Cuidado del Cordón Umbilical del Recién Nacido: Guía Completa
Tras cortar el cordón umbilical, comienza un proceso de secado, y durante este tiempo es importante procurar evitar cualquier tipo de infección que pueda afectar en un futuro al ombligo del bebé.
Los cuidados del cordón umbilical suelen generar muchas dudas entre los padres, especialmente si son primerizos.
De cara a poder ayudaros, vamos a repasar algunos consejos que, esperamos, os ayuden, sobre todo a las futuras mamás.
La Función del Cordón Umbilical
El cordón umbilical es un órgano clave durante los nueve meses de gestación, ya que es la conexión vital entre la madre y su bebé, a través de la cual recibirá los nutrientes y el oxígeno que necesita.
Pero al nacer, cuando se produce la primera respiración del niño y sus pulmones entran en funcionamiento, además de alimentarse por vía oral a través del pecho de su madre o de la lactancia artificial, el cordón deja de tener cometido.
Lea también: Fertilidad masculina y consumo de alcohol
La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda un pinzamiento tardío del cordón en el parto. Es la manera de que el niño reciba más reservas de hierro y de que esté más protegido.
Una vez terminado este procedimiento, lo que queda del cordón se pinza y será esa la ‘herida’ que tengan que curar los padres hasta que se caiga definitivamente.
El cordón es rico en células madre, por lo que en algunas maternidades es posible donarlo para bancos públicos de cordón umbilical.
Se debe avisar con antelación para que el equipo esté preparado. Algunas familias deciden también conservarlo para uso particular a través de empresas.
¿Cómo Curar el Cordón Umbilical?
Durante varias semanas se debe desinfectar bien la zona hasta que, de forma natural, se produzca la caída del cordón umbilical dando lugar al ombligo.
Lea también: Consecuencias del alcohol durante el embarazo
El proceso de curación del ombligo comienza en el momento que la ginecóloga o la matrona corta el cordón umbilical y lo sujeta con una pinza.
Nada más nacer, al bebé se le corta el cordón umbilical a través del cuál ha recibido de la madre los nutrientes y oxígeno necesarios para vivir.
Durante varias semanas parte de ese cordón umbilical permanece secándose hasta su caída total y la zona del ombligo precisará atenciones especiales hasta que cicatrice la herida que queda.
Pasos para la Cura del Cordón Umbilical
Para evitar problemas, sigue estos sencillos pasos:
- Después del baño, seca la piel del bebé y procede a hacer la cura.
- Lávate bien las manos con agua y jabón.
- Moja una gasa estéril con alcohol. Ten cuidado de no tocar el centro de la misma que es con la que se limpiará el cordón.
- Limpia bien la zona de alrededor y sobre el ombligo.
- Comprueba que la zona queda seca; si no es así pasa otra gasa limpia para terminar de secarla.
- Dobla el filo del pañal para que el ombligo se airee (aunque los nuevos pañales absorben muy bien la humedad). Intenta que el pañal quede por debajo del ombligo.
Es importante limpiar también la base del muñón. Para ello, tira suavemente de la pinza, limpia y seca con otra gasa estéril.
Lea también: Efectos del alcohol en la concepción
Mantener expuesto el ombligo sin cubrir un ratito cada día para que se mantenga seco.
¿Qué productos usar para curar el cordón?
“Las recomendaciones actuales indican curar con agua y jabón y secar con atención todas las partes”, señala la experta. “Evitaremos alcohol de 70º, que es lo que se recomendaba anteriormente, agua oxigenada y povidona yodada”, aclara.
Si se sospecha que hay infección del cordón se puede utilizar clorhexidina acuosa, pero hay que saber que “el uso de antisépticos puede retrasar la caída del cordón”.
¿Cuántas veces al día hay que curar el cordón umbilical?
Como norma general hay que curar el cordón al menos una vez al día.
Pero esta frecuencia se incrementa en el momento en que se perciba que hay suciedad, por ejemplo, porque se haya manchado con el pipí o las heces del pequeño.
¿Es bueno poner una gasa entre el cordón y el pañal?
La premisa principal para curar bien el cordón es que esté limpio y seco. Por eso, Irene Durán no recomienda poner nada entre el cordón y el pañal, “ya que no permite que respire igual la piel y aumenta el riesgo de que macere”. Cuanto más seco y ventilado esté el cordón, mejor.
¿Se puede bañar al bebé si aún no se ha caído el cordón?
Actualmente, los recién nacidos no se suelen bañar hasta un día después del nacimiento, o incluso más. Pero no es por el cordón umbilical. No hay ningún inconveniente en bañarlos en casa, aunque no se haya caído el cordón.
Es cierto que hace un tiempo no se aconsejaba, y, de hecho, algunos profesionales siguen recomendando hacer lavados en seco hasta que se caiga, pero, tal como comenta Irene Durán, “no está demostrado que hacerlo sea un factor protector”.
De hecho, el baño puede ser completo, sumergiendo toda esa zona en el agua.
Lo ideal es que una vez mojado, se lave debidamente con agua y jabón y se seque bien para evitar que proliferen las bacterias.
¿Cómo saber si el ombligo de mi bebé está bien?
Para las madres y padres de recién nacidos, cualquier pequeña anomalía es motivo de preocupación.
Pero, ¿cómo saber si el ombligo de mi bebé está bien?
¿Cuántos días tardará en caerse el cordón?
La franja temporal habitual en que el cordón umbilical se cae definitivamente está entre los 5 y los 15 días de vida del bebé.
El cordón umbilical tarda en desprenderse entre ocho y diez días y algo más en los niños nacidos por cesárea (de 12 a 15).
Si sucede mucho antes o después, habría que consultar para ver qué puede estar sucediendo.
La herida que queda, cicatrizará en tres o cinco días después de la caída.
¿Qué hay que hacer en la zona una vez que se cae?
Los cuidados en el muñón que queda cuando se cae el cordón son los mismos que se aplicaban cuando aún no se había desprendido. “Continuaremos lavando con agua y jabón, dejándolo bien seco”, aclara la experta.
Eso sí, puede sangrar un poco, y esto entra dentro de la normalidad.
Los cuidados en el muñón que queda cuando se cae el cordón son los mismos que se aplicaban cuando aún no se había desprendido.
“Continuaremos lavando con agua y jabón, dejándolo bien seco”, aclara la experta. Eso sí, puede sangrar un poco, y esto entra dentro de la normalidad.
Lo normal es que la piel que aparezca debajo del muñón, tras la caída del cordón umbilical, esté curada.
Aun así, en ocasiones puede estar en carne viva e incluso sangrar.
Si se diera el caso, continúa curando como venías haciendo, en menos de dos semanas debería curar completamente.
Si pasa el tiempo y el muñón del cordón umbilical continúa sin caerse (2 meses es la fecha límite), debes llevar el bebé al pediatra para que lo examine.
Seguro que al detectar sangre en el ombligo del bebé te has llevado un buen susto, pero en muchos casos es normal que veas sangre en el ombligo del bebé.
Lo mejor que puedes hacer es coger una gasa limpia y presionar suavemente el área del ombligo hasta que deje de sangrar.
Recuerda que dedicar cuidados diarios al cordón umbilical del recién nacido o al ombligo es clave para prevenir o reducir el sangrado.
No debes...
- Usar ombligueros. Se trata de una venda que se ponía a los recién nacidos con el fin de sujetar un paño que cubría el ombligo hasta que se secaba, pero ahora se sabe que no es muy conveniente. Los esparadrapos, ya sean de tela de papel o analérgicos, pueden producir lesiones en la piel y las vendas oprimen el vientre y son incómodas.
- Emplear fajas. No curan ni facilitan la curación de las hernias de ombligo y pueden resultarle incómodas, incluso provocarle vómitos o dificultad al respirar.
- Utilizar bolas de algodón. Es preferible secar con gasas estériles y dejar el ombligo al aire. Tapándolo, aumentas la humedad y el riesgo de infecciones.
- Tirar y arrancar el cordón umbilical porque puede producir una hemorragia. Jamás debes tirar el cordón umbilical para retirarlo.
- Dejar la gasa mojada en alcohol encima del ombligo durante demasiado tiempo porque podría irritar la zona.
- Aplicar mercurocromo y mercurobromo que son líquidos desinfectantes de color rojo intenso, de uso frecuente en hogares para desinfectar heridas, porque pueden provocar eccemas. No son la mejor elección.
- Curar con productos a base de yodo. Son antisépticos pero no están recomendados para los recién nacidos o lactantes, porque se absorben a través de la piel y pueden producir alteraciones en la función del tiroides. Sustituye las soluciones de limpieza a base de yodo. En bebés tan pequeños este componente podría absorberse a través de la piel y alterar la tiroides.
Posibles complicaciones
Si a pesar de seguir estos cuidados básicos se retrasa la cicatrización más de 20 días, es posible que se haya producido una infección u onfalitis, que se caracteriza por el enrojecimiento y endurecimiento de la piel que rodea el ombligo, supuración o secreción sanguinolenta y maloliente. Un ombligo infectado de un recién nacido puede derivar en complicaciones graves para su salud.
La infección en el ombligo del recién nacido o onfalitis se produce por la aparición de bacterias en la zona.
Mal olor del cordón junto con la aparición de líquido amarillento.
Después de caerse el cordón umbilical es posible que sangre levemente. Si las gotas de sangre aparecen nada más secarlas o aparecen en bastante cantidad, es recomendable consultar al pediatra.
Hernia umbilical
A veces puede darse una hernia en el ombligo del bebé, que se caracteriza por que el ombligo adopta el aspecto de bulto sobresalido.
Es frecuente la aparición de una hernia en el ombligo recién nacido, especialmente en los bebés prematuros. Se trata de un pequeño bulto blanco en el área umbilical.
La hernia umbilical se produce por pequeños defectos en las paredes del músculo del abdomen.
Esto no tiene por qué ser un motivo de preocupación ya que suele ser común y el ombligo suele adquirir un aspecto normal al cabo de un tiempo.
Las hernias pueden ser también motivo de preocupación por parte de los padres, pero no son un caso de urgencia. Se pueden detectar por un bulto en el ombligo. No son raras y se presentan con más frecuencia en los bebés prematuros.
tags: #alcohol #para #ombligo #recien #nacido #cuidados