean deficitarias.
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La infección en el ombligo del recién nacido o onfalitis se produce por la aparición de bacterias en la zona. La onfalitis es la infección del ombligo y es un proceso potencialmente grave que precisa el uso de antibióticos -la mayoría de las veces intravenosos con ingreso hospitalario-.
Es posible que hayas oído hablar sobre el uso de antisépticos como, por ejemplo, el alcohol 70º para tener el ombligo limpio y sano. Si lo deseas, también puedes higienizar el ombligo de un bebe recién nacido con una solución de alcohol de 70º y clorhexidina. Cristalmina®: Antiséptico de heridas y quemaduras leves de la piel. Antiséptico del ombligo en recién nacidos.
Seguro que al detectar sangre en el ombligo del bebé te has llevado un buen susto, pero en muchos casos es normal que veas sangre en el ombligo del bebé. La aparición de un sangrado mínimo tras la caída del muñón es normal y no debe considerarse signo de onfalitis. Recuerda que dedicar cuidados diarios al cordón umbilical del recién nacido o al ombligo es clave para prevenir o reducir el sangrado. Lo mejor que puedes hacer es coger una gasa limpia y presionar suavemente el área del ombligo hasta que deje de sangrar.
Si pasa el tiempo y el muñón del cordón umbilical continúa sin caerse (2 meses es la fecha límite), debes llevar el bebé al pediatra para que lo examine. Un problema que puede surgir tras la caída del muñón del cordón umbilical, es el granuloma umbilical. Se trata de un pequeño bultito de color rojizo que aparece cerca de donde se ha caído el muñón, y que puede supurar un poco.
El otro problema que puede aparecer tras la caída del cordón umbilical, es que cuando tu bebé llora o tose, el ombligo sobresale. Esto es debido a que el bebé tiene una pequeña hernia umbilical. Hernia umbilical: Es un defecto del cierre de la pared abdominal que origina que el ombligo esté abultado, especialmente cuando llora o hace fuerza. A veces puede darse una hernia en el ombligo del bebé, que se caracteriza por que el ombligo adopta el aspecto de bulto sobresalido. Esto no tiene por qué ser un motivo de preocupación ya que suele ser común y el ombligo suele adquirir un aspecto normal al cabo de un tiempo. Sin embargo, en algunos casos es necesaria la cirugía para que esta hernia desaparezca.
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Mitos sobre el cuidado del ombligo
Existen algunos mitos sobre el cuidado del ombligo de un recién nacido.
- No uses fajas ya que no facilitan la desaparición de las hernias.
- Jamás debes tirar el cordón umbilical para retirarlo.
- Evita emplear ombligueros. Son unas vendas de papel o tela que se usaban antiguamente para cubrir el ombligo hasta que se secaba el cordón.
- Sustituye las soluciones de limpieza a base de yodo. En bebés tan pequeños este componente podría absorberse a través de la piel y alterar la tiroides.
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